Un saludo desde un callejón sombrío de Sin City (aunque el nombre real es Basin City), la ciudad del pecado que creara en su día Frank Miller, y de la que vinieron unos cuantos cómics y algunas películas.
Fue allá en 1991 cuando a través de Dark Horse comenzó a publicarse "El duro adiós", la primera historia de este universo. Lo curioso es que inicialmente iba a ser una historia cerrada, pero luego cambió la cosa y Miller terminaría realizando unas cuantas entregas más. Es lo que tiene crear un lugar llamado Sin City, que el cuerpo pide ambientar más de una historia allí para sacar petróleo y mostrar los rincones más oscuros del ser humano.
Mi intención aquí es ir analizando las historias que lee de la serie. No sé si llegaré hasta el final o me quedará en el camino, pero compartiré mis impresiones hasta donde llegue.
Sin City 1: El duro adiós
Esta obra de apertura contiene la trama de personaje que más recordaba de cuando vi hace ya algunos años la primera adaptación cinematográfica de Sin City, que se estrenó en el 2005. Y es que volviendo a mirar la sinopsis de la película para hacer la reseña, me he dado cuenta de que adapta más de una historia. Por eso prefiero leer antes algunos volúmenes más de la serie de cómics antes de revisar las dos películas.
¿Qué historia contiene este tomo? La sinopsis dice lo siguiente:
"Sin City es la ciudad del pecado, donde sólo los más duros pueden sobrevivir.
EL DURO ADIÓS, la primera de las historias ambientadas en esta sórdida ciudad, presenta a los personajes más carismáticos de la serie: Marv, un criminal en libertad condicional que se encuentra en el amor y la venganza fuerzas para seguir viviendo; Nancy, la bailarina más bella de la ciudad, que embruja a todos con sus movimientos sinuosos; Roark, un jefe mafioso de la ciudad que no deja ni rastro de sus víctimas..."
Marv, como se irá contando a lo largo del cómic, es una especie de matón que ha llevado una mala vida durante muchos años. De aspecto intimidante y rostro poco agraciado, tocará el paraíso una noche en la que una mujer que en otras condiciones jamás habría estado a su alcance, se acuesta con él. Al amanecer del día siguiente, Marv encontrará a la mujer muerta en la cama junto a él, y la policía anunciando su inmediata presencia allí para detenerle. ¿Quién ha podido asesinar a esa mujer sin que Marv se entere? ¿Por qué? ¿Tiene que ver con el hecho de que ella, en busca de protección, se pegará a ese hombre y se acostará con él? El tiempo corre en contra del personaje, y deberás comenzar a buscar respuestas.

Un tipo como Marv no va a hacer su trabajo precisamente con sigilo, pues se valdrá de toda su experiencia como matón y hará todo el ruido del mundo buscando respuestas. Eso hará que reúna una píldora de información de aquí y allá, hasta que tenga que ir a una granja en las afueras de la ciudad, donde le espera algo difícil de digerir. A partir de ahí... seguirá con su cometido hasta que las fuerzas le aguanten. Mientras Marv hace su búsqueda, veremos por lo tanto todo lo sombrío que hay en las entrañas de una ciudad que, teniendo otro nombre, es conocida por la Ciudad del Pecado. ¿Logrará Marv encontrar a quien acabó con Goldie? ¿O será engullido por la oscuridad de una ciudad que desquiciaría a la persona más cuerda?
En esta obra Frank Miller (no necesita presentación, pero ha creado obras como "300" o "Ronin" y ha tenido etapas memorables con superhéroes como Batman, Daredevil o Lobezno) actúa como guionista y como ilustrador. En el primer campo tiene bastante interés la forma en que, a través de cuadros de texto (hay casi más proporción de estos que diálogos entre personajes), va desgranando las distintas cualidades que hacen de la Ciudad del Pecado un lugar podrido y corrupto. También hay una buena caracterización de un personaje como Marv, que ha llevado una vida criminal, pero que encontró una pizca del paraíso en la noche que compartió con Goldie, y solamente con eso querrá vengarla a toda costa, sin importar lo que le pase a él. La historia no es precisamente de las que lleva un ritmo rápido salvo en momentos puntuales, a veces cae un poco en una excesiva lentitud narrativa, pero no es especialmente negativo si la cocción lenta lleva un buen trabajo detrás como es el caso. Hay un villano escalofriante como es el hombre que no habla y, además de saber artes marciales, se come... dejémoslo ahí, pero es turbador en sus pocas pero significativas apariciones. Queda en conclusión un cómic notable en lo argumental que presenta un personaje muy interesante y sintomático de la ciudad en la que se ha criado.

En cuanto al trabajo en la ilustración, sin que esté a mi parecer al nivel de la historia, Miller hace un buen trabajo. El concepto de la obra, en blanco y negro, es valerse bien de esas características, explotando la forma en que diseña la Ciudad del Pecado y sus personajes. Aunque a veces me parecen demasiado simples esas viñetas que muestran a un personaje, y detrás nada más, el fondo blanco, quedan un poco huérfanas de algo más de contenido que no le restarían foco a lo principal de la imagen. También es cierto que en unas cuantas viñetas no sabía bien qué estaba viendo, y eso es un fallo en el diseño de la imagen por parte de Miller. No obstante y al margen de esos detalles, tiene la tendencia a elegir los planos adecuados en las páginas, y el diseño de Marv es lo bastante crudo para que sepamos que estamos ante un auténtico hijo de perra que, en este caso, es el bueno de la historia. A modo de resumen me ha gustado el concepto visual que elije Miller para su obra, aunque en este caso al menos, la trama me ha ganado más que el dibujo, pese a estar a un nivel también notable salvo en los detalles que he comentado.
¿Merece la pena el cómic? Claro que sí, estamos ante una obra que dejó su impronta y que es una delicatessen para los amantes del género negro, y para quien no consume habitualmente este tipo de obras pero quiera darle una oportunidad. Es tan importante la ciudad en sí como el personaje elegido en este caso para ser la referencia de la obra, y en tomos posteriores y hasta donde sé, se sigue dando importancia a esa ciudad podrida y criminalizada como la Ciudad del Pecado. ¡No os quedéis sin conocerla, que este primer tomo tiene trama cerrada!
Sin City 2 - Mataría por ella
Una vez hecha la presentación de Basin City en el primer tomo de la serie, con todos los males de la sociedad y el ser humano habitando en ella y pululando a sus anchas, este tomo supone una nueva historia para que sigamos viendo hasta qué punto el ser humano puede estar corrupto y manejar a los demás a su antojo.
¿Qué historia contiene este tomo? La sinopsis dice lo siguiente:
"Dwight es un hombre con un sórdido trabajo de detective privado y un montón de recuerdos de emociones que podrían haber sido amor y de las múltiples maneras en que la fastidió.
Dwight daría lo que fuera por salir del infierno gris y entumecido en que se ha convertido su vida. Y entonces, de repente, un día regresa su recuerdo más vívido y sangrante regresa Ava."
Curiosamente la primera vez que se puede ver a Dwight está tomando fotografías de un encuentro íntimo entre dos personas. Aunque rápidamente tendrá que entrar en juego cuando el hombre intente matar a la mujer. Eso es algo que ya quedó claro en el tomo anterior, y es que en Basin City hay hombres que hacen lo que quieren con las mujeres, pero otros que harían lo necesario para que ninguna de ellas sufra. En esa categoría está Dwight. Y está también Marv, que tendrá una presencia secundaria en el tomo pero sirve para conectarlo con el anterior, si bien esta trama de Dwight transcurre antes y durante los acontecimientos que forman parte de la historia "El duro adiós".

Pues bien, como decía antes, Dwight salvará la vida de la mujer a la que fotografiaba para cumplir con un encargo laboral. No mucho después reaparecerá en su vida Ava, una mujer que le cambió la vida para bien, pero que también lo dejó tan tocado como un juguete roto sin posibilidad de recomposición. Ava le pedirá ayuda, pues le comenta que está pasando un infierno en vida desde que se casó, y además echa de menos a Dwight, de quien nunca debió separarse. Por lo tanto, el protagonista tendrá que hacer frente a toda la tropa de hombres que están detrás de Ava, y para ello tendrá que valerse de paciencia, resistencia a las palizas, y también tendrá alguna que otra ayuda en el camino como la de Marv o alguna otra antigua amante. Como suele pasar aquí, no todas las cosas son lo que parecen, y la degradación del ser humano y de la propia ciudad nos permite ver una trama más que hace que La Ciudad del Pecado haga honor a ese sobrenombre.
En lo referente a la trama que presenta a Frank Miller como guionista, va en consonancia con lo iniciado en el tomo anterior. Se mantiene un nivel notable en la propuesta argumental y su ejecución, aunque es cierto que hay un par de detalles en los que se podía haber gestionado mejor el desarrollo de la historia. Un ejemplo es el tiempo que necesita para justificar la presencia de Marv aquí, personaje que me descuadró ver al principio vivo por cómo acabó en el primer tomo, pero que me ubicó cronológicamente esta historia en el tiempo. Luego también cae un poco en la reiteración respecto a un par de pasajes de Ava. A pesar de eso, se expande el cínico y perturbador universo de Basin City, donde lo sórdido campa a sus anchas y ni siquiera la policía representa un ideal bueno en ningún aspecto. Hay un giro de guion que se veía venir, pero eso no quita que luego la resolución del tomo pierda valor. Por lo que tenemos un cómic notable.
En lo visual, he tenido un problema para saber realmente qué estaba viendo en algunas viñetas, pero ya me sucedió en el primer tomo. Al margen de ello, la elección del blanco y negro resalta los lápices de Miller, y permite saborear mejor un cómic como este de género negro. Hay escenas muy intensas en cuanto a acción y violencia, y otras más intimistas como los pasajes sexuales. Pero lo mejor sigue siendo la forma en que los rostros de los personajes reflejan el entorno en el que están, o la vida que están teniendo. Es la cara más visible de una ciudad magnética y unos personajes inolvidables.
¿Merece la pena el cómic? Claro que sí. Aunque algunas amistades me han dicho que esta serie va perdiendo fuelle más adelante, de momento este segundo tomo es un recordatorio del talento que tenía Miller cuando se acercaba al género negro fuera de lo superheroico, y Sin City es algo para disfrutar las veces que sea necesario.
Sin City 3: La gran masacre
Manteniendo la tendencia del segundo tomo, aquí se repite uno de los personajes protagonistas ya usados antes como es el caso de Dwight McCarthy. Por su especial vinculación al barrio de las prostitutas, que está al margen de la ley o la mafia, es quien lleva los focos en este tercer tomo. Se le concede descanso a Marv, el fortachón que había protagonizado la primera trama de todas, y que ayudó a Dwight cuando fue necesario en el segundo tomo.
¿Qué historia tenemos aquí? La sinopsis dice lo siguiente:
"Los criminales siempre han llevado la voz cantante en Sin City, pero desde que la primera dama se instaló en el Viejo Barrio, esas calles laterales han estado dirigidas por las mujeres que caminan por la noche.
Ahora la mafia quiere acabar con la fiesta.
Dwight sabe algo que la mafia tiene que aprender por las malas: A veces defender a tus amigos significa matar a un montón de gente."
En este tomo Dwight volverá un verso involucrado en un baño de sangre, precisamente por un asunto que arranca con una amante suya. En ese sentido, no se diferencia mucho del inicio de su historia anterior. Resulta que Dwight está en el piso de su amante, cuando aparecen allí unos cuantos tipos que quieren correrse una buena juerga. Al frente de esa caterva se encuentra Jack Rafferty, más conocido como Jackie Boy . Pues bien, cuando Dwight dejó su merecido, Jack cogerá sus compinches y decidirá encontrar la fiesta que buscaban en otra parte de Basin City. Concretamente, en el barrio viejo de las prostitutas. Y ahí descubrirán la mala decisión que tomó.
Esa zona de la ciudad, pese a que esté llena de prostitutas, no es precisamente el lugar más indefenso. Las mujeres de allí tienen acuerdos con la policía y la mafia, en base a los cuales controlan lo que pasa en su zona. Y sí, les habilitamos para defenderse como puedan de cualquier amenaza. Sin embargo, cuando las mujeres deciden ocuparse de Jack y sus amigos, se darán cuenta del error que han cometido. Jack era más de lo que parecía, y su muerte desencadenará una ola de violencia que acabará con el status quo del barrio viejo. Como Dwight es quien ha provocado todo eso iniciando la espantada de Jack, será quien intentará ayudar a las mujeres a tapar el problema, antes de que las cosas se desmadren. Pero si algo os debe haber enseñado ya la lectura de las obras de Sin City , es que la violencia es el plato fuerte y no brilla precisamente por su ausencia.
Hay que decir que Frank Miller no ofrece nada inédito al frente del guion en este caso. ¿Eso es un problema? En mi caso no, porque he disfrutado mucho de esta historia, que sin innovar en nada, está bien contada y tiene suficiente violencia como para justificar un poco el título. Este arco argumental sirve para conocer un poco más el sistema que rige el barrio viejo, aunque ya se hubiera ido desmenuzando en las historias anteriores. Reaparece otro personaje como la implacable y fría Miho, esa asesina que te mata cuando quiere y como desea como refleja los pensamientos de Dwight. La revelación sobre quién es Jack me ha pillado por sorpresa, y me gusta cómo se gestiona la tensión en ese momento. Quizás los textos de apoyo que reflejan los pensamientos del protagonista ya no me funcionan tan bien como en los tomos anteriores, pero es cierto que, con sus más y sus menos, la fluidez de la historia está bien lograda. Eso sí, habría agradecido notar de manera más intensa la amenaza real sobre el barrio viejo a través de la policía o la mafia, ya que pese a lo trágico de la situación, no se siente tan real ese cambio de status quo que se menciona. En cualquier caso, la serie sigue a buen nivel con otra historia que da lo que ya espera uno de esta serie.
El dibujo de Miller va en la línea de los tomos anteriores. Vuelve a haber algunas escenas donde no sé bien qué estoy mirando (y me han requerido varios vistazos para darme cuenta), pero obviando eso tenemos una historia que, teniendo en cuenta el trazo que tiene Miller, está bien trabajada. Hay que recordar que el autor no destaca ni por fondos elaborados, ni por alto nivel de detalle más allá de los personajes, vehículos o alguna cosa aislada, por lo que uno debe ser consciente de cómo le puede valorar y hasta qué punto. Máxime teniendo en cuenta lo mal que ha envejecido su estilo con obras recientes de los últimos años. Por eso en Sin City, que es su creación, se sigue notando que en esa época estaba en su momento estelar a nivel gráfico, y encontró un estilo de dibujo que potenció y mantuvo durante los tomos que leyó hasta ahora (en enero de 2026, cuando escribo esto).
¿Merece la pena el cómic? Teniendo en cuenta lo que puede uno esperar, claro que sí. No sé si la serie mejorará o empeorará a raíz de aquí, pero de momento los tres tomos que llevo me han gustado bastante. Este tercero es el menos original en su premisa (o al menos, en el modo de llevarla), pero igualmente es un entretenimiento de calidad para adultos, y se agradece que más que centrado en personajes solamente, también se ahonde en uno de los barrios de la ciudad, dado su atractivo para los lectores por cómo funciona a su libre albedrío.