8 de septiembre de 2026

Reseña de Marvel Deluxe - Hulk de Donny Cates y Ryan Ottley. Una epopeya espacial para el gigante esmeralda

¡Un marvelita saludo! Es curioso cómo cambian las cosas con los años. Hace tiempo, no me atraían nada los cómics en solitario de algunos personajes, como el Capitán América o Hulk. Pero pasan los años, uno se marveliza a tope, y tarde o temprano empieza a picar con cosas selectas de personajes o grupos. Y aunque los que eran mis favoritos desde el principio lo siguen siendo a día de hoy y eso difícilmente cambiará, sí que quienes rehuía ya me tiran para leer más material suyo.

El caso de hoy es de esos, ya que he leído esta etapa de Hulk de Donny Cates y Ryan Ottley, donde también tiene una importante participación Martin Coccolo. En los últimos tiempos es cierto que mi seguimiento de Hulk no ha obedecido mucho al criterio cronólogico, sino a las obras que he ido consiguiendo. Así pues, en los últimos años aposté por obras como Hulk: Gris, Hulk vs La CosaPlaneta Hulk, World War Hulk, o partes de etapas, como las de Paul Jenkins o John Byrne (concretamente, su primer acercamiento que duró un visto y no visto, pero dejó muchas cosas interesantes), Al Ewing o las más actuales. Y vi que había salido el tomo objeto de reseña, y me animé a darle una oportunidad tras leer críticas de la etapa. 


¿Qué historia tenemos en este tomo? La sinopsis nos adelanta lo siguiente:

"Tras los acontecimientos de El Inmortal Hulk, Bruce Banner cree que por fin controla por completo a su alter ego esmeralda... pero hay cosas que ni siquiera su mente brillante puede imaginar. 

Mientras Bruce se lanza a las profundidades del espacio exterior en una peligrosa misión, Hulk descubrirá que no está solo. 

¿Podrá un Dios del Trueno más poderoso que nunca vencer a un Bruce Banner que ahora controla su furia? ¿Y se arrepentirá Iron Man de interponerse entre estos dos titanes?"

Hay que anticipar que estamos ante un cómic que se desmarca y mucho de la etapa previa, y que paradójicamente también estará lejos del enfoque de la que vendría después. Así pues, y por si alguien ha leído Planeta Hulk, es la mejor obra de referencia que se me ocurre para lo que vendrá en algunos momentos de este tomo. Si bien en el pasado han expulsado a Hulk de la Tierra por diferentes maneras, en esta ocasión el comienzo es algo diferente. Él toma la decisión de quitarse de en medio a consecuencia de una pelea de bar donde muere mucha gente. Movido por la culpa, Bruce Banner, que ha vuelto a ser poco más que un testigo privilegiado de la destrucción causada por otra identidad, decide lanzarse al espacio.


No obstante, y mal que me pese (porque como casi siempre, termina derrotado por el gigante verde), Tony Stark usará su mejor armadura de Iron Man disponible para intentar evitar que Hulk haga algo peligroso. En este caso, de poco servirá, ya que Hulk se lanzará al espacio en una peculiar nave, pues Bruce Banner está dentro de la misma, y su lado más salvaje está en lo que vendría a ser la sala de calderas. Para que os hagáis una idea, dependiendo de la necesidad de potencia en la nave, Banner irá moviendo la palanca del mando de control, y en la sala de caldera irán apareciendo desafíos cada vez más peligrosos para Hulk. 

Nave espacial al margen, las aventuras espaciales del gigante le llevarán a conocer a otra versión de Bruce Banner en un mundo donde se intentó replicar sin mucho éxito al monstruo gamma, así como a tener un reencuentro con el General Ross. Pero también habrá ocasión de que Hulk y Thor vuelvan a enfrentarse, lo cual provocará graves consecuencias para el gigante y el asgardiano, así como a los terrenos de combate. También hay tiempo para una especie de copia de la historia de Planeta Hulk, donde el gigante gamma acaba en un mundo en el que es venerado. Ahora bien, lo que podría ser su nuevo hogar tendrá que hacer frente a una amenaza tan profunda y poderosa, que Hulk y Banner deberán descubrir cómo pueden pararla, aunque eso suponga llegar hasta el fondo de su ser. 

El escritor de esta colección es Donny Cates, que en Marvel tenía ya recorrido con personajes como Thor o Veneno. Cuando uno entra tras una larga etapa de un personaje que ha recibido mucha aceptación, la decisión difícil es seguir en la misma línea narrativa, o bien romper la dinámica para ofrecer otro enfoque. Cates opta por lo segundo, llevando a Hulk al espacio y alejándolo del terror para atraerle a otras situaciones donde parece recordar el de otras épocas, que le sacudía a todo lo que se movía. El concepto de Hulk como nave me resulta un poco difícil de digerir, pero es cierto que este tomo me ha resultado una lectura interesante y amena y en eso tiene mérito el guionista, que sabe plasmar bien sus ideas y tiene ocasión incluso de dejar un hilo abierto al final del último número para quien quisiera tirar de él. Es cierto que yo me he acostumbrado a otro tipo de Hulk y a otro tipo de planteamientos en sus historias, pero eso no quita que la propuesta de Cates me ha resultado dinámica y merecedora de dedicarle tiempo para seguirla de principio a fin. 

Como dibujante estrella tenemos a Ryan Ottley, famoso por ser cocreador de Invencible, y que en Marvel dejó buen sabor de boca con Spiderman. Realiza un trabajo fantástico la verdad, pues le da un toque muy cinematográfico y espectacular a cada pelea de Hulk. Una aventura de este corte ambientada en el espacio requiere de un compañero artístico que ayude a meterse en la historia con el diseño de escenarios, seres alienígenas y naves espaciales, y Ottley me parece una grandísima elección. Y ojo, que cuando le tocó suplirle a Martin Coccolo (también ha trabajado con Thor, o ahora en la actual serie de Lobezno a fecha de esta reseña), también hay un muy buen trabajo. Diría que este cómic me ha encantado por el dibujo,que hace que sea un blockbuster accesible a cualquier fan de Marvel, lo fuera o no del gigante verde. Esta página adjunta es de una de las peleas del Hulk en la sala de máquinas, y ya veis la espectacularidad. Pues eso... ¡Nada que objetar!

Queda en su conjunto un cómic bastante apañadito para tener una etapa completa de Hulk. Lógicamente rompe con la dinámica más terrorífica que tenía el personaje en los últimos tiempos, pero me ha parecido un cómic entretenido y de gran dibujo, y es una de esas etapas que me alegro de tener en formato integral en la colección. Así que si os animáis a darle una oportunidad, espero que como poco os entretenga. ¡Que ya de por sí es meritorio en los tiempos que corren estando todo ya muy visto!

Y esto es todo por mi parte, si queréis ver más reseñas mías de cómics Marvel podéis hacerlo aquí .