¡Un polvoriento saludo! He perdido la cuenta de las historias del oeste que he reseñado en este espacio, y llega un momento en que me da igual la verdad, pues disfruto compartiendo mis lecturas con quien desee leerme y saber por qué recomiendo o no tal o cual obra, o simplemente por ofrecerle algo de información que no supiera. Toca hablar de La madre de los hermanos Blood de Norma Editorial.
Publicada hace poco tiempo por la editorial DSTLRY, llegó a España en mayo de 2026 la edición que contiene todos los episodios de esta trágica historia ambientada en ese salvaje oeste que se aborda precisamente desde esa perspectiva. Es curioso que, con la dilatada trayectoria profesional de Brian Azzarello, apenas haya leído unos pocos cómics suyos. Y dentro de esos pocos, algunos me gustaron y otros no. Pero esto es como todo, me decidí a leer este cómic por la temática, por ver el nombre de Eduardo Risso en el apartado gráfico, y porque a fin de cuentas, quería leer algo más de Azzarello.
Hay que decir que en la temática del western, abundan a punta pala las historias de todo tipo. En ese sentido, hay acercamientos más dulcificadores de la época del salvaje oeste americano, que intentan mostrar una cara más amable de lo que fue un período histórico en el que hubo mucha miseria y crueldad para quienes estaban en lo más bajo de la escala social. Pero claro, luego tenemos otro tipo de productos que intentan precisamente ahondar en esa cara menos amable, en la ruindad del ser humano, la avaricia, el salvese quien pueda, el ser amoral que es incapaz de hacer otra cosa por nadie salvo que obedezca a sus intereses o sea un medio para un fin. Es en ese tipo donde metería este cómic objeto de reseña. En el que disecciona el salvaje oeste e intenta potenciar su cara más triste y cruel a través de las vidas de tres pequeños niños.
¿Qué historia tenemos aquí? Comparto la sinopsis editorial:
"Tres niños emprenden un viaje a través de la salvaje frontera texana para rescatar a su madre, raptada por unos crueles forajidos tras eliminar a balazos a su padre, de oficio predicador.
Durante su accidentado periplo, afrontarán los elementos hostiles de un paisaje despiadado, peligrosos animales sedientos de sangre, cazadores de recompensas sin compasión… y mucho más.
Un alto precio a pagar en su búsqueda incansable por salvar lo poco que queda en pie de su familia."
La obra arranca con un hombre adulto siendo liberado de una prisión. A la salida, le estarán esperando sus compinches. Dicho hombre no tardará en preguntar dónde se encuentra la mujer en la que tanto ha pensado mientras estaba en prisión, y se enterará de que se ha casado con un predicador. Lo cual es irónico, teniendo en cuenta que ella ya contaba con tres hijos bastardos antes de esa enlace matrimonial, teniendo muchas papeletas el bandido para ser el padre de al menos uno de los niños.
Con la banda reunida de nuevo, no tardaremos mucho en conocer a los tres pequeños hermanos Blood, los cuales viven con su madre, y con el marido de éste, un predicador. Sin embargo, este hombre esconde un pasado (no es algo extraño en el salvaje oeste), y aunque no tiene que ver con los hombres que buscan a su esposa, será asesinado. La mujer será llevada con el grupo de bandidos (aunque lo pueda parecer, no precisamente a la fuerza), y no tendrá mucha pena al dejar atrás a sus tres hijos. Sin embargo, ellos sí desean volver con su madre, y será así como los tres hermanos Blood decidirán ir en busca de su madre.
A partir de ahí, lo que viene es una historia que tiene dos líneas argumentales. Por un lado la que sigue a los tres hermanos, quienes conocerán la cara más amarga y ruin a través de algunos personajes que irán conociendo, y sucesos que vivirán. Sí que se toparán con una guerrera india que les acompañará un poco en el camino, aunque ella no va a ayudarles con la búsqueda de la madre más de lo necesario, pues es una india buscada. Por otra parte, tenemos la otra pata argumental del cómic, centrada en la madre de los Blood y el grupo de forajidos con el que pasará los días. No estarán exentos de ser buscados por un reputado cazarrecompensas. Tarde o temprano algunos caminos convergerán, personajes morirán, y otros vivirán para respirar un poquito más algún tiempo en un desolador panorama.
Aunque me gusta el tono narrativo que ha escogido Azzarello para contar esta historia, lamento decir que plantea una trama demasiado vista y que no me ha sorprendido en demasía, ya que hay bastantes westerns en los últimos años que eligen este enfoque más desmitificador. No es un mal cómic pero en mi caso tampoco es para tirar cohetes. Hay cierta saturación de personajes que, al menos bajo mi punto de vista, eclipsan el impacto que habría tenido seguir durante más tiempo el viaje de los hermanos Blood por el salvaje oeste. Otro problema que tengo es que los villanos están hechos con tanta obcecación en mostrarles malos, que apenas me han despertado interés, lo cual se aplica a la madre de los Blood, que es un personaje como poco despreciable. Entiendo que es lo que quería lograr el guionista, pero en una historia de este corte muy sustentada en personajes, lo que espero es que la mayoría sean interesantes. Lo que es el tiempo narrativo está bien dosificado, y no faltan algunas escenas crudas y violentas como manda un cómic así, por lo que no todo es malo. Resumiendo, no es un mal trabajo de Azzarello haciendo balance, pero sí muy discreto para mí.
El plato fuerte del cómic viene en el apartado gráfico. Una de mis historias favoritas de Lobezno en los últimos años, es precisamente la que ilustró Risso. Su trazo tan artesano y la aplicación de las acuarelas para el color, le confieren a este cómic un aire a obra hecha a la antigua usanza, y eso se agradece y mucho teniendo en cuenta que cada vez más trabajos se hacen de forma digital. Risso consigue dotar de expresividad a los personajes, factor clave para una obra donde parte la desolación y el desarraigo que impregna todo, se palpa desde las miradas y las caras. Realmente no encuentro nada malo que señalar del trabajo del ilustrador, ya que incluso las cosas que no me han terminado de gustar del todo, se las paso por alto teniendo en cuenta que él se echa sobre los hombros este trabajo para que merezca la pena leerlo.
El color, aplicado por él mismo a través de las acuarelas, permite que se consigan páginas donde se agradece la autenticidad que se encuentra en cosas tan mundanas como un atardecer o un desierto bajo el sol.
¿Merece la pena el cómic? En este punto hay que decir que SÍ, ESPECIALMENTE POR SU DIBUJO. La trama es un tanto típica y tópica, y su desarrollo ofrece poca capacidad de sorpresa, aunque es un trabajo correcto sin más que gana muchos puntos gracias al trabajo de Risso.
El cómic ha sido editado en formato de tapa dura en una bonita edición de Norma. Y esto es todo por mi parte, si queréis ver más reseñas mías podéis hacerlo aquí .



