5 de mayo de 2021

Reseña de Marsupilami 1: La cola del Marsupilami. El álbum que dio el pistoletazo de salida a las aventuras en solitario del animal

¡Huba! Vuelvo a escribiros desde la selva de Palombia, hogar del Marsupilami, el famoso animal de cola infinita y piel amarilla creado por André Franquin. Aunque mis primeros coqueteos con este personaje tuvieron lugar en un par de tomos que le rendían homenaje a él y su creador, me gustó tanto que poco a poco he ido adentrándome más en su universo. Hace no mucho os compartía mis impresiones sobre "¡Capturad un Marsupilami!", tomo conmemorativo por un aniversario desde su creación. Y hoy hablaré de "Marsupilami 1: La cola del Marsupilami" de Editorial Base. 


Este álbum, publicado en España a finales de 2014 por Editorial Base, tiene una gran importancia por varios motivos. Por una parte, vio la luz originariamente en 1987, a través de Marsu Productions, en lo que supuso la primera aventura con serie propia del Marsupilami. La otra razón importante es que, como ya habréis adivinado, el éxito de este número sirvió para que esta colección tuviera posteriormente muchas entregas, llegando casi a publicarse una nueva historia por año. Como no podía ser de otra manera, y aunque otros autores estuvieron desde el principio en este proyecto, no iba a faltar André Franquin, creador del famoso animal ficticio. Es por eso que el Marsupilami, que había gozado de sus primeros pasos en la cabecera de "Spirou y Fantasio", se independizaba de éstos para tener una más que merecida oportunidad de ser el protagonista principal.


A estas alturas, qué puedo deciros del Marsupilami que no hayáis leído en mis otras reseñas dedicadas a mostrar sus aventuras. Se trata de un carismático animal cuyas historias son aptas para todo tipo de público, porque incluso en el sector más adulto, puede despertar nuestro niño interior, o bien hacernos sentir nostalgia de otra época, como aquella en la que tenía serie de dibujos animados, o era protagonista de un videojuego. Estamos ante uno de esos cómics que hay que leer sin más expectativa que la de desconectar de otras cosas y pasar un buen rato, porque de eso se trata en este caso, de disfrutar con las distintas cosas que nos tienen que contar los autores, quienes se ocuparan de que, ya sea a través de los diálogos o de las imágenes, tengamos una sonrisa mientras vamos pasando las páginas. 

¿Qué autores han participado en este tomo? Como guionista tenemos a Michel Régnier (1931-1999), más conocido como "Greg" (conocido por ser artista completo en "Aquiles Talón", o escritor en "Colby"), siendo sus colaboradores al dibujo el propio Franquin, y Luc Collin, conocido como "Batem", que es un autor que durante toda su carrera prácticamente ha estado ligado a los álbumes del Marsupilami. Al color les acompaña Leonardo Vittorio (conocido por colaborar en "Homenaje a Gil Pupila y M. Tillieux", y por "Natacha"). Este cuarteto repetiría en el siguiente álbum de la serie. La traducción al castellano es de Mireia Porta Arnau. 

¿Qué historia nos encontraremos aquí? Paso a dejaros la sinopsis editorial:

"La frondosa y exótica selva de Palombia es el hogar de muchos animales, pero ninguno tan singular como el Marsupilami. 

La expedición capitaneada por el cazador inglés Bring M. Backalive se adentrará en el corazón de Palombia para intentar capturar un ejemplar de este revoltoso animal. 

Pese a toda su experiencia, muy pronto van a descubrir que no es tarea fácil capturar al Marsupilami."

La historia comienza con una descripción de la vida en la selva de Palombia, para hacernos a la idea de lo que es pasar el tiempo en dicho lugar. No tardará mucho en aparecer un barco llamado "El Santa Calamidad", capitaneado por el pintoresco Bombonera. En dicho transporte se encuentra como pasajero Bring M. Backalive, uno de los mejores cazadores del mundo, que quiere lograr el broche de oro a su historial con la caza del animal más famoso de aquella selva: el Marsupilami.

Pero claro, este cazador no ha estado antes por aquel lugar, ni tampoco ha visto nunca a ningún Marsupilami, razón por la que Bombonera le presentará al indio bullanga Sipikanopica. Y así las cosas, cazador e indio tendrán que hacer equipo para lograr la captura del famoso animal. Al margen de eso, también iremos viendo cómo es la vida del Marsupilami en la selva, tanto para alimentarse él mismo a base de pirañas y otros manjares, como para hacer lo mismo con su familia. Porque este animal de cola infinita puede ser travieso, revoltoso y juguetón, pero también es padre de familia y no hay que descuidar esa faceta. 


He de confesar que ya he leído otras historias donde Backalive intenta cazar al Marsupilami, pero lejos de resultarme cansinas o previsibles, siempre me lo paso en grande. El personaje del cazador me recuerda bastante a Elmer Gruñón, eterno perseguidor de Bugs Bunny y en ocasiones del Pato Lucas, que siempre termina fracasando en sus intentos de capturar a los animales. Pero eso no le frena, y no pierde el deseo de obtener su momento de gloria. Pues más o menos es lo que veremos aquí, con Backalive decidido a lograr lo que tanto anhela, usando para ello todos los medios que estén a su alcance, tirando de imaginación como podréis ver con su gran plan. Las interacciones con Sipikanopica deparan bastantes momentos graciosos, al igual que las expresiones en inglés del cazador, y la presencia del Marsupilami como espectador de todo le añade un plus de comedia y simpatía a la narración. 

¿Qué valoración merece el trabajo de los autores? En lo concerniente a la labor de Greg como guionista, aquí hay una historia simple y fácil de seguir que contiene numerosas dosis de humor, y varios textos dirigidos a fomentar complicidad con el lector, elemento indispensable para que uno pueda pasar las páginas con agrado. No estamos ante la originalidad en estado puro, pero no es necesario, pues en un caso como éste, soy de los que valora que lo que nos tiene que contar un autor, lo haga de una manera que pueda ser disfrutada y deje buen sabor de boca. En ese aspecto, y por las sensaciones que me ha dejado esta lectura, valoro positivamente el trabajo de Greg.

No menos valiosa es la aportación de Franquin y Batem en el apartado gráfico, donde tenemos ese trazo tan clásico y característico del cómic franco-belga, que además fomenta mucho el humor visual. Eso es algo que agradezco, pues como suelo deciros en otras ocasiones, en un cómic de estas características es tan importante el aspecto cómico en los textos como en lo que estamos viendo, aunque luzca más precisamente esto último. Hay un trabajo bien hecho en la expresividad de los personajes, lo cual no hace sino redondear la calidad del producto. 

En cuanto al color de Vittorio, es un complemento ideal para el dibujo de los dos autores anteriores, y vemos gran presencia de colores no solamente típicos de una selva, sino también del propio Marsupilami. Rara vez en otras historias de este animal me he encontrado un color que restase puntos al cómic, y en esta ocasión tampoco ha tenido lugar eso, así que valoro de forma positiva este apartado.

¿Merece la pena el cómic? Huba huba hop... ¡SÍ! Pensaréis que me repito más que el ajo al recomendar cómics del Marsupilami, pero es que me divierto bastante con este tipo de lecturas, y no puedo hacer otra cosa que darles difusión y recomendarlas en las reseñas. La colección del Marsupilami es muy disfrutable para los peques de la casa... y los que no lo son tanto, y es por ello que podría considerarse sin lugar a dudas una lectura de tipo familiar, la cual os animo a descubrir o disfrutar si ya habéis leído antes algo del personaje. Además, este tomo es auto-conclusivo, ideal para una primera toma de contacto.

Por último, y sobre el formato de Ediciones Base, este tomo está publicado en tapa dura, y tiene el lomo del color de la piel del Marsupilami, lo que le da un toque bonito para tener en vuestras estanterías. Y esto es todo por mi parte, si queréis ver otra reseña del personaje tenéis la de "Marsupilami: Historias cortas por..." o si queréis reseñas de otro tipo las podéis encontrar aquí. ¡Hasta otra!