25 de octubre de 2026

Reseña de Rogers/Wilson: Capitán América. Repaso a la etapa de los dos Capitanes América y las conspiraciones en la sombra

¡Un marvelita saludo gente! Ya he comentado en alguna ocasión anterior que no me interesaban demasiado las aventuras del Capitán América en viñetas hace unos años, pero que poco a poco eso fue cambiando y, sin proponérmelo, he ido leyendo bastantes etapas del personaje. Y eso abarca " Rogers/Wilson ", la colección donde compartieron cabecera los dos Capitanes América durante un tiempo. 


La imagen anterior no la escogió por casualidad, ya que Steve Rogers y Bucky Barnes, que han llevado el uniforme de las barras y las estrellas junto a otros, serán personajes capitales de esta colección. Como también sucederá con Sam Wilson, el otro pilar de esta serie, y que, tras un espectacular número 0, será el Capitán América al mismo tiempo que Steve Rogers, en una decisión tan lógica como necesaria para lo que estaría por venir, y que os analizaré en la medida en que me sea posible leer la recopilación de esta etapa en el formato Marvel Deluxe de Panini Comics. 


Es algo curioso lo que conlleva la relectura de un material como éste. En su día leí en formato grapa la colección entera, y me pareció entretenida sin más y con un buen dibujo para los dos protagonistas. Pero ahora que he vuelto a estas historias y lo he hecho con más bagaje con el personaje, me he dado cuenta de que no solamente tenemos un material divertido, sino que también tiene un buen nivel argumental (al menos para mí comparando con otras etapas anteriores y posteriores) y ofrece un espléndido dibujo en las dos series que recopila.

Porque esa fue la novedad en su momento, que salían conjuntamente las cabeceras de Centinela de la Libertad y Símbolo de la Verdad. La primera protagonizada por Steve Rogers y la otra por Sam Wilson, al principio cada uno en la suya, hasta que luego se unieron las tramas de ambos y coincidieron para lo que estaba por venir. 

Panini avanza esto en la sinopsis:

"¡La nueva era del escudo! Dos Capitanes América compartiendo aventuras en paralelo, con los increíbles equipos creativos compuestos por Collin Kelly y Jackson Lanzing al guión y Carmen Carnero al dibujo, para Steve Rogers, y Tochi Onyebuchi y RB Silva para Sam Wilson. 

Arnim Zola lanza un ataque catastrófico contra Nueva York al que responden los dos Centinelas de la Libertad. Pero un sorprendente secreto sobre el icónico escudo del Supersoldado cambiará la manera en que ambos ven el siglo XXI. Una pista conduce a Steve hasta Alemania, mientras que Sam debe internarse en Wakanda."

El número inicial del tomo nos muestra a Steve Rogers y Sam Wilson enfrentándose a uno de los villanos habituales de estos personajes, Arnim Zola. El científico nazi, en un nuevo intento de hacer el mal, será derrotado por ambos héroes, quienes decidirán después de eso coexistir con la misma identidad de Capitán América. A fin de cuentas... ¿Por qué únicamente ha de serlo uno al mismo tiempo, si de todos modos el que no lleva el nombre y el traje va a seguir haciendo lo mismo? Y a partir de ahí, tenemos dos tramas distintas que vivirá cada personaje, sin que sus destinos se crucen de nuevo (eso sucederá, pero no en este tomo). 


La trama que gira en torno a Steve me parece muy interesante, pues plantea un interrogante sobre la creación del escudo que tantos años ha llevado el personaje. Especialmente relevante es el uso de una estrella de cinco puntas en el mismo, ya que Steve, acompañado a veces de su gran amigo Bucky, descubrirá la existencia de una sociedad secreta de la que nadie sabía nada, pero que lleva dirigiendo el destino de muchas cosas de nuestro planeta desde hace demasiado tiempo. Conocerá por tanto al Círculo Exterior, conformado por cinco personajes en representación de cada punta de una estrella. Y lo que Bucky descubrirá de este grupo le cambiará de manera irremisible. Y todo comenzará para los dos amigos con una celebración del 4 de julio donde alguien disfrazado del Destructor peleará con ellos. Por otra parte, Sam Wilson y el Halcón que encarna Joaquín Torres, se verán involucrados en una historia con tráfico de inmigrantes, experimentos genéticos, una oleada de personas acudiendo a Wakanda, el regreso de Calavera y la irrupción de un villano llamado Lobo Blanco. Casi nada, ¿eh? 

Al frente de Centinela de la Libertad es el dúo formado por Jackson Lanzing y Collin Kelly, que han coincidido estos años en proyectos dedicados a Kang el Conquistador o los Thunderbolts. El dúo ofrece la trama más interesante del tomo, aunque él de decir que tanto esta como la de Sam me han gustado, al margen de que una me satisfaga más que otra. Lanzing y Kelly confeccionan una historia que entra con la fabricación del arma del Capitán América, y me parece muy interesante que eso les sirva para crear el Círculo Externo en relación al símbolo y se conecte con las dudas que generan en Steve sobre su papel como portador del escudo. Es cierto que si nos ponemos quisquillosos y tirando de retrocontinuidad, cuesta pensar que una organización como esta no la conoce nadie y pasase desapercibida, pero es que en tal caso tendríamos que quitarle puntos a muchos cómics de superhéroes. Por eso agradezco que los guionistas partan con algo que es más original, aunque es cierto que no me termina de encajar mucho eso con la historia de Bucky. No obstante, hay giros de guion interesantes, un ritmo muy ameno, y una trama que además de presentar nuevos villanos, incorpora tras mucho tiempo secundarios nuevos para Steve, de los que le permiten desconectar un poco en la vida de civil. 

La cabecera de Símbolo de la Verdad  la escribe Tochi Onyebuchi, del que en España únicamente tenemos editado un cómic de Call of Duty, quedando inédita una miniserie con Pantera Negra. El arco argumental para Sam tiene menos trabajo de fondo y es algo más tópico, pero Lobo Blanco es un villano que aunque aparece poco enriquece la trama, y ​​no está mal la conexión con Wakanda a raíz de lo que descubren los protagonistas al principio. Se agradece que la relación de Misty y Sam se siga desarrollando un poco como herencia de etapas anteriores, y se puede ver a Joaquín con más profundidad emocional por el tema de la inmigración y su pasado. Hay bastante acción en esta serie también y se lee con rapidez cada número. En líneas generales, disfrutado del trabajo de todos los escritores.

La cabecera de Steve la ilustra Carmen Carnero (en la editorial ha trabajado con Capitana Marvel o Excepcional Patrulla-X), mientras que de la otra se ocupa RB Silva (en su historial tiene participación con Potencias de X o Ascensión de Potencias de X). La verdad es que me han gustado bastante el dibujo en ambos casos, pero destaco varios peldanos por encima el de Carnero. La ilustradora tiene la costumbre de meter al menos una doble página por número, y en la mayoría de casos merece la pena para disfrutar más de lo que se nos cuenta, dándole un toque más cinematográfico (ese recorrido por la historia del personaje en uno de los primeros capítulos) o intimista (como la escena de Steve corriendo por la ciudad y compartiendo reflexiones). Ella tiende a mostrar un nivel más depurado y con mayor nivel de detalle, pero es cierto que Silva también hace gala de un trazo limpio y enérgico, aunque a veces los diseños anatómicos tengan un toque de dibujos animados. Mención aparte merece Mattia de Iulis con el número 0, porque hace un trabajo impresionante a nivel gráfico y me habría encantado verle en una de las dos series como dibujante regular. En cualquier caso, esta etapa podrá gustar más o menos en lo argumental, pero en lo visual es muy satisfactoria.

Estamos ante un inicio de etapa que en su día ya me gustó, pero que en mi caso ha ganado con una relectura. Quizas influye en que cada vez he ido disfrutando más al personaje del Capitán América, ya que la primera vez que leí esta etapa, todavía no me estaba enganchando a sus aventuras. Pero me parece una buena recomendación para quienes hayan visto las películas del UCM y quieran empezar a familiarizarse con los cómics más recientes de Steve y Sam. La edición de Panini me encanta, pues llevan ya tiempo recopilando cronológicamente varias etapas del personaje, y tarde o temprano debía tocarle el paso por el Marvel Deluxe a la época de los dos capis. 



Por poneros un poco en situación, previamente en la cabecera de Steve Rogers, tanto éste como Bucky se habían enfrentado al Círculo Externo. Eso derivó en que Bucky mató a Revolución, una de las puntas de estrella de la organización, ocupando su lugar. Pero lo más impactante es que para acabar con él, disparo a través del Capitán América, su mejor amigo, con el que luego tuvo una dura pelea que acabaría con Steve cayendo al mar. 

Por otra parte, Sam Wilson siguió una serie de pistas que le llevaron a Wakanda a la hora de descubrir por qué se ha sacado de contrabando vibranium para darle un uso nada bueno. Eso provocaría que Sam se enfrentara en suelo wakandés a Calavera, y también a Pantera Negra. Y la amenaza de Lobo Blanco cada vez es más peligrosa en la sombra.

Lo que toca ahora por lo tanto es seguir los nuevos arcos para ambos Capitanes América, consecuencia de lo anterior. Panini nos adelanta lo siguiente con la sinopsis de este segundo tomo: 

"Poder. Dinero. Máquina. Amor. Revolución. El progreso avanzó más rápido en el siglo XX que nunca, pero no sin ayuda desde las sombras. 

Ha llegado la hora de conocer el origen del más reciente enemigo del Capitán América y descubrir lo que el Círculo Externo significa para el Soldado de Invierno. Además, Steve pide ayuda a Emma Frost, Sharon regresa para ayudar en una nueva misión y Sam Wilson se enfrenta a las consecuencias de su conflicto con el Lobo Blanco.

El tomo se abre con un especial del Soldado de Invierno y el Capitán América, donde se nos explica el origen del Círculo Externo desde su creación. Hacía falta saber más de esta organización y me agrada que se ofrece esta historia más extensa de la grapa habitual para conocer más detalles. Luego en lo preocupante de la serie de Centinela de la Libertad , Steve Rogers, muy dolido todavía por su reciente enfrentamiento con Bucky, no tendrá sin embargo que seguir adelante. Volverá a escena Sharon Carter, el gran amor del Capitán América durante muchos años. Pero algo espera en el horizonte, y mientras Steve intenta reorganizarse y formar una fuerza que le ayude a derrotar al Círculo Externo, un acontecimiento inesperado sucederá. Tras un lapsus de tiempo que muchos personajes no recuerdan, Steve tendrá que liberar Nueva York de una inesperada invasión de IMA (Ideas Mecánicas Avanzadas). ¿Logrará sortear un nuevo obstáculo en su misión de acabar con el Círculo Externo?


En lo que respeta a Sam, su nuevo arco argumental empieza fuerte, pues tendrá que ser el guardaespaldas de la nueva gobernanta del país de Mohannda, y fracasará estrepitosamente cuando la mujer muera a consecuencia de un atentado. Además, en dicho suceso Joaquín Torres será víctima de un atentado contra su salud, y las consecuencias serán terribles para un personaje que ya en su día tuvo una transformación complicada cuando experimentaron genéticamente con él. Sam se sentirá obligado a ir a Mohannda para ajustar cuentas con quien acabó con la política e hirió a su socio, y volverá a reencontrarse para esta misión con Ian Rogers, el hijo adoptivo de Steve, al que daba por muerto. Por delante... una difícil misión en un país en guerra. 

En cuanto al trabajo de los guionistas, hay que advertir que se mantienen los mismos que ya estaban desde el principio. La dupla Lanzing y Kelly continúa con la trama del Círculo Externo, pero además añaden una pausa en la misma (relativa, pues MODOK aparece como otra punta de estrella). Es cierto que la trama con IMA se vuelve un poco tópica, pero me ha gustado ver al grupo de personajes (esos Nuevos Invasores improvisados) que reúne al Capitán América para enfrentarse al grupo terrorista, y los pasajes de Bucky intentando adaptarse al nuevo entorno me han gustado, pese a que sigo pensando que no me encaja del todo que él haya sido un peón del Círculo Externo desde hace mucho tiempo. Respecto a la serie escrita por Onyebuchi, aunque también se vuelve un poco vulgar en su desarrollo (ojo, eso no quita que tenga su buen nivel), sí que me ha parecido bastante amena y entretenida, y es de agradecer el retorno de Ian Rogers, al que tenía la pista perdida desde hacía tiempo. En líneas generales, este tomo baja en lo argumental un par de puntos respecto al primero, pero sigue siendo entretenido de leer y me mantiene interesado en lo que se cuenta y en cómo seguirá después. Y eso ya me parece positivo. 

Por otra parte, lo que se mantiene muy alza es el dibujo de Carmen Carnero. Diría que incluso está mejor que en el tomo anterior, que ya es decir, pero es síntoma de que la malagueña se iba amoldando a la serie a medida que ésta avanzaba. Se mantienen esas espectaculares páginas dobles que hay por cada capítulo (especialmente buenas las que tienen que ver con el control mental de MODOK), y se palpa esa tristeza que siente Steve por lo relativo a Bucky, la alegría por volver a ver a Sharon, y el desconcierto cuando se ve en medio de Kansas sin recordar nada. Respecto a RBSilva, rinde también bien, pero he notado un bajón a lo que ya venía mostrando antes. Esto se nota más porque sí que a veces hay algunos toques más cartoon y noventeros en el diseño anatómico de personajes (o ahora me he dado más cuenta de ese detalle) y se nota cierta prisa en dibujarlos. No obstante sigue siendo en ambos casos un dibujo que permite disfrutar visualmente de ambas series, cada una en su estilo, pero con abundantes escenas de acción para convertir la lectura en un blockbuster. 

Por resumir las sensaciones que me deja este segundo tomo, es cierto que argumentalmente está por debajo del primero en frescura de sus propuestas narrativas, pero esta relectura del material me está permitiendo disfrutar enormemente en lo visual. Estamos ante una etapa entretenida y palomitera de los Capitanes América, y todavía queda un poco de historia por delante. Y aunque recuerdo cómo acababan ambas cabeceras, tengo ganas de volver a disfrutar del tramo final de la colección. 



Como todas las cosas, las etapas de cómic deben terminar. Y en el caso que nos ocupa, la lógica ya nos indicaba que, por el desarrollo de las tramas en las series de Centinela de la Libertad y Símbolo de la Verdad, los dos Capitanes América iban a volver a juntar sus caminos, como ya sucedió en el número 0 de esta etapa. 

Llevo tiempo defendiendo esta etapa, que para mí es la última realmente disfrutable del Capitán América en estos años más recientes. Y para este tercer y último integral, queda la traca final, el enfrentamiento total de los capis y sus aliadas contra Bucky (el nuevo Revolución del Círculo Externo) y el Lobo Blanco. 

Por lo tanto, y a la hora de abordar lo que es este último integral de la etapa de los dos Capitanes América, os comparto la sinopsis disponible en la web de Panini:

"Te presentamos la aventura que cierra toda una era y une los destinos de Steve Rogers, Sam Wilson y Bucky Barnes: "Guerra fría". 

Revolución y el Lobo Blanco se han aliado, un mortífero movimiento que obligará a ambos Capitanes América a actuar coordinados. Después del secuestro de Ian Rogers, Steve, Sam, Sharon y Misty buscan llegar al fondo de los hechos. 

¿Ha llegado Bucky demasiado lejos? ¿Tiene algo que ver el portal a la Dimensión Z que ha aparecido en Alaska? El Símbolo de la Verdad y el Centinela de la Libertad se reúnen en una aventura que hará que se cuestionen todo en lo que creen."

Hay que recordar que Steve Rogers llevaba desde el principio de su serie investigando lo relacionado con ese Círculo Externo que, desde la sombra, lleva mucho tiempo condicionando la forma en que el mundo ha evolucionado en favor de sus intereses. Y dentro de eso, Bucky, su amigo del alma, sorprendió a Steve cambiando de bando y convirtiéndose en uno de los nuevos miembros del Círculo Externo tras matar a Revolución. Mientras todo eso sucedía, Sam Wilson descubría la existencia del villano Lobo Blanco, quien no solamente tenía un fuerte vínculo con Wakanda, sino que se convertía en un quebradero de cabeza para el héroe. Por otra parte, el nuevo Halcón que es Joaquín Reyes, sufriría una espantosa transformación que le privaría de su humanidad para convertirle en un vampiro sediento de violencia. 


Las piezas del tablero se iban moviendo, y todo se posicionaba para que, en una batalla final, los dos capis deban reunirse y afrontar estas amenazas, toda vez que, al inicio de este tomo, Bucky le propondrá una alianza estratégica al Lobo Blanco. Esto cambiará las cosas, pues lo que el Lobo Blanco codicia es el trono de la Dimensión Z, donde Steve Rogers estuvo atrapado muchos años en los que tuvo que derrotar al incombustible Zola, pero donde creó un vínculo muy fuerte con Ian, hijo genético del villano, pero que se convertiría en protegido del Capitán América. Precisamente Ian será secuestrado en los primeros compases de este tercer tomo, y Steve y Sharon se sentirán demasiado dolidos como para no ir a buscarle, lo que les llevará a esa Dimensión Z. En el viaje les acomparán Sam y Misty Knight, y los cuatro deberán hacer frente a todo lo que sale del portal que lleva a la dimensión, pero también a la enorme cantidad de monstruos que hay dentro de ella y que sirven al Lobo Blanco. Así que sí, el fin de fiesta trae la traca final con continuas batallas hasta la resolución de la gran trama de ambas series de los capis. 

Como sucedió en tomos anteriores, de los números de Símbolo de la Verdad se ocupó Tochi Onyebuchi, quedando los de Centinela de la Libertad y el último número del tomo para el dúo de Jackson Lanzing y Collin Kelly. Los tres estarán involucrados en los especiales Alfa y Omega, y tendrán tambien su historia en el número 750 del Capitán América, donde escribieron algunas historias cortas gente como Stephanie Williams, J.M. DeMatteis, Dan Jurgens, Cody Ziglar o Gail Simone. Por entrar a valorar lo más gordo, me ha gustado la forma en que Onyebuchi, Lanzing y Kelly han llevado el tramo final de sus etapas con los capis, ofreciendo unos números finales muy entretenidos y con cabida para peleas contra los villanos, y también alguna que otra entre héroes. Todas las tramas desarrolladas por los guionistas quedan bien resueltas, y me gusta que el último episodio termine de una forma tan cíclica con una de las primeras imágenes de la cabecera de Steve Rogers, como fue una escena del personaje corriendo por Nueva York (en aquella ocasión en solitario, en esta acompañado, celebrando así lo que ha sido esta serie, de reparto muy coral). Es cierto que el Lobo Blanco no es un villano que vaya a quedar en ningún top de malos de Marvel, pero me ha parecido una interesante contrapartida para Sam Wilson, y aunque en la continudad de la editorial cuesta encajar el concepto del Círculo Externo porque se inventó en esta etapa, ha merecido la pena ver que los guionistas querían dejar huella. Las historias del número especial vienen a ofrecer las razones por las que Steve Rogers o Sam Wilson hacen lo que hacen y son necesarios para la gente, y es sin duda una lectura que se disfruta, como todo el tomo.

En el apartado gráfico este tomo recopila el trabajo de mucha gente, desde los habituales R.B. Silva y Carmen Carnero, a la presencia en los números finales de las series de Carlos Magno, Alina Erofeeva y Zé Carlos. Para las historias cortas del número 750 han ilustrado Rachael Slott, Sara Pichelli, Dan Jurgens, Marcus Williams y Daniel Acuña. Como podéis ver, hay gente que, al igual que pasó con los guiones del 750, ya han trabajado antes con el Capitán América y han vuelto a repetir para la causa. Me gustaría destacar el trabajo del brasileño Magno en los especiales Alfa y Omega, ya que no conocía al ilustrador (si leí algo suyo anteriormente no he sido capaz de recordarlo), pues ha realizado un trabajo fantástico con estos números. Magno, que tiene un trazo limpio y enérgico que me ha recordado en bastantes cosas al fallecido John Cassaday (1971-2024), le aporta un toque palomitero y espectacular a sus aportaciones, en lo que sin duda es una elección muy acertada por la editorial. De hecho, me habría encantado verle en una serie de largo recorrido del personaje, por lo que páginas como la adjunta os pueden dar una idea de lo que habría sido eso. Del resto de gente destaco como siempre a Carnero por su manera de darle a los cómics un acabado cinematográfico, y aunque he notado algo más flojo a Silva, tampoco ha estado mal su aportación. Del resto de gente para las historias cortas, todos realizan un muy disfrutable trabajado, aunque me quedo con Dan Jurgens porque demuestra que, aunque la edad esté ahí (tenía más de sesenta años cuando hizo su parte para el 750), seguía estando en forma. Queda un apartado gráfico en conjunto que ofrece muchos estilos distintos, algunos con cosas en común, pero donde no ha habido ninguno que desentone para mí.

Poco más me queda por decir, salvo que esta ha sido para mí la última etapa moderna notable del Capitán América (de los dos a fin de cuentas), que ha ofrecido un continuo entretenimiento de lo más goloso, sin dar mucha ocasión para el respiro como ha pasado con otros autores anteriores y posteriores a Onyebuchi, Lanzing y Kelly. Os animo sin duda a hincarle el diente a esta colección de Rogers / Wilson que ya tenéis recopilada al completo en tres tomos de Marvel Deluxe, formato de tapa dura y bonito acabado que le da encanto añadido. Y nada más, podéis leer más reseñas mías de cómics de Marvel aquí.