5 de abril de 2026

Reseña de El nombre de la rosa. Llega al terreno del cómic la adaptación del clásico literario de Umberto Eco

Un saludo desde el interior de una abadía donde los monjes están cayendo como moscas. Me hallo esperando la llegada de Fray Guillermo de Baskerville para que él y su ayudante Adso de Melk puedan resolver los crímenes que están teniendo lugar a mi alrededor.


¿Quién no ha leído el libro El nombre de la rosa , ha visto la adaptación en película o en miniserie, o conoce el mítico juego de ordenador de La abadía del crimen ? Posiblemente haya todavía gente que no tenga ni idea de que le publicaron este libro a Umberto Eco en 1980, y que un día de hoy sea un clásico esencial de la literatura europea. Las nuevas generaciones de ahora que tienen afición por la lectura, más pendientes del libro del famoso/ao youtuber de turno (que posiblemente ni lo escriban ellos mismos), posiblemente desconozcan de qué famosa creación de Eco estoy hablando. Pero Milo Manara, a quien le encargaron adaptar en viñetas el libro, nos ofrece una nueva visión de esta historia.

Atrás queda esa excelente película dirigida por Jean-Jacques Annaud en 1986 y protagonizada por Sean Connery, la miniserie encabezada por John Turturro en 2019 con dirección de Giacomo Battiato, o esa aventura gráfica de ordenador llamada La abadía del crimen que salió en 1987. No hay que olvidarse de que igualmente se han hecho otros videojuegos adaptando la novela, e incluso existen juegos de mesa. Era cuestión de tiempo que llegara su adaptación en cómic. Y mi objetivo aquí será reseñaros los dos tomos de los que se compondrá la obra, publicados por la editorial Lumen, que trae a España este cómic que vio la luz originariamente en La nave di Teseo, fundada en su día por el propio Eco, y cuyos herederos encargaron a Manara la adaptación.



Vaya por delante que yo habría preferido que la obra se hubiera editado de forma completa, ya que el tomo primero tiene 72 páginas, y no habría sido ningún disparate que en su editorial de origen hubieran optado por esta opción, ya que hay cómics europeos de mucha mayor extensión y es algo normal. En ese sentido, pese a mi descontento inicial, en Lumen se han limitado a traernos la obra de la misma manera en que salió en su país de origen, por lo que, queja aparte, quería ver qué se nos podía contar en esta nueva visión del clásico de Eco. 

La sinopsis, para quien no sabe de qué va la historia, dice lo siguiente:

"En 1327, el fraile franciscano Guillermo de Baskerville llega, acompañado del novicio Adso de Melk, a una abadía de monjes benedictinos para participar en un importante cónclave, que se verá amenazado por una serie de enigmáticas muertes. 

A medida que Guillermo investiga y se acerca a la peligrosa verdad, su joven aprendiz descubrirá los secretos de un mundo oscuro y lleno de sensualidad.

No obstante, las primeras páginas de la obra tiene como protagonista a Umberto Eco, ya que se nos cuenta de qué forma surgió la necesidad para el autor de contarnos esta historia. Una vez pasada esa introducción, enseguida veremos a Guillermo de Baskerville y Adso de Melk mientras recorren hermosos pero fríos parajes naturales, ya que van camino de una abadía en la cual, al poco de llegar, se le comunicará al fraile más veterano un trágico suceso acontecido allí. Será de esta manera como arrancará una espiral de muertes (no todas se ven en este primer tomo, hablo rememorando la novela) en la que el sagaz franciscano, junto a su joyen ayudante, deberá descubrir qué está sucediendo y por qué se producirán dichos sucesos. 


De esta manera, a través de las cosas que ven, escuchen o hablen la pareja protagonista con todas las personas que se cruzan con ellos entre los muros de la abadía, podremos conocer mejor lo que sucede allí, y cómo es la vida entre monjes, especialmente los que trabajan para la biblioteca, lugar de los más valiosos del mundo por los libros que se encuentran en ella. No toda la trama gira en torno al misterio sobre los asesinatos, ya que Adso de Melk es un novicio curioso e inquieto, e irá teniendo sus primeros encuentros con cosas desconocidas para él hasta entonces, como es por ejemplo la relación con una mujer, o visualizar grabados que esconden mucho más de lo que pueda pensarse a primera vista. También hay ocasión para saber que Guillermo de Baskerville fue inquisidor en el pasado, pero lo dejó por una clara cuestión de diferencias con todo lo que se hacía y las razones de ello. Por otra parte, varias páginas abarcarán también la historia de Salvatore, monje extraño y de aspecto por agradable a la vista, pero que es alguien que ha vivido muchas cosas y ha terminado en la abadía. En definitiva, tenemos la trama del misterio, y otra ligada a lo religioso, tal como en la novela. 

Respecto del papel realizado por Manara como guionista, y teniendo en cuenta que está encorsetado a ser fiel a la novela que está adaptando en viñetas, lo único que puedo decir es que hace un trabajo correcto sin más. En la parte buena, se sigue sosteniendo bien la parte de investigación y lo relacionado con la biblioteca, y la presentación de personajes. Ahora bien, el cómic se hace pesado en algunos momentos, pero es cierto que también tuve esos problemas con el libro (ojo, que se me indigesta, especialmente en los pasajes dedicados a hablar de la religión, no quita que me pareciera un libro muy bueno en su parte detectivesca y literaria), por lo que sí se le debe achacar a Manara que no haya sabido imprimirle más ritmo y caiga en los mismos errores. También me parece muy mala la decisión del guionista de cortar la primera parte en el momento en que lo hace, dejando una escena colgada a medias (en un cómic americano de grapa habría funcionado, porque al mes siguiente sale la continuación), y teniendo en cuenta que habrá que esperar al menos un año para ver cómo la continua, aunque quien conozca la historia sepa lo que viene después. Así que, valorando los aciertos y errores, me quedo con un aprobado raspado.

Ahora bien, el Manara ilustrador le gana por goleada al guionista. Aunque no había leído prácticamente nada de su extensísima trayectoria, sí que había visto a menudo ilustraciones suyas o algunas páginas por internet, y sabía que se trataba de un dibujante de gran talento. En esta obra es muy importante recrear bien la abadía y su entorno, así como acertar a la hora de diseñar la imprescindible galería de personajes que desfilan por estas páginas. En ese sentido, páginas como las que habéis podido ver dan buena fe de que los diseños y el trabajo a la hora de confeccionar la abadía, sus interiores y otros escenarios, es sobresaliente. Los lápices de Manara lucen muy bien y hacen que esta obra merezca la pena. Eso sí, tengo tan asociado a Sean Connery con el personaje de Guillermo de Baskerville, que me chirría constantemente verle aquí con el rostro de Marlon Brando. Pero en líneas generales, tenemos un más que notable trabajo en la parcela gráfica, con un destacado dibujo a la antigua usanza, lejos de lo artificioso que suele ser a veces el hecho digitalmente.

El color es aplicado por Simona Manara, hija de Milo. Nos encontramos con una paleta de tonos apagados e incluso gelidos, que, salvo contadas ocasiones en que cambian por necesidades de la narración, confieren a la obra un aspecto un tanto lóbrego y carente de vida, pero hay que tener en cuenta que es el tipo de coloreado que una obra de estas características pide, debido al hecho de transcurrir todo entre los muros de una abadía ante temperaturas de lo más inhóspitas. Así que Manara hace un buen trabajo complementando el traído del ilustrador.

¿Merece la pena el tomo? Es cierto que tiene sus pros y contras, y me esperaba algo más redondo que además, si debía cortarse para que luego llegara una segunda parte, dicha interrupción tendría que haber sido mejor orquestada en mi opinión. Ahora bien, para un seguidor de la novela de Eco como es mi caso, ha merecido la pena adentrarme en este cómic y ver qué aportaba a este mundo su escenificación en viñetas. Para personas que no conozcan la novela o las adaptaciones audiovisuales, puede resultarles de interés darle una oportunidad a una trama que mezcla religión, misterio y muertes. Como contenido extra vienen diseños y bosques de personajes y escenarios de Manara. 



Como en muchas adaptaciones de obras cumbre de la literatura, la versión en cómic de El nombre de la rosa de Umberto Eco era uno de los productos más esperados por muchos fans de la novela o la película de  Jean-Jacques Annaud. Y claro, la llegada de este segundo tomo, tres años después de que en España se trajese el primero, se esperaba con ganas. El servidor tenía expectación por ver cómo remataba Manara su trabajo. Me he vuelto a encontrar luces y sombras como en el volumen anterior, pero sobre ello ahondaré luego. 

La sinopsis de este segundo tomo nos indica esto:

"Mientras la abadía se suma en la confusión y el miedo crece entre sus muros, el fraile Guillermo de Baskerville aviva su enconada búsqueda de la verdad. 

Cada nuevo indicio lo acerca al corazón del misterio ya una biblioteca laberíntica que atesora un conocimiento tan rico como peligroso. 

En el centro de la intriga, el novicio Adso de Melk tendrá que hacer frente a la duda, el deseo y la violencia en un viaje inicial que marcará su destino para siempre.

El primer tomo, donde ya se habían cometido varios asesinatos, terminó con Adso y la joven que tanto revuelo causó en la abadía. Al inicio de este segundo álbum, se produce la tórrida escena sexual que presagiaban las últimas páginas de la primera parte. Ahora bien, al tiempo que el joven Adso comenzará a experimentar los placeres de la carne y las dudas que ello le aporta sobre su condición religiosa, los crímenes no se detendrán en la abadía. Pero ya no queda mucho tiempo para investigarlos, pues una delegación religiosa encabezada por el inquisidor Bernardo Gui llega para, entre otras cosas, ayudar con la resolución de las muertes que han estado atormentando a la congregación local. 


Aunque Fray Guillermo de Baskerville empieza a hacer hallazgos significativos, todavía no logra dar forma en su cabeza a la resolución sobre los crímenes de la abadía. Sí que empieza a sospechar sobre la existencia de un libro que está atrayendo la desgracia sobre quienes lo leen, al igual que presta atención a la idea de que en el gran edificio octogonal del recinto se oculta algo. Para dificultar las cosas, la joven que estuvo con Adso y el deforme Salvatore serán enjuiciados por Bernardo Gui, al ser hallados en medio de lo que el inquisidor supone que es un rito demoníaco. En medio de un clima de disensión por las discusiones idealistas entre órdenes religiosas, con ese juicio inquisitorial, y la necesidad de encontrar al fin a la mente tras las muertes de la abadía... los acontecimientos se precipitarán hacia su final. 

Es curioso que respecto al Manara guionista, me encontró los mismos problemas que en el otro tomo. Aquí se le puede criticar más, pues usa demasiadas páginas para centrado en cosas que podría haber descartado (la escena de discusión entre frailes es un ejemplo, pues aquí apenas se conecta esto con la importancia que sí tenía en la novela), mientras que luego mete el turbo en el tramo final, para ofrecer unas últimas páginas tan forzadas que las viñetas no encajan de forma orgánica. Con un mejor manejo de los tiempos y una mejor elección de tramas secundarias para tener de fondo, se podría haber tenido un tomo redondo que además dispusiera de un final más calmado y menos abrupto. Por lo demás, los personajes importantes tienen sus momentos para seguir con el desarrollo de ellos, si bien es cierto que con los secundarios no sucede lo mismo. Me queda la sensación de que se ha desaprovechado mucho la faceta detectivesca de la obra (en mi obra Pequeños misterios para grandes detectives, el protagonista se disfraza en un episodio de Fray Guillermo, así que imaginad si me gusta el personaje), pero vuelvo a decir que es una opinión personal. Así y con todo, tenemos un cómic correcto que si bien no es lo que esperaba, no es mala adaptación de todas las formas.

En la parcela gráfica para mí no hay nada que achacar y sí mucho que elogiar. Superada mi dificultad para congenir con el Fray Guillermo con rostro de Marlon Brando (qué queréis, Sean Connery es la cara que asociaré siempre al personaje), pudo disfrutar mucho del trazo de Manara. Hay páginas que me han encantado como la de la llegada de Bernardo Gui a la abadía, alguno de los sueños de Adso, y otras escenas donde Manara ha logrado un acabado excepcional. Sí creo que lo abrupto del final de la obra ha impedido que tuviéramos unas mejores y más impactantes escenas del incendio de la biblioteca y la abadía, pero eso ya es más culpa del guion que del dibujo en sí. Por tanto creo que Manara ha culminado la obra de forma excelente y valorando la obra completa, ofrece un trabajo sobresaliente. 

El color de su hija Simona se mantiene como otra constante positiva en la obra. Ya dije en mi análisis anterior que una obra como esta requiere una predominancia de tonos apagados y de aspecto frío a la vista, aunque es cierto que hay varias escenas (el sexo entre Adso y la joven, o el incendio final) donde se rompe esa dinámica visual y son bienvenidas. 

¿Merece la pena la obra y en general la adaptación? Ya habiendo completado la lectura, sí que estoy contento con el producto final, mayormente por el apartado gráfico y el color. Es cierto que mis mayores decepciones han venido con la forma en que se ha presentado narrativamente la historia y el ritmo descoordinado a lo largo de la obra. Reincido en que no estamos ante una mala adaptación, pero es cierto que para mí pierde puntos por el guion, y no es tan como podría haber sido. Es posible que mi valoración no coincida mucho con otros más entusiastas que he leído, pero siempre soy honesto para bien o mal.  

La edición de Lumen trae nuevamente diseños e ilustraciones de Manara en el apartado de extras, aunque creo que en futuras reimpresiones arreglar deben la errata en los lomos de los tomos que he podido apreciar. Esto es todo por mi parte, si queréis ver más reseñas mías podéis hacerlo aquí . ¡Hasta otra y leed mucho!