¡Un saludo desde el espacio exterior! Hacía tiempo que no reseñaba en este espacio una obra ambientada fuera del planeta Tierra, y me apetece cambiar eso y compartiros mis sensaciones tras leer una obra adictiva y entretenidísima como es " Harry 20 en High Rock " de Dolmen Editorial.
Esta obra se publicó por entregas entre los años 1982 y 1983 en la revista británica 2000 AD, en los progs 287 a 307. Le fue encargada a varios ilustradores, aunque al final únicamente llegó a trabajarla un primerizo (por aquel entonces claro, pero se le caía el talento a espuertas) Alan Davis de forma completa, lo que se agradece por el excelente resultado. Este cómic que ha traído en 2025 a España de forma completa y con muchos extras Dolmen Editorial, pertenece a su Línea Albion de novelas gráficas procedentes del Reino Unido. Entre otras que han publicado ya se encuentran unos cuantos títulos del Juez Dredd como "América" o la adaptación de la primera película de acción real del personaje, así como otras cabeceras como "Perro de Estroncio" o "Rogue Trooper". Por lo tanto se trata de una colección de títulos con muy buena acogida aquí en nuestro país, y la obra objeto de reseña también debería correr esa suerte, porque es un caramelito.
Es curioso que este cómic comenzará a ver la luz en 1982, año en que fue publicado el relato "Rita Hayworth y la redención de Shawshank" de Stephen King a través de la antología "Las cuatro estaciones". Y digo curioso porque el argumento de este cómic y el de ese relato (que daría lugar a la preciosa y emotiva película "Cadena perpetua") parten de un hecho común: un hombre que es condenado a ir a prisión, y que intentará desde el minuto uno salir de aquel lugar. Ello dará lugar a idear planos y entablar amistades para conseguir las cosas que quiere sin duda. También podemos ver en este cómic elementos vistos en "La fuga de alcatraz" (de 1979, dirigida por Don Siegel y protagonizada por Clint Eastwood), aunque es cierto que el género carcelario suele abordarse de formas muy similares con el tiempo: o bien mediante una conversión moral del protagonista que vive una serie de experiencias que le trasforman profundamente, o desde la opción de que alguien, sea o no inocente, quiera escapar, cosa que rara vez podrá hacer en solitario. Por lo tanto la obra que os reseño bebe un poco de esto y otro de aquello, y lo combina muy acertadamente para ofrecer un cóctel explosivo y entretenidísimo ambientado en el espacio (¿beberían otras películas más recientes como "Fortaleza infernal 2" de esta obra u otra similar?).
¿Qué autores han participado aquí? El guionista es Gerry Finley-Day (que trabajó en algunas historias de "Juez Dredd" y es el creador de "Rogue Trooper"), mientras que del dibujo se utilizó Alan Davis (artista más que reputado que ha trabajado entre otras series en "Clandestine" o "Excalibur") en uno de sus primeros encargos profesionales. Al ser en blanco y negro nadie trabajó como colorista. Del diseño de esta edición se ocupa Alberto Díaz y de la traducción al castellano Germán Ampiee.
¿Qué historia se nos presenta? La sinopsis avanza lo siguiente:
"Es el año 2060, a ciento cincuenta kilómetros sobre la Tierra orbita High Rock, un satélite de prisión donde cumplen condena los peores criminales del mundo, todos ellos soñando con una libertad imposible.
Entre la última remesa de detenidos se encuentra a Harry Thompson, un hombre inocente condenado a pasar dos décadas en el penal.
Rebautizado como Harry Veinte por los guardias, desde el mismo momento de su llegada lleva planeando su huida. Porque si alguien puede convertirse en el primero en escapar de High Rock... ¡ese es Harry Veinte!"
No hay tiempo que perder y el cómic ya empieza a mostrar el juicio a Harry Thompson, que será condenado a veinte años de prisión en High Rock, una prisión situada en el espacio. Igualmente con pocas páginas ya podremos hacernos una idea, al igual que Harry, de lo que le aguarda en ese funesto lugar, donde los presos castigados tienen que trabajar en el espacio liberando tuberías de hielo, los guardas les zurran a la primera de cambio, o donde también hay cadáveres flotantes de antiguos reos que intentaron escapar o simplemente no se portaron como debían y fueron reprendidos.
Sin embargo nada de esto hará mella en Harry Veinte (allí cada preso se llama por su nombre de pila y los años de condena), quien pronto encontrará un par de compinches en un gigante llamado Gengis y el viejo Ben, que es el primer recluso que entró en High Rock y conoce todo perfectamente. Por lo tanto el trío tendrá que comenzar a idear planes para salir de aquella prisión, pero no será una tarea fácil. El alcaide de allí, que aparece poco durante gran parte del cómic pero se hace notar en cada aparición, será de los que quiera recordarle continuamente a los "números" (así llaman a los reclusos) que allí la vida no vale nada.
El resto de la historia bien lo podéis imaginar, pues consiste en diferentes cosas que irán haciendo los protagonistas para preparar su plan de fuga, peleas entre reclusos que quieren dificultarles las cosas, y se añadirán varios intentos de fuga que acometerán otros presos que quieren ser los primeros en larga de High Rock. No faltarán palizas de los guardias a los números, lecciones que intentará dar el alcaide a toda persona que quiera fugarse, y algunas otras situaciones que se generarán a lo largo de todo el tiempo que Harry estará en la cárcel. Poco espacio habrá para el aburrimiento, y mucho terreno abonado para la acción que se reparte a lo largo del cómic.
¿Qué valoración merece el trabajo de los autores? Finley-Day elabora una historia carcelaria que encaja muy bien en el tipo de cómics que solían publicarse en 2000 AD, y aunque no encontramos gran originalidad en su propuesta, sí que hay un alto contenido en acción y entretenimiento. Está bien trabajado el personaje de Harry, aunque no tanto los secundarios sobre los que se dan pocas pinceladas y que no terminan de gozar del mismo protagonismo. Como este cómic recopila los muchos episodios en que se publicó originalmente la historia, el ritmo de lectura es muy dinámico y adictivo, ya que cada pocas páginas tenemos el típico gancho final que había para que la gente fuera a por el siguiente número. Quizás el cómic se pierde un poco en el tramo final donde se intenta rizar el rizo y se pone en juego la credulidad del lector, pero es cierto que en líneas generales tenemos una historia que me ha encantado y he leído en varios distintos momentos porque quería darle coba, ya que fácilmente si uno se pone con ella se puede devorar de una sentada. Por lo tanto Finley-Day logra una notable historia en cuanto a entretenimiento y evasión, aunque luego pequeña de falta de originalidad o algunas idas de olla.
El arte de Davis me ha parecido sobresaliente, especialmente si tenemos en cuenta que, por su trayectoria posterior, cuando hizo este cómic no estaba ni mucho menos en su momento estelar. Pero francamente, esta obra habría sido muy distinta de haber sido ilustrada por otra persona, y el poderoso y dinámico trazo de Davis hace que sea una gozada leer esto. Además, su estilo limpio hace que muy poquitas viñetas desentonen porque haya líneas difusas o hechas deprisa. Hay muy buen diseño de personajes y de diferentes espacios de High Rock. No encuentro nada que sobresalir en negativo en lo visual, por lo que es un arma poderosa para que sí o sí leáis este cómic.
¿Merece la pena el cómic? Os anticipo que SI NO LE ECHÁIS UNA LECTURA DEBÉIS SER ENVIADOS A HIGH ROCK. Estamos ante un cómic del tipo carcelario con la apetitosa mezcla de evasión espacial, y los elementos que podéis encontrar aquí suponen un cóctel adictivo, ameno de leer, y que permiten disfrutar bastante de lo que se ofrece en esta historia. Si sois fans de Davis querréis verle despegar como artista ya profesional en sus primeros tiempos, y si no le conocéis de antes... descubriréis un pedazo de autor que es historia viviente del mundo de las viñetas.
Sobre la edición de Dolmen, es en tapa dura y tamaño europeo, y viene repleta de extras, siendo el plato fuerte, además de una galería de bocetos y diseños de Davis, el artículo extenso que se dedica a repasar su trayectoria artística. Y esto es todo por mi parte, si queréis ver más reseñas mías podéis hacerlo aquí . ¡Hasta otra!