16 de mayo de 2026

Reseña de Lincoln: La serie. Las peripecias de un inmortal y malhumorado vaquero en el salvaje oeste

¡Un polvoriento saludo gente! Me lo paso tan bien leyendo cómics del oeste, que en muchas ocasiones lo que me sabe mal es que la mayoría de obras sean historias sueltas que no suelen tener más continuidad. Pero claro, también es verdad que en el cómic europeo se tiene la tradición de fomentar el máximo disfrute de un personaje o un grupo de ellos, cuando se van publicando un álbum tras otro con los años. Tal es el caso de Lincoln, la serie que ahora está publicando en formato integral Nuevo Nueve.

El equipo artístico está conformado por los hermanos Olivier Jouvray (como guionista, en España hay títulos suyos como El soldado o Moby Dick), y Jerome Jouvray (lo único que he visto publicado en nuestro país con su dibujo es un álbum de El principito), ocupándose del color  la mujer del anterior, Anne-Claire Thibaut-Jouvray (en su haber ha trabajado en obras como Betty Blues o La vuelta al mundo en 80 días). 

En la medida en que pueda, iré compartiendo aquí mis impresiones de los integrales que vaya leyendo de esta colección que en Francia se publicó a través de la editorial Paquet, y que en España comenzó publicando Dibbuks, si bien ahora tienen los derechos en Nuevo Nueve. 


Este primer integral contiene tres historias. La primera sirve para ponernos un poco en contexto sobre por qué Lincoln, el protagonista, será en su vida adulta una persona hosca, que pasa un poco de todo, y que también tiene la mecha corta. Y es porque en su infancia le trataron a patadas, como un animal que nadie quería cerca suya, pero que fue tratado como se pudo hasta que cumplió la edad suficiente para que lo abandonaran a su suerte.

Con esa introducción la pregunta lógica es... ¿Qué nos espera en este tomo? La sinopsis avanza esto: 

"Huérfano criado por las prostitutas de un saloon, Lincoln está enfadado con el mundo entero. Odioso, malo y malintencionado, consigue que todo el pueblo le deteste.

Errando por las carreteras del Lejano Oeste, este sinvergüenza tiene un encuentro decisivo: Dios en persona. Se trata de un anciano bajito con sombrero mejicano que emprende la difícil tarea de reconvertir a nuestro antipático héroe en un justiciero bueno y feliz.

Gracias a un pacto de inmortalidad entre Lincoln y Dios, se pone en marcha un extraño equipo lleno de humor y cinismo al que se unirá… el Diablo.

Este es el contexto en el que vive Lincoln, a medio camino entre una parodia del oeste, reflexiones filosóficas, juegos sucios y traiciones."

Como veis, entre mi introducción y este resumen os podéis hacer una idea de que Lincoln es todo un personaje. Y así es en el mejor de los sentidos, pues lo que puedo anticipar es que me lo he pasado muy bien con esta lectura. Después de pasar su infancia siendo criado de mala manera por unas prostitutas en un saloon, cuando Lincoln es obligado a buscarse las habichuelas por sus propios medios, termina conociendo a Dios. Éste, sabedor de lo difícil que es infundir buenos hábitos en Lincoln, le hará una propuesta pese a ello, regalándole la inmortalidad a cambio de que intente enmendarse y ser alguien útil para el mundo. Será así como se iniciará un peculiar viaje por estas dos figuras, a las que se irán sumando eventualmente otros viajeros, siendo uno de ellos el Diablo.


Así pues, una de las formas en que uno puede expiar muchos pecados en el salvaje oeste, es como agente de la ley o cazador de recompensas, y será uno de los caminos que Lincoln, con la insistencia de Dios, intente emprender. Ello le hará terminar ganando algo de reconocimiento en su primera gran misión, lo que hará que tres jóvenes ansiosis de aventuras quieran acompañar al dúo protagonista en su siguiente aventura. En el segundo episodio la trama tiene que ver con la forma en que un hombre adinerado engaña a una familia india para comprarles unas tierras que luego no les paga. Lincoln y sus nuevos ayudantes terminarán metidos en ese embolado les guste o no. Para rematar el tomo, queda una historia donde Lincoln se deja influenciar por el Diablo, y cambia los poblados polvorientos por una más moderna y civilizada NuevaYork. Pero eso no impide que los vicios del ser humano sigan siendo los mismos que Lincoln ya conoce por haberlos vivido en carne propia, y también se meterá en problemas. 

Los guiones de Olivier Jouvray no son precisamente muy originales (la segunda historia es muy tópica), pero su punto fuerte está en la concepción del personaje de Lincoln, y en cómo es su carácter y de qué forma a veces va cambiando un poquito (sin exagerar, que es de pronto fácil en la vuelta a los malos modales) su manera de ser, pudiendo notarse cierta evolución. El humor de la obra, tirando a paródico a veces, es bastante seco, pero hay en algunos pasajes momentos muy jugosos y ayudan a que uno pase las páginas con soltura y se lo pase bien. Es cierto que otro punto menos habitual en el género es el hecho de que el personaje sea inmortal, y tenga esa especie de coqueteo constante con Dios y el Diablo, lo que permite que la narrativa no sea aburrida, pues cada representación de lo divino y lo maldito sirven para conferir carisma a la obra. En general, las sensaciones que me deja este primer integral son muy buenas. 

El dibujo de Jerome Jouvray he de admitir que no me entusiasmaba al principio, pero luego uno se va haciendo al estilo gráfico del artista y combina bastante bien con este tipo de western más atípico. Es cierto que hay algunas escenas que me parecen mal dibujadas, pero por suerte son pocas y no me influyen demasiado a la hora de valorar de forma positiva el arte de Jouvray. Para las escenas de corte más humorístico a nivel visual, el trazo del autor combina bastante bien, y en otras con gran acumulación de personajes tampoco desentona del todo, como en la página que tenéis adjunta. Y el diseño de Dios y el Diablo me resulta de lo más simpático. En líneas generales, y aunque no me enamora precisamente el dibujo, sí que me parece correcto y le suma puntos positivos al cómic. 

El color, aplicado por Anne-Claire me parece muy acertado, pues tiende a sacar el mejor partido posible al dibujo, y se convierte en un acertado complemento para este cómic. 

Leer este cómic me ha merecido bastante la pena. Es de esas obras que posiblemente no entren en los listados habituales de westerns humorísticos, pero que os puede generar una grata sorpresa por el carisma que desprende la obra. La edición de Nuevo Nueve es muy bonita en tapa dura y si os apetece desconectar de otros cómics del género distintos a este, tenéis la opción ideal para conocer a este peculiar vaquero que es Lincoln. 

14 de mayo de 2026

Reseña de Sin City: La colección. Una de las creaciones más emblemáticas de Frank Miller

Un saludo desde un callejón sombrío de Sin City (aunque el nombre real es Basin City), la ciudad del pecado que creara en su día Frank Miller, y de la que vinieron unos cuantos cómics y algunas películas. 

Fue allá en 1991 cuando a través de Dark Horse comenzó a publicarse "El duro adiós", la primera historia de este universo. Lo curioso es que inicialmente iba a ser una historia cerrada, pero luego cambió la cosa y Miller terminaría realizando unas cuantas entregas más. Es lo que tiene crear un lugar llamado Sin City, que el cuerpo pide ambientar más de una historia allí para sacar petróleo y mostrar los rincones más oscuros del ser humano.

Mi intención aquí es ir analizando las historias que lee de la serie. No sé si llegaré hasta el final o me quedará en el camino, pero compartiré mis impresiones hasta donde llegue.

Sin City 1: El duro adiós

Esta obra de apertura contiene la trama de personaje que más recordaba de cuando vi hace ya algunos años la primera adaptación cinematográfica de Sin City, que se estrenó en el 2005. Y es que volviendo a mirar la sinopsis de la película para hacer la reseña, me he dado cuenta de que adapta más de una historia. Por eso prefiero leer antes algunos volúmenes más de la serie de cómics antes de revisar las dos películas. 

¿Qué historia contiene este tomo? La sinopsis dice lo siguiente: 

"Sin City es la ciudad del pecado, donde sólo los más duros pueden sobrevivir. 

EL DURO ADIÓS, la primera de las historias ambientadas en esta sórdida ciudad, presenta a los personajes más carismáticos de la serie: Marv, un criminal en libertad condicional que se encuentra en el amor y la venganza fuerzas para seguir viviendo; Nancy, la bailarina más bella de la ciudad, que embruja a todos con sus movimientos sinuosos; Roark, un jefe mafioso de la ciudad que no deja ni rastro de sus víctimas..."

Marv, como se irá contando a lo largo del cómic, es una especie de matón que ha llevado una mala vida durante muchos años. De aspecto intimidante y rostro poco agraciado, tocará el paraíso una noche en la que una mujer que en otras condiciones jamás habría estado a su alcance, se acuesta con él. Al amanecer del día siguiente, Marv encontrará a la mujer muerta en la cama junto a él, y la policía anunciando su inmediata presencia allí para detenerle. ¿Quién ha podido asesinar a esa mujer sin que Marv se entere? ¿Por qué? ¿Tiene que ver con el hecho de que ella, en busca de protección, se pegará a ese hombre y se acostará con él? El tiempo corre en contra del personaje, y deberás comenzar a buscar respuestas. 


Un tipo como Marv no va a hacer su trabajo precisamente con sigilo, pues se valdrá de toda su experiencia como matón y hará todo el ruido del mundo buscando respuestas. Eso hará que reúna una píldora de información de aquí y allá, hasta que tenga que ir a una granja en las afueras de la ciudad, donde le espera algo difícil de digerir. A partir de ahí... seguirá con su cometido hasta que las fuerzas le aguanten. Mientras Marv hace su búsqueda, veremos por lo tanto todo lo sombrío que hay en las entrañas de una ciudad que, teniendo otro nombre, es conocida por la Ciudad del Pecado. ¿Logrará Marv encontrar a quien acabó con Goldie? ¿O será engullido por la oscuridad de una ciudad que desquiciaría a la persona más cuerda?

En esta obra Frank Miller (no necesita presentación, pero ha creado obras como "300" o "Ronin" y ha tenido etapas memorables con superhéroes como Batman, Daredevil o Lobezno) actúa como guionista y como ilustrador. En el primer campo tiene bastante interés la forma en que, a través de cuadros de texto (hay casi más proporción de estos que diálogos entre personajes), va desgranando las distintas cualidades que hacen de la Ciudad del Pecado un lugar podrido y corrupto. También hay una buena caracterización de un personaje como Marv, que ha llevado una vida criminal, pero que encontró una pizca del paraíso en la noche que compartió con Goldie, y solamente con eso querrá vengarla a toda costa, sin importar lo que le pase a él. La historia no es precisamente de las que lleva un ritmo rápido salvo en momentos puntuales, a veces cae un poco en una excesiva lentitud narrativa, pero no es especialmente negativo si la cocción lenta lleva un buen trabajo detrás como es el caso. Hay un villano escalofriante como es el hombre que no habla y, además de saber artes marciales, se come... dejémoslo ahí, pero es turbador en sus pocas pero significativas apariciones. Queda en conclusión un cómic notable en lo argumental que presenta un personaje muy interesante y sintomático de la ciudad en la que se ha criado. 

En cuanto al trabajo en la ilustración, sin que esté a mi parecer al nivel de la historia, Miller hace un buen trabajo. El concepto de la obra, en blanco y negro, es valerse bien de esas características, explotando la forma en que diseña la Ciudad del Pecado y sus personajes. Aunque a veces me parecen demasiado simples esas viñetas que muestran a un personaje, y detrás nada más, el fondo blanco, quedan un poco huérfanas de algo más de contenido que no le restarían foco a lo principal de la imagen. También es cierto que en unas cuantas viñetas no sabía bien qué estaba viendo, y eso es un fallo en el diseño de la imagen por parte de Miller. No obstante y al margen de esos detalles, tiene la tendencia a elegir los planos adecuados en las páginas, y el diseño de Marv es lo bastante crudo para que sepamos que estamos ante un auténtico hijo de perra que, en este caso, es el bueno de la historia. A modo de resumen me ha gustado el concepto visual que elije Miller para su obra, aunque en este caso al menos, la trama me ha ganado más que el dibujo, pese a estar a un nivel también notable salvo en los detalles que he comentado. 

¿Merece la pena el cómic? Claro que sí, estamos ante una obra que dejó su impronta y que es una delicatessen para los amantes del género negro, y para quien no consume habitualmente este tipo de obras pero quiera darle una oportunidad. Es tan importante la ciudad en sí como el personaje elegido en este caso para ser la referencia de la obra, y en tomos posteriores y hasta donde sé, se sigue dando importancia a esa ciudad podrida y criminalizada como la Ciudad del Pecado. ¡No os quedéis sin conocerla, que este primer tomo tiene trama cerrada!

Sin City 2 - Mataría por ella

Una vez hecha la presentación de Basin City en el primer tomo de la serie, con todos los males de la sociedad y el ser humano habitando en ella y pululando a sus anchas, este tomo supone una nueva historia para que sigamos viendo hasta qué punto el ser humano puede estar corrupto y manejar a los demás a su antojo. 

¿Qué historia contiene este tomo? La sinopsis dice lo siguiente: 

"Dwight es un hombre con un sórdido trabajo de detective privado y un montón de recuerdos de emociones que podrían haber sido amor y de las múltiples maneras en que la fastidió. 

Dwight daría lo que fuera por salir del infierno gris y entumecido en que se ha convertido su vida. Y entonces, de repente, un día regresa su recuerdo más vívido y sangrante regresa Ava."

Curiosamente la primera vez que se puede ver a Dwight está tomando fotografías de un encuentro íntimo entre dos personas. Aunque rápidamente tendrá que entrar en juego cuando el hombre intente matar a la mujer. Eso es algo que ya quedó claro en el tomo anterior, y es que en Basin City hay hombres que hacen lo que quieren con las mujeres, pero otros que harían lo necesario para que ninguna de ellas sufra. En esa categoría está Dwight. Y está también Marv, que tendrá una presencia secundaria en el tomo pero sirve para conectarlo con el anterior, si bien esta trama de Dwight transcurre antes y durante los acontecimientos que forman parte de la historia "El duro adiós". 


Pues bien, como decía antes, Dwight salvará la vida de la mujer a la que fotografiaba para cumplir con un encargo laboral. No mucho después reaparecerá en su vida Ava, una mujer que le cambió la vida para bien, pero que también lo dejó tan tocado como un juguete roto sin posibilidad de recomposición. Ava le pedirá ayuda, pues le comenta que está pasando un infierno en vida desde que se casó, y además echa de menos a Dwight, de quien nunca debió separarse. Por lo tanto, el protagonista tendrá que hacer frente a toda la tropa de hombres que están detrás de Ava, y para ello tendrá que valerse de paciencia, resistencia a las palizas, y también tendrá alguna que otra ayuda en el camino como la de Marv o alguna otra antigua amante. Como suele pasar aquí, no todas las cosas son lo que parecen, y la degradación del ser humano y de la propia ciudad nos permite ver una trama más que hace que La Ciudad del Pecado haga honor a ese sobrenombre. 

En lo referente a la trama que presenta a Frank Miller como guionista, va en consonancia con lo iniciado en el tomo anterior. Se mantiene un nivel notable en la propuesta argumental y su ejecución, aunque es cierto que hay un par de detalles en los que se podía haber gestionado mejor el desarrollo de la historia. Un ejemplo es el tiempo que necesita para justificar la presencia de Marv aquí, personaje que me descuadró ver al principio vivo por cómo acabó en el primer tomo, pero que me ubicó cronológicamente esta historia en el tiempo. Luego también cae un poco en la reiteración respecto a un par de pasajes de Ava. A pesar de eso, se expande el cínico y perturbador universo de Basin City, donde lo sórdido campa a sus anchas y ni siquiera la policía representa un ideal bueno en ningún aspecto. Hay un giro de guion que se veía venir, pero eso no quita que luego la resolución del tomo pierda valor. Por lo que tenemos un cómic notable.

En lo visual, he tenido un problema para saber realmente qué estaba viendo en algunas viñetas, pero ya me sucedió en el primer tomo. Al margen de ello, la elección del blanco y negro resalta los lápices de Miller, y permite saborear mejor un cómic como este de género negro. Hay escenas muy intensas en cuanto a acción y violencia, y otras más intimistas como los pasajes sexuales. Pero lo mejor sigue siendo la forma en que los rostros de los personajes reflejan el entorno en el que están, o la vida que están teniendo. Es la cara más visible de una ciudad magnética y unos personajes inolvidables. 

¿Merece la pena el cómic? Claro que sí. Aunque algunas amistades me han dicho que esta serie va perdiendo fuelle más adelante, de momento este segundo tomo es un recordatorio del talento que tenía Miller cuando se acercaba al género negro fuera de lo superheroico, y Sin City es algo para disfrutar las veces que sea necesario.


Sin City 3: La gran masacre

Manteniendo la tendencia del segundo tomo, aquí se repite uno de los personajes protagonistas ya usados ​​antes como es el caso de Dwight McCarthy. Por su especial vinculación al barrio de las prostitutas, que está al margen de la ley o la mafia, es quien lleva los focos en este tercer tomo. Se le concede descanso a Marv, el fortachón que había protagonizado la primera trama de todas, y que ayudó a Dwight cuando fue necesario en el segundo tomo.

¿Qué historia tenemos aquí? La sinopsis dice lo siguiente:

"Los criminales siempre han llevado la voz cantante en Sin City, pero desde que la primera dama se instaló en el Viejo Barrio, esas calles laterales han estado dirigidas por las mujeres que caminan por la noche. 

Ahora la mafia quiere acabar con la fiesta. 

Dwight sabe algo que la mafia tiene que aprender por las malas: A veces defender a tus amigos significa matar a un montón de gente."

En este tomo Dwight volverá un verso involucrado en un baño de sangre, precisamente por un asunto que arranca con una amante suya. En ese sentido, no se diferencia mucho del inicio de su historia anterior. Resulta que Dwight está en el piso de su amante, cuando aparecen allí unos cuantos tipos que quieren correrse una buena juerga. Al frente de esa caterva se encuentra Jack Rafferty, más conocido como Jackie Boy . Pues bien, cuando Dwight dejó su merecido, Jack cogerá sus compinches y decidirá encontrar la fiesta que buscaban en otra parte de Basin City. Concretamente, en el barrio viejo de las prostitutas. Y ahí descubrirán la mala decisión que tomó.


Esa zona de la ciudad, pese a que esté llena de prostitutas, no es precisamente el lugar más indefenso. Las mujeres de allí tienen acuerdos con la policía y la mafia, en base a los cuales controlan lo que pasa en su zona. Y sí, les habilitamos para defenderse como puedan de cualquier amenaza. Sin embargo, cuando las mujeres deciden ocuparse de Jack y sus amigos, se darán cuenta del error que han cometido. Jack era más de lo que parecía, y su muerte desencadenará una ola de violencia que acabará con el status quo del barrio viejo. Como Dwight es quien ha provocado todo eso iniciando la espantada de Jack, será quien intentará ayudar a las mujeres a tapar el problema, antes de que las cosas se desmadren. Pero si algo os debe haber enseñado ya la lectura de las obras de Sin City , es que la violencia es el plato fuerte y no brilla precisamente por su ausencia. 

Hay que decir que Frank Miller no ofrece nada inédito al frente del guion en este caso. ¿Eso es un problema? En mi caso no, porque he disfrutado mucho de esta historia, que sin innovar en nada, está bien contada y tiene suficiente violencia como para justificar un poco el título. Este arco argumental sirve para conocer un poco más el sistema que rige el barrio viejo, aunque ya se hubiera ido desmenuzando en las historias anteriores. Reaparece otro personaje como la implacable y fría Miho, esa asesina que te mata cuando quiere y como desea como refleja los pensamientos de Dwight. La revelación sobre quién es Jack me ha pillado por sorpresa, y me gusta cómo se gestiona la tensión en ese momento. Quizás los textos de apoyo que reflejan los pensamientos del protagonista ya no me funcionan tan bien como en los tomos anteriores, pero es cierto que, con sus más y sus menos, la fluidez de la historia está bien lograda. Eso sí, habría agradecido notar de manera más intensa la amenaza real sobre el barrio viejo a través de la policía o la mafia, ya que pese a lo trágico de la situación, no se siente tan real ese cambio de status quo que se menciona. En cualquier caso, la serie sigue a buen nivel con otra historia que da lo que ya espera uno de esta serie. 

El dibujo de Miller va en la línea de los tomos anteriores. Vuelve a haber algunas escenas donde no sé bien qué estoy mirando (y me han requerido varios vistazos para darme cuenta), pero obviando eso tenemos una historia que, teniendo en cuenta el trazo que tiene Miller, está bien trabajada. Hay que recordar que el autor no destaca ni por fondos elaborados, ni por alto nivel de detalle más allá de los personajes, vehículos o alguna cosa aislada, por lo que uno debe ser consciente de cómo le puede valorar y hasta qué punto. Máxime teniendo en cuenta lo mal que ha envejecido su estilo con obras recientes de los últimos años. Por eso en Sin City, que es su creación, se sigue notando que en esa época estaba en su momento estelar a nivel gráfico, y encontró un estilo de dibujo que potenció y mantuvo durante los tomos que leyó hasta ahora (en enero de 2026, cuando escribo esto). 

¿Merece la pena el cómic? Teniendo en cuenta lo que puede uno esperar, claro que sí. No sé si la serie mejorará o empeorará a raíz de aquí, pero de momento los tres tomos que llevo me han gustado bastante. Este tercero es el menos original en su premisa (o al menos, en el modo de llevarla), pero igualmente es un entretenimiento de calidad para adultos, y se agradece que más que centrado en personajes solamente, también se ahonde en uno de los barrios de la ciudad, dado su atractivo para los lectores por cómo funciona a su libre albedrío. 

Sin City 4: Ese cobarde bastardo

En esta ocasión, y aunque vuelve a establecerse un paralelismo con una escena que ya ha aparecido en otros cómics de la serie, se centra la narración en John Hartigan. Este policía, que ya saborea la jubilación, tiene en sus últimas horas de trabajo una misión que, si acepta, determinará lo que pase en adelante en su vida. No hay que ser una lumbrera para vislumbrar que todo cambiará, ¿verdad? Estamos hablando de Basin City, la Ciudad del Pecado y la perdición. 

¿Qué historia tenemos aquí? La sinopsis dice lo siguiente:

"Al detective John Hartigan le falta una hora para jubilarse cuando lo arriesga todo para cumplir con su deber: salvar a Nancy Callahan, una niña de once años, y detener a un loco homicida hijo del corrupto y poderoso senador Roark."

En esta ciudad podrida y corrupta hasta la médula, apenas son unas pocas las personas que, a su manera, permanecen impermeables a la maldad que parece anidar en el aire. En ese aspecto, John Hartigan, un policía a punto de jubilarse, tiene la espina clavada de no haber podido acabar con el hijo del senador Roark, un demente asesino que abusa de sus víctimas antes de matarlas. En su última noche de servicio, Hartigan tiene la posibilidad de salvar la vida de una niña que ha caído en las manos de este psicópata. ¿Será un tío práctico y dejará correr el asunto, disfrutando de una jubilación que se ha ganado y a la que no muchas personas llegan vivas? ¿Se jugará su futuro aceptando este último cometido? 


Cuando Hartigan tome su decisión, tendrá que lidiar con algo que no podía vislumbrar al principio. Tras salvarle la vida a la niña que iba a ser violada y asesinada por el hijo de Roark, Hartigan acabará en la cárcel y será acusado de ser un pederasta, además de ver cómo su mujer se divorcia y se aleja de él, y de perder casi todas sus amistades en el cuerpo de policía. Apenas le quedarán unas pocas amistades leales y una sola motivación para pasar unso cuantos años en la cárcel: las cartas que Nancy, la niña a la que salvó, le envía con regularidad. Eso sí, sin datos relevantes, porque ella tuvo que empezar una nueva vida para no ser asesinada por la gente del senador. Sin embargo, cuando las cartas dejan de llegar, Hartigan tiene un mal presentimiento, y tendrá que averiguar qué le ha pasado a Nancy y cómo puede ayudarla desde la cárcel. ¿Logrará salir para ir de nuevo en su ayuda? ¿Qué peligros le aguardan?

Es cierto que este tomo, de los que he leído anteriormente, baja un poquito (no demasiado) la calidad a nivel argumental, más que nada porque uno ya se ve venir la mayoría de giros y porque Frank Miller no añadía apenas elementos nuevos. Lo anterior no quita el hecho de que es una trama que atrapa, que ofrece un protagonista espectacular como Hartigan, y que sirve para darle lucimiento al personaje de Nancy, que ya había aparecido en otras historias, en esa escena del baile en el bar donde, a medida que han avanzado los volúmenes de Sin City, iban coincidiendo más personajes protagonistas. Para quien esté leyendo la serie por orden, no va a sorprenderle el desarrollo ni el desenlace de la misma, pero es cierto que no por ello es menos entretenido el camino. Me agradó leer este volumen y descubrir esta historia que tiene todos los elementos que ya se han visto en las otras entregas de Miller. 

En el apartado gráfico tenemos más de lo mismo la verdad, con los aciertos y los errores de un Miller que, en más de una ocasión, no logra pulir bien lo que está sucediendo en la viñeta y hay que mirar con atención para ver correctamente. Se sigue abusando de las páginas de viñeta única que si bien fomentan un rápido avance de la historia cuando aparecen, no dejan de transmitir esa sensación de portadas coladas aquí y allá. No obstante, también hay cosas buenas, como esa determinación que se palpa siempre en el rostro de Hartigan por hacer lo correcto, o la desagradable sensación que transmite el hijo de Roark con cada aparición. También exuda repugnancia el propio senador en sus escasas pero jugosas apariciones, y luego las escenas de violencia en su mayoría están bien plasmadas. El uso del color amarillo para un personaje que persigue a Hartigan y Nancy lograr aportar un toque nauseabundo que creo que es lo que realmente se quería lograr, por lo que lo considero otro acierto. 

¿Merece la pena el cómic? Para mí y en lo que llevo de colección, son todas buenas historias, donde incluyo esta que, pese a que está por debajo a las anteriores en calidad, claro que la recomiendo. Tiene todo lo bueno y todo lo malo que hay en las historias de Sin City, si bien gana por aplastamiento lo mejor que el artista podía aportar como narrador completo en esta época de su trayectoria donde su forma de ilustrar estaba al alza. 

10 de mayo de 2026

Reseña del Capitán América de Zdarsky. Nueva etapa, distinto reinicio del héroe de las barras y las estrellas

¡Un marvelita saludo gente! Hace unos años mi interés por el Capitán América era muy bajo. Aunque su presencia en el UCM lo fue haciendo más familiar a mis ojos, el gran detonante de que de pronto empezara a atraerme fue la larga pero excelente etapa de Ed Brubaker como guionista. 

A raíz de ahí... bueno, empecé a leer etapas de otros autores, miniseries, historias sueltas... en fin, lo que he ido pillando, o me han recomendado, o he querido explorar. Y eso me trae aquí, el nuevo reinicio en la serie del personaje de las barras y las estrellas. A medida que os escribo esto (en febrero de 2026 para quienes me leáis en otra época), desconozco cuánto durará esta etapa y si se mantendrá mucho tiempo el equipo creativo inicial, pero mi intención es ir compartir aquí mis impresiones de este nuevo capítulo del Capitán América.

Parte 1: Nuestras guerras secretas

Hay que decir que tras la mediocre etapa anterior, guionizada por Joseph Michael Straczynski (¿para eso volver a Marvel?), mis expectativas con este nuevo reinicio eran bastante bajas, por lo que muy mal tendría que hacerlo Chip Zdarsky para no gustarme en comparación. 

Y he ahí que, con el listón bajo, me animé a ver qué tenía en mente este nuevo guionista. Y he de adelantar que, para bien o mal según cada persona que lea estos primeros tres números de la serie, otra cosa no, pero Zdarsky da un cambio de rumbo tan pronunciado que arranca con el personaje después de ser descongelado por los Vengadores, pero en tiempos más cercanos a nosotros. Concretamente, con el 11-S muy reciente.

Panini nos avanza esto en su sinopsis:

"El comienzo de una nueva era para el Centinela de la Libertad. 

Steve Rogers despierta en una realidad en la que se lucha desde las sombras y los villanos no son fáciles de identificar. Un dictador llamado Victor Von Muerte ha tomado el pequeño país de Latveria. 

¿Cuál será la respuesta del Capitán América? Chip Zdarsky y Valerio Schiti retroceden hasta el momento en que el Capi se convirtió en un hombre fuera del tiempo, para narrarte su primer encuentro, nunca antes contado, con el Doctor Muerte.

Una de las cosas que más gente, sea lectora o no de los cómics Marvel de hace unas décadas, conoce, es el hecho de que el Capitán América, que comenzó su andadura en la Segunda Guerra Mundial, acabó congelado en esa época tras caer al océano a consecuencia de una batalla. Pasó el tiempo, y en la época de los 60, un día los recién creados Vengadores encontraron el cuerpo de Steve Rogers y lo descongelaron, pasando éste a formar parte del grupo, que luego lideraría no mucho tiempo después. Todo eso cambia con este reinicio, pues el personaje sí está descongelado, pero en una época post 11-S, y se produce otra gran alteración con la continuidad conocida, como es el hecho de que Steve Rogers rechaza unirse a los Vengadores, para volver al ejército. Uno en el que ya existe un Capitán América, encarnado por el soldado David Colton.


Y la primera misión que tendrá Steve Rogers junto al nuevo Capitán América, será la de infiltrarse en el país de Latveria, donde gobierna con mano de hierro el Doctor Muerte. A lo largo de sus primeros tiempos en una época donde Steve se siente extraño y ya hay quien lleva la identidad de la que él fuera precursor, se planteará a menudo su papel en el nuevo mundo. ¿Qué debes hacer para encontrar un sentido a su nueva vida? A medida que avance la misión en Latveria, sus vicisitudes deberán resolverse pronto, pues las cosas se complicarán demasiado, y habrá vidas humanas en juego. 

El inicio de esta etapa, y hasta que haya un cambio en la escritura de la misma, recae sobre Chip Zdarsky (entre otras cosas, autor de una larga e interesante etapa con Daredevil, y otra con Howard el Pato). Es cierto que en su etapa con el Diablo de la Cocina del Infierno fue tan larga como llena de altibajos, pero en líneas generales me resultó de interés y la continuación de principio a fin. Desconozco cómo se dará la cosa con el capi, pero es cierto que el punto de partida me ha pillado un poco fuera de juego. Tomando como referencia las etapas anteriores del personaje, era difícil preveer que Zdarsky optaría por volver al momento en que el personaje está recién descongelado, convertido en el hombre fuera de su tiempo. Jugar con la continuidad es peligroso, en especial teniendo en cuenta que cambia cosas importantes aunque lo adapte a tiempos más modernos. Habrá que ver hacia dónde avanza esto y si tiene sentido, ya que ahora estamos en un cómic que más que otra cosa, sirve para posicionar las piezas en el tablero y el avance de las mismas determinará la calidad de la etapa. El personaje de Colton no es especialmente original, teniendo en cuenta que unas cuantas personas han llevado ya la identidad del Capitán América, por lo que también habrá que ver en su desarrollo posterior si quedará para el recuerdo o se olvidará y dormirá el sueño de los justos cuando Zdarsky acabe su etapa. Por lo demás, las tres grapas contienen aquí se leen rápido, y hay algunos chispazos interesantes, como esa inesperada admiración del Doctor Muerte por la figura de Steve Rogers, o esa necesidad del personaje de adaptarse a una realidad donde hay otra persona que lleva su traje. 

Respecto a Valerio Schiti (entre otras series ha estado en algunos números de Guardianes de la Galaxia o en SWORD), lo conoció de algunos números de Iron Man, aunque al no ser una etapa del personaje que me entusiasmara, es cierto que recordaba poco su estilo. Ahora bien, para los tiempos actuales de Marvel, y toda vez que el dibujo de corte clásico cada vez se ve menos en las series de la editorial, hay que decir que es una buena elección para esta nueva etapa. Schiti le imprime dinamismo a las páginas, que revisten un toque cinematográfico cuando hay escenas de acción. Me gusta el diseño del nuevo Capitán América, teniendo en cuenta que es un soldado, por lo que el traje va en consonancia, aunque tenga algunas cosas similares al que usa Sam Wilson. Es difícil predecir el tiempo que pueda durar Schiti en la serie, ya que es más habitual el cambio de ilustrador que el del guionista en este tipo de editoriales, pero sí me gustaría que siga hasta que él quiera o respeten las cifras de ventas (que a fin de cuentas también marcan si una cabecera acaba antes o después), ya que también pone atención por los detalles en las viñetas y los escenarios. 

Aunque la experiencia con la etapa anterior de Straczynski, que tuvo unos primeros números aceptables y luego devino en mediocre y sin sentido está ahí, sí que se nota que Zdarsky ha puesto más empeño e ilusión por hacer algo digno con el Capitán América. Para ello parte de un retoque en la continuidad (habrá que ver si permanente o no, que luego vienen los cubos cósmicos, las alteraciones de la realidad e historias mil para devolver las cosas a su cauce) y nos presenta a un Steve Rogers que debe encontrar su lugar en el mundo, y lo hará de momento lejos de los Vengadores, quienes le acogieron en su transición. Con sus cosas buenas y malas, al menos este primer tomito de tres grapas sí que entretiene y genera interés por ver qué viene después.


Una de las cosas que comentaba en el análisis del primer número, era el hecho de que estábamos ante un relanzamiento de personaje en muchos aspectos. No solamente se trataba de la entrada en escena de un nuevo guionista para dejar atrás la infumable etapa de Straczynski, sino que se reiniciaba al Capitán América en sí cambiando muchas cosas de la continuidad clásica.

Eso no tiene por qué ser mejor o peor, simplemente depende de cómo se vayan cuadrando las cosas. Y lo primero que teníamos cuando Steve Rogers es descongelado en unos tiempos mucho más recientes al canon clásico, era el hecho de que ya existía un Capitán América. Concretamente, se trataba del soldado Colton, tan tarado mentalmente como el U.S. Agente en la serie de televisión de El Halcón y el Soldado de Invierno. Steve rechazaba el ofrecimiento de unirse a Los Vengadores, y aceptaba una misión en Latveria, donde se enfrentaría a un Doctor Muerte que le tiene en muy buen concepto. Ahí se quedaba la primera grapa.

La sinopsis de la editorial para este nuevo tomo es la siguiente:

"¡Una nación condenada! El enfrentamiento entre el Doctor Muerte y el Capitán América sitúa en la balanza el destino de Latveria. Mientras Steve Rogers descubre la verdadera naturaleza de su misión, Dave Colton, el nuevo Capitán América, se muestra cada vez más violento e impredecible. ¿Qué Capitán se mantendrá en pie?"

La trama, que se había bifurcado al final del tomo anterior, sigue por un lado a Steve Rogers mientras tiene un enfrentamiento físico con el Doctor Muerte. Por otra parte, Colton, el actual Capitán América, llegará a localizar a los rehenes que había ido a buscar en Latveria, pero verá cómo sus compañeros de escuadrón tienen otras intenciones, e intentarán acabar con los objetivos. Así pues, tendremos dos desafíos para los protagonistas de este primer arco argumental. ¿Logrará Steve acabar con Muerte o descubrirá que no está lo bastante preparado para este enfrentamiento? ¿Colton podrá salvar a los rehenes y hacer honor al traje que lleva?


En el segundo número de este tomo, que supone el inicio del arco argumental, tendrá una aparición especial Tony Stark, quien logrará que Steve Rogers, que está en una situación complicada debido a su expedición a Latveria, termine formando parte de Los Vengadores. Esto supone meter un elemento más familiar en este reinicio de etapa. El tercer número supone el inicio de La sombra de Muerte, el siguiente eje narrativo. Lo curioso es que Tony Stark y Sam Wilson le propondrán a Steve regresar a Latveria, a lidiar con las consecuencias del enfrentamiento con Muerte, y también lo hará Nick Furia Jr., lo que vuelve a recordar a otros tiempos del personaje, en los que el Capitán América hacía misiones como vengador, pero también como colaborador de S.H.I.E.L.D. En el horizonte hay muchas amenazas, ya que demasiada gente quiere hacerse con el armamento de Latveria, y el general Ross (que es también el Hulk Rojo en esta etapa), tendrá algo que decir al respecto sobre la nueva misión de Steve. 

La verdad es que he disfrutado de estos números de Zdarsky. Es cierto que ni son sus mejores historias para Marvel, ni tampoco las mejores que he leído del Capitán América. Pero venía de leer una etapa tan mala que esto sabe bien. Hay buen ritmo, suficiente acción y una vuelta a elementos clásicos del personaje, y eso hace que me haya quedado con mejores sensaciones respecto al tomo anterior. Lógicamente las narrativas han cambiado del pasado al presente, y si bien se echa en falta el que los arcos argumentales sean totalmente distintos en lugar de varios formando una sola trama, lo bueno es que Zdarsky ofrece unos números entretenidos. Steve recupera el lugar como Capitán América por ahora, habida cuenta de que Colton tardará un poco en volver a dar guerra. De momento sigo con curiosidad de ver qué otras cosas de la serie son diferentes al canon habitual, y cuáles se aprovechan de aciertos del pasado para impulsarlos con un nuevo cambio. 

En la parcela gráfica Schiti repite y se ocupa de los dos primeros números, cediendo el testigo para el último a Delio Díaz. Ambos tienen estilos que, sin ser idénticos, sí que mantienen una coherencia visual que se agradece. Quien tiene ocasión de volver a lucirse en las escenas de combate es Schiti, ya que se ocupa de las batallas entre Steve y Muerte y alguna otra cosa. El dibujo en ambos autores tiene tendencia a tirar de cierto enfoque clásico (más el de Schiti como podéis ver en la página adjunta, donde aparece una de las armaduras que más me encanta de Iron Man pero que no es precisamente de la era moderna), con buen nivel de detalle, un acertado enfoque en la expresividad de personajes, y con buena mano para las escenas más palomiteras cuando llegan. En ese sentido, seguimos teniendo una cabecera que sin sobresalir en ningún aspecto, sí que es bastante potable, aunque me apena que Schiti ya no siga en los siguientes números, pues echo de menos los tiempos en los que un guionista y un ilustrador estaba durante una larga temporada. 

En cuanto a la valoración general, es un inicio de etapa entretenido, con sus cambios a los que uno ha de amoldarse para poder disfrutar, pero con ese toque de aventuras y heroísmo que tan bien encaja (dentro de que no es lo único que combina bien con las peripecias del capi) con el personaje cuando se hace bien. Quedo con ganas de más. 





8 de mayo de 2026

Reseña de Wild West. Una interesante obra sobre las vidas de Calamity Jane y Wild Bill Hickok, figuras históricas del western

¡Saludos desde el lejano y salvaje oeste! Una de las cosas que me gustan es poder compartir mi pasión por el western con todas las personas que quieran leerme, razón de que siga leyendo lo que me resulta viable para poder disfrutar continuamente de este género que tanto me atrae. Y ahí entra Wild West de Norma Editorial. 


Estamos una serie cuya extensión desconozco de momento, si bien es cierto que hay cinco álbumes publicados por Dupuis desde el 2020 hasta la fecha. Ha sido Norma quien ha traído esta primera edición en castellano, y no me sorprendió nada, teniendo en cuenta que el western es uno de los puntales de esta editorial. Como también es un género importante aquí en la Burbuja, donde he hablado en el pasado de muchos otros westerns publicados por Norma, como el integral de Bouncer, la maravillosa El Sexto Revólver, o la tremenda Undertaker. Y por último pero no menos importante, también quisiera recordar La estrella del desierto, obra recordada por la participación de Enrico Marini en varios de sus álbumes, y que guarda unas cuantas semejanzas con Wild West.

La comparativa anterior se me antoja de interés, porque en aquella obra que tuvo dibujo de Marini (y a su manera también pasaba en el Bouncer con el trabajo de François Boucq), no se omitían escenas de violencia gráfica. Es decir, lo que en otros cómics se podría haber evitado en las viñetas, no se hacía en este caso. ¿Que había una violación? Pues se mostraba de un modo bastante claro en imágenes, sin llegar al mal gusto o la violencia gratuita claro. Pero sí se notaba en estos casos que no había intención de suavizar el salvajismo que hubo durante una época clave de la historia de los EEUU, y que en la mayoría de ocasiones no se muestra, aunque se cuente o se intuya. Y esto es algo relevante, porque la vida de Martha Jane Cannary, conocida posteriormente como Calamity Jane, fue de todo menos un camino de rosas. Aunque me estoy adelantando y hay que diseccionar la colección.


Lo primero es presentar al equipo creativo. El guionista es Thierry Gloris (co-creador de Aspic: Detectives de lo desconocido, y autor de obras como Valois), y el ilustrador Jacques Lamontagne (también co-creador de Aspic y que ha colaborado en obras como El Principito). 

¿Qué historia nos encontraremos aquí en el primer tomo? La sinopsis nos indica lo siguiente: 

"Martha Jane Cannary trabaja como criada en un prostíbulo de Omaha. Aunque arregla habitaciones, se mantiene al margen del funcionamiento del burdel. 

Sin embargo, su vida dará un vuelco cuando, a causa de una violación, se vea obligada a ejercer de prostituta. 

Por fortuna, tropezará con Wild Bill Hickok, auténtica leyenda del Oeste, que le ofrecerá una vía de escape hacia una vida azarosa, pero libre. 

Por ese camino, Martha Cannary dejará de existir y habrá nacido Calamity Jane."

El cómic no arranca directamente con ninguno de los dos personajes principales, sino que las primeras escenas muestran a una familia recorriendo el desierto en su carromato, y posteriormente cenando y disfrutando de un poco de música en su improvisado campamento. La entrañable escena no tardará en tornarse en tragedia, cuando tres pistoleros ataquen a estas personas, dejando el lugar teñido de sangre y muerte. A partir de ahí, aparecerá Wild Bill Hickok ejerciendo de cazador de recompensas y cobrándose su primera pieza en esta historia, que resulta ser uno de los tres canallas del principio. Así pues, durante gran parte del cómic, Bill estará buscando a los otros dos asesinos.


En lo tocante a Martha Cannary (no será hasta el segundo álbum cuando vaya cambiando su nombre), ella empieza en esta historia como limpiadora en un burdel. No tiene una existencia feliz, pues se limita a subsistir como puede en un ambiente tan sórdido y depravado como ése, pero las cosas empeorarán cuando sea violada. Eso romperá para siempre su alma, provocando un daño más allá de lo físico. Tardará un tiempo, pero cuando uno de los trabajadores del burdel ayude en su recuperación, será el inicio de otra fase inestable y con más sombras que luces, pues Martha empezará a prostituirse. A su vez, ella y Bill cruzarán sus caminos, y desde el principio se verá que están destinados a llevarse bien, pues él tiene una forma de pensar y hablar que irá provocando en ella que se envalentone a la hora de afrontar momentos duros en el futuro. Otro elemento en la historia es la presencia de la línea de un ferrocarril que se está construyendo en la ciudad de Omaha, pues uno de los promotores de la obra es un capo local que maneja asuntos turbios, y tanto Bill como Martha se verán involucrados en estos temas a su manera. Por otra parte, Martha revelará en la historia que ella quería ser una mujer soldado, y esto es algo muy importante, pues más adelante su pertenencia al ejército será tratada en el segundo capítulo del tomo, y posteriormente entrarán en escena los indios, con los que Martha terminará conviviendo. 


La labor de Gloris es notable, ya que escribe un cómic que muestra diferentes e interesantes episodios de las vidas de estas dos leyendas del género. Para quien no supiera nada de ninguna de las dos, le resultará útil adentrarse en estas páginas. Los tiempos narrativos están bien trabajados, y aunque las escenas de acción no abundan, sí están bien dosificadas y perfectamente narradas. También me ha gustado el que Gloris no escatime esfuerzos en reflejar la sordidez y el salvajismo de este período histórico que no se llamaba el salvaje oeste porque fuera un sobrenombre pintoresco. Especialmente logrado está el modo en que se muestra lo que debía de ser para una prostituta trabajar en un burdel de la época. Se nota que la vida de una persona valía poco menos que un puñado de arena si se cabreaba a la persona inadecuada, y en ese sentido todo esto también se plasma bien por el autor. Y el tratamiento de personajes también es bueno, tanto con Bill, como por la montaña rusa emocional que es la vida de Martha. Por lo demás, en el cómic hay de todo lo que un amante del género suele encontrarse en historias de esta índole, y eso nunca está de más. 

La parcela gráfica cuenta con un sobresaliente trabajo de Lamontagne, cuyo estilo de dibujo es una mezcolanza del toque clásico del western franco-belga, pero que también tiene toques más modernos, lo cual redunda en beneficio de la obra, que se siente de la vieja escuela, pero con el encanto de ser actual en su diseño. El artista tiene además buena mano para trabajar los fondos y el detalle en las viñetas, y tampoco omite nada gráfico (si tiene que mostrar a una prostituta lavándose después del sexo, lo hace, como también una lengua cortada o un indio arrancando una cabellera), cosa que muchas obras suelen hacer. De igual modo, las escenas de acción están muy bien conseguidas, con cruces de miradas, vaqueros viendo quién desenfunda antes, y diferentes tipos de enfrentamientos con o sin armas de fuego. Por último pero no menos importante, la expresividad de los rostros está muy bien conseguida. Como es el mismo autor quien aplica el color, no menos sobresaliente es su habilidad en este aspecto, consiguiendo una genial mezcla de colores, muy de la vieja escuela, pero con un mejor tratamiento de los cambios de tono en los distintos pasajes de la obra, ya sean a la luz del día o al amparo de la noche. 

Respecto a la valoración soy predecible siendo fan del género, pero es una obra notable, que aborda distintos momentos de la vida de dos de los personajes más populares de este período histórico, y además lo hace muy bien. Incluso si no se tratara de estas figuras, la obra en sí tendría todo para satisfacerme como lector, ya que en sus dos partes, hay ocasiones de sobra para que vayan desfilando muchos de los elementos clave del western. Hay peleas de saloon, partidas de cartas, indios, el ferrocarril y los intereses que genera, un despreciable hombre de negocios que manipula las vidas de la gente, pistoleros, cazarrecompensas, y todo cuanto disfrutamos quienes amamos el western. El tomo no es de final cerrado porque seguirá desarrollándose en más entregas, pero que eso no os preocupe, porque esta primera etapa del viaje merece la pena. Por ir terminando, y sobre la edición de Norma Editorial, es de cartoné, sin contenido extra. 



Es curioso, porque el primer tomo salió en España en 2022, y este segundo apareció en 2025. Son varios años que en otras circunstancias pueden favorecer el olvido y hacer necesaria una relectura. Pero recordaba las líneas esenciales, así que me ha resultado agradable afrontar este tomo. 

En este caso, lo que tenemos es la continuación de los acontecimientos narrados en el otro tomo. Las obras del ferrocarril siguen, con Bill trabajando en ellas como vigilante de seguridad, y Martha se encuentra un poco perdida, siendo rescatada por Charlie Utter, otro personaje que creará un fuerte vínculo con los otros personajes. 

La sinopsis del tomo es la siguiente:

"Calamity Jane y Wild Bill Hickok vuelven a encontrarse. El choque tiene lugar en un campamento itinerante que se desplaza al ritmo del trazado del ferrocarril y donde Wild Bill ejerce como jefe de seguridad. 

El descubrimiento de una serie de asesinatos rituales en pleno territorio indio pone patas arriba el campamento en el preciso instante en que Jane acaba de llegar para cumplir su venganza."

Uno de los principales motores de la trama es una serie de asesinatos en los alrededores del asentamiento donde se está acometiendo la obra del ferrocarril. Bill, como encargado de seguridad, tendrá la principal responsabilidad a la hora de encontrar a la persona que está detrás de los horrendos crímenes, pues la puesta en escena es bastante macabra para lo que acostumbra a ser la muerte en aquella zona. No obstante, hay otros frentes que hacen peligrar la seguridad de las obras, como las continuas peleas que hay entre obreros y residentes a causa del alcohol y las mujeres que ejercen la prostitución. 


En ese sentido, una de las soluciones propuestas por Bill, consciente de que parte de las tensiones están relacionadas con la gente de color y la aversión del hombre blanco a compartir espacio con ellos, precisamente será la de permitir que todos tengan acceso a lo mismo. Para asegurar un poco el mantenimiento del orden, se contratará a un ayudante de seguridad llamado Bass Reeves (sí, la figura histórica, quien sería el primer marshal de color). Por otra parte, Martha, que tiene un problema serio de alcoholismo y odia a Bill por estar relacionado con la muerte de su esposo indio, empezará a tener una relación de amistad con Charlie Utter. Ella conocerá a un editor de revistas que podría ser el asesino detrás de las muerte macabras, por lo que los tres protagonistas deberán buscar a este villano. Al mismo tiempo, las obras generarán un problema considerable al profanar un cementerio indio.

Las buenas sensaciones que ya tenía de Gloris respecto al tomo anterior, quedan confirmadas aquí. Me ha gustado mucho la trama del desollador, y la forma en que al final del primer episodio los personajes protagonistas terminan uniendo sus caminos y ofreciendo buenos momentos mientras buscan al asesino. La inclusión del personaje de Bass Reeves es otro acierto, ya que esta figura del oeste ha venido gozando en los últimos tiempos de mucha visibilidad, ya sea por aparecer en la colección moderna de Lucky Luke, por la espectacular serie de cómic Marshal Bass, o por la adaptación en formato streaming de parte de la vida del personaje en Hombres de Ley: Bass Reeves. También me ha parecido interesante la otra trama de la historia, la que sigue la construcción del ferrocarril, y la guerra que se desata con los indios a raíz de la profanación de un cementerio de los pieles rojas para seguir poniendo vías. Aquí tenemos una mayor presencia de la violencia, como también del sadismo habida cuenta de la forma en que el asesino deja su tarjeta de visita en cada escena del crimen. Gloris logra realizar un cómic muy disfrutable que me ha dejado gratas sensaciones. 

También buenísimo me ha parecido el trabajo de Lamontagne. Ya comenté que me encantó en el primer tomo, pero aquí diría que incluso me ha gustado más todavía. Especialmente disfrutables son las escenas de los asesinatos (no se guarda nada y muestra una carnicería no apta para estómagos sensibles), o la página dedicada al cementerio indio, por no omitir los ataques de los pieles rojas a los trabajadores del ferrocarril o algunos otros pasajes. La expresividad sigue siendo un punto sobresaliente por la forma en que Lamontagne logra que los personajes muestren sus emociones. Tenemos como ejemplo lo detestable que es cada aparición del ricachón que está al frente de la construcción del ferrocarril con lo perdida que parece muchas veces Martha cuando cae en sus vicios, o el carácter gentil de Charlie y la presencia apacible pero de fiereza contenida de Bass. En resumen, Lamontagne ofrece un trabajo que me ha vuelto a encantar y hace que este cómic sea todavía más disfrutable. El color vuelve a correr de su cuenta, y es otro punto fuerte cómo se maneja con la iluminación natural en escenarios naturales, siendo muy orgánica visualmente la forma en que se aprecian los distintos momentos del día.

Me temo que no voy a sorprenderos con la valoración, pues me lo he pasado genial leyendo este cómic, y me ha gustado saber que quedan otras historias por venir con estos protagonistas. Tenemos una generosa ración de lo que un fan del western suele disfrutar, y aquí se le añade un cierto toque detectivesco con la existencia del asesino tras el que van Bill y los demás. El salvaje oeste se puede disfrutar bien con un cómic así. ¡Y que vengan más!