14 de febrero de 2026

Reseña del Capitán América de Zdarsky. Nueva etapa, distinto reinicio del héroe de las barras y las estrellas

¡Un marvelita saludo gente! Hace unos años mi interés por el Capitán América era muy bajo. Aunque su presencia en el UCM lo fue haciendo más familiar a mis ojos, el gran detonante de que de pronto empezara a atraerme fue la larga pero excelente etapa de Ed Brubaker como guionista. 

A raíz de ahí... bueno, empecé a leer etapas de otros autores, miniseries, historias sueltas... en fin, lo que he ido pillando, o me han recomendado, o he querido explorar. Y eso me trae aquí, al nuevo reinicio en la serie del personaje de las barras y las estrellas. A medida que os escribo esto (en febrero de 2026 para quienes me leáis en otra época), desconozco cuánto durará esta etapa y si se mantendrá mucho tiempo el equipo creativo inicial, pero mi intención es ir compartiendo aquí mis impresiones de este nuevo capítulo del Capitán América.

Parte 1: Nuestras guerras secretas

Hay que decir que tras la mediocre etapa anterior, guionizada por Joseph Michael Straczynski (¿para eso volviste a Marvel?), mis expectativas con este nuevo reinicio eran bastante bajas, por lo que muy mal tendría que hacerlo Chip Zdarsky para no gustarme en comparación. 

Y he ahí que, con el listón bajo, me animé a ver qué tenía en mente este nuevo guionista. Y he de adelantar que, para bien o mal según cada persona que lea estos primeros tres números de la serie, otra cosa no, pero Zdarsky da un cambio de rumbo tan pronunciado que arranca con el personaje después de ser descongelado por los Vengadores, pero en tiempos más cercanos a nosotros. Concretamente, con el 11-S muy reciente.

Panini nos avanza esto en su sinopsis:

"El comienzo de una nueva era para el Centinela de la Libertad. 

Steve Rogers despierta en una realidad en que se lucha desde las sombras y los villanos no son fáciles de identificar. Un dictador llamado Victor Von Muerte ha tomado el pequeño país de Latveria. 

¿Cuál será la respuesta del Capitán América? Chip Zdarsky y Valerio Schiti retroceden hasta el momento en que el Capi se convirtió en un hombre fuera del tiempo, para narrarte su primer encuentro, nunca antes contado, con el Doctor Muerte."

Una de las cosas que más gente, sea lectora o no de los cómics Marvel de hace unas décadas, conoce, es el hecho de que el Capitán América, que comenzó su andadura en la Segunda Guerra Mundial, acabó congelado en esa época tras caer al océano a consecuencia de una batalla. Pasó el tiempo, y en la época de los 60, un día los recién creados Vengadores encontraron el cuerpo de Steve Rogers y lo descongelaron, pasando éste a formar parte del grupo, que luego lideraría no mucho tiempo después. Todo eso cambia con este reinicio, pues el personaje sí es descongelado, pero en una época post 11-S, y se produce otra gran alteración con la continuidad conocida, como es el hecho de que Steve Rogers rechaza unirse a los Vengadores, para volver al ejército. A uno en el que ya existe un Capitán América, encarnado por el soldado David Colton.


Y la primera misión que tendrá Steve Rogers junto al nuevo Capitán América, será la de infiltrarse en el país de Latveria, donde gobierna con mano de hierro el Doctor Muerte. A lo largo de sus primeros tiempos en una época donde Steve se siente extraño y ya hay quien lleve la identidad de la que él fuera precursor, se planteará a menudo su papel en el nuevo mundo. ¿Qué debe hacer para encontrar un sentido a su nueva vida? A medida que avance la misión en Latveria sus vicisitudes deberán resolverse pronto, pues las cosas se complicarán demasiado, y habrá vidas humanas en juego. 

El inicio de esta etapa, y hasta que haya un cambio en la escritura de la misma, recae sobre Chid Zdarsky (entre otras cosas, autor de una larga e interesante etapa con Daredevil, y otra con Howard el Pato). Es cierto que en su etapa con el Diablo de la Cocina del Infierno fue tan larga como llena de altibajos, pero en líneas generales me resultó de interés y la seguí de principio a fin. Desconozco cómo se dará la cosa con el capi, pero es cierto que el punto de partida me ha pillado un poco en fuera de juego. Tomando como referencia las etapas anteriores del personaje, era difícil preveer que Zdarsky optaría por volver al momento en que el personaje está recién descongelado, convertido en el hombre fuera de su tiempo. Jugar con la continuidad es peligroso, en especial teniendo en cuenta que cambia cosas importantes aunque lo adapte a tiempos más modernos. Habrá que ver hacia dónde avanza esto y si tiene sentido, ya que ahora estamos en un cómic que más que otra cosa, sirve para posicionar las piezas en el tablero y el avance de las mismas determinará la calidad de la etapa. El personaje de Colton no es especialmente original, teniendo en cuenta que unas cuantas personas han llevado ya la identidad del Capitán América, por lo que también habrá que ver en su desarrollo posterior si quedará para el recuerdo o se olvidará y dormirá el sueño de los justos cuando Zdarsky acabe su etapa. Por lo demás, las tres grapas contenidas aquí se leen rápido, y hay algunos chispazos interesantes, como esa inesperada admiración del Doctor Muerte por la figura de Steve Rogers, o esa necesidad del personaje de adaptarse a una realidad donde hay otra persona que lleva su traje. 

Respecto a Valerio Schiti (entre otras series ha estado en algunos números de Guardianes de la Galaxia o en S.W.O.R.D), lo conocía de algunos números de Iron Man, aunque al no ser una etapa del personaje que me entusiasmara, es cierto que recordaba poco su estilo. Ahora bien, para los tiempos actuales de Marvel, y toda vez que el dibujo de corte clásico cada vez se ve menos en las series de la editorial, hay que decir que es una buena elección para esta nueva etapa. Schiti le imprime dinamismo a las páginas, que revisten un toque cinematográfico cuando hay escenas de acción. Me gusta el diseño del nuevo Capitán América, teniendo en cuenta que es un soldado, por lo que el traje va en consonancia, aunque tenga algunas cosas similares al que usa Sam Wilson. Es difícil predecir el tiempo que pueda durar Schiti en la serie, ya que es más habitual el cambio de ilustrador que el del guionista en este tipo de editoriales, pero sí me gustaría que siga hasta que él quiera o respeten las cifras de ventas (que a fin de cuentas también marcan si una cabecera acaba antes o después), ya que también pone atención por los detalles en las viñetas y los escenarios. 

Aunque la experiencia con la etapa anterior de Straczynski, que tuvo unos primeros números aceptables y luego devino en mediocre y sin sentido está ahí, sí que se nota que Zdarsky ha puesto más empeño e ilusión por hacer algo digno con el Capitán América. Para ello parte de un retoque en la continuidad (habrá que ver si permanente o no, que luego vienen los cubos cósmicos, las alteraciones de la realidad e historias mil para devolver las cosas a su cauce) y nos presenta a un Steve Rogers que debe encontrar su lugar en el mundo, y lo hará de momento lejos de los Vengadores, quienes le acogieron en su transición. Con sus cosas buenas y malas, al menos este primer tomito de tres grapas sí que entretiene y genera interés por ver qué viene después.  

 

10 de febrero de 2026

Reseña Marvel Must Have: Nick Furia vs SHIELD. El peor enemigo de una organización de espionaje es el que ha estado creciendo dentro de la misma

¡Un marvelita saludo gente! En esta mi segunda reseña de un cómic Marvel en la recién creada sección La Burbuja Marvelita, me apetece adentrarme en una obra que no tiene tanto cartel mediático como se merece y pasa más de puntillas para el lector novato o poco dado a leer obras de Nick Furia. Por lo tanto quisiera analizaros el excelente Nick Furia vs SHIELD editado por Panini Cómics en su sello Marvel Must Have


Hay que decir que ya tocaba una reedición por parte de Panini de este clásico que sigue siendo casi un gran desconocido para muchos lectores de cómic, pero que es una joyita. Fue en diciembre de 2012 cuando se editó en el formato Marvel Gold, aunque es cierto que en 2024 lo sacó en dos partes Salvat en uno de sus coleccionables de Marvel. Esa fue la edición con la que tuve mi primer contacto con esta obra, y sin dudarlo me he animado a conseguir este nuevo tomo que vuelve a tener de forma integral la historia. Conozco que el formato Must Have tiene muchos detractores, pero a mí personalmente es un tipo de sello de Panini que me gusta mucho, y me alegrado de volver a esta obra gracias a la reedición. Por último pero no menos importante, antes de abordar la reseña en sí, quiero remarcar que en marzo de 2025 algunos compañeros y yo del podcast 
La Tierra Salvaje hicimos un programa especial de Nick Furia, donde debatimos ampliamente sobre este cómic y otros del personaje. Dejo el enlace aquí:


¿Cuál fue el equipo creativo detrás del cómic? El guionista fue Bob Harras, editor de cómics que además ha escrito en otras series como Los Vengadores (como ejemplo la historia Operación: Tormenta Galáctica ) o Namor. A los lápices le acompaña Paul Neary (1949-2024), que es conocido por entintar a Alan Davis en Excalibur o por haber trabajado en parte de la etapa del Capitán América de Gruenwald. Paradójicamente, el día en que os publico esta reseña se cumple el segundo aniversario del fallecimiento del ilustrador. 

¿Qué historia nos encontramos aquí? La sinopsis de Panini nos avanza lo siguiente:

"Una de las más alucinantes sagas de espionaje dentro del Universo Marvel jamás concebidas. 

Nick Furia, descubre que los peores enemigos de SHIELD se han hecho con su control total. 

La agencia está podrida hasta la médula. 

Mientras Hydra, IMA y Roxxon conspiran en las sombras, Nick sólo tiene una opción si quiere no sólo llegar hasta el fondo de lo que está ocurriendo, sino también sobrevivir: ¡Enfrentarse a sus propios amigos ya la organización que él mismo forjó!

Al margen de lo que os pareciera en su momento la película del UCM de Capitán América: Civil War, una de las frases que más me gustaron de dicha historia la decía el personaje de Helmut Zemo, e iba relativa a la forma en que había logrado abrir una brecha en el seno de Los Vengadores. Decía algo relacionado con el hecho de que un imperio derrotado por sus rivales exteriores se puede recomponer, pero uno que ha caído en su propio corazón interior... bueno, en muchos casos no renace. Y eso es lo que sucede en este cómic. 

Nick Furia descubrirá que en su propia organización hay amenazas que prácticamente se han hecho con el control. Muchos agentes de SHIELD actúan de manera extraña, y hay algo llamado Proyecto Delta como telón principal. Los enemigos habituales seguirán funcionando y conspirando para hacer del mundo un lugar peor, pero Furia tendrá que emprender una de las misiones más arriesgadas en su carrera, enfrentándose a la propia organización de la que ha sido pieza fundamental durante muchos años. Esta obra mezcla el inevitable toque frío pero intenso de una historia clásica de espías, salpimentado con ciencia ficción, aventura, y la sensación de que Nick Furia nunca ha estado más derrotado que aquí, y que cada pequeña lucha puede hacer que todo acabe para SHIELD. 

¿Qué valoración merece el trabajo de los autores? Es posible que este cómic pase desapercibido para muchos lectores, y no es menos cierto que es un poco hijo de su época, pero estamos ante un muy entretenido producto de espías y ciencia ficción confeccionado por Bob Harras. Para quienes hemos leído poco de Nick Furia de manera individual, o bien no estamos muy habituados al espionaje en el universo Marvel más allá de la Viuda Negra, el Capitán América o el Soldado de Invierno, es una elección más que acertada para leer algo de corte bondiano y ver la forma en que poco a poco, a través de los capítulos de esta historia, Harras ofrece una pequeña joyita para los fans del género de Nick Furia. Hay espías, desconfianza con los personajes, ciencia ficción, amenazas en la sombra y todo metido en la coctelera nos da como resultado una obra que a mí personalmente me ha gustado bastante. Entiendo que si buscáis otras reseñas haya quien sea menos entusiasta que yo, pero sí que os animo a darle una oportunidad a uno de los mejores cómics que hizo Harras.

El dibujo de Paul Neary me ha gustado bastante. Es cierto que no fue un dibujante top y que tampoco sería un nombre que se metiera en un listado de ilustradores favoritos de la gente, pero posiblemente aquí ofreció su mejor trabajo. Los diseños de los escenarios están bien confeccionados, la acción queda muy bien llevada y hay un trabajo más decente con los personajes. Lógicamente no es el cómic mejor dibujado ni de la época ni de Nick Furia, pero oye, a mí me ha dejado muy buen sabor de época y también lo valoro mucho por el apartado gráfico. ¡Quitaos el parche del ojo para poder disfrutar bien el trabajo de Neary!

¿Merece la pena el cómic? Desde mi punto de vista, y aunque esta obra es hija de su tiempo (finales de los años 80), estamos ante un muy digno cómic de espías, que posiblemente sea de las mejores obras protagonizadas por Nick Furia en solitario. Tiene todo lo que cabe esperar de una obra de esta índole, pero con el añadido de suceder en el universo marvelita, donde Furia lo pasará tremendamente mal, y no podrá contar con el apoyo de ningún superhéroe. Diría que es el mejor trabajo de Neary, y una obra que mantiene el interés gracias al trabajo de Harras como guionista, ofreciendo una obra que, aunque no es para todos los públicos, sí que tiene muchas virtudes para quien desee acercarse a ella siendo consciente de la época en que se editó.

El formato de Must Have trae esos extras que a mí me gustan mucho, para poner en contexto la obra, a los autores, recomendar lecturas del personaje principal, y aportar algunos otros datos extra. ¡Hasta que volvamos a coincidir, tenéis más reseñas marvelitas aquí! ¡Nos vemos en otra reseña!

7 de febrero de 2026

Reseña de El Castigador: Red Band. El regreso del justiciero de la calavera en una historia cruda y sangrienta

¡Un marvelita saludo! Estrenando la nueva sección de esta web, titulada Reseñas La Burbuja Marvelita, tengo el placer de abrir la veda hablando de uno de mis personajes favoritos de la editorial. Se trata del justiciero de la calavera en el pecho. El que suele dejar pocos criminales vivos. El de pocas palabras pero efectivo. Frank Castle. El Castigador. ¡Boom!

Hacía un tiempo que estaba relegado al olvido editorial, pero tarde o temprano El Castigador debía volver. Y lo hace a través del formato Red Band, en el que se publican cómics más sangrientos, crudos y violentos. Le pega cantidad a Castle, y quiero analizaros la miniserie (son 5 números), en la medida en que me vaya leyendo las grapas. En España el primer número salió en enero de 2026, fecha en la que en EEUU salía la última grapa, por lo que el margen de diferencia con el mercado americano es pequeño.

De antemano os agradezco las visitas, los posibles comentarios, el feedback o compartir la reseña, ya que intentaré seguir trabajando en esta sección marvelita todo el tiempo que pueda. Dicho eso... al lío. 


El Castigador: Red Band 1 de 5

La última vez que tuve contacto con material más moderno del personaje, fue con la maxiserie de Jason Aaron en la que reinventaba su origen. En aquel entonces, el guionista nos contaba que Castle ya tenía alma de Castigador desde la infancia. A través de una historia en la que Castle dirigió La Mano y pudo recuperar a su fallecida esposa, se pudo ver que el personaje estaría un tiempo desaparecido. Esto se debía a que, con la intervención de algunos superhéroes, acabó encerrado en una especie de dimensión infernal donde seguiría ajusticiando a su estilo. 

Y aunque en esta primera grapa no se nos cuenta cómo ha vuelto el Castigador a Nueva York, sí que una cosa es evidente: los criminales volverán a sufrir a su costa. La sinopsis de la editorial nos cuenta lo siguiente:

"¡Esto es lo que necesitábamos! Frank Castle ha vuelto. Sin recuerdos, con el cargador lleno y sed de venganza, su búsqueda violenta de respuestas solo podría narrarse al modo Red Band.

¡Las balas volarán, la sangre correrá y tanto los ciudadanos como los criminales de Nueva York temerán el nombre de El Castigador!"

Sangre. Todo lo que envuelve las primeras imágenes de este cómic está muy afectado por este color. Frank Castle ha vuelto, pero él no recuerda su nombre. Tiene unas cuantas heridas graves, aunque recuerda cómo usar un arma de fuego y lo que hace en el barco donde ha vuelto en sí, y en el que hay un reguero de cadáveres al estilo del Castigador. No tardará en aparecer un grupo de agentes de las fuerzas del orden, por lo que Castle deberá marcharse abruptamente. Será encontrado por una anciana que le dará cobijo mientras se repone de sus heridas, pero hay una cicatriz reciente en su cuello, y no es de ninguna herida recibida en el barco. Pronto, eso será un gran problema.

Por otra parte, los criminales a los que ha ejecutado con alevosía pertenecían a la banda de Lápida, el mafioso de Nueva York. Aquí se le verá en una versión más temible y salvaje, en comparación con la que se pudo ver en el decepcionante y cansino evento Guerra de bandas en la cabecera del Spiderman de Wells. Lógicamente, Lápida quiere respuestas sobre la pérdida de sus efectivos, y unas pocas viñetas bastarán para ver que no se anda con tonterías. Por último pero no menos importante, Kingpin tiene varias apariciones, y no dejan indiferente, ya que se está dedicando a ajusticiar a algunas personas que merecen ser castigadas desde su punto de vista. Pero es que además, por si eso no fuera suficiente, Kingpin además... eh, que eso ya no os lo voy a contar. ¡El final de este primer episodio tiene un gancho muy bueno protagonizado por él!

El guionista de la miniserie es Benjamin Percy, que me causó una muy buena impresión con su etapa en Motorista Fantasma, pero que además ha trabajado en los últimos años con otro personaje que no es ninguna hermanita de la caridad como Lobezno. Este primer número me ha parecido estimulante e intenso. No ofrece respuestas del retorno de Castle, pero tiene un gancho muy bueno sobre por qué no recuerda algunas cosas y qué lo causa. No es que Percy se saque una trama inédita en Marvel, pero con un trabajo serio, unas dosis de acción y violencia cruda al estilo Castigador, ofrece una primera grapa muy recomendable tanto para neófitos como para veteranos. Y además, se lee como un tiro, ya que he ido pasando como un poseso una página tras otra para ver cómo acababa esta introducción. 

Ilustra la miniserie Julius Ohta, que coincidió con Percy en el arco argumental Inferbezno (como buen artesano, el guionista hizo un cruce mientras guionizaba Lobezno y el Motorista Fantasma), y al que yo conocía de unos números sueltos en las últimas etapas de Iron Man. Ohta logra un trabajo fantástico, con buen nivel de detalle y presentando un Castigador de físico imponente (a lo largo de su vida editorial, no siempre ha sido así), justificando que esta historia pase directamente al sello Red Band porque ilustra con acierto la violencia descarnada que se contiene en estas páginas (no he puesto en la reseña páginas explícitas a cosa hecha). Se palpa en ese inicio que Castle ha vuelto a provocar una orgía de sangre con las primeras viñetas, pero además las apariciones de Lápida o Kingpin son perturbadoras pese a que cada uno de los personajes se mancha las manos de forma distinta en las muertes que provocan. No hay que avanzar mucho en el cómic para saber que Ohta ha sido una elección acertadísima. Como un tiro en el centro de la diana. 

Esta primera grapa sirve perfectamente a su cometido de incitar el interés de quien la lea para seguir adelante, y además nos trae el retorno del Castigador de una forma violenta, sangrienta y sin paños calientes. Vosotros no sé, pero yo estoy muy dentro de esta miniserie. ¡Vamos Frank!

5 de febrero de 2026

Reseña de Lonesome. Un pistolero solitario con un extraño poder en búsqueda de venganza y respuestas

¡Un saludo desde tierras polvorientas! Es ya algo habitual adentrarme en una nueva reseña de otro cómic del oeste, por lo que lo único que puedo hacer es disfrutar de que el género siga una y otra vez trayéndonos nuevas lecturas. En esta ocasión os hablaré de "Lonesome" de Norma Editorial. 


Desde 2018 hasta 2024, fueron publicados cuatro álbumes de esta serie a través de Le Lombard. En marzo de 2025 Norma trajo el primer integral a España, que comprende las dos primeras partes de la historia creada por Yves Swolfs (experto en el género como ha demostrado en "Colinas negras: 1890" o en "Durango"), con color de la hija de éste, Julie Swolfs (ya trabajó en otro proyecto de su padre como "Leyenda"). El segundo y último integral llegaría en octubre del mismo año a nuestro país. El western es un género que esta editorial española publica a menudo, por lo que no me resultó nada sorprendente que trajera esta obra. Mi objetivo aquí es analizarla en sus dos integrales. 


La venganza es una de las cosas más viejas de la historia de la humanidad. Y en el western es un elemento de lo más clásico para vertebrar cualquier tipo de trama. En este caso no es una excepción, pues el protagonista de este cómic es un pistolero que busca venganza y respuestas por un suceso del pasado que le dejó marcado. 

Por lo tanto, aunque lo tópico de la historia haga que no estemos ante una obra sobresaliente, sí que se trata de una trama bien contada y bellamente ilustrada. Ambas cosas hacen que, aunque me esté adelantando, estemos ante un producto que hará las delicias de los fans del género. 

¿Qué historia tenemos aquí? La sinopsis nos dice esto:

"Faltan pocos meses para que en Estados Unidos estalle una guerra civil entre el norte unionista y el sur confederado. 

El predicador Markham y su banda atizan la hoguera de odios sembrando el terror a su paso por las poblaciones fronterizas entre Kansas y Misuri. 

Un jinete sin nombre lo sigue de cerca, dejando a su vez un rastro de muerte y destrucción. ¿Quién es? ¿Qué pretende? ¿Qué sucederá cuando alcance a Markham?"

El protagonista no tarda en hacer aparición, y poco tiempo será el que haya que esperar para ver su habilidad con el revólver, pero también otra que no posee la mayoría de los mortales. Porque este pistolero cuyo nombre no se revela puede ver, tocando a una persona, momentos del pasado de ésta, lo cual le resulta de lo más útil teniendo en cuenta que lleva un tiempo buscando a un sanguinario predicador llamado Markham. Aunque a lo largo de los dos álbumes contenidos en este integral se irán desgranando las razones para que el pistolero solitario busque a este hombre, lo más importante es asistir a la cacería del mismo. A medida que va de un lugar a otro, Markham va dejando un rastro de odio, sangre y castigo a las mujeres que él considera indignas de seguir respirando, al tiempo que incita a la rebelión de los bandos sudista y nordista.


Una vez que el pistolero, tras el tiroteo inicial del que saldrá victorioso, sepa dónde ha estado recientemente Markham, seguirá su rastro. Eso le hará llegar a una localidad donde el predicador ya ha estado acometiendo su labor, incitando a la sublevación de los habitantes, en una época previa pero muy cercana al estallido de la Guerra Civil. Entre unas cosas y otras, el pistolero conocerá a algunas personas que no comulgan para nada con los designios de Markham, y que tienen intención de ayudar a que sea desenmascarado para que todo el mundo le conozca. Sin embargo, el pistolero se verá envuelto en unas cuantas situaciones peligrosas, algunas resueltas en tiroteos, otras con un tiempo en la cárcel, así como otras cosas que tendrá que vivir mientras su enemigo sigue haciendo de las suyas. Aunque poco a poco el pistolero descubrirá que hay un mal mayor que Markham, y tarde o temprano le pondrá cara y nombre. 

La trama confeccionada por Swolfs no destaca por la originalidad de su planteamiento, ni tampoco por el gran motor que mueve al protagonista: la venganza. Ahora bien, he dicho en otras ocasiones en mis reseñas que no me importa mucho estar ante una historia típica si está bien contada y me entretiene, y eso es algo que puedo afirmar rotundamente de este cómic. Hay mucha violencia, de cocción lenta pero de gran intensidad cuando tiene lugar, la habilidad del protagonista le da una pincelada que se agradece de western sobrenatural, y me gusta lo que se cuenta y cómo se hace. En ese aspecto no le daría un sobresaliente a Swolfs por no ofrecer algo inédito, pero sí que logra de forma notable construir esta historia que, pese a presentar un personaje solitario y poco elocuente habitualmente, hace que quiera seguirle la pista hasta que el autor quiera dejar de contar sus peripecias.

En el apartado visual, podría decir casi exactamente lo mismo del autor, que no presenta un tipo de dibujo que sea nuevo en el género, pero que tiene mucha calidad. Es más, diría que Swolfs está aquí un par de escalones por encima respecto a su faceta de guionista, que ya de por sí era notable. Me encanta que en este tipo de historias se trabaje tanto el nivel de detalle (en alguna escena hay algún que otro despiste, como en el dedo destapado del guante del pistolero del primer álbum, cuando antes no se le había visto así) tanto en la construcción de escenarios, como en todos los objetos que puede haber en cualquier habitación. Los caballos tienen un gran diseño y los tiroteos se encuentran bien coreografiados visualmente. No queda coja tampoco la expresividad de los personajes, pues Swolfs también tiene buena mano para ello. Por lo tanto no tiene un trazo que no se haya visto en otras obras del género durante las últimas décadas en obras como Blueberry, Bouncer o La estrella del desierto, pero el autor posee enorme talento y me encanta encontrarme con westerns tan bien dibujados dentro de este tipo de estilo. 

El color aplicado por su hija Julie me parece ideal, refuerza la iluminación de escenarios y acierta con la profundidad del contraste de las diferentes localizaciones en las que se mueve el personaje.  

Estamos ante un primer integral que me ha gustado mucho, y que puede hacer las delicias de los fans del género. Me cojea más por la parte argumental que por la visual, pero sin lugar a dudas me parece un western notable cercano al sobresaliente. Estoy esperando con muchas ganas su resolución (cuando escribo esto todavía no lo había leído). El tomo trae ilustraciones y diseños del autor como complemento, en una gran edición de Norma en tapa dura.



Una vez que disfruté el primer integral de la colección, ya tenía ganas de poder ver cómo concluía Swolfs su obra protagonizada por el pistolero que, en este segundo integral, sí será conocido ya por un nombre, Elijah. Eso implica que descubrirá el personaje más sobre su pasado, y sobre sus lazos de sangre con alguien importante en la narración.

Y aunque el elemento sobrenatural aquí no está tan presente como en las dos primeras historias (de hecho parece casi olvidado), sí que la meta del pistolero solitario será la misma, dar con la persona que orquestó el asesinato de sus padres. El hecho de que al final del tomo anterior matara al predicador que ejecutó a sus progenitores no cerraría esa herida, pues él no era el hombre que dio las órdenes de secuestrar a Elijah de pequeño, simplemente quien se puso creativo y sanguinario. En las páginas finales del anterior integral, Elijah ya supo a por quién debía ir.

¿Qué historia tenemos aquí? La sinopsis nos dice esto:

"Tras eliminar al predicador Markham, el ansia de venganza guiará los pasos del jinete sin nombre hasta la ciudad de Nueva York. 

Pero el esperado encuentro con el senador Dawson le revelará una verdad sobre su pasado que hará que ya nada vuelva a ser igual."

El ansia vengativa y la necesidad de llegar hasta el final llevan a Elijah (su nombre se revelará en el segundo acto del primer álbum, pero prefiero usarlo ya) a Nueva York, donde espera encontrar al senador Dawson. Aunque allí las cosas no serán fáciles. Ni por la dificultad de su misión ni por la revelación de la que será testigo privilegiado, y que cambiará un poco lo que él sabía de su pasado. Por otra parte, Miss Lyle, la mujer que le salvó de la cárcel de un grupo de pistoleros en el anterior integral, está también en Nueva York. Como agente de la Agencia Pinkerton, y sabedora de los secretos de la libreta que Elijah recibió en su momento de un periodista al tanto del gran complot que hay para provocar la guerra, ella también quiere dar con el senador. 


Las piezas se van alineando sobre el tablero, pero falta un detalle importante, y es que el senador no se dejará atrapar fácilmente. La forma en que se dan los acontecimientos en el primer álbum de este tomo hacen que vaya en busca de refugio a un lugar donde le espera alguien muy peculiar, y que también forma parte del complot urdido a nivel nacional para provocar la guerra en el país. Por otra parte, Elijah seguirá implacable la búsqueda del senador, consciente de que ese capítulo no se ha resuelto. Tampoco lo estará para la agente de Pinkerton, que también querrá echarle el guante al senador, y evitar que vuelva a escaparse. Así pues... todo concluirá en este integral. 

Es cierto que me esperaba que Swolfs resolviera de una manera más magistral esta saga, y quizás por ese final tan poco grandilocuente mi valoración baja algunos puntos en la comparativa con el primer integral. De hecho, también me ha decepcionado que el tema sobrenatural apenas se haya explotado, limitándose a la mirada del senador Dawson, y al hecho de que el gran hombre detrás de todo sea un seguidor de Satán. Pero claro, eso es anecdótico porque no se explora nada de eso. Dicho lo cual, Swolfs mantiene un buen ritmo narrativo, lleva bien el desarrollo de los personajes, y aunque no tira de especial originalidad en el desarrollo y desenlace de los dos álbumes recopilados aquí, al menos sí que sigue tirando mucho de tiroteos y escenas violentas. No obstante, y aunque creo que esta serie de desinfla un poco en este integral, desaprovechando la oportunidad de haber sido mucho más memorable (qué potencial tan bueno tenía la parte sobrenatural), sí que me sigue gustando. En ese sentido, como fan del género, me da lo mínimo que le pido, y está por encima de la media de obras publicadas en los últimos años de corte más clásico. 

Lo que sí mantiene el mismo notable nivel en la comparativa con el primer integral, es el dibujo. Diría que incluso aquí sube varios puntos, ya que trasladar la acción a una ciudad como Nueva York, con muchos más edificios, viandantes y gente a caballo o en carromatos, queda muy bien trabajado por el alto nivel de detalle en el trazo. El estilo de Swolfs logra que uno se sumerja mejor en la propia ciudad, y luego en el puerto o en Maine, donde tendrá lugar la segunda parte de la historia. La acción se mantiene con ese toque seco, violento, e incluso frío, ya que los tiroteos con pocos personajes son cortos y rápidos. En Nueva York sí que hay más dinamismo porque Swolfs dibuja a muchos personajes en este tipo de escenas. Por lo demás, se mantiene la coherencia visual de que los protagonistas tengan siempre el mismo rostro, aunque sí que he visto un par de despistes de Swolfs con el tatuaje de un personaje, que aparece o desaparece por arte de magia. Pero eso se le perdona por el gran trabajo visual que hay aquí. 

El color también brilla un poco más aquí, precisamente por llevar la acción en el primer tramo a una ciudad donde hay más variedad visual, lo que redunda en un trabajo más minucioso en la aplicación de los tonos. 

Nos queda un segundo integral que sin ser todo lo bueno que parecía al final del anterior, sí que se deja leer bien y ofrece un western clásico con su ensalada de tiros, sus personajes traicioneros, y algunos secretos a revelar. La colección podría haber sido más interesante de haber profundizado en la crianza de Elijah por los indios, los poderes que muestran varios personajes, y el tema satánico. Swolfs optó por unos derroteros más clásicos que no están mal tampoco, y por eso Lonesome es una colección que me ha gustado leer, y que merece una oportunidad si se la dais. 

26 de enero de 2026

Reseña de Sin City: La colección. Una de las creaciones más emblemáticas de Frank Miller

Un saludo desde un callejón sombrío de Sin City (aunque el nombre real es Basin City), la ciudad del pecado que creara en su día Frank Miller, y de la que vinieron unos cuantos cómics y algunas películas. 

Fue allá en 1991 cuando a través de Dark Horse comenzó a publicarse "El duro adiós", la primera historia de este universo. Lo curioso es que inicialmente iba a ser una historia cerrada, pero luego cambió la cosa y Miller terminaría realizando unas cuantas entregas más. Es lo que tiene crear un lugar llamado Sin City, que el cuerpo pide ambientar más de una historia allí para sacar petróleo y mostrar los rincones más oscuros del ser humano.

Mi intención aquí es ir analizando las historias que lee de la serie. No sé si llegaré hasta el final o me quedará en el camino, pero compartiré mis impresiones hasta donde llegue.

Sin City 1: El duro adiós

Esta obra de apertura contiene la trama de personaje que más recordaba de cuando vi hace ya algunos años la primera adaptación cinematográfica de Sin City, que se estrenó en el 2005. Y es que volviendo a mirar la sinopsis de la película para hacer la reseña, me he dado cuenta de que adapta más de una historia. Por eso prefiero leer antes algunos volúmenes más de la serie de cómics antes de revisar las dos películas. 

¿Qué historia contiene este tomo? La sinopsis dice lo siguiente: 

"Sin City es la ciudad del pecado, donde sólo los más duros pueden sobrevivir. 

EL DURO ADIÓS, la primera de las historias ambientadas en esta sórdida ciudad, presenta a los personajes más carismáticos de la serie: Marv, un criminal en libertad condicional que se encuentra en el amor y la venganza fuerzas para seguir viviendo; Nancy, la bailarina más bella de la ciudad, que embruja a todos con sus movimientos sinuosos; Roark, un jefe mafioso de la ciudad que no deja ni rastro de sus víctimas..."

Marv, como se irá contando a lo largo del cómic, es una especie de matón que ha llevado una mala vida durante muchos años. De aspecto intimidante y rostro poco agraciado, tocará el paraíso una noche en la que una mujer que en otras condiciones jamás habría estado a su alcance, se acuesta con él. Al amanecer del día siguiente, Marv encontrará a la mujer muerta en la cama junto a él, y la policía anunciando su inmediata presencia allí para detenerle. ¿Quién ha podido asesinar a esa mujer sin que Marv se entere? ¿Por qué? ¿Tiene que ver con el hecho de que ella, en busca de protección, se pegará a ese hombre y se acostará con él? El tiempo corre en contra del personaje, y deberás comenzar a buscar respuestas. 


Un tipo como Marv no va a hacer su trabajo precisamente con sigilo, pues se valdrá de toda su experiencia como matón y hará todo el ruido del mundo buscando respuestas. Eso hará que reúna una píldora de información de aquí y allá, hasta que tenga que ir a una granja en las afueras de la ciudad, donde le espera algo difícil de digerir. A partir de ahí... seguirá con su cometido hasta que las fuerzas le aguanten. Mientras Marv hace su búsqueda, veremos por lo tanto todo lo sombrío que hay en las entrañas de una ciudad que, teniendo otro nombre, es conocida por la Ciudad del Pecado. ¿Logrará Marv encontrar a quien acabó con Goldie? ¿O será engullido por la oscuridad de una ciudad que desquiciaría a la persona más cuerda?

En esta obra Frank Miller (no necesita presentación, pero ha creado obras como "300" o "Ronin" y ha tenido etapas memorables con superhéroes como Batman, Daredevil o Lobezno) actúa como guionista y como ilustrador. En el primer campo tiene bastante interés la forma en que, a través de cuadros de texto (hay casi más proporción de estos que diálogos entre personajes), va desgranando las distintas cualidades que hacen de la Ciudad del Pecado un lugar podrido y corrupto. También hay una buena caracterización de un personaje como Marv, que ha llevado una vida criminal, pero que encontró una pizca del paraíso en la noche que compartió con Goldie, y solamente con eso querrá vengarla a toda costa, sin importar lo que le pase a él. La historia no es precisamente de las que lleva un ritmo rápido salvo en momentos puntuales, a veces cae un poco en una excesiva lentitud narrativa, pero no es especialmente negativo si la cocción lenta lleva un buen trabajo detrás como es el caso. Hay un villano escalofriante como es el hombre que no habla y, además de saber artes marciales, se come... dejémoslo ahí, pero es turbador en sus pocas pero significativas apariciones. Queda en conclusión un cómic notable en lo argumental que presenta un personaje muy interesante y sintomático de la ciudad en la que se ha criado. 

En cuanto al trabajo en la ilustración, sin que esté a mi parecer al nivel de la historia, Miller hace un buen trabajo. El concepto de la obra, en blanco y negro, es valerse bien de esas características, explotando la forma en que diseña la Ciudad del Pecado y sus personajes. Aunque a veces me parecen demasiado simples esas viñetas que muestran a un personaje, y detrás nada más, el fondo blanco, quedan un poco huérfanas de algo más de contenido que no le restarían foco a lo principal de la imagen. También es cierto que en unas cuantas viñetas no sabía bien qué estaba viendo, y eso es un fallo en el diseño de la imagen por parte de Miller. No obstante y al margen de esos detalles, tiene la tendencia a elegir los planos adecuados en las páginas, y el diseño de Marv es lo bastante crudo para que sepamos que estamos ante un auténtico hijo de perra que, en este caso, es el bueno de la historia. A modo de resumen me ha gustado el concepto visual que elije Miller para su obra, aunque en este caso al menos, la trama me ha ganado más que el dibujo, pese a estar a un nivel también notable salvo en los detalles que he comentado. 

¿Merece la pena el cómic? Claro que sí, estamos ante una obra que dejó su impronta y que es una delicatessen para los amantes del género negro, y para quien no consume habitualmente este tipo de obras pero quiera darle una oportunidad. Es tan importante la ciudad en sí como el personaje elegido en este caso para ser la referencia de la obra, y en tomos posteriores y hasta donde sé, se sigue dando importancia a esa ciudad podrida y criminalizada como la Ciudad del Pecado. ¡No os quedéis sin conocerla, que este primer tomo tiene trama cerrada!

Sin City 2 - Mataría por ella

Una vez hecha la presentación de Basin City en el primer tomo de la serie, con todos los males de la sociedad y el ser humano habitando en ella y pululando a sus anchas, este tomo supone una nueva historia para que sigamos viendo hasta qué punto el ser humano puede estar corrupto y manejar a los demás a su antojo. 

¿Qué historia contiene este tomo? La sinopsis dice lo siguiente: 

"Dwight es un hombre con un sórdido trabajo de detective privado y un montón de recuerdos de emociones que podrían haber sido amor y de las múltiples maneras en que la fastidió. 

Dwight daría lo que fuera por salir del infierno gris y entumecido en que se ha convertido su vida. Y entonces, de repente, un día regresa su recuerdo más vívido y sangrante regresa Ava."

Curiosamente la primera vez que se puede ver a Dwight está tomando fotografías de un encuentro íntimo entre dos personas. Aunque rápidamente tendrá que entrar en juego cuando el hombre intente matar a la mujer. Eso es algo que ya quedó claro en el tomo anterior, y es que en Basin City hay hombres que hacen lo que quieren con las mujeres, pero otros que harían lo necesario para que ninguna de ellas sufra. En esa categoría está Dwight. Y está también Marv, que tendrá una presencia secundaria en el tomo pero sirve para conectarlo con el anterior, si bien esta trama de Dwight transcurre antes y durante los acontecimientos que forman parte de la historia "El duro adiós". 


Pues bien, como decía antes, Dwight salvará la vida de la mujer a la que fotografiaba para cumplir con un encargo laboral. No mucho después reaparecerá en su vida Ava, una mujer que le cambió la vida para bien, pero que también lo dejó tan tocado como un juguete roto sin posibilidad de recomposición. Ava le pedirá ayuda, pues le comenta que está pasando un infierno en vida desde que se casó, y además echa de menos a Dwight, de quien nunca debió separarse. Por lo tanto, el protagonista tendrá que hacer frente a toda la tropa de hombres que están detrás de Ava, y para ello tendrá que valerse de paciencia, resistencia a las palizas, y también tendrá alguna que otra ayuda en el camino como la de Marv o alguna otra antigua amante. Como suele pasar aquí, no todas las cosas son lo que parecen, y la degradación del ser humano y de la propia ciudad nos permite ver una trama más que hace que La Ciudad del Pecado haga honor a ese sobrenombre. 

En lo referente a la trama que presenta a Frank Miller como guionista, va en consonancia con lo iniciado en el tomo anterior. Se mantiene un nivel notable en la propuesta argumental y su ejecución, aunque es cierto que hay un par de detalles en los que se podía haber gestionado mejor el desarrollo de la historia. Un ejemplo es el tiempo que necesita para justificar la presencia de Marv aquí, personaje que me descuadró ver al principio vivo por cómo acabó en el primer tomo, pero que me ubicó cronológicamente esta historia en el tiempo. Luego también cae un poco en la reiteración respecto a un par de pasajes de Ava. A pesar de eso, se expande el cínico y perturbador universo de Basin City, donde lo sórdido campa a sus anchas y ni siquiera la policía representa un ideal bueno en ningún aspecto. Hay un giro de guion que se veía venir, pero eso no quita que luego la resolución del tomo pierda valor. Por lo que tenemos un cómic notable.

En lo visual, he tenido un problema para saber realmente qué estaba viendo en algunas viñetas, pero ya me sucedió en el primer tomo. Al margen de ello, la elección del blanco y negro resalta los lápices de Miller, y permite saborear mejor un cómic como este de género negro. Hay escenas muy intensas en cuanto a acción y violencia, y otras más intimistas como los pasajes sexuales. Pero lo mejor sigue siendo la forma en que los rostros de los personajes reflejan el entorno en el que están, o la vida que están teniendo. Es la cara más visible de una ciudad magnética y unos personajes inolvidables. 

¿Merece la pena el cómic? Claro que sí. Aunque algunas amistades me han dicho que esta serie va perdiendo fuelle más adelante, de momento este segundo tomo es un recordatorio del talento que tenía Miller cuando se acercaba al género negro fuera de lo superheroico, y Sin City es algo para disfrutar las veces que sea necesario.


Sin City 3: La gran masacre

Manteniendo la tendencia del segundo tomo, aquí se repite uno de los personajes protagonistas ya usados ​​antes como es el caso de Dwight McCarthy. Por su especial vinculación al barrio de las prostitutas, que está al margen de la ley o la mafia, es quien lleva los focos en este tercer tomo. Se le concede descanso a Marv, el fortachón que había protagonizado la primera trama de todas, y que ayudó a Dwight cuando fue necesario en el segundo tomo.

¿Qué historia tenemos aquí? La sinopsis dice lo siguiente:

"Los criminales siempre han llevado la voz cantante en Sin City, pero desde que la primera dama se instaló en el Viejo Barrio, esas calles laterales han estado dirigidas por las mujeres que caminan por la noche. 

Ahora la mafia quiere acabar con la fiesta. 

Dwight sabe algo que la mafia tiene que aprender por las malas: A veces defender a tus amigos significa matar a un montón de gente."

En este tomo Dwight volverá un verso involucrado en un baño de sangre, precisamente por un asunto que arranca con una amante suya. En ese sentido, no se diferencia mucho del inicio de su historia anterior. Resulta que Dwight está en el piso de su amante, cuando aparecen allí unos cuantos tipos que quieren correrse una buena juerga. Al frente de esa caterva se encuentra Jack Rafferty, más conocido como Jackie Boy . Pues bien, cuando Dwight dejó su merecido, Jack cogerá sus compinches y decidirá encontrar la fiesta que buscaban en otra parte de Basin City. Concretamente, en el barrio viejo de las prostitutas. Y ahí descubrirán la mala decisión que tomó.


Esa zona de la ciudad, pese a que esté llena de prostitutas, no es precisamente el lugar más indefenso. Las mujeres de allí tienen acuerdos con la policía y la mafia, en base a los cuales controlan lo que pasa en su zona. Y sí, les habilitamos para defenderse como puedan de cualquier amenaza. Sin embargo, cuando las mujeres deciden ocuparse de Jack y sus amigos, se darán cuenta del error que han cometido. Jack era más de lo que parecía, y su muerte desencadenará una ola de violencia que acabará con el status quo del barrio viejo. Como Dwight es quien ha provocado todo eso iniciando la espantada de Jack, será quien intentará ayudar a las mujeres a tapar el problema, antes de que las cosas se desmadren. Pero si algo os debe haber enseñado ya la lectura de las obras de Sin City , es que la violencia es el plato fuerte y no brilla precisamente por su ausencia. 

Hay que decir que Frank Miller no ofrece nada inédito al frente del guion en este caso. ¿Eso es un problema? En mi caso no, porque he disfrutado mucho de esta historia, que sin innovar en nada, está bien contada y tiene suficiente violencia como para justificar un poco el título. Este arco argumental sirve para conocer un poco más el sistema que rige el barrio viejo, aunque ya se hubiera ido desmenuzando en las historias anteriores. Reaparece otro personaje como la implacable y fría Miho, esa asesina que te mata cuando quiere y como desea como refleja los pensamientos de Dwight. La revelación sobre quién es Jack me ha pillado por sorpresa, y me gusta cómo se gestiona la tensión en ese momento. Quizás los textos de apoyo que reflejan los pensamientos del protagonista ya no me funcionan tan bien como en los tomos anteriores, pero es cierto que, con sus más y sus menos, la fluidez de la historia está bien lograda. Eso sí, habría agradecido notar de manera más intensa la amenaza real sobre el barrio viejo a través de la policía o la mafia, ya que pese a lo trágico de la situación, no se siente tan real ese cambio de status quo que se menciona. En cualquier caso, la serie sigue a buen nivel con otra historia que da lo que ya espera uno de esta serie. 

El dibujo de Miller va en la línea de los tomos anteriores. Vuelve a haber algunas escenas donde no sé bien qué estoy mirando (y me han requerido varios vistazos para darme cuenta), pero obviando eso tenemos una historia que, teniendo en cuenta el trazo que tiene Miller, está bien trabajada. Hay que recordar que el autor no destaca ni por fondos elaborados, ni por alto nivel de detalle más allá de los personajes, vehículos o alguna cosa aislada, por lo que uno debe ser consciente de cómo le puede valorar y hasta qué punto. Máxime teniendo en cuenta lo mal que ha envejecido su estilo con obras recientes de los últimos años. Por eso en Sin City, que es su creación, se sigue notando que en esa época estaba en su momento estelar a nivel gráfico, y encontró un estilo de dibujo que potenció y mantuvo durante los tomos que leyó hasta ahora (en enero de 2026, cuando escribo esto). 

¿Merece la pena el cómic? Teniendo en cuenta lo que puede uno esperar, claro que sí. No sé si la serie mejorará o empeorará a raíz de aquí, pero de momento los tres tomos que llevo me han gustado bastante. Este tercero es el menos original en su premisa (o al menos, en el modo de llevarla), pero igualmente es un entretenimiento de calidad para adultos, y se agradece que más que centrado en personajes solamente, también se ahonde en uno de los barrios de la ciudad, dado su atractivo para los lectores por cómo funciona a su libre albedrío. 

24 de enero de 2026

Reseña de El Diablo y Coral. La historia de una joven que está vinculada a Satanás

¡Un saludo amantes de las lecturas oscuras! Toca hablar de una obra donde el olor a azufre está por todas partes y hace un calor abrasador, pues la protagonista de la historia va acompañada a todas partes por el Príncipe del Mal. El cómic es "El Diablo y Coral" de Norma Editorial. 


Diría que si usáramos un contador para recabar la cantidad de veces que el Diablo, sea cual fuere el nombre con el que se le designara, forma parte de una historia en cualquier formato narrativo, tendría que ser un aparato que permitiera llegar a infinito. ¿A qué se debe ese perpetuo interés del ser humano en esta figura que representa la antítesis del bien? ¿Es por saber que, si existe el maligno, a sensu contrario existe el ídolo del cristianismo? ¿Es por el hecho de que nos gusta ver que los pecados del ser humano se ven reflejados en esta figura? ¿Simple curiosidad? ¿Interés por lo que se nos cuente en relación a él? Sea cual sea la respuesta, da igual, porque es una figura que seguirá formando parte de futuras historias que terminaremos leyendo o no, pero no dejarán de salir. Es inevitable que, por las razones que sean, nos adentremos en algunas de ellas. En este caso elegí leer esta obra porque me gustó su premisa, el apartado artístico que vi en unas páginas de muestra, y por estar hecha por un autor nacional. Demasiadas razones como para no dedicarle parte de mi tiempo a esta obra. 


Es curiosa la mezcolanza de elementos narrativos que tenemos aquí, y los recuerdos que me vienen a raíz de la lectura de la obra que primero editó Dargaud en 2025, y poco después Norma aquí en España. Está por ejemplo el hecho de que Coral, durante gran parte de la historia, forma parte de un circo donde cuida de su padre, un rabino que es célebre por su pasado como exorcista. Esto me hizo acordarme de la serie Carnivale, una producción americana que solamente tuvo dos temporadas, pero que se ambientaba en el mundo circense para contar la eterna lucha del bien y del mal, entre luces y tinieblas de los personajes. Por otra parte, el hecho de que aparezca en el cómic la figura de un gólem, que es una leyenda judía para combatir cuando es necesario, me provocó un pequeño flashback de otra obra de producción española en las viñetas, Emet de Paco Zarco y Manffred Salmon, editada por Serendipia. Y juraría que también he leído alguna historia protagonizada por esta figura en el Hellboyverso, pero no sabría precisar en qué cómic en concreto. Por último pero no menos importante, la trama que rodea a Coral se ambienta en su mayor parte en la época de más auge del nazismo, poco antes de que se invadiera Polonia por los alemanes, lo que ofrece un trasfondo curioso teniendo en cuenta la presencia del mal absoluto en estas páginas. 

¿Qué autor está tras esta obra? Es Josep Homs (con Norma ha visto publicados cómics como "El Ángelus" o la serie "Shi"), más conocido como "Homs" a secas, quien se ocupa de los textos, el dibujo y el color. De la realización técnica se ha encargado Martín Garcés. 

¿Cuál es la historia que se nos cuenta? La sinopsis nos dice lo siguiente:

"Praga, 1938. 

De la joven Coral cabe esperar cualquier cosa, incluso tratos con el diablo. 

Hija de un rabino en coma, Coral lleva una vida nómada acompañando a una troupe de circo y junto a un compañero inseparable, Satanás, con quien mantiene una relación tóxica que intentará romper a cualquier precio, aunque eso la obligue a ir al infierno."

Ya enmarcando el cómic en el año 1938 en Praga, el arranque de la historia no tarda en mostrarnos a la joven Coral acompañada de Satanás. Lógicamente para entender cómo se ha producido esta circunstancia hay que leer un poco más, porque la génesis de este atípico vínculo tiene que ver con el pasado de Coral, pero también con su padre, un legendario rabino que en el momento presente, está en coma. La joven irá descubriendo que odia a su padre por algo que no pasó como creía, y en el momento debido tendrá que ir a buscarle al Infierno. Aunque de eso poco os diré para no desvelaros nada crucial.

Por otra parte, y con la situación que está viviendo Praga, donde el auge del nazismo se deja notar en todas partes, el pueblo judío teme lo que se le vendrá encima. Eso hará que un grupo de rabinos estén decididos a invocar a un gólem, una criatura legendaria que, en momentos de necesidad y debidamente creada, ayudará a combatir cualquier mal. Pero para lograr con éxito eso, es necesario que Coral juegue un papel en esta trama, como hija del exorcista más poderoso que se recuerda en el pueblo judío. Lógicamente, Satanás también tiene sus intereses en todo esto, pero siempre serán más retorcidos de lo que él compartirá con su acompañante habitual. 


Hay espacio para unos cuantos flashbacks, ya que Coral al principio es un personaje bastante odioso (al menos así lo sentí yo) que guarda mucho resentimiento hacia el único pariente que le queda vivo, y es debido a un trauma que tuvo en su infancia. Sin embargo, no todo es lo que parece, y poco a poco Coral irá redescubriendo quién era realmente su padre antes de entrar en coma. Tarde o temprano, ella jugará un papel clave en todo lo que involucre al gólem, y en el posterior enfrentamiento que esta criatura tendrá que Satanás, su primer rival. Y ya no os cuento más, el resto conviene conocerlo leyendo la obra. 

¿Qué valoración merece el autor? Hacía tiempo que no leía una obra donde trabajase Homs, pero claro, fue la serie de Shi donde él era ilustrador, por lo que me ha agradado verle desempeñando el rol de guionista. El artista teje una historia donde todos los elementos mezclados y que ya he abordado anteriormente, funcionan bien para que las distintas piezas del puzle merezcan la pena una vez ensambladas, y la época elegida es adecuada para darle un poco de contexto a la trama del gólem. Es un gran acierto estructurar el cómic en capítulos cortos (salvo el último y porque es necesario), porque no he tenido mucho tiempo para leer últimamente y así he podido aprovechar en ratos sueltos para avanzar. El ritmo narrativo es muy dinámico incluso cuando se narran pasajes más tranquilos, y la evolución de Coral me ha parecido bien llevada, porque he pasado de detestarla a sentir simpatía por ella, al tiempo que ella cómo eran realmente algunas cosas que daba por sentadas erróneamente. El personaje de Satanás da el juego que cabe esperar viendo las primeras páginas, por lo que no hay nad que objetar con él. Y aunque la historia se cierra bien, si aparece alguna secuela estaría contento de seguir las nuevas andanzas de Coral, una vez que sus habilidades mágicas se van despertando al final. 

En el apartado gráfico hay un sobresaliente trabajo de Homs. Hacía tanto tiempo de mi última lectura de un cómic suyo que no recordaba lo buen ilustrador que es. Sin duda el trazo del autor tiene energía y personalidad, y hay un fantástico diseño en todos los aspectos, destacando, al menos para mí, los pasajes en el Infierno o ese inicio donde ya aparece junta la pareja protagonista, y están viendo una obra con títeres. Parte del mérito de que las páginas se lean que dan gusto viene del hecho de las composiciones de página de Homs, que generan mucha fluidez a la hora de su lectura, a pesar de que uno se detiene para disfrutar cada pequeño detalle en las viñetas.

El color es otra delicia. Creo que con las páginas de muestra que he añadido en la reseña podéis apreciar bien el trabajo de iluminación, bien cono tonos cálidos para los momentos diurnos y más distendidos, pero que pasan a ser más apagados en escenas tristes o crueles (como los pasajes con nazis). No he querido buscar imágenes de las visitas de Coral al Infierno, porque es mejor que os sorprendáis con el trabajo tanto en diseño como en colores, pero la labor del autor está al mismo alto nivel que en el resto de facetas. 

¿Merece la pena el cómic? Huelga decirlo a raíz de mis palabras, pero ESTA OBRA ES MUY DISFRUTABLE. Aúna una historia interesante y bien trabajada con un dibujo sobresaliente y un color no menos excelente. Supone también una grata sorpresa ver lo bien que se desenvuelve Homs como autor completo, con lo difícil que es afrontar cada parte del proceso creativo. Por mi parte os animo a darle una oportunidad y descubrir el mundo de Coral. 

Por último, la edición de Norma es en tapa dura, que, si conseguís en sus primeras unidades impresas, os traerá de regalo una lámina de Homs en el interior. Y esto es todo por mi parte, si queréis ver más reseñas de otros cómics, podéis hacerlo aquí . ¡Hasta otra!