¡Un saludo desde las alturas! De vez en cuando termino leyendo cómics bélicos sin ser uno de mis género predilectos. Pero cuando elijo una obra y me gusta, es interesante poder compartir mis impresiones con quienes me leéis, haya o no comentarios por aquí o por redes sociales. Como he dicho otras veces, me gusta pensar que estos análisis os resultan de utilidad por si queréis saber más de algún cómic sobre el cual tenéis dudas, y quizás os doy luz al respecto.
Esta serie creada por Rick Remender (entre otras obras, ha escrito Grommets o Low) y Daniel Acuña (en su largo historial artístico trabajó con el Capitán América, donde coincidió en algunos números con Remender, o en Nuevas Hazañas Bélicas) comenzó a publicarse en EEUU a través de Image Comics, llegando a España gracias a Norma Editorial, quien trae a menudo cómics del guionista. Iré reseñando los tomos recopilatorios de las grapas en la medida en que lleguen aquí y pueda leerlos.
Se coge una coctelera y se añaden cositas de películas como Tras las líneas enemigas, 1917, Pearl Harbour o Salvar al soldado Ryan, se le echa la imaginación de Rick Remender y el arte de Daniel Acuña, y tenemos Escape. Al menos, esa sensación he tenido yo durante la lectura de este entretenidísimo cómic.
¿Qué historia tenemos aquí? La sinopsis nos cuenta esto:
"Escape es un duro viaje a través de la bruma de las consecuencias de la guerra. Un relato sobre la violencia que ejercemos, las almas que intentamos salvar y el coraje necesario para atravesar las llamas.
Milton Shaw es un experimentado piloto de aviones bombarderos en una guerra contra un imperio despiadado. Cuando su avión es alcanzado, Milton se ve obligado a saltar en paracaídas, quedando atrapado en territorio enemigo: una ciudad en ruinas que él contribuyó en destruir.
Herido, desarmado y perseguido por calles enemigas, la única oportunidad de escapar que tiene Milton son un padre y su hijo, civiles víctimas del régimen fascista que gobierna su país con mano dura. Juntos deberán escapar antes de que la guerra acabe con todo… y con todos."
Milton es un piloto de aviones que se ha enrolado en el ejército de su país para combatir en la gran guerra que asola el mundo. Al principio de la historia le vemos junto a sus compañeros de escuadrón subidos en un bombardero que tiene una meta clara: volar por los aires un gran cañón antiaéreo que es lo poco que impide que se lancen grandes bombas sobre el país enemigo. El avión de Milton será atacado y, aunque logrará soltar una andanada de bombas que destruirá gran parte de la ciudad que sobrevolaba, no habrá logrado el objetivo.
Sin embargo, Milton evitó morir en el aire para terminar en territorio enemigo, y es ahí donde comienza realmente la historia. Con flashbacks del pasado para entender mejor a un personaje que tiene a una mujer y un bebé en casa, veremos al mismo tiempo sus progresos para no ser cazado en una ciudad donde soldados y población quiere verle ajusticiado por el bombardeo. Y sin embargo… Milton intentará acabar su misión, aunque pueda no volver vivo a casa.
En lo tocante a la labor de los autores, y empezando por Remender, estamos ante un cómic la mar de entretenido donde el guionista cuenta con muy buen tino un tipo de historia que hemos leído mil veces antes, pero que cuando se hace bien se disfruta como si fuese la primera vez. Es interesante conocer a un personaje como Milton, y también ver cómo empieza a darse cuenta de que, en tierra hostil… no todo el mundo es enemigo. También viene bien que no sea un personaje plano y de aspecto duro y malhumorado, ya que se irán dando flashbacks para conocerle algo mejor. Es cierto que me deja la sensación de que es una de esas personas que no saben lo que quiere en la vida (dice tenerlo todo con su familia, pero luego se quita de en medio yendo a la guerra), pero eso es también una forma de ser. En cualquier caso, y aunque hay veces en que las historias de Remender se me indigestan, tal como me pasó con Grommets, he disfrutado mucho de este cómic y tengo ganas de leer la continuación.
El dibujo de Acuña me parece bastante bueno. La ambientación está muy lograda, los decorados parecen muy reales y transmiten esa sensación desoladora que dejaba la guerra a su paso, con gente en las calles en situación de extrema pobreza o abandono a su suerte, ruinas aquí y allá y detalles así. Por otra parte, la acción es trepidante. Es cierto que aquí se concentra principalmente en el inicio y el final del tomo, pero he disfrutado mucho del combate aéreo que sirve de apertura de esta historia.
Por último, el diseño de personajes (antropomórficos por cierto) es genial y el color, del que también se ocupa el propio Acuña, está muy bien aplicado y logra embellecer un poquito más un apartado gráfico que me ha parecido muy bueno. Por mencionar un contexto con alguna similitud, en su día me había gustado el trabajo de Acuña con el Capitán América, por lo que tenía cierta tranquilidad respecto a que me encontraría aquí un buen cómic en la parcela visual, como así ha sido.
No hay mucho misterio en deciros que, aunque el cómic en lo argumental no ofrece una trama inédita o no vista antes, es tan entretenido y está tan bien ilustrado, que lo recomiendo a quien sea amante del género bélico, o bien tenga interés por darle una oportunidad a esta serie. Eso sí, creo que este material merecía haberse editado en tapa dura, pero quizás influye que prefiero ese formato a la rústica por la que optaron en Norma. Por si tenéis mucho interés en conocer los entresijos del cómic, podéis encontrar Escape: El arte de la guerra, un tomito que tiene la primera grapa sin textos, entrevistas a los autores y otro contenido extra.



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