27 de noviembre de 2023

Reseña de Lo mejor de Pafman. Un divertido viaje a través de las peripecias de esta parodia española de Batman

¡Un saludo desde la españa superheroica! En esta ocasión, toca ponerse un traje adecuado para combatir el crimen y ayudar a la ciudadanía en sus problemas, pues la obra de la que voy a hablaros es "Lo mejor de Pafman" de la editorial Bruguera. 


El origen de Pafman se encuentra en 1986, en los últimos día de la Editorial Bruguera, antes de su adquisición por el Grupo Zeta. En aquel año, a Joaquín Cera se le hizo el encargo de trabajar en un nuevo personaje humorístico, y se le sugirió que podría ser un nuevo superhéroe, teniendo en cuenta el tirón que por aquel entonces tenía Superlópez, uno de nuestros personajes nacionales más emblemáticos de este tipo. Pues bien, en ese 1986, Cera hizo diseños y pruebas de lo que con el tiempo sería Pafman, creación que parodiaba a Batman. Sin embargo, no sería hasta el año 1987 cuando, renacida Bruguera a través de Ediciones B, comenzaría a ver la luz Pafman. Concretamente, hizo su debut en el número 5 de la revista "Mortadelo". Como es lógico, en los primeros años de vida editorial, la serie, muy deudora del humor de Mortadelo y Filemón, intentaría encontrar su estilo y aspecto visual. En este tomo recopilatorio, se reúnen historias tanto de los inicios del personaje, como de su etapa en los años 90. Lógicamente, no están todas las historias de Pafman que existen hasta la actualidad, pero es una especie de grandes éxitos.


Aunque suelo leer mucho cómic americano y francobelga, no leo tantas obras españolas como me gustaría. En ese sentido, aunque en mi infancia leí algunas aventuras de Zipi y Zape o de Mortadelo y Filemón, a día de hoy no recuerdo gran cosa y es un terreno casi desconocido para mí el cómic humorístico español. Sí que conozco series y personajes populares, pero de oídas más que por haberlos leído, y es algo en lo que, en la medida en que pueda, quiero ir remediando. En ese sentido, surgió la oportunidad de ponerme manos a la obra con Pafman, personaje que ni siquiera sabía que existiera hasta hace unos meses, cuando el compañero Eladio de La Tierra Salvaje me habló de él, y me picó la curiosidad. Pasó el tiempo y no me olvidaba de esta recomendación, así que, cuando ha caído en mis manos el tomo objeto de reseña, ha sido inevitable leerlo para ir saldando esa deuda con las viñetas nacionales de este tipo, y contaros qué me ha parecido la experiencia. 

¿Qué autor participa aquí? Como autor completo tenemos aquí a Joaquín Cera (con experiencia en series como "Los Xunguis" o "Rebuznos en el espacio"), quien se ha implicado a la hora de retocar y mejor el color originario de la obra, que seguramente era aplicado por otras personas cuando las historias vieron la luz en su momento. 

¿Qué historias nos encontraremos aquí? La descripción del cómic dice lo siguiente:

"Este libro recopila las mejores historietas de este clásico contemporáneo: Pafman, la serie que cambiaba Gotham City por Logroño y murciélagos por gatos. 

El libro recorre las primeras apariciones de Pafman y sus historietas más queridas, con correcciones de color y texto por parte del mismo autor. 

Con prólogo a cargo del guionista, dibujante y fan Manuel Bartual."

Hay que decir que la mecánica de las historias suele ser bastante repetitiva y simple, y la mayoría de ellas empiezan con Pafman y su compinche Pafcat en su casa, base secreta o el lugar que usen como centro de operaciones a esas alturas de la historia. Habrá veces en que Pafcat, que es un inventor peligroso no, lo siguiente, esté precisamente en medio de algún experimento que, a buen seguro, rara vez saldrá bien, o dará a luz algo cuyo uso fuera el originalmente deseado. Pero bueno, algunas veces (las menos), Pafcat sí que se sacará algún ingenioso artilugio de la manga, si bien su uso luego ya ofrecerá momentos buenos para él y Pafman, o justo lo contrario. 

Por otra parte, Pafman y Pafcat se desplazan a veces en un coche que se da cierto aire en la estética al batmóvil de la serie de televisión de Batman de los años 60. Eso sí, ya he mencionado que Pafman nace como una parodia de Batman, pero hay que decir que con el murciélago tantas cosas en común como podría imaginarse. Pafman suele estar más tieso que la mojama, no tiene ninguna batcueva propia (durante varios episodios él y su socio usarán una base submarina que le roban a un villano), y aunque usa algunos artilugios para sus misiones de vez en cuando, no son precisamente sofisticados, sino más bastos que un arado. Por otra parte, Batman es el detective más inteligente del mundo en su universo, pero nuestro protagonista es bastante estúpido y suele ser del tipo de personaje que no capta las metáforas o los dobles sentidos, sino que se ciñe al pie de la letra con las cosas. Si alguien le dice que tiene que darle un palo (en esta historia, unos músicos lo contratan para que nadie acceda al camerino) a alguien que accede indebidamente a un lugar, Pafman le da precisamente eso, un palo de madera en lugar de un golpe.


De todas formas, tanto en las historias que empiezan como os contaba antes, como en aquellas que arrancan de forma distinta, siempre se trata de misiones que le encargan a Pafman y Pafcat (quienes a partir de la mitad del tomo trabajarán para un comisario de policía), o bien de amenazas que la pareja debe afrontar a su manera. Ninguno de los personajes tiene poderes especiales más allá de la fuerza física normal de una persona, o de los artilugios que utilizan, y ya he anticipado que ambos van justos de luces, pero hacen lo que pueden, y fracasan estrepitosamente a veces, mientras que no en tantas ocasiones salen victoriosos. No quiero destriparos la mayoría de tramas, pero por estas páginas desfilarán personajes como el recurrente villano Enmascarado Negro, un sucedáneo del Capitán América conocido como Capitán Europa, y algún que otro científico que recuerda a alguien como el Profesor Bacterio de Mortadelo y Filemón. Habrá espacio para invasiones extraterrestres, máquinas gigantes, grupos de música, robos de todo tipo, superhéroes que intentan tomarse unas tapas en un bar, y algunas cosas de este tipo. En definitiva, un recopilatorio de este tipo permite que haya aventuras de todo tipo. 

¿Qué valoración merece el trabajo del autor? En un cómic de estas características lo primero que pido es que me haga reír. Si el humor va acompañado de una gran creatividad e ingenio (como pasa con "Imbatible", serie que me encanta), pues mucho mejor. No obstante, como comentaba antes, mucha originalidad no nos vamos a encontrar aquí, ni un desarrollo profundo de personajes o situaciones, pero sí un enorme disfrute y entretenimiento, con muchas risas por el camino. Aunque muchas de las historias no dejan de ser, tanto estética como narrativamente, un reflejo de la época en que se publicaban, y las semejanzas con otras cabeceras de Bruguera. Lógicamente, con el paso del tiempo y a medida que Cera se iba haciendo con los personajes, el tono de las historias seguía siendo deudor del humor mortadeliano por así decirlo, pero también adquiría personalidad propia. Me han encantado muchos guiños a películas famosas de años atrás, pues hay una historia para ver homenajeada "Alien", otro donde hay una divertida reinterpretación de "Gremlins", y los cameos famosos también se dejan ver por aquí, como el de Superman o Hulk (aunque se le llame Julk), logrando que esos guiños le den valor añadido a una recopilación de historias bastante entretenida y que han hecho que mereciera la pena invertir tiempo en conocer a Pafman y Pafcat, y en reírme con sus peripecias. Así que la labor a los guiones de Cera es buena. 

Ahora bien, en el apartado gráfico diría que es donde más brilla Cera. Vuelvo a decir lo de antes, pues estas historias también son herederas del espíritu Bruguera en lo visual, y no solamente en lo narrativo. En ese sentido, las viñetas de Cera plasman bien el humor visual, son compañeras necesarias para que la risa que se ha estado gestando con el lenguaje escrito termine por salir a la superficie, y en no pocas ocasiones los experimentos fallidos de Pafcat o las cagadas de Pafman funcionan bien a nivel humorístico por el dibujo. El tipo de trazo de Cera es típico de la época en que se crearon estas historias, y que obedece al estereotipo de Bruguera, por lo que en ese sentido, si sois fans de los cómics de este perfil, no creo que os defraude. En unas pocas historias sí se aprecia una composición de página más atrevida, pero lo que impera es un esquema clásico, que no por ello es menos efectivo.

En cuanto al color, como no leí este material en el momento en que se editó por primera vez, desconozco si ha cambiado mucho la cosa. No obstante, el trabajo que se hace aquí es correcto sin más, y a veces hay fallos en el color del coche de Pafman, o incluso en su atuendo en alguna que otra historia. Supongo que puede haberse pasado al retocar el color clásico, aunque sin tener eso en cuenta, este apartado lo veo correcto y típico de este tipo de cómics. 

¿Merece la pena el cómic? Si me lo recomendó mi amigo Eladio, intuía que SÍ, ESTE TOMO ES DIVERTIDO Y HAY QUE CONOCER A UNOS ZOPENCOS COMO PAFMAN Y PAFCAT. El que estemos ante una recopilación de las mejores historias de estos personajes hace que sea más atractiva la idea de afrontar su lectura, porque así alguien como yo, que hace unos meses no sabía ni que existían, se puede hacer un curso acelerado al respecto. Es un buen exponente de la lectura como evasión o herramienta para dar rienda suelta a las risas, y lo veo ideal para un amplio público, desde los más peques de la casa que ya tienen algo de bagaje con los cómics, hasta alguien adulto. 

La edición de Bruguera es de tapa dura, y como contenido extra trae algunos textos explicativos del personaje y su trayectoria, así como un prólogo de Manuel Bartual. Por lo demás, si queréis leer cualquier otra reseña mía de cómic, las tenéis todas aquí. ¡Hasta otra!

24 de noviembre de 2023

Reseña de El nombre de la rosa. Llega al terreno del cómic la adaptación del clásico literario de Umberto Eco

Un saludo desde el interior de una abadía donde los monjes están cayendo como moscas. Me hallo aguardando la llegada de Fray Guillermo de Baskerville para que él y su ayudante Adso de Melk puedan resolver los crímenes que están teniendo lugar a mi alrededor.


¿Quién no ha leído el libro "El nombre de la rosa", ha visto la adaptación en película o en miniserie, o conoce el mítico juego de ordenador de "La abadía del crimen"? Posiblemente haya todavía gente que no tenga ni idea de que le publicaron este libro a Umberto Eco en 1980, y que a día de hoy sea un clásico esencial de la literatura europea. Las nuevas generaciones de ahora que tienen afición por la lectura, más pendientes del libro del famoso/a o youtuber de turno (que posiblemente ni lo escriban ell@s mismos), posiblemente desconozcan de qué famosa creación de Eco estoy hablando. Pero Milo Manara, a quien le encargaron adaptar en viñetas el libro, nos ofrece una nueva visión de esta historia.

Atrás quedan esa excelente película dirigida por Jean-Jacques Annaud en 1986 y protagonizada por Sean Connery, la miniserie encabezada por John Turturro en 2019 con dirección de Giacomo Battiato, o esa aventura gráfica de ordenador llamada "La abadía del crimen" que salió en 1987. No hay que olvidarse de que igualmente se han hecho otros videojuegos adaptando la novela, e incluso existen juegos de mesa. Era cuestión de tiempo que llegara su adaptación en cómic. Y mi objetivo aquí será reseñaros los dos tomos de los que se compondrá la obra, publicados por la editorial Lumen, que trae a España este cómic que vio la luz originariamente en La nave di Teseo, fundada en su día por el propio Eco, y cuyos herederos encargaron a Manara la adaptación.



Vaya por delante que yo habría preferido que la obra se hubiera editado de forma completa, ya que el tomo primero tiene 72 páginas, y no habría sido ningún disparate que en su editorial de origen hubieran optado por esta opción, ya que hay cómics europeos de mucha mayor extensión y es algo normal. En ese sentido, pese a mi descontento inicial, en Lumen se han limitado a traernos la obra de la misma manera en que salió en su país de origen, por lo que, queja aparte, quería ver qué se nos podía contar en esta nueva visión del clásico de Eco. 

La sinopsis, para quien no sepa de qué va la historia, dice lo siguiente:

"En 1327, el fraile franciscano Guillermo de Baskerville llega, acompañado del novicio Adso de Melk, a una abadía de monjes benedictinos para participar en un importante cónclave, que se verá amenazado por una serie de enigmáticas muertes. 

A medida que Guillermo investigue y se acerque a la peligrosa verdad, su joven aprendiz descubrirá los secretos de un mundo oscuro y lleno de sensualidad."

No obstante, las primeras páginas de la obra tiene como protagonista a Umberto Eco, ya que se nos cuenta de qué forma surgió la necesidad para el autor de contarnos esta historia. Una vez pasada esa introducción, enseguida veremos a Guillermo de Baskerville y Adso de Melk mientras recorren hermosos pero fríos parajes naturales, ya que van camino de una abadía en la cual, al poco de llegar, se le comunicará al fraile más veterano un trágico suceso acontecido allí. Será de esta manera como arrancará una espiral de muertes (no todas se ven en este primer tomo, hablo rememorando la novela) en la que el sagaz franciscano, junto a su joyen ayudante, deberán descubrir qué está sucediendo y por qué se producirán dichos sucesos. 


De esta manera, a través de las cosas que vean, escuchen o hablen la pareja protagonista con todas las personas que se cruzan con ellos entre los muros de la abadía, podremos conocer mejor lo que sucede allí, y cómo es la vida entre monjes, especialmente los que trabajan para la biblioteca, lugar de los más valiosos del mundo por los libros que se encuentran en ella. No toda la trama gira en torno al misterio sobre los asesinatos, ya que Adso de Melk es un novicio curioso e inquieto, e irá teniendo sus primeros encuentros con cosas desconocidas para él hasta entonces, como es por ejemplo la relación con una mujer, o visualizar grabados que esconden mucho más de lo que pueda pensarse a primera vista. También hay ocasión para saber que Guillermo de Baskerville fue inquisidor en el pasado, pero lo dejó por una clara cuestión de diferencias con todo lo que se hacía y las razones de ello. Por otra parte, varias páginas abarcarán también la historia de Salvatore, monje extraño y de aspecto por agradable a la vista, pero que es alguien que ha vivido muchas cosas y ha terminado en la abadía. En definitiva, tenemos la trama del misterio, y otra ligada a lo religioso, tal como en la novela. 

Respecto del papel realizado por Manara como guionista, y teniendo en cuenta que está encorsetado a ser fiel a la novela que está adaptando en viñetas, lo único que puedo decir es que hace un trabajo correcto sin más. En la parte buena, se sigue sosteniendo bien la parte de investigación y lo relacionado con la biblioteca, y la presentación de personajes. Ahora bien, el cómic se hace pesado en algunas momentos, pero es cierto que también tuve esos problemas con el libro (ojo, que se me indigestara, especialmente en los pasajes dedicados a hablar de la religión, no quita que me pareciera un libro muy bueno en su parte detectivesca y literaria), por lo que sí se le debe achacar a Manara que no haya sabido imprimirle más ritmo y caiga en los mismos errores. También me parece muy mala la decisión del guionista de cortar la primera parte en el momento en que lo hace, dejando una escena colgada a medias (en un cómic americano de grapa habría funcionado, porque al mes siguiente sale la continuación), y teniendo en cuenta que habrá que esperar al menos un año para ver cómo la continua, aunque quien conozca la historia sepa lo que viene después. Así que, valorando los aciertos y errores, me quedo con un aprobado raspado.

Ahora bien, el Manara ilustrador le gana por goleada al guionista. Aunque no he leído prácticamente nada de su extensísima trayectoria, sí que había visto a menudo ilustraciones suyas o algunas páginas por internet, y sabía que se trataba de un dibujante de gran talento. En esta obra es muy importante recrear bien la abadía y su entorno, así como acertar a la hora de diseñar la imprescindible galería de personajes que desfilan por estas páginas. En ese sentido, páginas como las que habéis podido ver dan buena fe de que los diseños y el trabajo a la hora de confeccionar la abadía, sus interiores y otros escenarios, es sobresaliente. Los lápices de Manara lucen muy bien y hacen que esta obra merezca la pena. Eso sí, tengo tan asociado a Sean Connery con el personaje de Guillermo de Baskerville, que me chirría constantemente verle aquí con el rostro de Marlon Brando. Pero en líneas generales, tenemos un más que notable trabajo en la parcela gráfica, con un destacado dibujo a la antigua usanza, lejos de lo artificioso que suele ser a veces el hecho digitalmente.

El color es aplicado por Simona Manara, hija de Milo. Nos encontramos con una paleta de tonos apagados e incluso gélidos, que, salvo contadas ocasiones en que cambian por necesidades de la narración, confieren a la obra un aspecto un tanto lóbrego y carente de vida, pero hay que tener en cuenta que es el tipo de coloreado que una obra de estas características pide, debido al hecho de transcurrir todo entre los muros de una abadía ante temperaturas de lo más inhóspitas. Así que Manara hace un buen trabajo complementando el trajo del ilustrador.

¿Merece la pena el tomo? Es cierto que tiene sus pros y contras, y me esperaba algo más redondo que además, si debía cortarse para que luego llegara una segunda parte, dicha interrupción tendría que haber sido mejor orquestada en mi opinión. Ahora bien, para un seguidor de la novela de Eco como es mi caso, ha merecido la pena adentrarme en este cómic y ver qué aportaba a este mundo su escenificación en viñetas. Para personas que no conozcan la novela o las adaptaciones audiovisuales, puede resultarles de interés darle una oportunidad a una trama que mezcla religión, misterio y muertes. Como contenido extra vienen diseños y bosquejos de personajes y escenarios de Manara. 


20 de noviembre de 2023

Reseña de Hellboy y la AIDP: El regreso de Effie Kolb y otras historias. Varias continuaciones de aventuras pasadas y el mismo disfrute habitual

¡Saludos desde el mundo de la investigación de lo paranormal! A estas alturas ya hace tiempo que analicé en la Burbuja la colección principal de Hellboy, que termina con el personaje en el Infierno. Pero aquello no fue el final editorial para sus andanzas, pues se fueron publicando historias suyas vividas en los primeros años como agente de la AIDP, y hoy toca hablaros de "Hellboy y la AIDP: El regreso de Effie Kolb y otras historias" de Norma Editorial.


Una de las ventajas que le encuentro a este tipo de cómics, es que son recopilatorios con diversas historias cortas ambientadas en el mismo o en distintos años, pero con tramas diferentes. Esto permite por un lado que, quien tenga el temor de empezar a leer a Hellboy, pero se sienta abrumado por la inmensa cantidad de cómics protagonizados por el personaje, pueda tener su rodaje con este tipo de títulos centrados en contar sus primeros años como agente de la AIDP. Del mismo modo, puede servir para que el lector vaya conociendo mejor los entresijos de la gran agencia de investigación de lo paranormal, pues la serie dedicada a ella es genial y os la recomiendo encarecidamente, aunque Hellboy tenga un papel testimonial y únicamente aparezca al principio de la colección, y luego sean otros personajes quienes lleven la voz cantante durante muchos tomos. Por eso ya os anticipo que os sigo recomendando que disfrutéis de estos cómics.


Eso sí, cuando llevéis un tiempo leyendo las andanzas de Hellboy, y prácticamente hayáis visto todos sus cómics, puede que os pase como a mí, que llega un punto en que se os olvide parte de la trama de tal o cual historia corta, y cuando os topáis con una secuela os pille descolocados. Especialmente me ha pasado con el capítulo que da título al cómic, y que es una secuela de "El hombre retorcido", que sí recordaba por el arte del ya fallecido Richard Corben, pero de la que se me había olvidado casi toda la trama. Es cierto que en "El regreso de Effie Kolb" hay algunos flashbacks que ayudan a ponerse mejor en contexto, aunque es posible que necesitéis volver primero a la historia original y después poneros con su secuela. También hay otra segunda parte en este tomo, pero sobre ella os hablaré un poco más adelante para no saturaros demasiado, vaya que penséis que este tomo no se puede disfrutar de forma individual, pues os aseguro que para nada es así, ya que merece la pena como todos los anteriores de "Hellboy y la AIDP". 

¿Qué autores han participado aquí? Las historias recopiladas han sido escritas por Mike Mignola (conocido entre otras cosas por "Drácula de Bram Stoker" o "Joe Golem: Detective de lo oculto"). En la ristra de dibujantes se encuentran Adam Hughes (se le pudo ver en "El hombre de acero" o "Fábulas"), Zach Howard (fuera de España ha dibujado en "Agentes de Atlas" y "The Cape: Fallen"), Matt Smith (ya trabajó en este universo en "Hellboy: Los huesos de los gigantes", y le conocía por "Anderson: PSI-Division") y Tiernen Trevallion (tampoco tiene en nuestro país más obras, pero ha participado en "Absalom" o "Robbie Burns: Witch hunter"). Como colorista no podía faltar el gran Dave Stewart (muy ligado al Mignolaverso con series como "Rasputín" o "Sledgehammer 44"). Traduce al castellano Héctor Lorda y hace la realización técnica Martín Garcés.

¿Qué historias nos encontraremos aquí? Estamos ante cinco historias cortas, y la breve sinopsis dice lo siguiente: 

"Historias inéditas del pasado de Hellboy donde conoceremos nuevos enemigos y visitaremos viejos conocidos. 

Desde los montes Apalaches a Rusia, pasando por Francia, Hellboy vuelve para encargarse de demonios, fantasmas y enemigos reanimados."

Como mencionaba antes, aquí tenemos cinco historias cortas que nos permitirán seguir a Hellboy como agente de la AIDP en diferentes épocas. Abre la veda el relato más extenso que da nombre al tomo, y que es la continuación de la historia ya mencionada del Hombre Retorcido. Durante aquella investigación de Hellboy, se topó con varios personajes siniestros, siendo uno de ellos la malvada Effie Kolb, que volverá a aparecer aquí. Pero en esta ocasión Hellboy no puede contar con quien le ayudó en el pasado, si bien le acompañará una niña que tiene facilidad para visualizar cosas que pueden estar por venir. ¿Qué le espera esta vez al investigador de lo paranormal? ¿Podrá afrontar una vez más la amenaza que supone Effie Kolb, así como algunos enemigos adicionales?

La segunda historia nos contará qué hizo Hellboy en una estación ferroviaria ubicada en alguna parte de Rusia, en medio de una noche especialmente fría, y acompañado de un cazador. En cierto sentido, este episodio conecta con aquel momento en que Hellboy se enfrentó a la Baba Yaga y le arrancó un ojo. El tercer capítulo del tomo es la secuela de "La bestia de Vargu", y en él una mujer, hija de la anciana que curó las heridas de Hellboy en aquella batalla con la bestia de Vargu, tendrá la necesidad de reclamar un favor del investigador, para que éste se desquite de la deuda que contrajo en el pasado con la curandera. 


El cuarto capítulo está relacionado con libros y bibliotecas, concretamente con un ejemplar que se encuentra en un lugar secreto. Poco imaginará Hellboy que en esta historia tendrá que enfrentarse a una especie de fantasma cuyo elemento más distintivo, es un fragmento de hueso que tiene en su posesión. Y para terminar con el contenido del tomo, tenemos una trama en la que Hellboy y la agente Pauline Raskin han acudido a Georgia para ayudar a una joven acusada de haber matado a su novio. La cosa carecería de interés para la AIDP, si no fuera porque dicha joven mantiene la versión de que ella y su pareja se adentraron en una casa maldita, y allí se produjo el fallecimiento. Investigando un poco al respecto, Hellboy y Pauline conocerán una historia en la que un tipo adinerado llegó a tener siete mujeres tiempo atrás, y la cosa no acabó precisamente bien. Tendrán que tirar más de ese hilo, y averiguar si eso tiene alguna influencia con el motivo que les llevó hasta Georgia. 

¿Qué valoración merece el trabajo de los autores? Como hago siempre, empiezo analizando los guiones. Mantengo lo que pienso desde hace tiempo de que Mignola, en lo concerniente a Hellboy, se desenvuelve mejor con historias cortas que con aquellas que son excesivamente largas. Quizás sea porque cuando son episodios breves, se leen del tirón por su dinamismo, se condensan mejor sus virtudes como narrador y se eclipsan sus defectos, que los tiene también. En ese sentido, las cinco historias contenidas en este tomo me han gustado mucho, si bien las dos que son secuelas de otras, me han sacado un poco de la lectura porque no recordaba bien lo anterior, y habría agradecido más flashbacks para refrescar la memoria. En cualquier caso, no considero eso necesariamente un error, por lo que en líneas generales he disfrutado, una vez más, con lo que Mignola tenía que contarnos de estas breves peripecias de Hellboy mientras todavía pertenecía a la AIDP. 

Respecto a los dibujantes, la historia que más me ha gustado en este aspecto ha sido la ilustrada por Smith, ya que su estilo es más depurado y elegante. Tenemos luego a dos autores influenciados por otros para sus episodios, como Howard en la historia de Effie Kolb, que a veces intenta rememorar el trabajo de Corben en la trama del Hombre Retorcido, aunque también tiene su estilo propio y funciona igualmente. Luego está el arte de Trevallion, que se ocupa de dos historias, y que parece beber bastante del trabajo de Mignola por el tipo de trazos y los usos de los claroscuros. Y queda el toque de Hughes, que tampoco está mal. En general hay un buen resultado analizando en conjunto el trabajo de todos, si bien me quedo especialmente con el mencionado antes al principio. 

En el color, casi todo el trabajo lo hace Stewart salvo una historia de la que se ocupa Hughes, y Stewart cumple bien como es habitual en él, luciendo mejor con algún que otro dibujante, pero manteniendo una coherencia visual en la mayoría de episodios, lo cual siempre se agradece. 

¿Merece la pena el cómic? Puede que no os sorprenda mi valoración, pero SÍ, UNA VEZ MÁS ESTE TIPO DE TOMOS GENERA DISFRUTE A LOS FANS DE HELLBOY, pues podemos conocer más peripecias suyas, al margen de que vaya en solitario o acompañado de gente de la AIDP. La lectura es dinámica y, aunque no estemos ante el mejor cómic de este tipo, me sigue pareciendo disfrutable el formato y lo que nos aporta de vez en cuando en nuevas entregas. Pienso que gustará, en mayor o menor medida, tanto a los fans de Hellboy como a quienes tengan curiosidad por empezar con el personaje y quieran hacerlo a través de historias cortas.

La edición de Norma es la habitual en formato cartoné, con el lomo numerado y su clásico contenido extra de bocetos, ilustraciones, diseños de personajes y demás que suele traer siempre. Y esto es todo por mi parte, si queréis ver más reseñas mías podéis hacerlo aquí. ¡Hasta otra!

16 de noviembre de 2023

Reseña de Una aventura de Spirou por... Diferentes historias fuera de la continuidad del personaje para acercarse a él

¡Un burbujeante saludo! No es la primera vez que en este espacio hablo de una obra protagonizada por el personaje de Spirou, pero mi intención en esta ocasión es poder contaros qué impresiones me generan distintas aventuras que no pertenecen a la continuidad habitual de su serie, sino que están hechas por diferentes equipos creativos. 

La finalidad, además de ver de qué forma entiende cada equipo artístico al personaje y su legado, es que estas historias independientes puedan servir de punto de entrada de un lector novato en el universo de Spirou. No es necesario saber demasiado sobre ningún cómic anterior, aunque es cierto que eso siempre ayuda a poder disfrutar un poco más de la aventura de que se trate. Ahora bien, como antes de ponerme con estas obras apenas había leído unos pocos cómics protagonizados por Spirou y Fantasio, me considero parte de ese público objetivo que pueda familiarizarse con este universo, y disfrutar de él sin necesidad de ser un lector veterano del mismo. 

No sé cuántos cómics de este formato (todos editados en tapa dura) llegaré a leer, pero los iré analizando aquí por si os sirve de orientación y utilidad a la hora de saber si merecen la pena o no. Así pues, vamos al lío para hablar de "Una aventura de Spirou por..."



Mi motivación principal para leer este cómic fue ver el nombre de Champignac en el título, lo que hacía presagiar que un personaje que sí conozco bien por su propia serie, estaría presente. Efectivamente, se trataba del Conde de Champignac, del cual tenéis analizados en este espacio los cómics de "Enigma" y "El paciente A", ambientados en una época en que era bastante más joven, ya que en el mundo de Spirou apareció ya como anciano. 

Pero otro motivo para darle una oportunidad a este tomo, era la sinopsis, sencilla en apariencia pero que me daba la sensación de que escondería una historia amena e interesante. La sinopsis avanza lo siguiente:

"Un experimento fallido del Conde de Champignac destruye casi por completo todo el castillo. 

Cuando Spirou y Fantasio acuden a ayudar al Conde, que ha salido ileso del desastre, descubren sorprendidos una cripta oculta debajo del castillo. 

¿Qué otros misterios descubrirán nuestros protagonistas?"

El tomo se inicia con una escena en Nepal, donde se puede ver a un escalador que tiene un accidente. Esto provocará que un ricachón llamado Zanskar se enfade, pues el equipo que contrató para escalar una montaña y explorar una cueva, no solamente ha fracasado, sino que se han producido varios accidentes. No obstante, una mujer que forma parte de la expedición y ha estado echando fotos todo el rato, le dirá a Zanskar que conoce a la persona adecuada para lograr triunfar donde el resto han fracasado. De ahí la acción se traslada a la localidad de Champignac, donde Spirou y Fantasio aparecerán subidos a bordo de su coche, el cual circula a gran velocidad. La prisa se debe a que han recibido una llamada de su amigo el Conde de Champignac, el cual parecía en graves aprietos. Una vez lleguen al castillo de su amigo, estallará una buena tormenta, y verán el edificio medio destruido, y al hombre en cuestión tan lleno de vendas que parece una momia. 


Ahora bien, una vez que hablen con Champignac, éste le restará importancia al asunto, y les prometerá a Spirou y Fantasio ponerles al día de lo que ha pasado al día siguiente. Fantasio, que no logra dormir por las goteras que hay en su dormitorio, terminará en otra parte de la casa, desde donde escuchará una conversación de Champignac con Seccotine, la mujer que estaba en Nepal. No tardarán mucho en juntarse todos los personajes en escena, incluido Spirou. Intentando descubrir un suceso que despierta su curiosidad, terminarán en el mausoleo de Côme de Champignac, donde encontrarán a una extraña bestia. Sospechando de dónde puede haber venido dicha criatura, el Conde les enseñará a los demás una cripta que descubrió accidentalmente en el sótano del castillo, cuando provocó la explosión que destruyó casi todo. A partir de ahí, se revelará una historia que implica a una momia congelada en esa cueva de Nepal que Zanskar quiere que se explore, y debido a la necesidad de dinero para arreglar el castillo, el Conde acometerá dicha misión, acompañado del resto de personajes. 

El guionista de la obra es Yann Le Pennetier (ha escrito cómics como "Atom Agency" o algunas entregas del "Marsupilami"), quien a estas alturas cuenta ya con varios trabajos narrando las aventuras de Spirou. Aunque me he entretenido bastante leyendo este cómic y el ritmo narrativo es tan dinámico que es difícil aburrirse, hay que admitir que la trama muy original precisamente no es. Ahora bien, cuando leí la sinopsis sabía a lo que me exponía, pero es que simplemente quería pasar un buen rato leyendo, y más si era un cómic donde estuvieran Spirou, Fantasio y Champignac, y podía familiarizarme un poco más con ellos gracias a este formato de historias independientes de la continuidad. En ese sentido el Conde Champignac es el alma de la historia, y quien ofrece los mejores momentos con su forma de ser y sus invenciones. Es un cómic simpático, que se lee rápido y divierte, y no le pedía más. Por eso el trabajo de Yann, que en lo que había leído antes de él, aunque es muy buen narrador, nunca destaca por su inventiva y originalidad, es disfrutable porque de esto se trata también a veces, no leer algo porque nos vaya a cambiar la vida, sino porque nos proporcione una sana diversión.

Respecto del apartado gráfico, corre a cargo de Fabrice Tarrin (ha hecho algunos álbumes de "Astérix" o "Spirou y los Soviets"). He de decir que me gustó más su trabajo con el otro título de Spirou que os mencionaba, pero no obstante aquí realiza una labor bastante correcta y notable en ocasiones. Su trazo, además de ser característico de la bd del cómic europeo, es muy deudor del arte de Franquin, hay buenos gags visuales, y una narración dinámica y llena de vitalidad. Es cierto que el trabajo de Tarrin no os cambiará la vida, pero es competente y buen complemento al guion. 

No he podido averiguar si el color es aplicado por el mismo artista o alguien diferente que no aparece acreditado, pero es un apartado que acompaña bien el trazo de Tarrin.

¿Merece la pena el cómic? No es precisamente el culmen de la originalidad ni una obra sobresaliente, pero sí que estamos ante un tomo notable y bastante entretenido, que se lee de un tirón y proporciona un sano disfrute. Es cierto que si conocéis un poco a los personajes de antes de poneros con este cómic, podréis saborear todo mejor, pero el carácter de esta obra, hecha para estar fuera de la continuidad de la serie de Spirou y Fantasio, convierte esta propuesta en algo atractivo a lo que concederle una oportunidad. 



La verdad es que mi interés por este cómic fue bastante alto cuando leí hace tiempo una reseña en otra web. La portada en sí ya hacía presagiar lo que podía ser el contenido, y la sinopsis que leí (la de la editorial, no la que luego vendría en la contraportada), aunque breve me llamó la atención. Así que, sin dudarlo, quise darle una oportunidad a una nueva aventura de Spirou y Fantasio fuera de la continuidad de su serie, para seguir cogiéndole el pulso. Y ha sido todo un acierto.

Eso sí, estamos ante un cómic que tiene dos mitades bastante diferenciadas, una cómica y otra un tanto trágica, pero sobre ambas hablaré más adelante. La sinopsis editorial nos dice lo siguiente sobre la trama:

"El Moustique Hotel ha sido vendido a un nuevo grupo empresarial que quiere reorganizarlo por completo y nuestro amigo Spirou es destinado como botones a un transatlántico de lujo."

El cómic comienza cuando Spirou tiene un día de trabajo que no empieza nada bien, pues él y su mascota Spip tendrán un fuerte encontronazo con una clienta que pedirá su despido. De hecho, veremos una escena en la que se masca la tragedia, pues el director del hotel está pasando revista a sus empleados, y comentando que van a presenciar el despido de un inútil holgazán. Cuando Spirou se tema lo peor, entra en escena un tipo que le comunica al director que un grupo empresarial ha adquirido el hotel, y van a hacerse unos cuantos cambios. El primero es el despido del director, lo cual le salva el pescuezo a Spirou. Ahora bien, otra de las novedades que trae el nuevo cambio empresarial, es una reubicación de algunos empleados, y habrá uno que será elegido para terminar a bordo del barco "El Rey de los Mares". ¿Adivináis quién puede ser?


Pues bien, Spirou se dirigirá hacia su nuevo puesto de trabajo, y se encontrará con su amigo Fantasio, el cual debería quedarse en tierra cuidando de Spip hasta el regreso de su dueño. Pero Fantasio también se encuentra en los muelles intentando fotografiar a una famosa y a su novio secreto. Las circunstancias harán que el reportero y Spip terminen a bordo del barco, siendo unos pasajeros extra en su travesía. Spirou tendrá la desgracia de encontrarse varias veces con la clienta que quiso su despido en el hotel, y que se encuentra viajando en el barco con su perro. Fantasio comenzará a hacer amistad con la famosa que buscaba, y también aparecerá en la embarcación el Conde de Champignac, como asesor de una compañía aseguradora que está en un momento tenso por la pérdida de otro barco días antes. Al principio todo serán situaciones cómicas que hacen presagiar un crucero bastante animado, pero pronto ocurrirá la tragedia, cuando el barco termine hundido en el fondo del mar, en el interior de una burbuja gigante, y las cosas vayan empeorando. 

Del guion de la obra se ocupa Lewis Trondheim (conocido entre otros cómics por "Density" o "La Mazmorra"). Lo primero que hay que decir es que, aunque la historia no sea excesivamente ingeniosa, la presenta en dos actos que, por su distinto carácter, hacen que funcione bien y merezcan la pena. Al principio tenemos una trama salpicada de golpes y momentos humorísticos, que más parece presagiar una historia lúdica y festiva que cualquier otra cosa, pero entonces es cuando aparece un poco de drama y tensión cuando el barco se hunde, y se produce algo con ecos a esas películas de supervivencia en el mar que seguramente conoceréis o habréis visto. El ritmo narrativo no decae en ningún momento, y el humor está bien llevado. En ese sentido, Trondheim cumple bien su cometido como guionista, ofreciendo un cómic que me ha parecido bastante entretenido, y que, aunque carezca de excesiva originalidad en su planteamiento, supone una divertida lectura que, para quienes no estén muy familiarizados con el universo de Spirou, puede resultar una acertada elección para estrenarse.

Del dibujo se ocupa Fabrice Parmé (ha trabajo en "Astrid Bromuro" y "Venezia. Triple juego"). Tiene un trazo puramente cartoon (no es difícil tener la sensación de estar asistiendo a una película de dibujos animados), ideal para la gran cantidad de situaciones cómicas que se nos presentan a lo largo de las páginas. Para otra trama distinta posiblemente no me habría parecido la mejor elección, pero es cierto que con la propuesta del guionista, Parmé ha sido una elección acertada. Domina el humor visual y la expresividad de los personajes, lo cual es importante para una obra plagada de momentos de humor. También sabe imponerle dinamismo a las escenas, lo que hace que en líneas generales, suponga un más que decente trabajo de Parmé. 

El color, del que se ocupa Véronique Dreher (participó en "Familia pirata" o "Ovni"), está bien aplicado, aunque es cierto que a veces los tonos me han parecido demasiado chillones, incluso para un cómic tan cartoon. No obstante es una colaboradora habitual de Parmé, y no hacen mal equipo. 

¿Merece la pena el cómic? He disfrutado de esta lectura. Quizás no me he reído tanto como esperaba, pero sí que me ha entretenido bastante la historia, pese a ser bastante simple en el fondo, ya que se lee con facilidad y genera buen rollo en varios momentos. No es mala opción para tener una primera toma de contacto con este universo, pero tampoco creo que deje mal sabor de boca a la gente veterana con el personaje. 
 

9 de noviembre de 2023

Reseña de Go West Young Man. La historia de un reloj que cambia constantemente de propietarios en el salvaje oeste

¡Saludos y larga vida al salvaje oeste! En este espacio siempre defenderé uno de mis géneros favoritos, especialmente en el mundo de las viñetas. Y hoy precisamente me trae aquí hablaros de una de las joyas que he podido disfrutar en este año, llamada "Go West Young Man" publicada por Norma Editorial. 


En el 2021 apareció, publicada por la editorial francesa Bamboo, esta recopilación de historias de diferentes épocas del oeste americano que Norma nos trajo en agosto de 2023. No debería ser el único tomo de estas características que nos llegue a España, pues en 2022 en la mencionada Bamboo, también apareció una recopilación de episodios dedicados a los indios del mismo período histórico. Desconozco cuándo podría llegar eso a tierras españolas, por lo que he de centrarme en hablar del tomo que sí tenemos ya en castellano, y que es objeto de reseña en esta ocasión. Y claro, siendo un western, era inevitable que lo terminara leyendo como fan del género.


La pregunta que puede rondaros en un caso como este, si sois tan fans del género como un servidor, es... ¿Qué puede hacer que un nuevo western merezca la pena, si ya está todo visto? Es cierto que en mi caso cada nueva lectura la enfoco desde la perspectiva de pasármelo en grande con la historia que se nos quiera contar, aunque revista todos los tópicos propios de este género narrativo. Ojo, hay veces en que pese a tener esta predisposición acaba mi gozo en un pozo, como cuando he intentado leer un clásico como es Blueberry, pero me he aburrido soberanamente y debo ser de las pocas personas que no ha congeniado con el personaje. Pero lo importante con cada nuevo western que acaba en mis manos, es pasar un buen rato como espectador que busca disfrutar y evadirse entre sus páginas. Y aquí la idea es hacer un recorrido por diferentes épocas de este período histórico, siendo el nexo en cada historia un reloj de bolsillo que pasa de unos personajes a otros. 

¿Qué artistas han participado aquí? El guionista es Tiburce Oger (como autor completo hizo "Buffalo Runner", y por ejemplo se ocupó del dibujo en "Canoe Bay"). Le acompañan un montón de ilustradores, la mayoría de los cuales han tenido ya trabajos en el género western. Entre los que aparecen nombres como los de Paul Gastine, Olivier Taduc, Ralph Meyer (mítico cocreador de una de mis series favoritas, "Undertaker"), Félix Meynet, Dominique Bertail, Hugues Labiano (quien conociera en este blog por "La estrella del desierto: Tomo 2") o François Boucq (en este blog he reseñado una obra suya, "Bouncer"). Traduce al castellano Eva Reyes de Uña.

¿Qué historias nos encontraremos aquí? La sinopsis dice lo siguiente: 

"La conquista del salvaje oeste narrada en toda su crudeza. 

Go West Young Man repasa la conquista del Oeste americano mediante catorce historias interconectadas. 

Desde las guerras coloniales a la intervención estadounidense en la revolución mexicana, los destinos se cruzan y las generaciones se suceden. 

Pioneros, indígenas, forajidos y prostitutas lucharán por sobrevivir a espacios inmensos y guerras interminables."

Como habéis podido leer, nos encontramos con un recopilatorio de catorce historias, ambientadas en diferentes épocas. Es cierto que ninguna de ellas es especialmente original para lectores ya veteranos de este género, pero la mayoría están bien narradas y tienen como eje común la existencia de un reloj, el que veis en la imagen adjunta, y que ha ido cambiando de manos constantemente desde su primera aparición en la época en que los ingleses se enfrentaban a los indios. 

La historia con la que arranca y se cierra el tomo es la misma, pero espaciada entre las demás, y en ella vemos a un hombre que parece que va a vender sus tierras, y posee actualmente el mencionado reloj. Una vez cerrada la brevísima introducción, el primer relato en aparecer es el que decía de los ingleses e indios, donde nos haremos una idea de cómo pudo ser esa época de intento colonizador de los británicos, los cuales tuvieron que hacer frente a los aguerridos indígenas que no iban a dejarse conquistar ni mucho menos. A partir de aquí ya tenemos historias de todo tipo, que no innovan demasiado al gravitar sobre elementos clásicos y estereotipos del western, pero que no por ello carecen de interés. 


Otro de los relatos nos presenta a un trampero y cazador que contrae matrimonio con una mujer india, la cual tiene como posesión el reloj de bolsillo. Esta mujer pronto empezará a tener sentimientos hacia un nuevo empleado de su marido, y podréis ver cómo acaba la cosa. Otra historia nos muestra a un hombre de los que llevaba el correo a caballo de una localidad a otra. Es uno de los últimos corredores que habrá, pues el progreso se deja sentir y la aparición del ferrocarril hará innecesaria esta tarea al poder hacerse más rápido con la nueva máquina, pero es una interesante narración donde un chaval tendrá la ilusión de ser él quien lleve la correspondencia a caballo. Tenemos también un relato ambientado en plena Guerra Civil entre los bandos del norte y el sur. No faltarán una historia sobre vaqueros que van al rescate de mujeres capturadas por los indios, o soldados que, tras haber sido enterrados en el desierto a su suerte, querrán venganza. Incluso hay espacio para que aparezcan dos figuras históricas como Wild Bill Hickok o Pancho Villa. Quedan muchas otras historias en el tomo, pero con esas podéis haceros una idea de lo que nos encontraremos aquí. 

¿Qué valoración merece el trabajo de los autores? Quien orquesta todo el tomo y los guiones es Oger. Su trabajo no destaca por la originalidad, habida cuenta de que todo lo que se cuenta aquí ya lo hemos visto en muchas otras ocasiones tanto los que somos fans del género como los que hayan visto o leído alguna vez una historia de este tipo. Ahora bien, al ser historias cortas, se leen rápido y en cada una se intenta contar algo diferente aunque se repitan inevitablemente algunos elementos. Muy pocos personajes están presentes en más de un episodio, pero el reloj es el nexo común para todos, pues va pasando de mano en mano (eso sí, a veces está muy cogida con pinzas la explicación) hasta que se nos muestra en posesión de su último propietario. Como en los recopilatorios de este tipo habrá tramas que gusten más o menos, tenéis para comparar y quedaros con unas u otras, pero en líneas generales me he quedado contento con la labor global de Oger, que veo en un nivel de notable. 

En el apartado gráfico no quiero individualizar demasiado, por lo que mi análisis es global de todos los artistas, ya que han participado hasta catorce ilustradores. En líneas generales tienen estilos parejos, si bien es cierto que en algunas historias el dibujo y su coloreado rompe un poco la tangente. Como suele pasar en las recopilaciones, también hay historias mejores y peores en cuanto al dibujo, pero teniendo en cuenta todos los estilos gráficos, y que el western es un género que se presta a la versatilidad de trazos y tipos de ilustración, me he quedado bastante satisfecho. Eso sí, para que no os llevéis a engaño, Marini no ilustra ninguna historia, únicamente la portada del tomo. 

El color sigue la línea anterior, pues es bastante adecuado a cada tipo de historia, y si bien en la mayoría de ocasiones es uniforme y con coherencia visual, también hay historia con el color en acuarelas o tonos más chillones o incluso apagados y más grises, depende del espíritu de la narración. 

¿Merece la pena el cómic? Como fan del género, UN BUEN WESTERN SIEMPRE MERECE LA PENA, y estamos ante una recopilación de historias que supone un pequeño viaje por diferentes años de esa época tan interesante, violenta y carismática de la historia americana. No es el mejor cómic que podéis leer al respecto, pero ni mucho menos es una mala obra, sino una notable, pues las historias cortas se leen rápido, la lectura se disfruta y merece la pena ver el trabajo de la mayoría de ilustradores. Me quedo con ganas de que llegue a España ese otro proyecto similar pero dedicado a los indios.

La edición de Norma es de tapa dura, y como contenido extra trae ilustraciones, bocetos y diseños de personajes de algunos de los autores. Y esto es todo por mi parte, si queréis ver más reseñas mías podéis hacerlo aquí. ¡Hasta otra!

2 de noviembre de 2023

Primeras puñaladas

Aquella mujer gritó como si le fuera la vida en ello. Y es que de eso se trataba, la estaban matando a base de repetidas puñaladas con un enorme cuchillo de cocina metálico y con mango de madera negra. Un tipo enorme, de casi metro noventa, y ataviado con traje de basurero y una careta de goma en la cara con forma de calabaza de Halloween, la había estado siguiendo esa noche por una tranquila calle en la que, desgraciadamente, no apareció nadie más. ¿Habría cambiado algo si hubiera aparecido alguna persona por allí? Ella pensaba que sí, mientras que el gigante sabía que no, ya que también se habría encargado de quien fuera. Esa era su gran noche, la de su estreno como asesino.


Hasta entonces, su experiencia se había forjado con animales. Al principio con hormigas, de esas de un tamaño apropiado para pisarlas y dejar una pequeña gota de sangre en el suelo. Luego vinieron pájaros, de los que se posaban en los árboles y él mataba con una escopeta de balines. El siguiente paso lo dio con ratas, como las que correteaban por las alcantarillas, y que nadie echaría de menos. Y entonces supo que, aunque hubiera elegido animales más grandes, eso no le habría bastado, pues comenzaba a sentirse preparado para afrontar el gran desafío. El ser humano.

Estuvo planeando cómo dar los primeros pasos para asesinar a una persona. Ello requería buscar armas homicidas que le gustaran y fueran fáciles de llevar encima, pero también fijarse en alguna indumentaria de la que pudiera deshacerse rápidamente. No debía olvidar que era primordial taparse la cara, pues todos sus asesinos favoritos del mundo del cine llevaban una máscara, y él quería rendirles homenaje de esa manera. Irónicamente no le preocupaba que su víctima le viera el rostro al descubierto, ni tampoco que alguna persona en la distancia lo hiciera. Ello era así porque tenía cierta experiencia con el mundo del maquillaje, y con los trucos que sabía y los artilugios que poseía, podía parecer otra persona si se lo proponía. Y eso le convenía, pues quería matar pero no ser capturado, de ahí la necesidad de dificultar su reconocimiento facial por testigos inesperados, incluso si perdía su máscara por alguna circunstancia.

El traje de basurero había sido una ocurrencia peculiar, pues tenía sus pros y sus contras. Por un lado, era fácil quitárselo para cambiar de aspecto y dificultar que le viera alguien que le estuviese buscando. Pero claro, precisamente uno de los problemas que ofrecía, era el hecho de ser una ropa con elementos reflectantes, y eso podía provocar que se le viera venir desde lejos. Aunque bien pensado… ¿no era eso lo que quería, despertar miedo en la gente y que vieran acercarse la amenaza que él suponía?

Pasó el tiempo y, cuando tenía todo listo, salió una noche en busca de alguna inocente víctima en la calle. No tardó en llegar a una zona prácticamente desierta, en la que se encontró con una mujer anciana. No era muy justo estrenarse con alguien que físicamente no le iba a oponer mucha resistencia, pero ya buscaría mayores desafíos en el futuro. El tipo observó que no hubiera nadie más en los alrededores, así que sacó la careta de uno de los bolsillos de su indumentaria, se la puso tapando por completo el rostro que había maquillado para no ser reconocido, y se fue acercando cada vez más a la mujer. Para cuando ella se dio cuenta de que la seguían, su agresor ya la tenía agarrada de un hombro y la empujó violentamente hacia un montón de bolsas de basura que había acumuladas en el suelo junto a un contenedor. Ella apenas vio el cuchillo que sacó el tipo de su ropa de lo rápido que fue el movimiento, pero sintió un repentino dolor en el abdomen con la primera puñalada que éste le infligió.


Sus gritos de poco le sirvieron, pues obedecían más a la sorpresa y al ver que la vida se le escapaba, que a una búsqueda desesperada de auxilio. Una tras otra cayeron más puñaladas hasta que, cuando el agresor de la careta de calabaza creyó que era el momento, le pasó el cuchillo por el cuello, acabando, esta vez sí, rápidamente con su sufrimiento. Era toda la misericordia que podía esperar de él, que limpió el cuchillo con la ropa de su víctima, miró a ambos lados de la calle, y emprendió una calmada retirada del escenario del crimen.

Cuando ya se hubo alejado de la zona del ataque, encontró un contenedor en el que arrojó la careta. En otro hizo lo mismo con el cuchillo, y casi al final de su regreso a casa, se deshizo del mono de basurero. Aquellos objetos habían obedecido a un fin, y era mejor no tenerlos en su domicilio. ¿Encontraría la policía sus huellas en algún lado? Era una posibilidad, pero para este asesino eso poco importaba, pues había estrenado su casillero de víctimas humanas, y ya estaba pensando en ir más lejos. La festividad de Halloween de aquel año estaba a apenas dos semanas de tener lugar, y ahí, como hiciera en la ficción Michael Myers, iba a disfrazarse y cargarse a cuantas personas se encontrara en su camino.