16 de enero de 2021

Reseña de El flautista de Arnhem. Una historia familiar dentro de la Operación Market Garden

Saludos visitantes de la burbuja, hoy estoy aquí para compartiros mis impresiones tras la lectura de una historia bélica publicada por Ponent Mon. No es mi primer encuentro con este género dentro del mundo del cómic, y he de admitir que hasta la fecha mis experiencias han sido positivas. ¿Habrá sucedido igual en esta ocasión? Al final lo sabréis. La obra elegida para reseñar es... "El flautista de Arnhem". 


Hay que comenzar diciendo que, aunque en esta obra algunos personajes son ficticios para centrar la narración sobre ellos y lo que les acontece, el resto de los que aparecen, al igual que lo que se nos cuenta, sucedió realmente.  La Operación Market Garden, que fue la mayor operación aerotransportada de la Segunda Guerra Mundial, tuvo lugar en septiembre del año 1944, de forma posterior al más que conocido Desembarco de Normandía. Por resumirlo mucho, la idea con este plan de los Aliados era capturar varios puentes dominados por los nazis, ubicados en los Países Bajos, para poder atacar Alemania. A tal efecto, esta operación estaba dividida a su vez en dos fases u operaciones. Por un lado, con la fase Market, la fuerza aerotransportada de los Aliados intentaría la toma de dichos puentes, lo cual se reforzaría con la fase Garden, en la que tropas terrestres avanzarían también hacia dichos lugares, reuniéndose así todos los efectivos posibles. 


Como suele pasar con estos sucesos de la historia, puede que antes de leer esta obra ya sepáis si dicha operación militar fue un éxito o un fracaso. Yo desde luego no voy a deciros nada más al respecto, porque la manera en la que está confeccionado "El flautista de Arnhem", hace que esta lectura sea de un gran interés para conocer más a fondo dicha operación aliada. Ello es así por la inclusión de mapas, referencias históricas, y otros datos y elementos que confieren un toque casi de documental a este tomo, el cual, por otra parte, me hizo recordar muchas de las películas bélicas que he visto ambientadas en la Segunda Guerra Mundial. 

¿Quién ha creado esta obra? Como artista único, y podríamos decir que como flautista en solitario de esta composición, está Antonio Gil, autor ya curtido en ilustraciones históricas, que dentro del mundo de los cómics ya hizo otra historia bélica como fue "1921: El Rif". Pues bien, cuando alguien tiene experiencia en contar historias de cierto tipo, ya sea con los guiones o la ilustración, se nota y se agradece, en especial si es la misma persona la que combina todas las parcelas creativas de una obra. Podrá gustar más o menos el estilo gráfico de Gil, pero sin duda esta obra tiene una finalidad didáctica que alguien interesado en sucesos bélicos sabrá apreciar. 

¿Qué se nos cuenta en esta obra? La sinopsis de la misma es la siguiente: 

"Holanda 1944. La mayor operación aerotransportada de las fuerzas aliadas en la Segunda Guerra Mundial, la Operación Market Garden, se desarrolla tras el éxito del desembarco de Normandía. 

Más de 100.000 soldados estuvieron involucrados en ella y su objetivo táctico era tomar una serie de puentes sobre los principales ríos de los Países Bajos para dar a Alemania el golpe final que terminara la guerra. 

Con este episodio histórico de fondo, nos convertimos en testigos de una historia apasionante centrada en varios personajes de ficción: un espía del Servicio de Operaciones Especiales que escapa de la Gestapo y es perseguido, su hijo y dos comandos reclutados para buscarlo por toda la zona de la Operación. 

La melodía proveniente de una flauta será el hilo conductor de la historia."

La propia sinopsis ya nos anticipa que algunos personajes son ficticios, pero es algo lógico, porque la idea aquí no es solamente hacer un intenso repaso a toda la operación militar, sino añadir además una historia que capte nuestro interés por ver cómo será el desenlace para dichos personajes. Es algo que por ejemplo, y aunque las razones narrativas sean diferentes, ya hemos visto en el cine, como en "Salvar al soldado Ryan" de Steven Spielberg, que estaba ambientada en plena Segunda Guerra Mundial una vez realizado el desembarco en Normandía, pero nos mostraba la búsqueda de un hombre al que unos soldados debían rescatar. Aquí también hay que rescatar a uno de los personajes, aunque por distintas razones. 

Todo comenzará cuando se nos comente la existencia de un espía aliado al que los nazis le siguen la pista. Aunque los alemanes ya tienen casi neutralizada a toda la red de espionaje enemiga en los Países Bajos, queda este cabo por atar, siendo el más peligroso, pues John Hewson, el espía en cuestión, posee una información estratégica de vital importancia para el devenir de la guerra. Y es la razón por la que los bandos en guerra, querrán dar con él, para neutralizarle o bien usar su información en la derrota alemana. Ahí cobra importancia el que, con motivo de la operación aliada, la presencia de tropas en los Países Bajos permita buscar al espía para rescatarle.


En esa tesitura, entrará en juego Harry Hewson, soldado aliado de la división aerotransportada, y desconocedor de que su padre, al que no ve desde hace muchos años, está vivo y además se encuentra envuelto en el mismo conflicto bélico que él. Harry se hará con una flauta durante la historia, y de vez en cuando tocará una melodía que solamente otra persona en el mundo podría reconocer si la escuchase... su padre. Y todo esto, en el marco de una violenta y agotadora contienda militar entre los bandos enfrentados por la posesión de los puentes que tan importantes son a nivel estratégico para el desarrollo de la guerra. 

¿Qué valoración merece Gil? En estos casos en los que una misma persona se ocupa de todos los apartados creativos, es más difícil dar una valoración global, porque tiene una gran dificultad hacer uno solo un cómic como éste. Ahora bien, empezando por el guion, nos encontramos con una historia que, al margen del componente histórico y didáctico, me ha resultado interesante y amena de leer, con abundantes escenas de acción, como suele ser imprescindible en historias bélicas. 

En cuanto al apartado gráfico, tengo opiniones encontradas. No es que me disguste la labor de Gil, pero en algunas ocasiones he tenido esa sensación de estar viendo fotografías retocadas para que luzcan como viñetas. Ese estilo fotorrealista no es el que más me atrae, pero entiendo que para abordar una historia como ésta, con ese toque de documental, pudiera ser una opción lógica. Al margen de eso, queda un trabajo aceptable entre ilustración y coloreado. 

¿Merece la pena el cómic? Lo cierto es que SÍ, CON CONDICIONANTES. Esto lo digo porque al ser una historia bélica, encuadrada en la Segunda Guerra Mundial, y con toques más didácticos que puramente narrativos de cómic, si no os gusta el género bélico, se os puede hacer cuesta arriba. En mi caso no me disgusta ni una cosa ni otra, y por eso me ha merecido la pena leerlo y os animo a darle una oportunidad, pero es lógico que otras personas puedan tener otra percepción.

Por último y sobre la edición, tenemos el habitual tomo en tapa dura de Ponent Mon, y como extra viene la partitura de la melodía que Hewson toca con su flauta. Si queréis leer otras reseñas mías de la misma editorial, tenéis aquí las de "Íncubos" o "Memoria". Hasta la próxima. 


12 de enero de 2021

Nieve sobre Relión

Era paradójico, pero en Relión, uno de los planetas más desérticos y calurosos de la galaxia, llevaba nevando sin descanso desde hacía varias horas. La población autóctona, conformada por alienígenas de aspecto reptiliano, humanos que habían ido a vivir allí por el clima seco, y animales traídos de distintos planetas, asistían embelesados al espectáculo que proporcionaba la intensa nevada. Aunque cada uno de estos grupos observaba el fenómeno meteorológico por distintas razones. 

Los alienígenas lo hacían porque jamás habían visto nevar, y era como si estuviesen asistiendo a un fabuloso espectáculo de magia. Para los animales, los copos de nieve que caían en sus cuerpos y sus pelajes traían consigo una sensación de frío, más intensa que una gota de lluvia que, dadas las condiciones ambientales de Relión, rara vez caían frías de las nubes. Sin embargo, los humanos estaban hipnotizados y aterrados, y seguían la trayectoria de la nieve desde los cielos hasta caer en la tierra por una razón. Así comenzó la perdición de la humanidad en su planeta natal allá por el año 2059, con la llegada de una prolongada e intensa nieve como la que caía sobre sus cabezas en esos momentos. Porque con la nieve vinieron Ellos. 

Echando la vista atrás, y rememorando el inicio del fin para la antaño orgullosa humanidad, era inimaginable pensar que, a raíz de una nevada, daría el pistoletazo de salida la exterminación casi completa de toda una raza. Pero así fue como sucedió. En todo el planeta, sin importar la estación en la que se encontraran los distintos continente o países, tuvo lugar una tormenta que trajo nieve a cada rincón habitado del mundo. Algunos días después de la aparición de las nevadas, se produjeron las primeras muertes. Nadie sabía cómo ocurría, pero algo invisible parecía acabar con las vidas de las personas que estaban fuera de sus hogares. Y no se podía combatir a algo que no se podía ver. Al menos no inicialmente. 

Solo con el tiempo, y a pesar del preocupante incremento de muertes, se pudieron descubrir cosas de los causantes de todo, que no eran sino una agresiva y poderosa raza alienígena. Recopilando los hallazgos acaecidos en distintos rincones del planeta, se sabía que eran seres invisibles, posiblemente gracias a alguna tecnología de camuflaje, y que en un entorno como el de las constantes nevadas, apenas mostraban más señales de su presencia que unos ojos brillantes y un rastro de sangre de sus víctimas. De hecho, no se tenía constancia de su llegada al planeta, porque sencillamente nadie los vio llegar en naves que surcasen los cielos. También se supo que las constantes nevadas parecían estar provocadas por estos mismos invasores, quienes se valían de extraños artefactos para provocar estas condiciones climatológicas favorables a su presencia. Fue así como, a través de diversas armas equipadas con tecnología calorífica, se les pudo combatir. 

Pero aquello no era un arma definitiva, y aunque equilibraba las cosas, poco a poco la humanidad fue quedando diezmada, hasta que la única opción lógica ya no era defender el planeta, sino salir de él y encontrar refugio en otros lugares de la galaxia. Jamás se logró averiguar qué movía a esos invasores a exterminar la vida humana. Podía haber sido todo objeto de una agresiva colonización, pero nunca se llegó a descubrir el por qué. Solo se tomó consciencia de que, si la humanidad quería sobrevivir, debía hacerlo lejos de su mundo. Y así vino la salida del planeta, el mayor sálvese quien pueda de la historia de los seres humanos. Toda nave espacial que volara y permitiera surcar el espacio para escapar, fue tan válida como cualquiera. 

El inicio de aquel desesperado éxodo produjo que aquellos mismos humanos que habían huido lo más lejos posible de la nieve, encontraran tranquilidad en Relión. Pero eso iba a llegar a su fin. En aquel planeta tan retrasado tecnológicamente, luchar no debía ser contemplada como opción. Una vez que los humanos tuvieron la certeza de que esa nieve no era un fenómeno casual, sino algo provocado, solo cabía comenzar a alertar a la población, y hacerlo con toda la rapidez posible, antes de que comenzaran a llegar las primeras muertes, y la amenaza fuese imparable. Porque con esa nieve, venían Ellos.