28 de mayo de 2022

Reseña de Marsupilami 11: Huba Banana. Una divertida historia con tiburones y zumo de plátano y petróleo

¡Huba! Vuelvo a escribiros desde la selva de Palombia, hogar del Marsupilami, el famoso animal de cola infinita y piel amarilla creado por André Franquin. Ya sabéis que llevo un tiempo reseñando los distintos álbumes publicados del personaje por orden cronológico, y esa lectura ordenada me permite conocer cada vez más cosas del ficticio país de Palombia y sus habitantes. En la anterior entrega de la serie hubo una divertida historia relacionada con una televisión palombiana y un documental de la misma. Esta vez entra en escena una isla platanera y un empresario muy peculiar en "Marsupilami 11: Huba Banana" de Editorial Base.


Este álbum vio la luz en 1997, año en el que falleció André Franquin (1924-1997), el que fuera creador del marsupilami y uno de los artistas más importantes e influyentes durante muchas décadas en el mundo del cómic franco-belga. Precisamente la obra contiene una dedicatoria a Franquin, que dice así "A André Franquin, y a todos a quienes ha hecho soñar". No está de más recordar que este autor fue el principal responsable de que el simpático marsupilami comenzara a tener sus propias aventuras en solitario, pues primero vio la luz en la colección de Spirou, pero su carisma y el interés que generó en los lectores, fueron elementos suficientes para que mereciese vivir aventuras de forma individual. Y llegó la serie centrada en el personaje, en la que Franquin estuvo implicado directamente como creativo en los primeros tomos, pero luego pasó a ser supervisor editorial hasta "Alboroto en Palombia", el décimo álbum, en el cual hubo varios cambios en el rumbo de la franquicia. 


Respecto a esos cambios, y ya mencionado el de la ausencia de Franquin como supervisor, otro de ellos había supuesto una modificación en el equipo creativo. Yann Le Pennetier, que ya llevaba guionizados bastantes álbumes, cedió su lugar a la dupla conformada por Xavier Fauché y Eric Adam. Estos autores, a pesar de que es algo sobre lo que ahondaré más adelante, realizaron una labor satisfactoria que no hizo pensar mucho en el cambio en los guiones, salvo por detalles puntuales. Aquí se vuelve a repetir el esquema del álbum anterior, pues el tomo objeto de reseña contiene una historia principal, y otra más corta que, guardando relación con lo ya visto unas páginas antes, relata una divertidísima aventura del marsupilami en una fiesta de disfraces. He perdido la cuenta de las veces que, antes de leer un nuevo tomo de esta colección, pienso en lo que espero que cada álbum me ofrezca, que es una generosa ración de risas y evasión, y es justo lo que encuentro siempre, razón por la que no me canso de seguir al marsupilami. 

¿Qué autores han participado en este tomo? En los guiones están Xavier Fauché (conocido por "Percevan" o "Rantanplan") y Eric Adam (que participó en "Lucky Luke" y "Roma". Su colaborador es el dibujante Luc Collin, conocido como "Batem", que es un autor que durante toda su carrera prácticamente ha estado ligado a los álbumes del Marsupilami. Del color se ocupa el estudio Cerise (ha participado en "Natacha" o "Solos"), formado por Cynthia Englebert y Gianluca Carboni. La traducción corresponde a David Aliaga Muñoz.

¿Qué historia nos encontraremos aquí? La sinopsis editorial indica lo siguiente:

"Shark, uno de los criminales más buscados del mundo, se ha apoderado de una isla llena de plátanos, donde está esclavizando a los nativos para producir la bebida que ha inventado: la Huba Banana. 

Por si fuera poco, ha decidido que no habría nada mejor que un Marsupilami para promocionar su producto y ha capturado la hijita de Marsupilami.

Pero no sabe que el gran macho amarillo, acompañado por sus amigos Cavernabrole, Collin y Remi harán lo que haga falta para liberar a la pequeña."

Los personajes del loro Cavernabrole, así como Collin y Remi, quienes trabajan para una televisión palombiana, aparecieron en el álbum anterior de la serie, "Alboroto en Palombia", gracias al cual trabaron amistad con el marsupilami, hasta el punto de que el animal y su familia montaron un nido en la zona donde residen los dos hombres. El hecho de que reaparezcan todos, y además se haga respetando lo sucedido anteriormente, es algo natural repitiendo el mismo equipo guionista, aunque es cierto que en la colección la continuidad estaba bien trabajada desde el principio.

Pues bien, nada más arrancar la primera historia, hay una estupenda y divertida escena con el marsupilami colándose en una piscina municipal, y volviendo loco al peculiar socorrista de la misma, más preocupado de usar su silbato y tener el pelo a punto que de otra cosa. Habrá momentos descacharrantes en estas primeras páginas. Luego entrará en escena el siniestro Shark, un pícaro mafioso y empresario que, tras ganar la isla de Santa Banana en una partida de cartas en Las Vegas, visitará su nueva adquisición. Claro que, al llegar allí, Shark verá que en la isla hay una instalación petrolífera abandonada, mucha arena, una población autóctona de indios que recogen plátanos, y poco más. Sin embargo, la mente malvada de Shark llegará a la conclusión de que allí se haga algo de provecho, y se haga un zumo de plátano y petróleo cuyas botellas se harán de arena. Y el nombre será... ¡Huba Banana!


No obstante, y a pesar de tener ya clara la forma de sacarle rentabilidad a esa isla y a esa insalubre bebida de plátano y petróleo, Shark necesitará un reclamo para publicitar bien su producto. Será ahí cuando quiera capturar al marsupilami, y termine llevándose a una de las crías de éste, lo que provocará que el padre vaya en busca de su hija, confluyendo así al desarrollo del resto de la trama, donde también se verán inmersos Remi y Collin. La otra historia del tomo relata la celebración del cumpleaños del hijo de un embajador en Palombia, y será bastante divertida, en especial cuando el marsupilami, criatura favorita del cumpleañero, quiera colarse en la fiesta y pasárselo en grande. Remi y Collin, invitados al evento para realizar un reportaje, intentarán que su peludo amigo no entre en la embajada, pero... ¿lo conseguirán?

¿Qué valoración merece el trabajo de los autores? Tanto Fauché como Adam siguen la línea continuista de la serie, tanto en la historia principal de la misma desde sus inicios, como en lo referente al inicio de la mini etapa de esta pareja de guionistas. En ese sentido, aquí no habrá mucha presencia de la selva palombiana, ya que el marsupilami y su familia se habían instalado hacía poco en la casa de Remi y Collin, manteniéndose así una sensación de continuación directa del álbum anterior. Las dos historias recopiladas aquí conservan el espíritu jovial y desenfadado que impregna toda la colección, por lo que la labor de los guionistas es positiva, y además la lectura es amena, divertida y tiene momentos bastante graciosos. Así que nuevamente realizan una labor muy satisfactoria Fauché y Adam, siempre teniendo en cuenta la finalidad de estos cómics y sus posibilidades para el lector.

En el apartado gráfico no hay mucho de novedoso que contar, teniendo en cuenta que Batem mantiene el mismo estilo de dibujo que en sus comienzos en la colección. Sé lo que puede ofrecer este artista, tanto en su estilo deudor del arte de Franquin, como en el buen manejo del humor gráfico, y en ese sentido, sigue cumpliendo con creces con su labor en este tipo de obras. Y francamente, no le pido otra cosa que lo que sé que puede dar con su arte, por lo que nuevamente disfruto con su trabajo. Hay momentos tronchantes en la piscina o con el marsupilami peleando con tiburones, y las escenas del cumpleaños son muy divertidas y llenas de guiños a otros personajes famosos del cómic europeo.

Más de lo mismo sucede con el color del estudio Cerise, correcto y cumplidor para complementar el trazo de Batem.

¿Merece la pena el cómic? Sin ofrecer nada nuevo, SIGUE SIENDO UN PRODUCTO SIMPÁTICO tanto para quienes sigan la colección o tengan cariño al personaje, como para quienes se acerquen a él por primera vez. Es apto para los más peques, y los no tanto. El tomo es de historias cerradas, por lo que no es mala opción para un primer acercamiento, y mantiene un nivel similar a todos los precedentes, haciendo de las risas, la jovialidad y el carisma elementos siempre presentes en las peripecias de este simpático animalillo. 

Por último, y sobre el formato de Ediciones Base, este tomo está publicado en tapa dura, y tiene el lomo del color de la piel del Marsupilami, lo que le da un toque bonito para tener en vuestras estanterías. Y esto es todo por mi parte, si queréis ver otra reseña del personaje tenéis la de "Marsupilami: Historias cortas por..." o si queréis reseñas de otro tipo las podéis encontrar aquí. ¡Hasta otra!

23 de mayo de 2022

Reseña del Sherlock Holmes de Colomino y Palomé. Historias holmesianas con sabor español

¡Un elemental y holmesiano saludo! Como fan de la creación más inmortal e ingeniosa de Sir Arthur Conan Doyle, no podía dejar escapar la ocasión de disfrutar de la lectura de varios cómics del personaje publicados por autores españoles, para posteriormente comentaros aquí qué me han parecido. Se trata de varios títulos creados por Sergio Colomino y Jordi Palomé, y publicados por Norma Editorial. Y con la finalidad de darle la mayor cohesión posible a los análisis, podéis encontrar aquí las distintas reseñas juntas.


Para nadie es un secreto el hecho de que Sherlock Holmes "falleció" en las cataratas de Reichenbach junto al malvado Profesor Moriarty. Esta muerte era buscada por Sir Arthur Conan Doyle, que estaba ya un tanto cansado del personaje, y de que esta creación eclipsara otras del autor. Sin embargo, y por la presión popular, Doyle tuvo que revivir a su más famosa criatura. Partiendo de esa falsa muerte, arranca este tomo, donde Holmes compartirá protagonismo con la gran Irene Adler, la única mujer cuyo intelecto rivaliza con el del detective. Y que además es la única persona que parece romperle los esquemas en su corazón. 

Pero antes de profundizar más en la trama, toca hablar de los autores y la sinopsis editorial de esta obra que vio la luz en 2016. Respecto a lo primero, al frente del guion está Sergio Colomino (que participó en "AK-47" y escribió el libro "Sherlock Holmes de Hayao Miyazaki"), mientras que del dibujo se ocupa Jordi Palomé (del que para mi sorpresa no he encontrado otras obras en su haber que éstas de Sherlock Holmes). Del color se ocupa Xavi Casals (más curtido en el campo de los álbumes ilustrados que en las viñetas propiamente dichas). 

Respecto a la sinopsis, comparto aquí la que viene en el tomo:

"Un nuevo y trepidante caso del detective más universal.

Año 1891. Mientras la noticia de su fingida muerte en Reichenbach empieza a extenderse, Sherlock Holmes emprende la huida hacia San Petersburgo, perseguido por la organización criminal de Moriarty.

En la esplendorosa capital de un imperio en declive, Holmes será de nuevo requerido por Londres para salvar la vida del zar y evitar un conflicto que podría destruir el precario equilibrio de poder entre Rusia e Inglaterra; una misión en la que el camino del detective de Baker Street se cruzará de nuevo con el de la única persona que fue capaz de vencerle: Irene Adler."


No está de más advertir que el bueno del Doctor Watson apenas saldrá en la obra, exceptuando las primeras páginas, pues hará un poco de hilo conductor para relatar lo acontecido en las cataratas, y transmitir la noticia a las personas más allegadas de Holmes, como la señora Hudson o Mycroft, el hermano de Holmes. A partir de ahí, el siguiente personaje en tomar el relevo es el de Irene Adler, que canta en una compañía que actúa por diferentes teatros de Europa. Tras el final de una representación, Irene recibirá un mensaje de un admirador, que será ni más ni menos que Sherlock, que usa el nombre de Sigerson para ocultar lo máximo posible su regreso al mundo de los vivos. Pero no será un reencuentro tranquilo, pues la organización de Moriarty sigue en activo, y hay quien querrá vengar la muerte de su jefe intentando asesinar a Holmes. Será así como Irene ofrecerá al detective acompañarla al próximo viaje de su compañía artística a Rusia, para ocultarle de sus perseguidores. 

Esto último será el detonante de todo lo que vendrá después, empezando por un breve recordatorio de los primeros encuentros de Holmes e Irene tiempo atrás, en lo que Watson, cronista de las aventuras de Holmes, llamó "Escándalo en Bohemia" (la más que conocida historia literaria escrita por Conan Doyle). Posteriormente, habrá una trama donde estarán implicados el régimen zarista de Rusia y la pervivencia o no del mismo, así como la liberación de un prisionero británico (cuya identidad os puede romper los esquemas por la sorpresa) de una fortaleza rusa, sin olvidar que, por la situación de la época, está en constante peligro la paz entre Inglaterra y Rusia, importantes países con posesiones coloniales en otras partes del globo. Es cuanto os puedo contar para daros una idea de los ejes sobre los que gravitará la historia en cuestión. 

¿Qué valoración merece el trabajo de los autores? Quiero mencionar algo antes. Mi acercamiento a estos cómics tenía una doble motivación, siendo una de ellas leer nuevas historias de Sherlock Holmes, personaje que me encanta desde la infancia. La otra razón era ver qué podía hacer un equipo artístico nacional a la hora de relatar una aventura de este calado. Colomino, si bien no potencia en demasía la parte más detectivesca que una historia podría tener estando protagonizada por Holmes (lo más presente es un enfoque desde el espionaje), sí que elabora una trama con buen ritmo, ambientada en una época histórica interesante, y sabe hacer amena la lectura. El cómic está estructurado en varios episodios, y hay una buena dosificación de los acontecimientos y el interés de los mismos. Reincido en que hay pocos desafíos para el intelecto de Holmes aquí, pues las cosas van por otros derroteros, pero igualmente me ha satisfecho la lectura, por lo que la valoración es positiva. Además, hay una sorpresa final en las últimas páginas, que me gusta por aportar algo nuevo al mundo del personaje en este cómic. 

En cuanto a Palomé, es raro que hasta la fecha no se haya prodigado más en el mundo del cómic, porque realiza un trabajo excelente. Hay una más que elogiable representación de edificios reales rusos reconocibles en las viñetas, lo que confiere un aire muy real a la historia, y deja entrever la dedicación del artista a la hora de abordar el trabajo. Los personajes también están dotados de mucha expresividad facial, y hasta en las viñetas donde hay más presencia de personas, eso no significa que Palomé descuide el diseño de quienes están como meros figurantes. El trazo es pulcro y elegante, y hay que quitarse el sombrero a la hora de valorar la actuación del dibujante. Como también pasa con el color de Casals, que acompaña perfectamente el dibujo, y ensalza las buenas virtudes del apartado artístico.

¿Merece la pena el cómic? Aunque he echado en falta un enfoque más detectivesco, ES UNA LECTURA ELEMENTAL para seguir disfrutando de Sherlock Holmes en el mundo de las viñetas, y un recordatorio del enorme carisma que sigue teniendo esta figura, que resiste el paso del tiempo con aplomo, sin dejar de despertar interés en quien quiera seguir sus aventuras. Así que os animo a darle una oportunidad, pues es un cómic con bastantes cosas positivas. La edición de Norma es de tapa dura, y como contenido extra trae información tanto del contexto histórico como de la vida de Holmes, así como un texto de Colomino y unas cuantas páginas de bocetos, diseños de personajes y storyboards de Palomé. 


Esta obra guarda una curiosa relación con la anterior, pues salió publicada antes que "El legado de Moriarty", pero está ambientada en una época posterior a aquella. Como ha sido en este 2022 cuando he conseguido ambas obras, no he tenido problemas para decidir leerlas (y reseñarlas como podéis comprobar) en el orden inverso al que salieron, pues me parecía más interesante leerlas por el orden cronológico. Esto es importante que lo tengáis en cuenta porque en "La conspiración de Barcelona" se cuentan muchas cosas sucedidas en el otro cómic, y os podéis llevar una elemental ristra de revelaciones que os revienten muchas sorpresas.

De todas formas, y al margen de qué obra leáis primero, vaya por delante que este binomio (al que tarde o temprano se sumará otra nueva aventura) merece la pena, independientemente del orden de lectura. En este caso además, la gran baza del tomo es que la trama está ambientada en España, concretamente en Barcelona, en una época donde hubo muchos atentados y agitación social, y en la que encaja muy bien la aparición de Sherlock, como se explica a lo largo de las páginas. 

Respecto a la sinopsis, comparto aquí la que viene en el tomo:

"El más grande de los detectives visita Barcelona. 

Año 1893. Sherlock Holmes, el gran detective a quien el mundo vio morir en Reichenbach, llega a Barcelona para investigar la reaparición de una nave submarina codiciada por media Europa. 

Pero en una ciudad dividida por el conflicto entre burguesía y clase obrera, la investigación inicial de Holmes extenderá sus hilos para acabar conduciéndole hasta las sociedades anarquistas, y convertirle en testigo directo de uno de los sucesos más sangrientos en la historia de Barcelona."


Las primeras páginas sirven para ver al personaje de Sigerson, que es una de las identidades que usa Holmes. Mientras pasea de noche por Barcelona, Sigerson será atacado por varios hombres, aunque estos desconocen el dominio de la lucha cuerpo a cuerpo que posee Sigerson, quien saldrá airoso del enfrentamiento, y además conseguirá un cuchillo. Gracias a esta arma blanca, tendremos una primera pista sobre la existencia de Mestral una organización criminal que intentará llevar a cabo una serie de actos violentos en Barcelona, aprovechando la gran agitación social que hay por la lucha entre clases. 

Poco después, se presenta al personaje de Jaume Maspoch, que trabaja en una imprenta, desde donde hace copias de panfletos para ayudar al movimiento revolucionario que más acorde es con sus ideas. Jaume será el principal personaje de la obra junto a Sherlock (que volverá a usar otro de sus alias, y finalmente su nombre real), mientras que la figura del Coronel, líder del grupo criminal Mestral, será un personaje más secundario, si bien tendrá un momento de lucimiento, que a su vez conectará directamente con el otro álbum de Sherlock. Uno de los objetivos de Mestral es sembrar el caos en las calles de Barcelona, y es ahí donde Sherlock y Jaume deberán hacer lo posible por evitarlo. No os contaré más de la trama, para que podáis ver cómo transcurre si os acercáis a esta lectura. 

¿Qué valoración merece el trabajo de los autores? Sobre el guion, Colomino vuelve a realizar una notable labor, cuyo principal interés reside en dos elementos: ambientar la historia en Barcelona, y hacerlo ligada a una serie de atentados que realmente sí sucedieron en nuestro país. En ese sentido, el primer punto fue una de las principales razones que tuve para abordar la lectura de esta obra, pues es genial ver al amigo Sherlock en nuestro país. Hay que señalar que en esta obra, al contrario de lo que sucedía en la precuela, Sherlock tiene menos presencia en las páginas en el primer tramo de la obra, lo cual no es necesariamente malo, pues también se intenta desarrollar al personaje de Jaume, su motivación y las razones de cómo es. El ritmo narrativo es ameno y va in crescendo, teniendo un tramo final bastante intenso salvo el último acto, donde Sherlock hará gala de sus dotes deductivas contando toda su investigación.

En el apartado visual Palomé realiza otro gran trabajo, tanto en la recreación de los escenarios en los que se mueven los personajes (ya pasaba igual en la otra obra, ambientada en Rusia), como en los movimientos corporales de los personajes. Una buena muestra de ello es la página que acompaña este texto, donde se ve la habilidad de Sherlock para el combate físico, que siempre ha sido otra de las cosas que le han caracterizado además de su ingenio y capacidad observadora o para disfrazarse. Salvo pequeños matices, no hay grandes diferencias entre el dibujo de este tomo y el otro, así que visualmente se mantiene ese coherencia que le suma enteros. Igualmente positivo es el apartado del color, en esta ocasión a cargo de Mado Peña en colaboración con el propio Palomé. 

¿Merece la pena el cómic? Una obra de Sherlock ambientada en España, DEBERÍA LEERSE SÍ O SÍ. Es cierto que esto puede ser algo que, para un lector de otro país, quizás no le suscite tanto interés, pero al margen de eso, la obra merece la pena, se lee con agrado y deja un buen regusto. Es de final cerrado y eso también es un factor a tener en cuenta para darle una oportunidad. La edición de Norma es de tapa dura, y como contenido extra trae información tanto del contexto histórico como de la vida de Holmes, así como varios textos de Colomino y unas cuantas páginas de bocetos, diseños de personajes y storyboards de Palomé. 

Y esto es todo por mi parte, si queréis leer otras reseñas de otros cómics de Sherlock de diferentes autores, podéis leer aquí la que hice de "En la cabeza de Sherlock Holmes" también de Norma Editorial. 

16 de mayo de 2022

Reseña de otras historias del universo de Hellboy

¡Saludos desde el mundo de la investigación de lo paranormal! Tiempo atrás, ya avisaba en otra de mis reseñas sobre mi firme intención de comenzar a elaborar una guía de lectura de Hellboy en este 2022. Y desde que me puse a leer las historias de la criatura creada por Mike Mignola, he sentido una poderosa atracción que me ha hecho no solamente devorarlas con frenesí, sino también disfrutar de cuantos productos derivados han ido surgiendo a raíz de la serie de Hellboy y su universo, los cuales ha ido publicando Norma Editorial.

En ese sentido, al mismo tiempo que he ido analizando diferentes aventuras de Hellboy, he repetido eso mismo con las publicaciones de la AIDP, la agencia a la que pertenecía éste, y que, tras su marcha, tenía muchas cosas que contar con un rico grupo de personajes. No lo voy a negar, me lo estoy pasando en grande, y prueba de ello es que no tenía bastante con estas dos colecciones, sino que también quiero hincarle el diente a diferentes productos y miniseries surgidas de este universo donde todo está conectado. 

Es así como me surgió el deseo de ir recopilando en esta misma entrada algunas de esas lecturas que, por su extensión, o por ser productos únicos, no pueden ser considerados colecciones como tal, pero no por ello carecen de interés. A medida que vaya leyendo diferentes obras de este tipo, podréis encontrar aquí las valoraciones que haga de las mismas. 


La primera vez que me encontré con este personaje fue gracias al tercer integral de Hellboy, concretamente en la historia "La oscuridad llama", que supuso su debut en este universo. Koshchei, bajo el control de la Baba Yaga, tenía la misión de acabar con Hellboy, que le arrancó un ojo a la bruja, razón por la que ésta le odiaba con todas sus fuerzas. Pues bien, en el enfrentamiento entre Koshchei y Hellboy surgió algo parecido al respeto mutuo, pues realmente no luchaban por un desprecio entre ellos, sino que, por diversas circunstancias, eran marionetas del destino más que otra cosa. 

El personaje de Koshchei me dejó muy buen sabor de boca, y, con ganas de saber más sobre él, me alegró ser conocedor de que existía esta miniserie, donde se narra su vida desde que empezó a cambiar todo, siendo un simple mortal, hasta que se enfrentó a Hellboy como ser que ya no podía morir. Y lo mejor de todo, es que esta historia será contada por el propio protagonista mientras se toma algo en una taberna del infierno junto a Hellboy.

Antes de hablar un poco más de la obra, os comparto la sinopsis de la misma:

"Nuevos secretos del universo de Hellboy.

El enviado por la Baba Yaga a matar a Hellboy en La oscuridad llama, Koshchei el Inmortal, es un personaje con un pasado trágico. 

Ahora, le cuenta su pasado y el origen de su inmortalidad al que fuera su enemigo, allí donde ambos estaban destinados a reencontrarse: una taberna en el Infierno."


El primer capítulo de los seis que componen la obra, me ha parecido una delicia por la gran cantidad de información que se maneja (gran parte de ella del enfrentamiento con Hellboy), y la forma tan dinámica de narrarla. Bastan pocas páginas para ver a Koshchei y Hellboy en una taberna del Infierno mientras toman algo y hablan, y no son necesarias muchas más para que el propio Koshchei comience su relato de vida. Consciente desde temprana edad de que lo suyo era ser un guerrero, el personaje sufrirá varios cambios a lo largo de su existencia, que le llevarán de ser un simple mortal de carne y hueso, a convertirse en alguien imposible de morir. 

Además de sus propios cambios fisiológicos, aquí se cuenta cómo se gestó el vínculo entre el propio Koshchei y la Baba Yaga. Pero hay mucho más en esta historia, pues a fin de cuentas, y aunque apareciese como un villano por primera vez, no era difícil entrever que Koshchei no era tan malo, sino alguien a quien la vida le ha llevado por diversos caminos, la mayoría de los cuales han borrado un poco todo lo humano y bondadoso que pudiera haber en él tiempo atrás. El personaje relatará por tanto toda su vida hasta el encuentro con Hellboy, y lo hará provocando todo tipo de reacciones de su compañero, pues hay cabida no solamente para cosas buenas, sino también para pasajes violentos, oscuros, y macabros, que moldearon lo que llegó a ser esta figura inmortal. Entre dragones, muertos que vuelven a la vida, hijos de vacas, mercenarios, ovillos mágicos, criaturas oscuras y otras muchas cosas, el protagonista pasará por muchas situaciones que no aburren en ningún momento. Y quedará hueco para que se comparta algo más de información, explicando cómo llegó al Infierno. 

¿Qué valoración merece el trabajo de los autores? Estando al frente de los guiones Mike Mignola (creador de Hellboy y arquitecto de su universo expandido), siempre hay asegurada una coherencia argumental que conecta cada obra con otras, como ha sido el caso. Además, Mignola aborda la trama de esta miniserie con muy buen ritmo, mostrando acertadamente diferentes fases en la vida de Koshchei, pues prácticamente cada capítulo muestra una faceta distinta del mismo. Aprovechar la presencia de Hellboy para mostrar esa especie de camaradería que ha surgido entre él y Koshchei ha sido todo un acierto, como también aprovechar dicho encuentro para repasar la vida del último. Así que me ha encantado nuevamente la labor de Mignola. 

Y qué decir del apartado gráfico, a cargo de Ben Stenbeck (muy ligado al Mignolaverso participando en "Baltimore" o "Cazador de brujas"), salvo... ¿Cómo demonios he tardado tanto tiempo en conocer a este dibujante? El arte de Stenbeck, que me recuerda mucho al de Duncan Fegredo en la serie de Hellboy, es una delicia, ideal para el toque oscuro y de fantasía un tanto macabra que es esta historia. El trazo es limpio, poderoso, atendiendo tanto al detalle en cada viñeta como a las expresiones de los personajes, sin olvidar el buen retrato visual en los diferentes pasajes de violencia y muerte, muy presentes en la vida de Koshchei. En resumen, una maravilla el dibujo. Y no menos grande es el color de Dave Stewart, un pedazo de colorista que por suerte lleva muchos años vinculado al Mignolaverso. 

¿Merece la pena el cómic? Fans de Hellboy, esto DEBERÍA SER LECTURA OBLIGATORIA. Es cierto que su alcance se limitará a quienes sigan este universo, pues fuera de él esta obra es puede generar un interés menor. No obstante, hay bastante resumen de lo visto en la serie de Hellboy, y un lector novato no tendrá problemas para seguir el hilo. Lo único que sí conviene advertir, es que, por una serie de detalles que se revelan en el último capítulo, sí sería conveniente leerse antes "Hellboy en el Infierno" para no hacerse un spoiler. Por lo demás, obra muy disfrutable, cuya edición de Norma es de tapa blanda, pero trae de extras los habituales bocetos, diseños de personajes y comentarios de los autores. 



Uno de los personajes más ligados a Hellboy por su importancia, es Rasputín. No solamente fue quien, como pudo verse en "Semilla de destrucción", participó en la llegada de Hellboy a nuestro mundo, sino que, de forma posterior, fue uno de los principales villanos del investigador de lo paranormal. Y a pesar de que Rasputín murió (una vez más), siguió haciendo acto de presencia en posteriores aventuras de Hellboy. 

Ahora bien, este tomo nos narra una época del villano ubicada en una fecha anterior a su papel para traer a Hellboy a la Tierra. Si bien las primeras páginas sirven para mostrar a Rasputín en una iglesia italiana en 1937, la mayor parte del arco argumental transcurre en 1941, y curiosamente tiene más presencia del profesor Trevor Bruttenholm que del propio Rasputín, aunque sobre eso hablaré mejor más adelante. 

La sinopsis del cómic nos dice lo siguiente:

"Por fin revelada la historia del místico ruso que trajo a Hellboy a la Tierra.

El mundo está en guerra. Trevor Bruttenholm, futuro tutor de Hellboy, se alista en los servicios de inteligencia británicos, donde descubre unos extraños mensajes de los alemanes. Intuyendo un elemento de ocultismo, empieza a investigar para acabar encontrando muertos vivientes, místicos letales y agentes nazis.

Una peligrosa aventura que le llevará a enfrentarse a aquel que traerá a Hellboy a la Tierra: ¡Rasputín!"


Este cómic recopila los cinco números de la miniserie, y el primer capítulo tiene la finalidad de ponernos un poco en contexto. En las primeras páginas aparece Rasputín en una iglesia un tanto derruida de Italia. Allí intenta volver a tener respuestas, o bien una nueva visión del futuro apocalíptico que le fue mostrado muchos años atrás, cuando estuvo a punto de morir en Rusia. La aparición de un militar nazi será vital para esta búsqueda de Rasputín, pues no solamente se le ofrecerá unirse al Tercer Reich, sino tener amplios recursos para lograr encontrar lo que está buscando. Será así como el personaje se unirá a los alemanes, en una relación que ya se vio en otras historias de Hellboy ambientadas en épocas posteriores. 

Por su parte, unos años después de ese suceso inicial, Trevor Bruttenholm, que se encuentra ayudando a los británicos en la residencia de Bletchley Park (escenario histórico vital para descifrar comunicaciones nazis en la Segunda Guerra Mundial), comenzará a encontrar información extraña y repetitiva sobre una operación de guerra alemana que puede estar relacionada con el ocultismo. Siendo Bruttenholm una persona muy versada en estos temas, comenzará a investigar sobre dicha operación, lo cual le llevará a toparse con la Hermandad Heliópica de Ra (una sociedad secreta contra la que se enfrentó a menudo Sir Edward Grey), y a hacer algunos descubrimientos peligrosos a medida que siga tirando de ese hilo. Llegará un momento en el que Bruttenholm descubra quién es aquel al que muchos llaman... "El Maestro". 

¿Qué valoración merece el trabajo de los autores? Estando al frente de los guiones Mike Mignola, siempre hay asegurada una coherencia argumental que conecta cada obra con otras, como ha sido el caso. A Mignola le acompaña además Chris Roberson (que ha estado en otras obras de este universo como "Cazador de brujas" o "El Visitante. Cómo y por qué se quedó") como co-guionista. Entre ambos tejen una historia que, sin ser muy original o estar hilvanada de forma magistral, sí que entretiene, engancha e incita a querer leer hasta el final para ver qué sucede. Es cierto que este cómic, más que estar centrado en Rasputín, tiene como principal protagonista a Bruttenholm, razón por la que me ha sorprendido (que no decepcionado) el enfoque de la obra. No lo hace ni mejor ni peor, pero no me lo esperaba. No obstante, y en resumidas cuentas, ambos escritores hacen una buena labor conjunta, logrando que, a través de las investigaciones de Bruttenholm, éste afronte amenazas de todo tipo y marca de la casa en este universo paranormal. 

El ilustrador de la miniserie es Christopher Mitten (que ha colaborado en "AIDP" o "El origen de la Llama Negra"). Su estilo de dibujo es claramente deudor del de Mignola, siendo el trazo de Mitten una especie de copia aunque con menos talento o capacidad de sintetizar mejor en los dibujos lo que quiere contarse. Esto no quiere decir que el artista haga un mal trabajo, ya que su labor es aceptable y en alguna que otra ocasión (como una doble página en el cuarto capítulo) se luce bien, aunque no deja de ser un sucedáneo de Mignola, y si no os gusta este tipo de trazos, quizás no os satisfaga demasiado el cómic en lo visual. El color de Dave Stewart, habitual del Hellboyverso, no defrauda, y sin ser su mejor trabajo, sí mantiene un alto nivel. 

¿Merece la pena el cómic? Es una LECTURA INTERESANTE si os gustan Rasputín y Bruttenholm, ya que la obra cuenta una época concreta de sus vidas, en las que persiguen diferentes intereses. No es la mejor miniserie que he leído del Hellboyverso, pero sí me ha merecido la pena. Pero ojo, esto no es un enfrentamiento entre Rasputín y Bruttenholm, pues aunque los personajes crucen sus caminos, no se conocen entre sí. Es importante saber eso para baremar las expectativas que tengáis con esta lectura. Por lo demás, es una miniserie cerrada, y la edición de Norma es de tapa blanda, trayendo de extras los habituales bocetos, diseños de personajes y comentarios de autores.



La razón de ser de esta miniserie de cinco números, es ofrecer información sobre uno de los enemigos más peligrosos para la AIDP, cuyo momento de mayor presencia fue en la guerra contra las ranas. Concretamente, su primera aparición en aquella serie fue en la historia "La Llama Negra". No quiero destripar mucho lo que sucedió, pero basta con saber que un humano estaba obsesionado con el culto que daba título a la historia, y que quiso controlar a las ranas que combatía la AIDP por aquel entonces.

Pues bien, tras provocar el caos de un modo impactante en el mundo, el líder de la Llama Negra desapareció un tiempo, y se le dio por muerto, si bien volvió a aparecer en "El Rey del Miedo". Esta nueva entrada en escena no llegaría a ser tan peligrosa como la vista la primera vez, pero sí que trastocaría y mucho a cierto personaje de la AIDP. Ahora bien, volviendo a la miniserie, su principal objetivo es esclarecer más detalles sobre el culto de la Llama Negra.

La sinopsis editorial desvela lo siguiente: 

"La historia jamás contada de uno de los principales enemigos de la AIDP.

Niñas inglesas están desapareciendo en Asia, y el rastro conduce a un culto sangriento que adora a un Dios muy antiguo: La Llama Negra. 

La búsqueda de esas niñas desaparecidas en las selvas de Siam llevará al origen de uno de los grandes enemigos de la AIDP."


Las primeras páginas, además de para mostrar la presencia de Llama Negra en distintas épocas, sirven para contar la existencia de una especie de secta que, en medio de la selva, está llevando a cabo un extraño ritual. Por otra parte, en otro lugar, una pareja de agentes del Imperio Británico estarán llevando a cabo la investigación de varias niñas desaparecidas que siguen un patrón común: fueron raptadas por hombres encapuchados. Esto hará que uno de los agentes tenga una corazonada sobre la posible implicación de una antigua secta que se creía extinta, pero que podría haber vuelto a funcionar. Con esa línea de investigación, la pareja se pondrá manos a la obra para encontrar el lugar donde podría estar dicha secta. Eso hará que, en su viaje, se topen con dos mujeres que tienen bastante experiencia no solamente en combate, sino también con amenazas sobrenaturales. De hecho una de esas mujeres fue asociada durante bastante tiempo de Sir Edward Grey, así que ha visto de todo. 

Mientras que los agentes imperiales han llegado allí buscando las niñas raptadas, las mujeres lo hacen por otra razón, pero su objetivo es el mismo. El cuarteto, al que se unirá un guía contratado para explorar el lugar de la selva donde podría estar operando la secta, comenzará su búsqueda. Se irán encontrando diferentes amenazas, que les harán saber que se van acercando al lugar donde se encuentran los seguidores de la Llama Negra. ¿Por qué los integrantes de esta secta han ido raptando niñas? ¿Qué relación tiene con ellos un rastro de extrañas marcas en el suelo y animales muertos? ¿Podrán los protagonistas llegar a tiempo para salvar a algunas niñas de ser sacrificadas en honor de la deidad a la que rinden pleitesía los villanos? Lógicamente las respuestas las tendréis en el tomo. 

¿Qué valoración merece el trabajo de los autores? Se da la circunstancia de que el equipo creativo es el mismo de "Rasputín: La voz del dragón", repitiendo a los guiones Mike Mignola y Chris Roberson. Y no menos paradójica es la situación de que, en esta ocasión, y a tenor de las sensaciones que me ha dejado esta miniserie, el trabajo de ambos autores es de inferior calidad al hecho en Rasputín. No es que esta historia sea mala o carezca de interés. Al contrario, el enfoque del tipo aventuras en la selva me ha gustado, pero la extensión de esta parte ha hecho que se diluya lo concerniente a contar más cosas de la propia Llama Negra. A lo largo de las páginas sí que se va diseminando bastante información, pero realmente, si la idea era contar en esta miniserie todo lo importante sobre este culto, me he quedado bastante insatisfecho. Incluso el nacimiento del primer Llama Negra se da al final, de forma casi atropellada, y queda la sensación de que si se hubiera añadido algún capítulo más, o se le hubiese dado más protagonismo a este villano una vez que ya existe, la obra habría sido de mayor calidad. Es cierto que, por el carácter del hellboyverso, se va arrojando más luz sobre Llama Negra en otras historias (como "Sledgehammer 44" reseñada más abajo), pero eso no quita el hecho de que, en esta ocasión, me han sabido a poco los guiones, aunque Mignola y Roberson hagan un buen trabajo (una cosa no quita la otra), ya que otra seña de identidad de este universo es que hay un mínimo de calidad en cualquier obra. 

Por contra, la grata sorpresa aquí ha sido ver que Christopher Mitten, cuya labor en Rasputín me dejó bastante frío, ha realizado un gran trabajo dentro de lo que es su estilo "mignoliano" y lo que puede ofrecer. Mitten ha ido mejorando el diseño de escenarios y el uso de las perspectivas en los mismos, así como el nivel de detalle. Hay unas cuantas páginas donde se luce bastante el artista, como aquellas donde se muestran ciudades desde planos aéreos, y otras donde alguna de las migas de pan sobre la Llama Negra, implican mostrar algunas escenas un tanto oníricas. Así que me alegro de haber disfrutado más en esta ocasión del dibujo de Mitten, que vuelve a estar acompañado de Dave Stewart al color, que también rinde a un buen nivel, cosa habitual en él. 

¿Merece la pena el cómic? Siendo honesto, DEPENDE DEL INTERÉS QUE TENGAS EN LA LLAMA NEGRA. Si eres una persona que ha disfrutado de la serie de AIDP y los arcos argumentales dedicados a este villano te han gustado, o al menos han despertado tu curiosidad, este cómic te puede resultar interesante. Si por contra no has leído AIDP, o bien este personaje y su mitología te interesa poco, pues es mejor que escojas otra miniserie del hellboyverso para leer. Por lo demás, es una miniserie cerrada en cuanto a lo que quiere contar, y la edición de Norma es de tapa blanda, trayendo de extras los habituales bocetos, diseños de personajes y comentarios.



Me picó bastante la curiosidad por leer esta miniserie, en especial teniendo en cuenta que la primera vez que vi al personaje, fue en una viñeta (únicamente una sí), de "La Diosa Negra", una historia de la AIDP recopilada en el cuarto integral de la serie. En aquel arco argumental, tenía mucha importancia algo llamado la energía vril, y se decía que ya hubo antes otras personas que la usaron. Posteriormente, leí "Bogavante Johnson 1: El Prometeo de Hierro", y volvía a aparecer este personaje de hierro, aunque ya con mucho protagonismo. 

Y una cosa llevó a la otra, y me despertó mucha curiosidad leer más de esta especie de "Iron Man" (personaje marvelita que me gusta bastante, dicho sea de paso), razón por la que, al enterarme de que tuvo una miniserie, quise leerla, para ver qué se podía contar de este personaje tan curioso dentro de todo lo que es el Hellboyverso. Lo que no vi venir (no quise curiosear mucho de la trama para darle efecto sorpresa), es que además aparecería aquí otro villano del que ya he hablado varias veces en el blog... ¡Llama Negra!

La sinopsis nos adelanta lo siguiente de la trama:

"Descubre el arma secreta de los aliados en la 2ª Guerra Mundial del universo de Hellboy. 

Un hombre ataviado con un traje de hierro cae desde un avión americano sobre un campo de batalla francés y libera una poderosa energía cósmica contra un ejército de nazis, su gigantesca máquina de guerra y su agente más letal... ¡La temible Llama Negra!"


Hay que decir que el tomo se compone de cinco capítulos. Los dos primeros pertenecen a la historia "Sledgehammer 44", y los tres restantes a "Guerra relámpago". No obstante, el conjunto forma perfectamente una misma historia porque son acontecimientos prácticamente seguidos los de una y otra parte. Pues bien, el principio es frenético e intenso, pues muestra a un grupo de soldados aliados que están siendo atacados por unos cuantos nazis. Los aliados tienen como objetivo ser los refuerzos de alguien para destruir un importante depósito de armas alemán, pero claro, más de un soldado se llevará una sorpresa cuando vea que, en el momento de la verdad, su arma secreta será un hombre dentro de un traje metálico. Así es como se puede ver inicialmente a Sledgehammer, pero no tardará en hacer ver que, a pesar de la gran y aparatosa armadura, tiene un poder tremendo para vencer a sus enemigos. Eso sí, en el transcurso del combate con los nazis, Sledgehammer quedará fuera de combate.

Los soldados que siguen vivos se llevarán de la zona a Sledgehammer, pero mientras intentan regresar a territorio aliado, serán atacados nuevamente por los nazis. En esta parte ocurrirá algo cuyas consecuencias se empiezan a mostrar ya desde el inicio del segundo arco argumental. Pero además de eso, hará su entrada en escena Llama Negra, villano que se encuentra recluido en una cárcel nazi, pero que recibirá la visita del mismísimo Hitler, que querrá ponerle en circulación para combatir a los aliados, pues Alemania está perdiendo la guerra poco a poco, y la derrota empieza a verse inevitable. Y sin querer destriparos mucho de la trama, sí os diré que Sledgehammer recibirá una nueva misión, y ello provocará que se enfrente con Llama Negra, alguien capaz de rivalizar con el poder de la armadura. ¿Quién de los dos vencerá? ¿Logrará cumplir su misión el arma secreta de los aliados o vencerá el mal con esta nueva incorporación a sus filas?

¿Qué valoración merece el trabajo de los autores? A los guiones comparten labor Mike Mignola y otro indispensable del Hellboyverso, John Arcudi (presente en "AIDP" o "Hellboy y la AIDP 1952"). Ambos autores logran hilvanar una historia muy intensa y adictiva, que no solamente se lee de una tacada, sino que me ha hecho sentir que, más que leer un cómic, estaba viendo una película palomitera ambientada en la 2ª G.M. Hay alguna escena muy interesante, como la de la flota de aviones que veréis en la segunda miniserie. Francamente, me lo he pasado en grande siguiendo estas peripecias de Sledgehammer, y no puedo hacer otra cosa que valorar notablemente la labor de los guionistas, que además de conectar lo visto en otras historias ambientadas en épocas anteriores, logran que esta miniserie de estilo militarizado y con toques de película de acción, encaje perfectamente en el ya de por sí enorme Hellboyverso. 

En el apartado gráfico tenemos a Jason Latour (ha participado en "AIDP" o "Django Desencadenado") para ocuparse de los dos primeros números, y a Laurence Campbell (ha colaborado en "5 Ronin" o "Caballero Luna") para los restantes. Los estilos son diferentes, ya que el de Latour tiene hechuras más de cartoon, siendo el de Campbell uno que, tanto por el trazo como por el uso de los claroscuros me ha hecho recordar un poco al de Sean Phillips en el género negro. En cualquier caso, si bien tienen sus diferencias, cualquier propuesta visual me ha convencido, pues parte del éxito de estas historias, no reside solamente en que su ritmo narrativo sea muy rápido, sino en que están acertadamente dibujadas. Eso sí, me parece genial la forma en que Campbell muestra los diferentes combates entre Sledgehammer y Llame Negra, muy de película pulp con toques superheroicos. Y Dave Stewart vuelve a estar sobresaliente poniendo color a ambos tipos de ilustración, redondeando un más que disfrutable apartado gráfico.

¿Merece la pena el cómic? Estamos ante una OBRA CON HECHURAS DE PELÍCULA DE ACCIÓN BÉLICA, que no solamente se lee rápido, sino que, si vais buscando lectura para desconectar y pasar un buen rato de evasión, podéis disfrutar mucho aquí. Estamos ante una miniserie que me ha encantado y que, de las que he leído hasta ahora del Hellboyverso, estaría entre mis favoritas. La única pega que le veo es que no hay nada más publicado por ahora del personaje con serie propia, porque me habría encantado seguirle la pista nuevamente. Os animo a darle una oportunidad. Por lo demás, es una miniserie cerrada en cuanto a lo que quiere contar, y la edición de Norma es de tapa blanda, trayendo de extras los habituales bocetos, diseños de personajes y comentarios.

 El Visitante: Cómo y por qué se quedó

Esta obra es de esas que sirve como recordatorio de la gran interconexión que hay entre historias y personajes dentro del Hellboyverso. Recuerdo que, cuando leí la historia "El gusano vencedor", recopilada en el segundo integral de Norma, me chirrió bastante la aparición de unos seres extraterrestres en dicho arco argumental. Y no es que desentonaran, porque precisamente aquella aventura de Hellboy estaba muy ligada con el espacio y las criaturas que podían llegar a nuestro planeta a través de él. Pero lo que me sacó un poco de la lectura fue ver a unos seres alienígenas que, aunque tenían sus motivos, daba la sensación de que estaban como de relleno allí, por no volver a aparecer más allá de unas pocas viñetas. 

Una de las cosas buenas que tiene el hecho de que sigan saliendo constantemente obras ambientadas en este universo ideado por Mike Mignola, es que, tarde o temprano, aparecen cómics que vienen a responder ese tipo de preguntas, pues no siempre tengo claro que Mignola haga aparecer algunas cosas porque sí, sino que las introduce, y con el tiempo hay suerte para que algunas se desarrollen. Gracias a esta miniserie objeto de reseña, he podido saber no solamente qué pintaban esos seres extraterrestres allí en esa historia de Hellboy, sino que también ha sido un placer conocer la historia y motivaciones de "El Visitante". 

La sinopsis del tomo dice lo siguiente:

"El secreto de los misteriosos alienígenas por fin es desvelado. 

En 1944, Hellboy fue invocado a la Tierra en una ceremonia cuyo objetivo era ofrecer a Hitler el arma definitiva. Por suerte, el profesor Trevor Bruttenholm estaba allí y salvó a un joven Hellboy de tan terrible destino, para luego convertirlo en el mejor agente de investigación de lo paranormal del mundo.

Pero alguien más estaba allí el día de la llegada de Hellboy. Unos alienígenas monitorizaban el evento y ahora, se nos cuenta la historia del alienígena encargado de vigilar a Hellboy."


El primer tramo del cómic está centrado en la llegada de Hellboy a la Tierra, que se narró por primera vez en la historia "Semilla de destrucción". Pues bien, aquí podemos asistir no solamente a la aparición del que sería el mejor investigador de lo paranormal en el mundo, sino que podemos ver al Visitante, caracterizado como un soldado aliado, que presencia la llegada de Hellboy. Su misión es acabar con la criatura, pues su raza sabe del potencial peligro que supone su existencia si, a medida que crece, descubre y usa sus poderes al servicio del mal y la destrucción. Pero algo le dice al Visitante que esa criatura no tiene por qué ser necesariamente un arma de destrucción. La intuición le hace pensar algo diferente... ¿Y si hay una posibilidad de que Hellboy sea bueno, y tenga cosas positivas que aportar?

Una vez que esa duda se instaure en el interior del Visitante, y gracias a que, por suerte o por desgracia para él, ha perdido las comunicaciones con la nave espacial donde están el resto de miembros vivos de su raza, el Visitante seguirá muy de cerca los pasos de Hellboy. Si en algún momento la criatura empieza a mostrar el potencial destructivo que todas las predicciones le atribuyen, habrá que tomar cartas en el asunto. Pero hasta entonces, veremos al Visitante no solamente seguir la evolución y el crecimiento de Hellboy, sino también adaptándose a la vida en la Tierra. Así que este visitante del espacio exterior tendrá una doble vida. Por una parte, siguiendo a Hellboy y ayudando a erradicar algunas amenazas peligrosas cuando nadie más pueda. Y por el otro... viviendo una vida propia de un ser humano, conociendo el amor, y descubriendo las cosas buenas y malas de las que es capaz nuestra raza. 

¿Qué valoración merece el trabajo de los autores? A cargo de los guiones está el incombustible Mike Mignola, al que acompaña Chris Roberson, otro autor que ya se ha ocupado de varias miniseries del Hellboyverso reseñadas aquí en el blog. Lo primero a destacar es la más que buena sinergia creativa que generan estos dos escritores, ya que tejen una historia que, además de hacer un buen repaso de algunos momentos de la vida de Hellboy, también tiene un toque entrañable por la naturaleza del Visitante y su estancia en nuestro mundo. Este cómic es el ejemplo de que no hay que contar algo innovador si se le pone el suficiente corazón, y ha sido un placer asistir a los diferentes momentos de la vida del Visitante, algunos como mero observador del potencial de Hellboy, otros para echar una mano a los humanos y acabar con alguna grave amenaza, o simplemente esas ocasiones en las que este personaje, a través de su mujer, va deslindando aspectos de la naturaleza humana. El ritmo narrativo es muy ágil, en ningún momento se me ha hecho pesado, y me ha encantado ese repaso de algunas aventuras de Hellboy en las que el Visitante estuvo implicado de una forma u otra, porque así he podido comprobar con satisfacción que yo también he estado como lector en esas ocasiones y he vivido esas historias a través de las viñetas. ¿Y no es acaso mágico que el lector mismo se sienta como un visitante que ha seguido a un gran personaje de un lugar a otro?

En el apartado gráfico ha sido Paul Grist (ha participado en "Grendel" y fue autor completo en "Kane") el encargado del dibujo. Tiene un estilo totalmente mignoliano, aunque esté un peldaño por debajo respecto a Mignola y otros autores similares que han desfilado por el Hellboyverso. No obstante, Grist realizar una digna labor, confiriendo a la obra del toque y ambientación necesaria dependiendo del tipo de escena o suceso que acontezca. Como también se nota la influencia de Mignola en las composiciones visuales, tenemos páginas con poca viñetas, lo que facilita el ritmo de lectura, pero no por ello son imágenes desprovistas de calidad o funcionalidad aunque sean sencillas a veces. En resumen, Grist hace una buena labor. Mi sorpresa con esta lectura fue ver que del color no se ocupaba el omnipresente Dave Stewart, sino que lo hizo Bill Crabtree (me encanta su trabajo en "El Sexto Revólver", y ha participado en "Las Tortugas Ninja"), que realiza una más que satisfactoria labor, haciendo que resalten especialmente algunos colores en diferentes momentos en que, por lo que pasa, es importante destacarlo. 

¿Merece la pena el cómic? El viaje por estas páginas HA SIDO ENTRAÑABLE, y más si uno ya tiene un buen bagaje con Hellboy y puede ir reconociendo diferentes momentos de su vida en los que estuvo presente el Visitante. Hay también referencias a la AIDP una vez que ésta ya se crea, pues el Visitante interviene de distintas maneras a la hora de ayudar a que sean neutralizadas peligrosas amenazas para el planeta. Quizás por estos huevos de pascua mi recomendación es que, siendo un cómic muy disfrutable, lo ideal sería que os pongáis con él una vez que hayáis leído al menos los dos primeros integrales de Hellboy. Ojo, no es imprescindible, porque esta miniserie tiene la suficiente entidad para leerse de forma independiente, pero una de las grandezas del Hellboyverso es que todo está conectado, y eso que disfrutamos los fans. Por ir terminando, la edición es de tapa blanda, y entre otras cosas viene un texto interesante donde Roberson cuenta que fue él quien quiso escribir esta historia a raíz de esas viñetas sueltas donde aparecieron los alienígenas en "El gusano vencedor". 

Frankenstein Underground

Una de las cosas que suele ser evidente en las obras escritas por Mike Mignola, es su aprecio e interés por el folclore y los monstruos clásicos. Es algo que quedaba de manifiesto por ejemplo en el cómic de "Drácula de Bram Stoker", que ilustró Mignola, y que adaptaba la película de Francis Ford Coppola. Pero al margen de una conexión tan evidente, para quien lleve un tiempo leyendo obras del Hellboyverso, no le será difícil adivinar esta conexión entre el artista y diferentes criaturas ficticias o mitológicas.

Por eso no me sorprendió que, en la historia de Hellboy titulada "La mansión de los muertos vivientes", hiciese su aparición el Frankenstein de Mary Shelley. En aquella narración, recopilada en el integral de "Hellboy: En el Infierno" e ilustrada por Richard Corben, el héroe e investigador de lo paranormal, que llevaba una temporada perdido por tierras mexicanas, terminaba teniendo un combate de lucha libre con Frankenstein. Al final del enfrentamiento, y debido a unas cosas que sucedieron, Frankenstein pudo escaparse del cautiverio al que lo tenía sometido un malvado científico. Y esta miniserie está ambientada en mostrarnos algunos acontecimientos que vivirá el personaje una vez que ya tiene la libertad.

La sinopsis del tomo dice lo siguiente:

"El clásico monstruo de Mary Shelley cobra protagonismo en el universo de Hellboy.

Tras su enfrentamiento con Hellboy, el monstruo de Frankenstein buscará su destino solo para sufrir una nueva persecución. Un viaje que le llevará a las oscuras y misteriosas profundidades de la Tierra Hueca."


Hay que decir de partida que no es indispensable haber leído esa aventura de Hellboy en la que aparecía por primera vez Frankenstein, pues llegado cierto momento, en esta miniserie se nos hace un perfecto resumen de aquel episodio en el que se vieron involucrados. En esta obra se nos viene a contar un poco toda la historia de Frankenstein, desde su creación por el doctor con el mismo apellido, hasta el momento en el que, a tiempo presente en el cómic, el personaje encuentra un nuevo lugar donde intentar empezar de cero. De una manera más que apropiada, en esos momentos de flashback no solamente hay alusiones a lo narrado en la novela de Mary Shelley, sino que también tienen cabida nuevos datos de diferentes acontecimientos que ha vivido Frankenstein más allá de lo que se contó en la novela, lo que aporta un poco de frescura al personaje por tener más información sobre él creada para dar contexto al cómic. 

Pues bien, tras todo lo que comentaba líneas atrás, en esta miniserie Frankenstein vivirá una nueva aventura, la cual le llevará a la Tierra Hueca, un lugar en el interior del mundo que, en otra época y otra localización, ya exploraron diferentes miembros de la AIDP. Otra conexión con Hellboy es el hecho de que los primeros momentos en los que Frankenstein llega a la Tierra Hueca, no distan mucho de los que tuviese el investigador de lo paranormal en "Hellboy: En el Infierno", tanto por los escenarios que aparecen, como por los peculiares monstruos que pululan por allí. Una vez que Frankenstein se ubique un poco, se preguntará sobre cuál es el motivo que le ha llevado allí. Poco a poco lo irá descubriendo, al tiempo que en la Tierra Hueca se encontrará una raza de peculiares moradores, que sirven a unos pocos humanos. Pero incluso allí, en un lugar tan recóndito, habrá fantasmas, y a través de ellos el protagonista sabrá más sobre quienes viven en aquel lugar, qué les llevó allí, y qué puede hacer para ayudar a esos fantasmas que llevan siglos atrapados sin poder ir al cielo o el infierno. Hasta ahí os cuento sobre el cómic. 

¿Qué valoración merece el trabajo de los autores? En esta ocasión, Mike Mignola se ocupa del guion en solitario, lo cual se traduce en una historia que, con sus cosas buenas y malas, se va al terreno de lo onírico en diversas fases de la trama. Lo cierto es que, como he leído en una web de internet, tampoco se habría notado diferencia si, en lugar de este personaje, hubiese sido el protagonista Hellboy, pero eso no tiene por qué ser malo. Me ha gustado saber más detalles (aunque obedecieran al desarrollo del personaje en este cómic) sobre la vida de Frankenstein, así como ver qué fue de él tras aquel enfrentamiento con Hellboy en México. Es posible que mucha gente no tuviera curiosidad por seguirle la pista a este Frankenstein mignoliano, pero un servidor sí que tenía ganas de leer una obra protagonizada solamente por él, por lo que me he alegrado de que, más allá de su papel testimonial en la anterior ocasión, aquí pueda lucirse más. La caracterización del personaje no anda muy alejada de la reflejada en la novela, pues intenta buscar su lugar en el mundo, teniendo en cuenta que no puede morir, y que en más de una ocasión parece condenado a la soledad. Sus vivencias en la Tierra Hueca, sin ser la mejor trama que ha elaborado Mignola como autor, sí que revisten los suficientes aspectos positivos como para haberme dejado con buen sabor de boca. La obra avanza sin prisa pero sin pausa, y, como suele pasar en muchos guiones de Mignola, toda la acción se reserva para el tramo final. En definitiva, me queda una buena sensación tras la lectura. 

El dibujo, a cargo de Ben Stenbeck, está a un alto nivel, razón que ha hecho que una vez más, haya disfrutado del talento del artista, como me pasó anteriormente con la lectura de "Koshchei el Inmortal". El trazo es dinámico, detallista, y se consigue plasmar bien tanto el aspecto más onírico de la historia, como aquel en el que la narración va por otros derroteros. Me gusta mucho cómo trabaja las viñetas este ilustrador, y uno de los principales ganchos que tuve para leer esta miniserie, fue ver su nombre en la portada. Por eso me alegra haber optado por esta lectura, y empiezo a tener muchas ganas de ver lo que ha podido ofrecer Stenbeck en otra colección escrita por Mignola, llamada "Baltimore", y que tengo más que recomendada por los amigos de "La Tierra Salvaje", que ya hablaron de esta saga en un programa de su podcast. Así que no puedo engañaros, Stenbeck le confiere mucha calidad al apartado visual de la obra, siendo el resto del mérito del tremendo Dave Stewart, para el cual llega un punto que no tengo palabras a la hora de elogiar su trabajo. 

¿Merece la pena el cómic? Aunque la respuesta depende de lo que busquéis... COMO POCO ES UN CÓMIC DECENTE, que se lee rápido, y está bien narrado por los artistas, destacando especialmente el apartado gráfico. Menciono lo de "depende", porque para disfrutar más o menos el cómic influye que os guste el Frankenstein de Mary Shelley, o la versión mignoliana que se presentó en aquella aventura de Hellboy en México. Si ninguna de las dos opciones os atrae, puede que esta miniserie en concreto no sea la más idónea para vosotros, salvo que seáis completistas de este universo. Por último, la edición de Norma es de tapa blanda, pero trae de extras los habituales bocetos, diseños de personajes y comentarios de los autores. 

9 de mayo de 2022

Reseña de Nocturnos de Dan Brereton. Historias protagonizadas por personajes pintorescos que hacen frente a amenazas sobrenaturales

Un nocturno saludo gente lectora. La reseña que toca compartiros en esta ocasión está relacionada con el mundo de la noche. Y no es porque haya ninguna fiesta en esta historia, sino porque es el momento del día en el que suelen actuar los personajes protagonistas, quienes deben hacer frente a diferentes amenazas que pondrían en jaque la cordura de cualquier ser humano. Es momento de hablaros de "Nocturnos de Dan Brereton: Volumen 1" de Norma Editorial. 


Esta colección, que llega a España a través de Norma Editorial en un formato recopilatorio de dos tomos (respetando así los Omnibus de Dark Horse), vio la luz originariamente en la década de los 90 en Malibu Comics. Si me permitís, dejo aquí un extracto del artículo promocional que le dedicó la editorial cuando anunció el primer volumen: "Cuenta la leyenda que Dan Brereton, su autor, era un temeroso chiquillo al que le daba miedo la oscuridad, tenía pesadillas con horribles monstruos y odiaba las pelis de terror que le hacían mojar la cama. También cuenta que al pequeño Dan le chiflaba disfrazarse en Halloween y tenía fascinación por los cómics. Tal es así que este hijo de la ciudad de San Francisco venció sus demonios aprendiéndolos a dibujar sobre el papel para crear un clásico contemporáneo del terror y lo sobrenatural. La serie contó en su día con un montón de miniseries editadas en distintas editoriales como por ejemplo Dark Horse, Oni Press o Image Comics y que hasta se mantuvo coleando gracias al mecenazgo de Kickstarter". A todo eso no está de más añadir una nominación que tuvo Dan Brereton como mejor pintor en los Eisner de 1995. Creo que, a tenor de las distintas imágenes que iré dejando en la reseña, podéis ver las virtudes de este artista. 


Ahora bien, considero necesario ser honesto y confesar, antes de extenderme más en el apartado para ello, que a pesar del espectacular arte de Brereton, me ha costado cogerle el pulso a esta serie, pues precisamente me atrajo la sinopsis de la misma (además de su arte) para decidirme a leer el tomo. Esto no deja de ser una cuestión puramente personal, por eso siempre digo que mi intención con las reseñas es compartir mi impresión de tal o cual obra, por si os resulta útil como orientación para leerla o no, o para que al menos sepáis más sobre un cómic concreto. Pues bien, por cambiar de tercio, en "Nocturnos" el mundo de la noche tiene una importancia capital, pues todo sucede en esa franja del día, en la que un grupo de personajes, capitaneados por el Doctor Horror, deberán hacer frente a diferentes amenazas que pondrán en peligro la ciudad en la que se encuentran. Es inevitable pensar en la influencia que Halloween y el legado de Lovecraft (esto se aprecia especialmente con la historia inicial) tienen aquí, conformando así una narrativa de lo más peculiar. 

¿Qué autores han participado aquí? El maestro de ceremonias aquí es el creador de este universo, Dan Brereton (conocido en España por su participación en "Batman y Superman: Leyendas de los mejores del mundo" o "Buffy"), quien hará de guionista, ilustrador y colorista según la ocasión. Junto a él aparecen numerosos autores desempeñando distintas facetas, como Viktor Kalvachev, Rubén Martínez, Stan Sakai, Bruce Timm, Arthur Adams o Kieron Dwyer, por citar solamente unos pocos. La traducción al castellano es de Víctor Manuel García de Isusi, y la realización técnica de El Torres. 

¿Qué historias nos encontraremos aquí? Están recopilados diferentes arcos argumentales, por lo que os dejo la sinopsis editorial:

"Las trepidantes e innovadoras historias creadas por Dan Brereton de amenazas sobrenaturales y heroicidades descarnadas, son recogidas por fin en un formato de lujo. 

Este primer volumen de dos recoge Planeta negro, la obra por la que Dan Brereton fue nominado a mejor pintor en los premios Eisner de 1995, así como Cabezas de calabaza, Desfile de bestias y El puente del troll, cautivadoras historias policíacas y de terror. 

Nocturnos gira alrededor de la misteriosa búsqueda del Doctor Horror, un investigador del inframundo con conocimientos del mundo sobrenatural; de Crepúsculo, su hija —también conocida como Niña Halloween—, que va de un lado para el otro con una calabaza llena de juguetes encantados; de Brujo Pistolero, un zombi silencioso armado con dos pistolas y ansia de matar monstruos; de Polícroma, una esbelta espectro; y de una hueste de curtidos personajes inhumanos que se enfrentan a los males que acechan en los límites del conocimiento humano."

La primera historia de todas, titulada "Planeta negro", es la más extensa con diferencia sobre el resto, y la que presenta todos los elementos en torno a los cuales gravitará la serie. En dicha historia inicial, ambientada en Ciudad Pacífica, se puede conocer la existencia de un taller de monstruos del que está huyendo un personaje híbrido llamado Komodo, perseguido por Fane, quien trabaja en dicho taller. Komodo no tardará en toparse con Brujo Pistolero, uno de los miembros del grupo del Doctor Horror. Poco después, unos cuantos personajes de lo más peculiar, como Estrella de Mar, Crepúsculo, o Polícroma irán al rescate del Doctor Horror, su jefe y amigo, que se encuentra retenido en uno de los escondites de un mafioso local. Irán sucediendo una serie de acontecimientos que provocarán que el Doctor Horror tenga que hacer frente a una antigua amenaza de la que creía haberse deshecho tiempo atrás. Y sobre esto girará el resto de la trama, con los Nocturnos intentando acabar con ese peligro para Ciudad Pacífica. 

Después del anterior arco argumental, vendrán una serie de historias cortas, ambientadas igualmente en Ciudad Pacífica, y con los diferentes miembros de los Nocturnos viviendo diferentes aventuras. Hay que recalcar que el nombre del grupo no es casual, sino que, por su aspecto y condición, al vivir entre humanos, suelen actuar al amparo de la noche, cuando hay más posibilidades de pasar desapercibidos mientras combaten diferentes amenazas que se alejan de lo común para un humano normal. Un ejemplo de esto es "Cabezas de calabaza", historia en la cual Crepúsculo y Brujo Pistolero salen a por caramelos en la noche de Halloween, mientras otros de los Nocturnos encuentran en este evento tan especial una de las escasas oportunidades de mezclarse con los seres humanos. 


Por lo demás, el resto de episodios revisten los mismos elementos que los vistos anteriormente, tanto en la ambientación, muy al estilo Halloween, como en la galería de personajes pintorescos y de naturaleza híbrida o propios de una película de terror. Y no es muy diferente el esquema narrativo,  que muestra a los Nocturnos teniendo que afrontar amenazas de toque marcadamente sobrenatural, o donde la ciencia tiene bastante peso, como sucede en "Desfile de bestias", que es una continuación más directa de la primera historia que "Cabezas de calabaza", y tiene una clara referencia a "La isla del Doctor Moreau" por la experimentación con seres vivos. Esto último es algo que ya se había comentado respecto a la existencia del taller de monstruos, por lo que no es algo inesperado, pero sí sintomático del esquema de la serie. 

¿Qué valoración merece el trabajo de los autores? A la hora de hablar de los guiones de la serie, lamento decir que no he podido disfrutar en demasía lo que Brereton cuenta. Antes de empezar este tomo, la sinopsis me atraía mucho, y luego cuando me he puesto con la lectura en sí, he encontrado  elementos interesantes, como la peculiar galería de personajes protagonistas o la ciudad donde se ambientan las aventuras, pero por alguna razón, a pesar de eso, no he conseguido conectar con los guiones, y no me importaba demasiado lo que les sucediese a los personajes. La primera historia es un buen ejemplo de ello, pues el arranque deja la sensación de que sea un número avanzado de una colección y no de inicio de la misma, y el enfoque es poco dado a la introducción para alguien nuevo en este universo. Además, ese primer arco argumental es de ritmo pausado y reiterativo en lo que sucede, habiéndome encontrado algo más satisfecho en las historias cortas, como la curiosa "Cabezas de calabaza", que tiene cierta revisión de "Hansel y Gretel" en clave de Halloween. Por eso y como conclusión, mis sensaciones con los guiones son bastante frías. No son malos, pero tampoco me han enganchado lo suficiente como para haberlos disfrutado. 

El apartado artístico me ha seducido mucho más, especialmente las historias ilustradas por Brereton, ya que su estilo es claramente el de alguien que domina muy bien la pintura, y tiene facilidad para el diseño de personajes, por más pintorescos que sean. Del mismo modo, en la mayoría de viñetas hay una tendencia a dotar los fondos y escenarios con un toque que, además de a películas clásicas de terror, también hace pensar constantemente en Halloween. No es ninguna exageración el hecho de que el autor fuese nominado a un Eisner por su trabajo aquí, lo raro es que no se llevara el gato al agua. Por eso, en su faceta de pintor, Brereton hace un excelso trabajo, que eclipsa el del resto de artistas, ya que cada uno de los demás tiene un trazo diferente, cosa que se aprecia especialmente en la última historia, donde participan un montón de autores con su estilo, pero que rompen un poco el sello impuesto por Brereton. 

Sobre el color, es especialmente notorio en las historias ilustradas por Brereton, ya que aquí se ensalzan las virtudes del pintor en la variada aunque oscura paleta de colores, a juego con el espíritu de los personajes y sus vivencias nocturnas. En otro par de historias, los colores oscuros son sustituidos por unos más anaranjados, como los de las calabazas, que intentan dar esa sensación de que Halloween está en todas partes. 

¿Merece la pena el cómic? Es una obra que EN GRAN PARTE, SE SUSTENTA EN SU ARTE, y es lo que ha permitido que, en lo que a mi valoración final se refiere, no me haya quedado con un mal sabor de boca permanente. En ese sentido, a quienes os guste Halloween y lo relacionado con ello, puede sorprenderos gratamente por su estética. Recalco que únicamente es mi opinión, y que en mi caso la narrativa no me ha convencido, ni he podido empatizar con los personajes o sentirme atrapado por su mundo. Es una pena porque tenía bastantes expectativas con la obra, y me deja frío no haberlas visto satisfechas del todo. No obstante, eso no significa que no haya cosas que otra persona puede apreciar mejor que un servidor, por lo que espero que este análisis os sirva de utilidad para decidir si le dais o no una oportunidad a la obra.

Por ir terminando, y sobre la genial edición de Norma Editorial, es de gran dimensión y en tapa dura con sobrecubierta. Como contenido extra están las diferentes portadas de Brereton, y algunas notas del autor al final de ciertas historias. Esto es todo por mi parte, si queréis ver más reseñas mías podéis hacerlo aquí. ¡Hasta otra!