¡Un polvoriento saludo vaquer@s! ¿Alguien aquí no sabe ya lo que me flipa el western? Es un misterio que se resuelve fácilmente y donde no puedo engañar a nadie. Hoy vengo en compañía, pues mi intención es hablaros de una pequeña serie que Norma Editorial nos traerá en dos tomos integrales, y que tiene un reparto de seis personajes protagonistas. ¡Conmigo somos siete, el número de la suerte! ¡Bang!
Creada por el guionista Philippe Pelaez (autor entre otras obras de Maldito seas tú o Negro Horizonte) y el ilustrador Javi Casado (del que en España solamente he encontrado publicado su trabajo en Las sorprendentes aventuras de Benjamin Blackstone), esta trama estructurada en cuatro álbumes, que en España se publicará en dos integrales, sirve para recordar por qué tienen tanto encanto las historias con repartos corales en el salvaje oeste. Y nada, que aquí os reseñaré los dos integrales por separado según los vaya leyendo.
Six - Integral 1 de 2
En esta web ya he reseñado en otras épocas cómics del oeste con repartos corales. De ejemplos os puedo citar la simpática
El gran botín al estilo
Ocean's Eleven, la adictiva
El Sexto Revólver que transitaba por terrenos sobrenaturales, o
Los Dalton, sobre la vida de esta familia que fue tan popular en su época. Por eso para mí es un placer hablaros de un cómic como Six.
¿Y qué os vais a encontrar aquí? La sinopsis nos dice lo siguiente:
"Un western trepidante y crepuscular que dinamita los códigos del género.
Estados Unidos, 1860. Un joven huérfano, un soldado desertor, un apache chiricahua, un esclavo fugitivo, una exprostituta y una supuesta monja forman un grupo salvaje apenas unido por el lazo de la desesperación.
Pretenden librarse juntos de sus muchos enemigos y poner rumbo a las Black Hills, donde los espera una mina de oro… o quizá la peor de las muertes."
La historia empieza con ritmo, pues muestra a unos vaqueros que llegan a los alrededores de una granja donde han muerto varias personas. Allí saldrá por primera vez el chico Jonathan, que perderá el ojo en un tiroteo y luego cuando despierte, estará ya en la cama de un saloon, y allí entablará una relación casi fraternal con una de las meretrices llamada Elsie. Por otra parte, se presenta al soldado Quintus, un desertor que se ha fugado varias veces y al que están castigando cuando se le dedican las primeras páginas. El coronel Wilburg, harto de Quintus, hará que le marquen con un hierro ardiendo, le corten parte de una oreja y le quiten todo el cuero cabelludo. Una vez de vuelta al calabozo, Quintus conocerá al indio chiricahua Tchitchi, con el que logrará hacer equipo para fugarse del fuerte donde están prisioneros.
No mucho después aparecerán dos personajes más. Un esclavo huido llamado Royal al que se encontrará el dúo de prisioneros fugados, y una monja de nombre Marie-Carmel. Esta última iba en una pequeña caravana con otras hermanas, cuando fueron atacadas por unos indios salvajes, terminando ella en el fondo de un barranco, de donde será rescatada por Quintus, Tchitchi, y Roy. Como ya podéis imaginar, no mucho tiempo después, el camino de estos cuatro personajes se cruzará con el de Jonathan y Elsie. Ahí será cuando el chico les cuente que hay una mina de oro llena de dinero, decidiéndose entre todos que irán hasta allí.

Ahora bien, de la misma manera que estos personajes irán cruzando sus caminos, también lo hará el de aquellos que les persiguen individualmente, y que terminarán convergiendo poco a poco entre ellos. Desde el airado coronel Wilburg a un rico hacendado que busca a su hija perdida, pasando por una banda de forajidos, o un pistolero al que comparan con un demonio sobre la tierra. El integral comprende dos álbumes, aunque es una misma historia río que se inicia en uno y se continúa en el otro, por lo que se ve la forma en que luego irá evolucionando la relación entre personajes. El hecho de que haya uno de los seis como narrador de fondo en el tiempo presente (el resto de la historia transcurre en el pasado), nos permite ir conociendo más datos de lo que le supuso unirse a ese grupo, y también de su forma de comprender lo que era el salvaje oeste.
Sobre los autores, hay que comenzar analizando a Pelaez, el guionista. Es cierto que narrar una historia en distintas épocas no es ninguna novedad, aunque lo que sí se agradece es que la persona que actúa de hilo narrativo, y que no se sabe de momento si es la única superviviente del grupo o simplemente la persona que decidió compartir su historia, lo haga desde una perspectiva realista. Esto va a colación de que en las novelettes de la época, se le daba un cierto aire heroico a muchos personajes del salvaje oeste, y no era todo color de rosas. Eso quizás es lo que me ha dificultado empatizar con un par de personajes de los seis, el hecho de que actúan de una manera que no termino de apreciar y que precisamente hace que de héroes tengan poco. Pero entiendo que va en sintonía con lo que se intenta contar, que el salvajismo del oeste era un resumen que escondía entre otras cosas a muchas personas desesperadas que hacían lo que fuera para seguir adelante. Por lo demás, la historia me gusta, también el desarrollo de la misma, y es orgánica la forma en que todos los personajes van entrelazando sus destinos, por lo que no noto nada forzado en ese aspecto. El integral termina con un muy buen punto de clímax que me anima a querer ver la continuación. Así que Pelaez entrega un cómic muy solvente, que encuentra en su reparto coral su valía, y que entretiene mucho. ¡Bang!

Respecto a Casado, tiene un estilo que fácilmente se asocia al western europeo actual. Es de trazo limpio, detallista, con buen diseño y expresividad en los personajes. Es cierto que si buscáis un toque visual más clásico (por ejemplo si estáis más habituados a leer en blanco y negro obras de otras épocas) no es lo que hay aquí, pero sí que exudan estas páginas un inevitable y enriquecedor aroma a western clásico. Los decorados pueden ser desoladores, los fumaderos de opio muy sombríos, y las escenas de acción no exentas de violencia gráfica. No encuentro nada que achacar al trabajo de Casado la verdad, por lo que me alegro de haberle descubierto y poder disfrutar de su labor aquí.
En el color, se ocupa Casado en ambos álbumes recopilados aquí, teniendo en el segundo el apoyo de Toni Vicent. Este apartado cumple una función muy orgánica con el trazo de Casado, pero al mismo tiempo siempre suma puntos y no juega en su contra, por lo que tampoco se puede objetar nada al respecto.
En cuanto a si merece la pena el cómic, ya me atraía por la sinopsis que leí en su momento, y por el hecho de que fuera una historia de reparto coral. Me ha dado eso mismo y una lectura amena, disfrutable y me recuerda por qué sigo apostando por leer una buena cantidad de obras del oeste cada año. Así que os recomiendo este cómic, que además lleva como extras unos textos interesantes. ¡Bang, bang!
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