21 de marzo de 2026

Reseña de The Boys: Integral 3. El pasado de Mallory y Carnicero se revela antes de que se produzca el enfrentamiento final entre bandos

¡Saludos a todo el mundo! En la fecha en que os escribo (marzo de 2026), todavía no ha visto la luz el final de una de las series más reconocidas y violentas de Amazon. Pero yo sí he asistido al desenlace en las viñetas. Poco a poco, en la medida en que pude leerlo, he ido analizando aquí los tomos de una de las series de pijameo más irreverentes del panorama actual. Y por lo tanto, hoy os hablaré de " The Boys: Integral 3 " de Norma Editorial, el cierre de la colección.


Hay una verdad innegable cuando uno lee un cómic de Garth Ennis, y es que en la mayoría de los casos, tarde o temprano termina apareciendo algún conflicto bélico de por medio. No es ningún secreto que al autor le encanta la historia bélica, pues ha escrito muchas obras centradas en ello. Por eso no me ha sorprendido que en este tomo, y para contar el pasado de varios personajes importantes y el germen de The Boys, se les sitúa en diferentes escenarios de batalla real. Es así como se nos revela el papel que Greg Mallory, el fundador del grupo, tuvo en la Batalla de las Ardenas acaecida en la Segunda Guerra Mundial. Ahí uno asiste al primer intento que tuvo la empresa Vought para meter a sus superhéroes en el mundo militar. La forma en que sucede todo a raíz de eso, y la manera en que Mallory digiere los acontecimientos, tanto en el momento como tiempo después, es lo que va desgajando las razones de que The Boys terminara viendo la luz como una forma de controlar que los superhéroes nunca se pasaran de la raya, y fueran conocedores del lugar que deben ocupar en el mundo. Pero claro, este grupo de justicieros no sería lo mismo si Billy Carnicero nunca hubiera aparecido en la vida de Mallory. 


Aunque en los tomos anteriores uno podía comenzar a hacerse una idea de cómo es realmente Billy Carnicero, y en una especie de secuela que salió tiempo después se intentó volver sobre ello, la auténtica explicación de su manera de ser, de su forma de ver el mundo, se encuentra narrada aquí. Hijo de una especie de jefe mafioso del barrio donde nació, y de una mujer continuamente maltratada por el marido, Billy pronto comenzó a mostrar la agresividad que tan intrínsecamente ve uno asociada al personaje. Su alistamiento en el ejército y su papel en la Guerra de las Malvinas permite ver que, pese a la brevedad del conflicto en sí, Carnicero comenzó a matar personas. Y disfrutó con ello. No es hasta tiempo después de volver a la vida de civil, cuando su camino se cruza con el de Becky, una mujer angelical que consigue calmar por completo el lado asesino y violento de Carnicero. No es ningún secreto (ya lo contaba el personaje a inicios del primer integral) que Becky fue violada por Patriota, y murió dando a luz a un bebé del superhéroe, el cual salió del vientre matando a su madre. Carnicero, que hasta el momento no sabía nada de la violación, mató a este bebé, y tiempo después conoció a Mallory. Él fue quien le reveló la verdad sobre lo ocurrido a Becky, y logró que Carnicero se uniera a su equipo de vigilantes con la promesa de que algún día, tarde o temprano, tendría su momento de venganza contra el Patriota. Y si me permitís la comparación, con toda esta historia es inevitable reconocer que Billy Carnicero es una especie de clon de Frank Castle, alias El Castigador (personaje con el que Ennis trabajó durante muchos años para Marvel), pues es un hombre violento por naturaleza pero que, cuando parece encontrar algo que le cambia, lo pierde todo y deja salir por completo la bestia que lleva dentro, usando a la gente a su alrededor solamente como un medio para lograr sus fines. 

¿Qué autores han participado en este cómic? Siguen al frente de sus creadores, el guionista Garth Ennis (co-creador también de Predicador, y que ha escrito por ejemplo infinidad de historias de El Castigador) y el ilustrador Darick Robertson (del que tengo buen recuerdo de su etapa en Lobezno, y que también es co-creador de Transmetropolitan). Hay varios colaboradores más en el dibujo, como Russ Braun, Keith Burns, John McCrea o Richard P. Clark. Del color se ocupa una vez más Tony Aviña (que ya hizo esta misma labor en obras como El juicio de Sherlock Holmes o Sleeper). La traducción al castellano es de Ernest Riera.

¿Qué historia nos encontraremos aquí? En este tercer integral, que recopila los números 48 a 72 de la colección, y el complemento "Carnicero", la sinopsis editorial, que no es otra cosa que una síntesis de lo que es esta colección, es la siguiente:

"En un mundo en el que los superhéroes son unos degenerados corruptos controlados por una corporación, es necesario que alguien les mantenga a raya. 

Ese alguien son los miembros de The Boys, tipos duros y sin escrúpulos que han aceptado adquirir superpoderes para poder patear el culo de esos falsos superhéroes."

En el segundo integral, el último arco argumental estaba dedicado principalmente a Hughie. El personaje, necesitado de evadirse del violento mundo de The Boys, y de las revelaciones de Annie al confesarle que era una superheroína, buscó refugio en su tierra natal, con sus padres y sus amistades de toda la vida. Es en este tramo donde, entre otras cosas, entabló relación con un hombre mayor que, en las últimas páginas del tomo, reveló ser Greg Mallory, el fundador del grupo de vigilantes. Como Mallory, pese a ser mencionado en varias ocasiones antes, no dejaba de ser un gran misterio para Hughie, tendrá en este tercer integral la oportunidad de contar su historia, pues es bastante, ya que ha vivido muchos años gracias al compuesto "V" que corre por sus venas.

Esta parte de la narración abarcará entre muchas cosas la Batalla de las Ardenas, el vínculo de Vogelbaum con el gobierno americano para la creación de superhéroes, la participación de Mallory como agente del gobierno para vigilar a estos seres tan poderosos, y la gestación del famoso grupo. También conecta su camino con el de Billy Carnicero, quien fue su mano derecha durante muchos años, y quien, como todos sabréis, recogió el testigo al retirarse Mallory de su cargo. Pero claro, no fue una transición precisamente pacífica, sino llena de actos trágicos y enfrentamientos por el poder del grupo. ¿Adivináis la causa? Ni más ni menos que Carnicero, desencadenante de todo lo malo que llevó al grupo de vigilantes a sus momentos más duros y violentos. Porque otra cosa no, pero a estas alturas ya puede hacerse uno una idea de cómo es Carnicero, una auténtica fuerza de la naturaleza motivado por su deseo de ver arder el mundo de los superhéroes, y terminar con todos. 


Y no podía faltar una de las partes más importantes en la recta final de esta serie... el origen de Carnicero. Mientras éste acude al funeral de su padre, y a modo de conversación con el cadáver, el lector tiene la ocasión de saber casi todo de la vida de Carnicero, desde su infancia, hasta el presente. Eso incluye ver que ya desde la niñez era un ser humano violento (eso sí, influyó su nefasta figura paterna), que únicamente encontraba un freno a su temperamento con su madre y su hermano. Tal como escala la violencia en su vida, termina enrolándose en el ejército, siendo destinado a la Guerra de las Malvinas. Allí matará por primera vez, descubriendo que eso le encanta. Con el tiempo, y ya de vuelta en la vida de civil, Carnicero se metería en un problema tras otro, hasta toparse con Becky, la mujer que cambiaría por completo su mundo, hasta que ella muriese trágicamente. Durante su tiempo juntos, ella aplacó por completo (al menos así se nos cuenta, pues en el cómic Querida Becky, que salió tiempo después como epílogo, se contradice un poco el asunto) el ser violento que había en él, pero una vez que ya no estuvo en su vida... ¿quién iba a frenarle? Por otra parte, y con Mallory y Carnicero al margen... el plan del Patriota enfilará la recta final, y será inevitable un último enfrentamiento entre superhéroes y los vigilantes, pero de eso no voy a hablaros, os toca leer para averiguarlo. 

¿Qué valoración merece el trabajo de los autores? Es curioso, porque recuerdo haber escuchado a los chicos del podcast La Tierra Salvaje decir que la conclusión de esta serie era cuanto menos sorprendente (que sea sorpresa buena o mala dependerá de cada uno y de lo que esperaseis), y no podría estar más de acuerdo. Aunque personalmente no me ha entusiasmado y espero que la serie de Amazon acabe de otra manera, no es un mal final del todo (aunque yo no habría sido tan cruel con el destino de algunos personajes), pues no desentona con todo lo leído en este tercer integral, pero no me lo esperaba. Incluso, si se me apura, diría que hay dos finales, pues uno es con la conclusión de la esperada batalla entre Carnicero y Patriota, y el otro viene de forma posterior, cuando tiene lugar el último arco argumental de la serie. Por lo demás, y haciendo ahora una valoración global del trabajo de Ennis, me quedo bastante satisfecho tras este viaje lector. Es innegable que ha habido altibajos a lo largo de los 72 números y varios especiales de la serie, pero en líneas generales la calidad de la serie ha sido alta, y me he divertido mucho con las ocurrencias e ideas que el guionista ha vertido en esta colección, que al principio eran claramente satíricas y paródicas, pero poco a poco fue todo encauzándose de forma orgánica para ser mucho más que gamberradas y violencia. Así que dadle una cerveza a Ennis, merece disfrutar de una labor bien hecha. 

En el apartado gráfico quisiera dedicarle una mención especial a Braun, ilustrador que, como se nos explica en el apartado de extras, iba a tener una participación muy puntual en esta serie para ayudar cuando los plazos de entrega estaban muy apurados, pero que logra hacer un trabajo muy similar al del Robertson, y tuvo mucho más que una breve aportación a este universo, poniendo su arte a algunos de los números más importantes. No puedo omitir la imprescindible labor de Robertson en esta serie, ya no solamente por ser el cocreador de la misma, sino por el gran trabajo que realiza. ¿En serio le dijeron en su familia que no podría vivir como artista? Menudo ojo clínico, porque este tipo es un ilustrador tremendo, sin el cual The Boys nunca habría sido lo mismo. También por analizar globalmente la colección, se ha notado cuando ha habido algún que otro cambio de dibujante porque no todos los sustitutos han rendido al mejor nivel, pero en cómputo general también hay bastantes cosas elogiables.

Y en lo referente al color, puedo valorar de forma global el más que notable trabajo de Aviña, quien se ha ocupado de esta labor durante toda la serie, y que en ningún momento me ha defraudado, manteniendo un buen nivel de coloreado pese a tener que colaborar con dibujantes de distinto trazo y estilo, pues en este tipo de circunstancias no siempre se logra la mejor sinergia posible. Lógicamente donde más ha brillado ha sido en los numerosos pasajes de violencia. 

¿Merece la pena el cómic? Si a estas alturas sois fans de la serie (como se ha ido distanciando de muchas cosas de las viñetas, podría tener una conclusión bien distinta)... ES UN BUEN ÚLTIMO TOMO de la colección, pues tiene las importantes revelaciones sobre el pasado de los dos líderes del grupo de vigilantes, y además de eso están aquí recogidos los números finales, en los que se resuelve todo. Incluso si os pasa como a mí, podréis quedaros con la sensación de que no hay un único final, sino dos, teniendo en cuenta los sucesos del último arco argumental. Quien tenga ya los dos integrales anteriores debería rematar la faena consiguiendo éste y completando la colección. Posteriormente con el tiempo, se sacó un título llamado Querida Becky que funciona como epílogo y a mí personalmente me ha sobrado bastante. No considero necesario leer ese epílogo, pues este tercer integral cierra bien todo, y no genera esa obligación de pillar nada más. Al menos a mí no me ha generado esa necesidad, aunque sí he leído lo último que quiso sacar Ennis para daros una valoración. Y aunque ya lo he dicho, tampoco es que os vayáis a hacer muchos spoilers respecto a la serie, porque la adaptación cada vez se ha ido distanciando más del material escrito, y podría o no llegar a un final parecido, pero con muchas cosas alteradas por completo.

Por último y sobre la edición, se mantiene el formato cartoné, y este integral contiene las habituales galería de portadas, más textos de Ennis, entre los cuales viene un número explicado, y también la propuesta editorial que mandó en su día para que le publiquen esta serie. Y esto es todo por mi parte, si queréis ver más reseñas mías podéis hacerlo aquí . ¡Hasta otra!