3 de octubre de 2026

Reseña del Capitán América de Zdarsky. Nueva etapa, distinto reinicio del héroe de las barras y las estrellas

¡Un marvelita saludo gente! Hace unos años mi interés por el Capitán América era muy bajo. Aunque su presencia en el UCM lo fue haciendo más familiar a mis ojos, el gran detonante de que de pronto empezara a atraerme fue la larga pero excelente etapa de Ed Brubaker como guionista. 

A raíz de ahí... bueno, empecé a leer etapas de otros autores, miniseries, historias sueltas... en fin, lo que he ido pillando, o me han recomendado, o he querido explorar. Y eso me trae aquí, el nuevo reinicio en la serie del personaje de las barras y las estrellas. A medida que os escribo esto (en febrero de 2026 para quienes me leáis en otra época), desconozco cuánto durará esta etapa y si se mantendrá mucho tiempo el equipo creativo inicial, pero mi intención es ir compartir aquí mis impresiones de este nuevo capítulo del Capitán América.

Parte 1: Nuestras guerras secretas

Hay que decir que tras la mediocre etapa anterior, guionizada por Joseph Michael Straczynski (¿para eso volver a Marvel?), mis expectativas con este nuevo reinicio eran bastante bajas, por lo que muy mal tendría que hacerlo Chip Zdarsky para no gustarme en comparación. 

Y he ahí que, con el listón bajo, me animé a ver qué tenía en mente este nuevo guionista. Y he de adelantar que, para bien o mal según cada persona que lea estos primeros tres números de la serie, otra cosa no, pero Zdarsky da un cambio de rumbo tan pronunciado que arranca con el personaje después de ser descongelado por los Vengadores, pero en tiempos más cercanos a nosotros. Concretamente, con el 11-S muy reciente.

Panini nos avanza esto en su sinopsis:

"El comienzo de una nueva era para el Centinela de la Libertad. 

Steve Rogers despierta en una realidad en la que se lucha desde las sombras y los villanos no son fáciles de identificar. Un dictador llamado Victor Von Muerte ha tomado el pequeño país de Latveria. 

¿Cuál será la respuesta del Capitán América? Chip Zdarsky y Valerio Schiti retroceden hasta el momento en que el Capi se convirtió en un hombre fuera del tiempo, para narrarte su primer encuentro, nunca antes contado, con el Doctor Muerte.

Una de las cosas que más gente, sea lectora o no de los cómics Marvel de hace unas décadas, conoce, es el hecho de que el Capitán América, que comenzó su andadura en la Segunda Guerra Mundial, acabó congelado en esa época tras caer al océano a consecuencia de una batalla. Pasó el tiempo, y en la época de los 60, un día los recién creados Vengadores encontraron el cuerpo de Steve Rogers y lo descongelaron, pasando éste a formar parte del grupo, que luego lideraría no mucho tiempo después. Todo eso cambia con este reinicio, pues el personaje sí está descongelado, pero en una época post 11-S, y se produce otra gran alteración con la continuidad conocida, como es el hecho de que Steve Rogers rechaza unirse a los Vengadores, para volver al ejército. Uno en el que ya existe un Capitán América, encarnado por el soldado David Colton.


Y la primera misión que tendrá Steve Rogers junto al nuevo Capitán América, será la de infiltrarse en el país de Latveria, donde gobierna con mano de hierro el Doctor Muerte. A lo largo de sus primeros tiempos en una época donde Steve se siente extraño y ya hay quien lleva la identidad de la que él fuera precursor, se planteará a menudo su papel en el nuevo mundo. ¿Qué debes hacer para encontrar un sentido a su nueva vida? A medida que avance la misión en Latveria, sus vicisitudes deberán resolverse pronto, pues las cosas se complicarán demasiado, y habrá vidas humanas en juego. 

El inicio de esta etapa, y hasta que haya un cambio en la escritura de la misma, recae sobre Chip Zdarsky (entre otras cosas, autor de una larga e interesante etapa con Daredevil, y otra con Howard el Pato). Es cierto que en su etapa con el Diablo de la Cocina del Infierno fue tan larga como llena de altibajos, pero en líneas generales me resultó de interés y la continuación de principio a fin. Desconozco cómo se dará la cosa con el capi, pero es cierto que el punto de partida me ha pillado un poco fuera de juego. Tomando como referencia las etapas anteriores del personaje, era difícil preveer que Zdarsky optaría por volver al momento en que el personaje está recién descongelado, convertido en el hombre fuera de su tiempo. Jugar con la continuidad es peligroso, en especial teniendo en cuenta que cambia cosas importantes aunque lo adapte a tiempos más modernos. Habrá que ver hacia dónde avanza esto y si tiene sentido, ya que ahora estamos en un cómic que más que otra cosa, sirve para posicionar las piezas en el tablero y el avance de las mismas determinará la calidad de la etapa. El personaje de Colton no es especialmente original, teniendo en cuenta que unas cuantas personas han llevado ya la identidad del Capitán América, por lo que también habrá que ver en su desarrollo posterior si quedará para el recuerdo o se olvidará y dormirá el sueño de los justos cuando Zdarsky acabe su etapa. Por lo demás, las tres grapas contienen aquí se leen rápido, y hay algunos chispazos interesantes, como esa inesperada admiración del Doctor Muerte por la figura de Steve Rogers, o esa necesidad del personaje de adaptarse a una realidad donde hay otra persona que lleva su traje. 

Respecto a Valerio Schiti (entre otras series ha estado en algunos números de Guardianes de la Galaxia o en SWORD), lo conoció de algunos números de Iron Man, aunque al no ser una etapa del personaje que me entusiasmara, es cierto que recordaba poco su estilo. Ahora bien, para los tiempos actuales de Marvel, y toda vez que el dibujo de corte clásico cada vez se ve menos en las series de la editorial, hay que decir que es una buena elección para esta nueva etapa. Schiti le imprime dinamismo a las páginas, que revisten un toque cinematográfico cuando hay escenas de acción. Me gusta el diseño del nuevo Capitán América, teniendo en cuenta que es un soldado, por lo que el traje va en consonancia, aunque tenga algunas cosas similares al que usa Sam Wilson. Es difícil predecir el tiempo que pueda durar Schiti en la serie, ya que es más habitual el cambio de ilustrador que el del guionista en este tipo de editoriales, pero sí me gustaría que siga hasta que él quiera o respeten las cifras de ventas (que a fin de cuentas también marcan si una cabecera acaba antes o después), ya que también pone atención por los detalles en las viñetas y los escenarios. 

Aunque la experiencia con la etapa anterior de Straczynski, que tuvo unos primeros números aceptables y luego devino en mediocre y sin sentido está ahí, sí que se nota que Zdarsky ha puesto más empeño e ilusión por hacer algo digno con el Capitán América. Para ello parte de un retoque en la continuidad (habrá que ver si permanente o no, que luego vienen los cubos cósmicos, las alteraciones de la realidad e historias mil para devolver las cosas a su cauce) y nos presenta a un Steve Rogers que debe encontrar su lugar en el mundo, y lo hará de momento lejos de los Vengadores, quienes le acogieron en su transición. Con sus cosas buenas y malas, al menos este primer tomito de tres grapas sí que entretiene y genera interés por ver qué viene después.


Una de las cosas que comentaba en el análisis del primer número, era el hecho de que estábamos ante un relanzamiento de personaje en muchos aspectos. No solamente se trataba de la entrada en escena de un nuevo guionista para dejar atrás la infumable etapa de Straczynski, sino que se reiniciaba al Capitán América en sí cambiando muchas cosas de la continuidad clásica.

Eso no tiene por qué ser mejor o peor, simplemente depende de cómo se vayan cuadrando las cosas. Y lo primero que teníamos cuando Steve Rogers es descongelado en unos tiempos mucho más recientes al canon clásico, era el hecho de que ya existía un Capitán América. Concretamente, se trataba del soldado Colton, tan tarado mentalmente como el U.S. Agente en la serie de televisión de El Halcón y el Soldado de Invierno. Steve rechazaba el ofrecimiento de unirse a Los Vengadores, y aceptaba una misión en Latveria, donde se enfrentaría a un Doctor Muerte que le tiene en muy buen concepto. Ahí se quedaba la primera grapa.

La sinopsis de la editorial para este nuevo tomo es la siguiente:

"¡Una nación condenada! El enfrentamiento entre el Doctor Muerte y el Capitán América sitúa en la balanza el destino de Latveria. Mientras Steve Rogers descubre la verdadera naturaleza de su misión, Dave Colton, el nuevo Capitán América, se muestra cada vez más violento e impredecible. ¿Qué Capitán se mantendrá en pie?"

La trama, que se había bifurcado al final del tomo anterior, sigue por un lado a Steve Rogers mientras tiene un enfrentamiento físico con el Doctor Muerte. Por otra parte, Colton, el actual Capitán América, llegará a localizar a los rehenes que había ido a buscar en Latveria, pero verá cómo sus compañeros de escuadrón tienen otras intenciones, e intentarán acabar con los objetivos. Así pues, tendremos dos desafíos para los protagonistas de este primer arco argumental. ¿Logrará Steve acabar con Muerte o descubrirá que no está lo bastante preparado para este enfrentamiento? ¿Colton podrá salvar a los rehenes y hacer honor al traje que lleva?


En el segundo número de este tomo, tendrá una aparición especial Tony Stark, quien logrará que Steve Rogers, que está en una situación complicada debido a su expedición a Latveria, termine formando parte de Los Vengadores. Esto supone meter un elemento más familiar en este reinicio de etapa. El tercer número supone el inicio de La sombra de Muerte, el siguiente eje narrativo. Lo curioso es que Tony Stark y Sam Wilson le propondrán a Steve regresar a Latveria, a lidiar con las consecuencias del enfrentamiento con Muerte, y también lo hará Nick Furia Jr., lo que vuelve a recordar a otros tiempos del personaje, en los que el Capitán América hacía misiones como vengador, pero también como colaborador de S.H.I.E.L.D. En el horizonte hay muchas amenazas, ya que demasiada gente quiere hacerse con el armamento de Latveria, y el general Ross (que es también el Hulk Rojo en esta etapa), tendrá algo que decir al respecto sobre la nueva misión de Steve. 

La verdad es que he disfrutado de estos números de Zdarsky. Es cierto que ni son sus mejores historias para Marvel, ni tampoco las mejores que he leído del Capitán América. Pero venía de leer una etapa tan mala que esto sabe bien. Hay buen ritmo, suficiente acción y una vuelta a elementos clásicos del personaje, y eso hace que me haya quedado con mejores sensaciones respecto al tomo anterior. Lógicamente las narrativas han cambiado del pasado al presente, y si bien se echa en falta el que los arcos argumentales sean totalmente distintos en lugar de varios formando una sola trama, lo bueno es que Zdarsky ofrece unos números entretenidos. Steve recupera el lugar como Capitán América por ahora, habida cuenta de que Colton tardará un poco en volver a dar guerra. De momento sigo con curiosidad de ver qué otras cosas de la serie son diferentes al canon habitual, y cuáles se aprovechan de aciertos del pasado para impulsarlos con un nuevo cambio. 

En la parcela gráfica Schiti repite y se ocupa de los dos primeros números, cediendo el testigo para el último a Delio Díaz. Ambos tienen estilos que, sin ser idénticos, sí que mantienen una coherencia visual que se agradece. Quien tiene ocasión de volver a lucirse en las escenas de combate es Schiti, ya que se ocupa de las batallas entre Steve y Muerte y alguna otra cosa. El dibujo en ambos autores tiene tendencia a tirar de cierto enfoque clásico (más el de Schiti como podéis ver en la página adjunta, donde aparece una de las armaduras que más me encanta de Iron Man pero que no es precisamente de la era moderna), con buen nivel de detalle, un acertado enfoque en la expresividad de personajes, y con buena mano para las escenas más palomiteras cuando llegan. En ese sentido, seguimos teniendo una cabecera que sin sobresalir en ningún aspecto, sí que es bastante potable, aunque me apena que Schiti ya no siga en los siguientes números, pues echo de menos los tiempos en los que un guionista y un ilustrador estaban durante una larga temporada. 

En cuanto a la valoración general, es un inicio de etapa entretenido, con sus cambios a los que uno ha de amoldarse para poder disfrutar, pero con ese toque de aventuras y heroísmo que tan bien encaja (dentro de que no es lo único que combina bien con las peripecias del capi) con el personaje cuando se hace bien. Quedo con ganas de más. 



En este tercer tomito, tenemos otros tres números más de grapa americana reunidos. Ya se va acercando el evento que se supone que vendrá para cambiar un poco el panorama como será Armagedón, aunque por ahora en este caso lo que tenemos es la continuación de La sombra de Muerte, iniciada al final del tomo anterior. 

He de admitir que me ha parecido hasta ahora el tomo más flojo en cuanto al apartado gráfico, si bien la parte narrativa sigue siendo entretenida y se lee de forma amena, aunque es verdad que, siendo sincero, y viniendo de releer por tercera vez la etapa de Brubaker (me he hecho el Marvel Saga que ha incluido miniseries y números de El Soldado de Invierno, por lo que os recomiendo este formato) al mismo tiempo... no hay color en cuanto al calado de una etapa que fue histórica para el personaje y esta que entretiene pero no destaca por nada en concreto. 

¿Qué podemos esperar aquí? Pues esto nos indica la sinopsis de Panini:

"Comienza el camino a Armagedón. Para prevenir el regreso del Doctor Muerte, el Hulk Rojo toma medidas drásticas... que se cruzan en el camino del Capitán América, aliado con las fuerzas insurgentes que tratan de devolver la libertad a Latveria."

Teniendo en cuenta que el Doctor Muerte fue derrotado y desapareció, el vacío de poder lo quieren llenar varios grupos de latverianos mediante el uso de la fuerza, quedando otro que lo intenta desde los movimientos pacíficos, aunque sin mucho éxito. Steve Rogers, que ha sido enviado de nuevo al país por Nick Furia Jr. para encontrar unas peligrosas armas que tenía el Doctor Muerte antes de que cualquier facción latveriana se haga con ellas y las use... tendrá que hacer frente a varias cosas inesperadas. Por un lado, el hecho de que encontrar dichas armas no va a ser tarea sencilla, ya que él y los otros espías de la nueva S.H.I.E.L.D. que le acompañan se verán metidos en plena guerrilla urbana. 


Además de eso, el general Trueno Ross (que a su vez es Hulk Rojo), tiene el ánimo más exaltado que nunca, y considera que los americanos están tardando demasiado en intervenir en los sucesos de Latveria. Nick Furia Jr. intentará mantenerlo a raya cuanto pueda, pero tarde o temprano las cosas serán complicadas de sobrellevar. Por otra parte, el Capitán América se encontrará con un viejo conocido que está ejerciendo como una especie de Doctor Muerte de marca blanca en Latveria, mediante el uso de la fuerza y la violencia. Pero eso no es todo, ya que Steve comenzará a tratar con los otros grupos de personas que quieren instaurar un poco de orden en el país, y será testigo privilegiado de un terrible descubrimiento. 

Como ya comentaba anteriormente, Zdarsky sigue haciendo un trabajo pasable, y aunque los números se leen rápido y hay cosas que me interesan, no dejo de tener la sensación de que esta etapa no termina de levantar el vuelo si la comparo con otras memorables de las últimas décadas. Con 9 números leídos, sí puedo ir afirmando que las buenas sensaciones iniciales siguen ahí, pero las noto estancadas, quizás porque se están contando cosas que, aunque están ligadas al último gran evento editorial de los últimos tiempos, ya están más que vistas. No soy muy partidario de que la serie de uno de los personajes punteros de Marvel esté excesivamente vinculada a acontecimientos editoriales (ya le pasó al Iron Man de Duggan con el tema mutante), y aunque imagino que es por todo el tema Armagedón, pienso que el Capitán América tiene la suficiente personalidad para vivir otro tipo de aventuras. En cualquier caso y como decía, Zdarsky un poco en piloto automático sí que mantiene un buen ritmo narrativo aunque haya poca profundidad en estos números, salvo algunas ráfagas en las que algunos personajes se dan a conocer más. 

En la parte gráfica puedo afirmar sin miramientos que me he encontrado los números más flojos de lo que va de etapa. He rescatado como páginas de muestra para la reseña algunas de las que me parecen más potables, pero el dibujo, que se lo reparten Delio Díaz, Jan Bazaldúa y Ton Lima (un autor por número), es demasiado estándar y sin demasiada personalidad. A su favor hay que admitir que sí que se mantiene coherencia visual pese al baile de artistas, pero los escenarios, tanto en fondo como en detalle, parecen dibujados sin excesivo entusiasmo, así como las caras de los personajes en muchos planos. No es que sea algo para suspender tampoco a ninguno de los dibujantes, pero el aprobado es raspado y sin motivos para quedarme con el trabajo de ninguno especialmente, y sí extrañando a Schiti. En cualquier caso, alguna que otra página en escenas de combate están bien y al menos transmiten dinamismo, lo cual es de agradecer. 

En cuanto a la valoración global del tomo, la serie baja un poco el nivel de lo que presagiaba (al menos para mí), pero de momento sí me generaba el suficiente interés para seguir y ver qué más cuenta en los próximos números y si hay algún chispazo de genialidad. Los lectores más jóvenes o que no hayan leído nunca cómics del Capitán América debéis de tener en cuenta que yo he leído bastantes etapas y puedo hacer comparativas, de ahí que sea algo más exigente con la valoración, pero eso no quita que sin ser un trabajo memorable, Zdarsky sí hace que sea ameno de leer el contenido. 

1 de octubre de 2026

Reseña de Obras Maestras Marvel: Los Cuatro Fantásticos de John Byrne. Un viaje por una de las mejores etapas de la primera gran familia marvelita

¡Un fantástico saludo! Hay algo curioso cuando uno se reengancha a los cómics, como fue mi caso, hace unos cuantos años, y es que ya se habían publicado muchas grandes etapas que si no definieron por completo a un personaje o grupo de ellos, les volvieron a posicionar en el podio de las mejores obras de Marvel. 

Desde hace tiempo algunas personas me decían, cuando empecé a leer cosas de los Cuatro Fantásticos (4F si me permitís abreviar), que tenía que acercarme a la extensa etapa que tuvo John Byrne, como autor completo, con la gran familia marvelita. También era una recomendación en webs de cómic, y como cada vez que me acercaba a un trabajo de Byrne en Marvel lo disfrutaba, pues tarde o temprano iba a llegar a este punto.

Mi intención aquí es ir compartiendo mis sensaciones tras leer esta etapa, para lo cual me he decantado por el formato de Obras Maestras Marvel, que consta de 7 tomos. Este material ha salido en otros formatos como un coleccionable de quiosco o los tochos de Marvel Héroes, por lo que tenéis opciones de sobra para leer este trabajo de Byrne. Así pues... ¡Es la hora de las reseñas!

Tomo 1 de 7

Hay que tener en cuenta que por lo general, cuando un nuevo autor desembarca en una colección, no siempre se consigue ofrecer desde el principio las mejores historias. Esto es un proceso que requiere un poco de margen, aunque también es verdad que John Byrne ya tenía bastante fama en el mundo de los cómics por su enorme talento. 

Por ejemplo había ilustrado las aventuras de Puño de Hierro en su primera serie regular (lo menciono porque me encanta el personaje), pero también había dado el talegazo junto a Chris Claremont en los X-Men. Ya había hecho cosillas con los 4F en otras series antes de ocuparse de la colección del grupo en 1981. Y lo que decía antes no habría que aplicarlo a Byrne, pues desde el inicio, ya iba mostrando un buen trabajo con los personajes, a pesar de que las primeras historias serían para ir cogiendo el pulso a esto. 

La descripción de Panini para este tomo es la siguiente:

"Los 4 Fantásticos vuelven a las esencias, de la mano de John Byrne. Este tomo presenta su debut como autor completo de La Primera Familia, en una de las más celebradas etapas de la historia de Marvel. 

Byrne renovó el núcleo de los personajes, revitalizó viejos enemigos, introdujo nuevos conceptos y dio a Los 4 Fantásticos una vitalidad increíble. La Primera Familia regresa a la grandeza de sus primeros tiempos, en un tomo que celebra el vigésimo aniversario de su nacimiento. 

Incluye también un Annual a cargo de Steve Ditko, el mítico Fantastic Four Roast y un montón de materiales extra. Restaurada a partir de los originales, esta es la edición definitiva de uno de los verdaderos clásicos de Marvel."

Ante esto, lo primero que uno puede pensar es... ¡Arrea, ya siento unas enormes ganas de empezar a leer esta mandanga! Y lo puedo refrendar, porque así me noté yo, entre la descripción y todos los buenos comentarios que me habían hecho de esta etapa en los últimos años. El tomo y la estancia propiamente dicha de Byrne como autor completo empieza con Diablo el alquimista como villano (lo cual es curioso, porque muchos años después, en la famosa etapa de los 4F de Carlos Pacheco, Jesús Merino y Rafael Marín, ese mismo villano sería el que abriría aquella época en un buen guiño al pasado). Ahí los personajes serán atacados individualmente por esbirros de Diablo, y comenzaremos a verles en acción. Luego hay por ejemplo una aventura protagonizada en solitario por Johnny Storm (la Antorcha Humana), quien tendrá que hacer un último favor por un chico que le hacía la vida imposible en el instituto, pero antes de ser ejecutado en prisión le envía una carta. 


También hay espacio para una trama protagonizada por un hombre que parece el típico americano medio, pero que posee un poder extraordinario, aunque muy peligroso al no ser él consciente de ello y querer ver a los 4F en acción en una visita a Nueva York. Entre otras muchas historias, porque tampoco deseo destriparos demasiado, no faltará la aparición del Doctor Muerte, ni de otro clásico de los inicios del grupo como el Amo de las Marionetas. Incluso tienen su presencia en estas páginas Mercurio y los Inhumanos, que necesitan buscar otro lugar para instalarse, y la queridísima Tía Petunia. Sumadle a eso el gran secreto de Frankie Raye, la novia de Johnny en esta época, así como un número especial para celebrar un aniversario de los 4F en clave humorística, y alguna que otra sorpresa... ¡Y tenemos un tomo inicial la mar de adictivo!

Comenzando a valorar la labor de Byrne en la faceta escritora, hay que decir que desde el comienzo ofrece argumentos interesantes, y los números se leen con soltura. Es cierto que Byrne no ofrece una narrativa rompedora en cuanto a la manera de diseñar sus historias, sino que bebe más de los mecanismos clásicos de la época. Puede que eso no termine de encajar con las personas que estén más habituadas a leer cómics actuales o de los últimos años, pero a poco que leáis este primer tomo, ya iréis cogiéndole el manejo. Y os aseguro que será para bien, pues en otras décadas pasadas en una sola grapa podían pasar muchas cosas, aspecto que hoy en día es más complicado, donde se estiran argumentos y lo raro es encontrar historias auto conclusivas. Byrne, en estos primeros números, ofrece un buen trabajo con los personajes, y se nota que quiere darle más importancia a Sue Richards (para los despistados, la Mujer Invisible), pues ella va experimentando un crecimiento en sus habilidades. La dinámica entre Ben Grimm (La Cosa) y Johnny de momento no es tan continua como en otras épocas con continuas riñas entre ellos, pero tampoco está mal abordada. En definitiva tenemos unas historias que sirvieron a Byrne para tomar el pulso a la colección, y que me han dejado muy buena impresión. 

Respecto al apartado gráfico, con la gran cantidad de cómics de Byrne que había leído antes, sabía de sobra lo que podía esperar. Un trazo clásico pero muy limpio y lleno de detalles, un diseño dinámico de personajes, un buen tratamiento de la expresividad, el toque espectacular en cualquier escena de acción, y la tranquilidad de que hasta Byrne en un mal momento (ojo, no he detectado ninguno aquí, es un decir) era mejor que muchos artistas famosos de la época. El hecho de que Byrne haga de autor completo es algo que valoro mucho, y siempre que un artista hace esto, mi forma de valorar es diferente por la dificultad de abordar al mismo tiempo narrativa visual y escrita. Pero Byrne ilustra páginas muy buenas en muchos aspectos diferentes, ya sean de personajes en grupo, o pasajes de acción más elaborados, y me ha gustado ver los retos que se proponía. No encuentro nada de malo que decir, porque como decía al principio, he leído muchos cómics suyos precisamente porque me encanta su forma de ilustrar, y con esto ya me tenía ganado de antemano. No por nada fue durante varias décadas uno de los artistas top del mundo de superhéroes.

Sobre si merece la pena o no el tomo... es una lectura fantástica que animo a todo el mundo a descubrir. No es imprescindible ser fan de los 4F previamente, porque hay argumentos suficientes para que os empecéis a encariñar con ellos a raíz de estas primeras aventuras de Byrne. Además, me encanta este formato de Obras Maestras Marvel por su encuadernación elegante y por su peso ligero, por lo que también os animo a probar con él. 

24 de septiembre de 2026

Reseña de Juez Dredd: La guerra del apocalipsis y Blockmanía. Un intenso tomo que reúne la bloquemanía con una guerra que casi destruyó Mega-City Uno

Saludos ciudadanas y ciudadanos de Mega-City Uno, la urbe más peligrosa y sobrepoblada del mundo de las viñetas. Una vez más, me encuentro aquí para comentaros qué me ha parecido una nueva lectura que he hecho de otra historia de este universo. Por lo tanto, hoy toca hablar de " Juez Dredd: La guerra del Apocalipsis " publicado por la editorial Dolmen.


Una de las figuras que luchan por evitar la victoria del crimen sobre la ley, es el Juez Dredd, adalid de un sistema de justicia rápida donde cada miembro del mismo hace de juez, jurado y verdugo. Creado en 1977 por John Wagner y Carlos Ezquerra (1947-2018), y siendo publicada su primera historia en el número 2 de la revista británica 2000 AD, estamos ante uno de los personajes más veteranos de dicha revista, ya que sus andanzas se han publicado de forma ininterrumpida hasta la actualidad. Y aunque ya estaréis al tanto, se han hecho adaptaciones de cine del Juez Dredd, siendo en una el protagonista Sylvester Stallone y en otro Karl Urban (quien rinde auténtico tributo a las viñetas al no quitarse el casco en toda la película), e incluso hay videojuegos al respecto. Por lo tanto nos encontramos con un universo muy popular que lleva existiendo desde finales de los 70 y llega a la actualidad.


En lo que es la trayectoria editorial del personaje en nuestro país, aquí en España, en los últimos años, se ha dado la posibilidad de disfrutar de los cómics gracias a las editoriales ECC Cómics y Norma Editorial, que han sacado algún crossover del mismo. Pero en su mayor parte, ha sido Ediciones Kraken quien se convirtió en publicar todo el material posible del Juez Dredd en diferentes colecciones, ya sean tomos formados por historias de una época y otras mezcladas, series más recientes, o directamente tomos que recopilan las historias. desde su inicio en 1977. En este blog soy tan aficionado del Juez Dredd que hice una guía de lectura para iniciarse, y he analizado una buena cantidad de cómics del personaje que podéis encontrar aquí . Y ahora desde 2023, entró en el terreno de juego Dolmen Editorial, que ha traído entre otros títulos que tenéis reseñados en mi blog, Juez Dredd: América, Juez Dredd: Un mundo mejor, Juez Dredd: El día del juicio o Juez Dredd: Mechanismo.   

¿Qué autores han participado aquí?  Encabeza el equipo creativo el cocreador del personaje y guionista John Wagner, acompañado de Alan Grant (1949-2022), habitual de este universo (y conocido por sus etapas con "Batman" o "Lobo") como el otro cerebro escritor. En los ilustradores está el español Carlos Ezquerra (1947-2018), que fue el otro cocreador del Juez Dredd, y también hay números ilustrados por Steve Dillon, Ron Smith, Mike McMahon o Briand Bolland. Del diseño de la edición en castellano se ocupa Germán Ampiee, y de la traducción Alberto Díaz. 

¿Qué historia tenemos aquí? Comparto la sinopsis de Dolmen:

"Cuando los ciudadanos de Mega-City Uno declaran una Guerra de Bloques masiva entre ellos, el Juez Dredd descubre que ese conflicto es tan solo un pequeño prólogo de lo que acaba siendo un gran ataque nuclear por parte de Mega-Este Uno. 

Bajo una lluvia de cabezas nucleares y con todos los sectores de la ciudad envueltos en la locura, Dredd lidera la resistencia contra las tropas soviéticas y deberá llevar la acción hasta territorio enemigo antes de que la Tierra acabe convertida en un páramo radiactivo sin vida.

Este volumen presenta dos de las aventuras más importantes y recordadas de la historia del Juez Dredd."

No está de más decir que este material no es inédito, sino que Dolmen ha sacado una nueva edición de unos progs que en su día ya trajo Ediciones Kraken. Concretamente, en Los archivos completos 5, que también reseñé. Por lo tanto, no me resultaba un material desconocido, aunque he leído tantas cosas desde que hice lo propio en su día con estas historias, que prácticamente había olvidado muchos acontecimientos (salvo, irónicamente, el tramo final de la guerra). En cualquier caso, este tomo contiene dos arcos argumentales que realmente son uno, pues Bloquemanía es el prólogo a La guerra del apocalipsis. 

En el primero de los arcos argumentales, de buenas a primeras (aunque luego se explicará que no ha sido así), estalla una guerra entre varios bloques de Mega-City Uno. Pronto, y como si de una enfermedad contagiosa se tratase, se van uniendo más y más bloques y ciudadanos a esta enorme batalla urbana. Todos son enemigos, y hasta algunos jueces terminan cediendo y queriendo luchar por tal o cual bloque. Como suele pasar, el Juez Dredd será el líder que vaya frenando aquí y allá grandes escaramuzas, aunque las cosas se darán de una forma tan virulenta y por tantos lugares, que no podrá solventar la papeleta como otras veces. 


La bloquemanía será imparable, porque esto se ha orquestado gracias a un agente de Mega-Este Uno, la gran urbe soviética (¿no es paradójico que últimamente se hable de que Rusia quiere invadir Europa?), como preludio a una enorme invasión de Mega-City Uno. Con una ferocidad brutal y gracias a la fuerza de la tecnología, la debilitación del cuerpo de jueces y fuerza urbana por la bloquemanía, y sabiendo dónde, cuándo y cómo atacar, los soviéticos lograrán conquistar a sus grandes enemigos. No obstante, el Juez Dredd sigue siendo la gran esperanza de Mega-City Uno, y hará hasta lo imposible para plantar cara a los invasores, con el deseo de que, quizás, algún día él y quienes sobrevivan a cada escaramuza urbana puedan echar a los soviéticos. ¿Será el fin de una Mega-City Uno que no para de caminar sobre el alambre, o queda espacio para otra agónica victoria? En cualquier caso, nada volverá a ser igual durante mucho tiempo. 

¿Qué valoración merece el trabajo de los autores? Rara vez una historia escrita por Wagner y Grant me decepciona, y la gran mayoría de tramas memorables suelen estar firmadas por ambos autores. En ese sentido, tenemos aquí una primera historia que coge rápidamente velocidad de crucero, y es muy entretenida de leer. El hecho de que se produzca una guerra de bloques con la violencia que se presenta aquí es una cosa que encajaría dentro de la locura habitual de la ciudad, pero otra muy distinta (y he ahí lo interesante), es el hecho de que sea la primera fase de una invasión soviética. Los guionistas mantienen el empaque de una trama que va poco a poco avanzando y de forma bastante cohesionada. Es cierto que llega un punto en que uno se pregunta si de verdad quedan ciudadanos o jueces para seguir combatiendo al enemigo de tantos que mueren, pero sin duda noto acertado el avance de cada episodios hasta una conclusión que también coge gran ritmo. Es cierto que hay poco espacio a la sorpresa para un lector habitual de la cabecera, pero eso no quita el hecho de que estemos ante una de las historias más bélicas y dramáticas del Juez Dredd. No es la mejor que he leído porque antes y después hubo otros arcos argumentales magníficos, pero sin duda estaría en un top del personaje, y ello gracias en parte a los guionistas.


En el apartado gráfico brilla especialmente Ezquerra, ya que es el autor cuyo trabajo se extiende más en esta larga saga. Ezquerra sabe transmitir en el terreno visual la violencia que la historia demanda, dibuja esos rostros tensos, de gente cansada por la contienda, y realiza un muy buen trabajo, que suele notarse mucho en esas habituales páginas dobles para iniciar cada episodio. Sin duda este tomo no tendría el mismo impacto si no contuviera el trabajo de Ezquerra, pese a que la nómina del resto de dibujantes, cuya presencia se limita más al contenido inicial, es bastante buena. Siempre es un placer ver el trazo de Smith y Bolland (aunque este último en muy pequeñas dosis), y McMahon y Dillon también cumplen en sus reducidas aportaciones. Queda por tanto un tomo que visualmente he disfrutado en sus dos arcos argumentales, y que de verdad transmite esa sensación de que Mega-City Uno afronta la última batalla de su historia, así como la locura de la bloquemanía. 
¿Merece la pena el cómic? Es inevitable decir que POR DESCONTADO QUE SÍ. Mantengo lo que he dicho en otras reseñas y es que el criterio de Dolmen para seguir recopilando historias en tapa dura del Juez Dredd es muy acertado, aunque se publiquen sin atender mucho al orden cronológico. Aunque este material en concreto ya había salido años atrás, sin duda merecía una edición de gran tamaño para apreciar mejor el apartado visual, y me ha encantado poder disfrutar de ella, así que os la recomiendo sin lugar a dudas.  

La edición de Dolmen es en tapa dura, y entre otras cosas, en el apartado de extras vienen algunas portadas, y al inicio de cada historia un texto con los números de 2000 AD que comprende cada historia. Y esto es todo por mi parte, si queréis ver más reseñas mías podéis hacerlo aquí . También os dejo el enlace de mi guía de lectura del Juez Dredd , pensada para quienes deseen iniciarse con el personaje. ¡No quebrantéis la ley y sed buenos!

19 de septiembre de 2026

Reseña del Iron Man de Williamson. Un retorno a las esencias del héroe enlatado para reverdecer viejos laureles

¡Un marvelilloso saludo gente! Iron Man es uno de mis personajes favoritos de Marvel, en gran parte gracias a las películas del UCM, que me hicieron sentir un gran interés en su día por leer cómics del vengador dorado. 

Sin embargo, en los últimos tiempos me fue difícil encontrar una etapa del personaje que me haya gustado lo bastante para recomendarla a quien no sea seguidor de la cabeza de lata, o bien no esté siguiendo eventos editoriales. Por ejemplo, la etapa de Christopher Cantwell, que empezó bien y con un agradable regreso en lo visual a tiempos grandes para el personaje, se terminó centrando en un solo villano como fue Korvac, y dio poco espacio a que hubiera tramas más apetecibles y variadas salvo cosas puntuales. El trabajo de Gerry Duggan por su parte, aunque me pareció bastante entretenido (Cantwell era de estirar las tramas demasiado y de un ritmo narrativo lento), estaba demasiado vinculado a sucesos que afectaban a las colecciones mutantes de Marvel, lo cual me pareció poco acertado. Luego vino la breve y olvidable etapa de Spencer Ackerman, muy ligada a la época del Doctor Muerte como Hechicero Supremo y todo lo que ello trajo. 

Y ahora me planto aquí para analizaros lo que dará de sí la andadura de Joshua Williamson (en DC trabajó con personajes como Batman o Flash) con el vengador enlatado. Aunque de partida ya me llamó la atención por contar con Carmen Carnero (que tiene bagaje en Marvel con cabeceras como Capitán América o Capitana Marvel) como ilustradora. Por lo tanto, aquí compartiré reseñas del material que vaya editando Panini de esta etapa. 

Parte 1: ¡Una nueva era comienza aquí!

Con la vitola de tener a la española Carmen Carnero en el apartado gráfico (su trabajo en el Capitán América me gustó bastante y he reseñado la colección aquí), ya captó mi interés esta nueva etapa. Ojo, no es que las anteriores hubieran tenido malos ilustradores, pero no acompañaba demasiado el tema de los guiones. Quizás por eso, este tomito que contiene las tres primeras grapas americanas, rezuma un agradable regreso a los orígenes en sus páginas.  

Como suelo decir, es precipitado lanzar impresiones profundas sobre lo que puede deparar o no una serie en sus comienzos, y más en tiempos en los que en Marvel se han ido cancelando muchas colecciones con pocos números como para ver realmente lo que podían aportar los equipos creativos. Pero sí que se pueden sacar pequeñas conclusiones de lo que podría esperar al lector. 

Comparto la sinopsis de Panini sobre el contenido:

"¡El monumental regreso de Joshua Williamson a Marvel, para tomar las riendas del Vengador Dorado con la superestrella española Carmen Carnero! 

Narrativa clásica superheroica como sólo la Poderosa Marvel te puede ofrecer. Tony Stark creó a Iron Man para engañar a la muerte. 

¿Qué arma creará la siguiente vez que la parca llame a la puerta? Madame Máscara también se ha hecho esa pregunta, y ha decidido ser ella, junto a IMA, quien cree esa arma." 

Es muy acertado que se mencione lo de la narración clásica, pues Williamson, si leéis los textos del apartado de extras del tomo, es fan del personaje y se nota que quiere hacer algo que le devuelva a la primera línea editorial. En ese sentido, el cómic arranca en una cueva, donde hay alguien construyendo una armadura, para escapar de quienes le han secuestrado. ¿Os resulta familiar, verdad? ¿Quizás a las nuevas generaciones les viene a la mente la primera película de Iron Man del UCM? Pues en esta introducción se nos explica que Whitney Frost, conocida como Madame Máscara, está intentando encontrar al próximo Tony Stark. Para ello está intentando reproducir las circunstancias en las que el héroe logró cambiar por completo su vida muchos años atrás, y vencer primero a la muerte, y luego a quienes le tenían preso. En los tres números del tomo, se nos contarán más detalles sobre quiénes son los otros presos que tiene Madame Máscara, que trabaja ahora con I.M.A, y en qué afectará a la vida actual del auténtico Tony Stark.


Por otra parte, la pregunta debería ser obvia, ¿qué hace Tony Stark mientras tanto? En pocas páginas aparecerá deteniendo a Ventista, uno de sus villanos de segunda fila habituales, tras un atraco cometido por éste personaje que hace del frío su arma de trabajo. Después de eso, Tony tendrá que estar presente en una gala donde entregará un premio a Adam Ware, uno de los becados por la Fundación Stark, que podría ser uno de los científicos que cambie el futuro. En el cóctel tras el evento, Tony conocerá a Luna Lucía, quien, al menos en estos primeros números, será su nuevo interés romántico, y también a lo largo de estas páginas tendremos el retorno de Pepper Potts, o la presencia de Melinda May (personaje que tuvo importancia en la etapa de Ackerman), que lleva el tema de seguridad para Stark. Además de la ya mencionada anteriormente Madame Máscara, tendremos la presencia de M.O.D.O.K, otro villano recurrente en el mundo de Iron Man, y otras cosillas que ya no desvelaré. 

Los guiones de Williamson no es que me hayan roto los esquemas, pero sí me han parecido entretenidos y tienen detrás ese carisma que desprende una historia cuando se nota que quien la escribe, siempre amor y respeto por el personaje. En ese sentido, y tirando de elementos y personajes clásicos, el guionista empieza a construir su etapa con una trama que es cierto que no se puede decir que sea innovadora, pero sí está bien hilvanada en cuanto a lo que quiere contar, y el ritmo narrativo que le imprime. Es cierto que luego hay que coger con pinzas algunas cosas de la continuidad clásica, especialmente en lo referente a Madame Máscara y su siempre complicada relación con Tony Stark. Pero de momento, y sin ser algo que venga a revolucionar el mundo del cabeza de lata, Williamson trae en sus primeros números algo que echaba en falta, la familiaridad de mejores tiempos para el personaje, una narración ágil y bien dosificada de escenas de acción, y el mundo en el que se solía desenvolver Iron Man, mientras se le da impulso para lo que va a venir ahora. Hay buen trato de personajes, dando la sensación de que un buen grupo de ellos puede ser importante en la serie (que luego tengan más o menos aparición es diferente), lo que habla del interés por dotarles de autenticidad y no hacerles parecer simple relleno. Y aunque hay que ir con pies de plomo por lo que pase a lo largo de la etapa, de momento estoy contento con la aportación de Williamson. 

Por otro lado, otra cosa que transmite buenas vibraciones es el trabajo de Carnero. Ya he comentado que disfruté mucho de su aportación con el Capitán América. En ese sentido, aquí tenemos más de lo mismo (que es para bien, al menos en mi caso, pues Iron Man está en buenas manos), esto es, presencia de algunas dobles páginas por capítulo que ayudan a otorgarle más espectacularidad a las escenas, generando la sensación de estar ante un blockbuster en viñetas. Luego hay que destacar igualmente para bien el diseño de las armaduras de Iron Man, o esa genial Stark Hoverbike 3000 con sorpresa que veréis en acción si leéis este cómic. Es cierto que mirando las fichas de los cómics en Marvel, Carnero no se ha ocupado de todos los números que han salido hasta la fecha en que hago esta reseña, pero sí de la mayoría, y espero que pueda estar todo el tiempo que ella desee y el mundo editorial le permita con Iron Man, porque el personaje está en buenas manos y me agrada ver actualmente a una artista de mi país vinculada a uno de mis superhéroes marvelitas favoritos. 

Por lo demás, a la pregunta de si merece la pena el cómic, os animo a darle una oportunidad. Me parece por un buen lado una oportunidad muy interesante de tener un primer contacto con Iron Man si queréis un material no demasiado antiguo, pero también creo que debería contentar a las personas que llevan largo tiempo siguiendo las peripecias del cabeza de lata. Hay acción, hay ritmo, una vuelta a las esencias, y mimbres suficientes para que esta etapa pueda ser de las buenas. Que luego sea así o no... pues hay que descubrirlo dándole una oportunidad. ¿Vamos con ello?

13 de septiembre de 2026

Reseña de Juez Anderson: El fin de la infancia. La telépata más valiosa de la Mega-City Uno tendrá que lidiar con el origen de la raza humana, edificios con vida propia y otras cosas

Saludos ciudadanas y ciudadanos de Mega-City Uno. Vuelvo a reseñaros un cómic ambientado en el universo del Juez Dredd, pero que en este caso tiene la particularidad de que su protagonista es la Jueza Anderson, uno de los personajes femeninos más interesantes de este mundo en las viñetas. De hecho, Dredd apenas aparece en unas páginas de una de las historias, y aún así esta obra merece ser reivindicada para bien por muchas razones. Así que, precisamente para darle el protagonismo que merece, voy a hablaros de "Juez Anderson: El fin la infancia" de Dolmen Editorial. 


Nunca está de más comentar sobre la Juez Anderson, que este personaje femenino fue creado por John Wagner y Brian Bolland, y que a día de hoy es uno de los miembros más destacados del universo de Dredd, y además con todo merecimiento. En este blog podéis leer una reseña que dediqué a un tomo sobre sus aventuras en solitario, llamado "Anderson: PSI-Division". No se trata de una jueza más, pues su rasgo distintivo es el hecho de ser una telépata, cosa que no abunda precisamente en el cuerpo de jueces. A mi modo de ver algunas de sus mejores aventuras son todas las relacionadas con los Jueces Oscuros, ya que nace precisamente en las viñetas al amparo de ellos en su momento. Destacaría especialmente, por si os interesa repasar alguna de esas historias, la reseña dedicada a Dark Justice , mi cómic favorito de la Juez Anderson. 


Sin embargo, Anderson es mucho más que una potente rival para los Jueces Oscuros. En ese sentido me resulta un placer ir descubriendo todas las joyitas de publicaciones que trae Dolmen a España, máxime cuando en nuestro país la mayoría de publicaciones que se traían de este universo por otras editoriales tenían a Dredd como cabeza de cartel. Ojo, sí que había algunos cómics de la Juez Anderson, pero me parece todo un acierto que sea una de las continuas apuestas de Dolmen, porque demuestra que saben la calidad que tiene el personaje, y las grandes historias que tiene detrás y que yo desconocía hasta que he ido leyendo los títulos dedicados a ella. 

¿Qué autores han participado aquí? Tenemos a los guiones a Alan Grant (1949-2022), habitual de este universo (y conocido por sus etapas con "Batman" o "Lobo"), y le acompañan ilustradores como Kev Walker (tiene algunos trabajos con Guardianes de la Galaxia o Thunderbolts en Marvel) o Dave Taylor (tiene en su haber cómics como Batman: Arquitectura mortal o Batman y Superman: Los mejores del mundo para DC). Del diseño de la edición española se ocupa Germán Ampiee, y de la traducción Alberto Díaz. 

¿Qué historia tenemos aquí? Comparto la sinopsis de Dolmen:

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¡Muerte en Marte!

Las firmes creencias de la Juez Cassandra Anderson sobre el origen de la civilización van a ser puestas a prueba tras ser reclutada para investigar unas reliquias con más de medio millón de años de antigüedad en la superficie de Marte. 

Sin embargo, a medida que la investigación avanza su curso, el asesinato de varios los colaboradores de la telépata precognitiva de la División Psi del Departamento de Justicia pondrá en peligro su misión. La Juez Anderson descubrirá que su antagonista es más familiar de lo que podía imaginar…

Este volumen recopila varias de las mejores historias de la Juez Anderson firmadas por Alan Grant, todas ellas inéditas en España hasta la fecha. Una combinación de aventuras sobrenaturales, metafísicas, sofisticadas y deliciosamente ridículas."

Arranca el tomo con la historia que da título al mismo, y que llevará a la Juez Anderson a Marte, concretamente a una estructura muy antigua. Aunque en su día estuvieron los extraterrestres en el planeta rojo, hay quien aguarda el regreso de los mismos ya que, de buenas a primeras, el acceso a dicha estructura ha sido abierto. Anderson, que formará parte de una expedición que se adentrará en el interior de la antiquísima construcción, irá descubriendo el enorme peligro al que están expuestos, y que no será sino una preparación de lo que les va a aguardar a quienes sobrevivan a los peligros de la aventura. 

La siguiente historia, que tiene que ver con la Mega-City Uno, y más concretamente con una gran cantidad de mega bloques que han cobrado vida propia y lo están destruyendo todo a su paso, hará que Anderson tenga que frenar esa amenaza. El problema es que la espiral de muerte y violencia se está encaminando hacia una zona de la mega urbe donde hay guardadas armas nucleares. ¿Quién dirige este ataque sorpresa y maneja los movimientos de los edificios? ¿Podrá Anderson detener un peligro donde su capacidad telepática puede no ser suficiente para saber la raíz del problema?


Lo que queda en el resto del tomo, son tres historias cortas, todas vinculadas de una manera u otra al Juez Muerte. Por un lado está Un sueño de muerte, donde la Jueza Anderson, tras un duro turno de patrulla, intenta descansar, con la mala suerte de que verá cómo uno de sus grandes enemigos aparece en sus sueños. En Death's Dark Angels, la protagonista se enfrentará a lo que parece un regreso más del Juez Muerte, justamente en uno de los primeros lugares donde hizo acto de presencia años atrás. ¿Qué se esconde tras esto? Por último, en Juez Muerte: La película, alguien ha tenido la brillante idea de grabar una película sobre uno de las amenazas más grandes que han atormentado a la mega urbe, pero mientras el rodaje está en marcha, una serie de violentas muertes tiene lugar. ¿Habrá alguna conexión?

¿Qué valoración merece el trabajo de los autores? En lo referente a los guiones, el trabajo de Grant me parece tan acertado como en la mayoría de ocasiones en que he leído cómics suyos para esta colección. Hay que decir de antemano que la acertadísima elección de historias que han hecho en Dolmen permite disfrutar de muy distintos enfoques narrativos en este tomo. Por ejemplo la trama ambientada en Marte tiene unos toques de terror y el resto en clave metafísica y evolutiva, mientras que las demás historias son de otro estilo, más... caldo de cultivo habitual en Mega-City Uno por así decirlo, pero no perdiendo valía por ello. Todas las historias se leen rápido, se disfrutan como pequeños blockbusters, y dejan la sensación de que cada vez que Anderson patrulla las calles, merece la pena acompañarla. Los tipos de argumentos os pueden gustar más o menos lógicamente, pero para mí siempre es agradable tener el retorno de un personaje como el Juez Muerte, aunque sea de una forma indirecta (cuando leáis las tres historias lo sabréis), y otro tipo de elementos narrativos como el más alocado de los edificios vivientes o el metafísico de Marte. Por lo tanto, un muy disfrutable trabajo el que hizo Grant.

En cuanto al apartado gráfico, por la extensión de las historias tienen más tiempo para lucirse Kev Walker (la trama marciana) y Dave Taylor (la de los edificios vivientes), si bien es curioso que el estilo de dibujo que más me ha gustado, junto al de Walker, son los de David Roach y Jake Lynch. Por un lado, destaco a Walker porque le da un tono de película espacial de terror y suspense a su historia, además de dibujar una Juez Anderson físicamente espectacular, tan bella e imponente como pocas veces he visto. Su toque me ha hecho evocar películas como Atmósfera Cero por el diseño de los escenarios y alguna escena previa a la incursión en la estructura arcaica, o trozos de la saga Alien mientras el grupo explora dicho lugar. Por otra parte, el arte de Roach me ha parecido muy deudor del de Brian Bolland  (cocreador del Juez Muerte e ilustrador de excelso talento), tanto en el trazo fino como en el diseño de los personajes y entornos. Y el enfoque de Lynch, con un estilo parecido al de Roach aunque de acabado menos depurado en el trazo, también me ha gustado bastante. No obstante, los otros artistas que no he analizado tampoco lo hacen mal, por lo que tenemos un tomo que en líneas generales cumple muy buen en lo visual.

¿Merece la pena el cómic? No deja de ser una opinión personal, pero UNA VEZ MÁS, SE PRODUCE OTRO ACIERTO CON UN CÓMIC DE ANDERSON, eligiendo historias muy disfrutables pese a contar con enfoques muy diferentes y tener elementos argumentales muy variados. Pero es que esto es lo que hace que el Dreddverso merezca tanto la pena, que casi todo tipo de ideas tienen cabida si están bien trabajadas, y este cómic es otro recordatorio más de la riqueza narrativa que esconde esta longeva colección británica. 

La edición de Dolmen es en tapa dura, y entre otras cosas, en el apartado de extras vienen algunas portadas y la habitual información previa de las historias al inicio de cada una. Y esto es todo por mi parte, si queréis ver más reseñas mías podéis hacerlo aquí. También os dejo el enlace de mi guía de lectura del Juez Dredd, pensada para quienes deseen iniciarse con el personaje. ¡No quebrantéis la ley y sed buenos!