19 de abril de 2026

Reseña de Las aventuras de Jo, Zette y Jocko: La colección

Aunque a día de hoy es difícil encontrar gente que no sepa quién es Tintín (quizá sí presenta más dificultad a las nuevas generaciones saber que su creador fue Hergé), no fue la única creación realizada por el padre artístico de esa criatura que tan famosa es en el mundo. Ni yo mismo conocí la existencia de " Las aventuras de Jo, Zette y Jocko " hasta que la Editorial Base ha comenzado a reeditarla en 2025. 


Aunque diferentes motivos llevaron a que Georges Prosper Remi (1907-1983), alias "Hergé" hizo muy pocas entregas con estos personajes, mi intención es leer las que fueron publicadas para compartiros impresiones del material. 


Hay que adelantar que aquí no tenemos una historia completa, como sí era más habitual en las aventuras de Tintín, sino que el primer tomo contiene el inicio de un arco argumental que no tiene su final en la última página.

Comparto aquí parte de la información de la editorial en la ficha del producto:

"En esta colección, llena de humor y acción, conocerás a los hermanos Jo y Zette, dos intrépidos niños que, junto con Jocko, su inteligente mono, recorren el mundo enfrentándose a todo tipo de peligros y amenazas. 

Las aventuras de Jo, Zette y Jocko te transportarán a tierras lejanas, te llevarán a explorar ciudades exóticas y descifrar fascinantes enigmas. 

El viaje comienza con El testamento de Mr. Pump, la primera parte de El Stratonef H-22, y continuará con Destino Nueva York.

La historia comienza presentando a la figura de Mr. Pump, un empresario millonario obsesionado con el tiempo. Hay una entrevista para buscar un nuevo ayudante de cámara para trabajar para Mr. Pump, y poco después, el millonario cogerá un vehículo y fallará a consecuencia de un accidente. Se leerá su testamento, y sus herederos no recibirán una suculenta cantidad de dinero hasta que no pase una fecha exacta. Si antes de eso, alguna persona es capaz de construir un avión que logre un reto importante, no recibirán los descendientes la fortuna. 


No tardará mucho en hacer su primera aparición Jacques Legrand, el padre de Jo y Zette, pues él es ingeniero aeronáutico y aceptará el reto establecido en el testamento de Mr. Pump para diseñar y construir ese avión que logrará superar el objetivo. También habrá más gente intentando lo mismo en otras partes del mundo, pero por desgracia para los jóvenes Jo y Zette, y su mascota el mono Jocko, quien sufrirá un continuo sabotaje que pondrá su vida en peligro y la de otras personas, será el padre de los niños. Este primer álbum mostrará algunas de las cosas que los saboteadores harán para evitar que se construya el avión, y hasta qué punto los niños y Jocko intentarán evitar el desastre. 

La labor de Hergé como guionista es buena, ya que leyó el cómic con gran interés. Aunque hay que ser consciente de la época en que se produjo la obra, pues las historias de Hergé vieron inicialmente la luz en la revista Coeurs Vaillants en la década de 1930. El aspecto tecnológico del álbum ya queda muy atrás en el tiempo, pero la trama en general es dinámica, los protagonistas se ven metidos en casi todos los fregados, y aunque no estamos ante un álbum que vaya a equipararse en calidad a las historias de Tintín, no es para nada olvidable, gracias precisamente a la buena labor del autor. confeccionando una trama que me dejó con ganas de leer el siguiente tomo para ver su resolución. Jocko es el elemento cómico más recurrente, y por lo tanto el mono suele meterse en situaciones pintorescas que pueden arrancaros alguna que otra sonrisa. Por lo demás, es Jo quien suele hacer gala de un espíritu más temerario, siendo su hermana Zette la más precavida. En resumen, es un álbum bastante interesante para conocer a los personajes.  

En cuanto al apartado gráfico, lógicamente el autor muestra la misma habilidad narrativa e idéntico trazo al que se pudo ver en las aventuras de su personaje Tintín. Así que poco puedo decir en ese sentido, ya que el resultado es notable y se remarcan las virtudes que ya había apreciado en otras obras del autor. Tenemos por ejemplo el acertado diseño de elementos más futuristas para la época, pero también la habitual habilidad del autor para plasmar correctamente los momentos humorísticos del álbum, la mayoría de los cuales los protagoniza el mono Jocko. Y hay una buena gestión de los diferentes momentos de tensión a lo largo de la historia. Así que, si os gustaba el dibujo de Tintín, no veo motivo para que no vayáis a disfrutar aquí con la labor de Hergé. 

¿Merece la pena el álbum? Para mí ha sido un descubrimiento agradable, ya que no sabía de la existencia de esta serie hasta que la vi en las novedades de la Base Editorial. Es un tomo de tapa dura que entretiene, se lee con facilidad, tiene un ritmo ameno, y lo único malo es tener que esperar un poco para ver la resolución de esta trama. Aunque lo que da pena es saber que Hergé hizo muy pocas entregas y será una colección corta. Pero como suele decirse... que nos quiten lo bailado. 



En la parte final del primer tomo, los hermanos Jo y Zette, junto a su mascota Jocko, lograron hacer volar el famoso avión experimental Stratonef H-22. 

A pesar de los continuos atentados y sabotajes a los que estaba siendo sometida la construcción y posterior prueba del funcionamiento del vehículo, los hermanos lograron elevarlo en el aire, si bien se quedaban sin combustible y tenían que aterrizar en una isla perdida. 

Como la información editorial que viene en el tomo es prácticamente la misma que en el anterior, en esta ocasión me salto el compartirla aquí. 

Basta con saber que el tomo anterior no suponía una historia cerrada, sino que acaba en un momento con cierto clímax, quedando la conclusión de la trama a gastos de la llegada de esta segunda entrega. 

Por lo tanto, las peripecias de estos hermanos junto a su mono arrancan donde acabó la otra entrega, en la isla donde han tenido que aterrizar forzosamente.




Ahora bien, con mucha suerte (y ahí empiezan las concesiones que hay que hacerle a la trama, que son muy exageradas desde este punto), los tres lograrán llenar de combustible el avión para seguir con su viaje. Eso sí, no llegarán a su destino ni mucho menos, sino que acabarán en el Polo Norte. Ahí el avión sufrirá percances más serios que implicarán que los jóvenes tengan que ser ayudados por unos esquimales y un doctor que tiene una radio (así podrán los padres de los niños saber dónde están). Una vez solventado eso, el regreso a Francia es inevitable para poder realizar de una vez el viaje que debía hacer el Stratonef H-22 hasta Nueva York. Cabe recordar que esto es imprescindible porque en el testamento de un millonario se estipuló que quien construyera un avión que hiciera una travesía concreta, ganaría una buena suma. ¿Será tarde para que el diseño de Jacques Legrand logre su cometido? ¿Los hijos del ingeniero podrán ayudarle de alguna forma?

Si bien en el primer tomo me sorprendió gratamente la propuesta argumental de Hergé (había cosas que se cogían con pinzas sí, pero no tanto), en esta ocasión hay demasiados pasajes donde se riza demasiado el rizo. Es cierto que esto va servido a la necesidad de poder usar a los protagonistas para que se luzcan, pero resulta poco creíble que unos niños aprendan a manejar un avión experimental sin ninguna noción en pilotaje ni con el uso de instrumentos de vuelo. Luego se dan demasiadas casualidades (nada más llegar a la isla, hay un naufragio y lo único que aparece flotando a la playa son bidones de combustible), que hacen que muchos pasajes se vean sometidos a la suspensión de la incredulidad, porque de otra manera sería sumamente difícil ver verosímil lo que se cuenta. Obviando todo lo anterior, queda otra historia entretenida, de ritmo ágil y que mantiene algunos toques cómicos con Jocko. Hergé no hace un mal trabajo, aunque requiere la complicidad de la persona lectora para subir la nota de su labor. 

En la parte gráfica, no hay apenas mucho que decir con relación al anterior tomo, pues se mantiene el mismo estilo, con ese encanto añadido que tienen las escenas más humorísticas de la obra. Aquí aparecen menos elementos tecnológicos más allá del propio avión, pero sí que hay una mayor presencia de diferentes localizaciones contrapuestas que le confieren ese necesario toque de viaje de aventuras a esta segunda parte de la historia. Jocko vuelve a tener una presencia cómica casi en todas sus apariciones, aunque también hay algunos momentos un poco más serios cuando los saboteadores del avión intentan evitar una y otra vez que se complete el viaje. 

¿Merece la pena el álbum? Como es la conclusión de una historia que me gustó tanto en el inicio como en su desarrollo, claro que sí. No escondo el hecho de que, para disfrutar bien de esto, hay que dejarse llevar y pasar por algo algunas cuestiones que, aunque ya he señalado antes, no implican que estemos ante un mal producto, ya que lectores de diferentes edades se fijarán o no en los mismos aspectos que yo para una valoración. Aunque no se hicieron muchos álbumes de estos personajes, es una buena opción para leer más cosas de Hergé que no sean aventuras de Tintín. 

12 de abril de 2026

Reseña de El increíble Hulk de Phillip Kennedy Johnson. El gigante de jade vuelve a caminar por la senda del terror

Un saludo cargado de furia gente. Nunca he sido muy lector de las aventuras de Hulk en solitario salvo cosas sueltas (tipo Planeta Hulk, World War Hulk, Los perros de la guerra o Hulk vs La Cosa: Grandes Tortas). Ahora bien, me he animado a darle una oportunidad a la etapa de Phillip Kennedy Johnson por ser la más reciente que ha empezado a recopilarse por Panini a inicios de 2026, cuando he comenzado este texto. Por lo tanto, iré analizando los números que lea en la medida que pueda.



Aunque en su día empecé la etapa del El Inmortal Hulk de Al Ewing, la dejé a medias (me gustaba, pero tuve que priorizar otras cosas) pese al tono de terror que tenía en parte de los números. Lo más curioso es que se mantiene el tema del terror y lo sobrenatural asociado a esta nueva etapa.

¿Qué nos adelanta Panini en la sinopsis del tomo? Dice lo siguiente: 

"¡Comienza La Era de los Monstruos! 

Mientras Hulk trata de tomar el control del cuerpo de Bruce Banner para siempre, un misterioso inmortal vuelve a cada monstruo del Universo Marvel contra éste, en un intento de liberar a su creadora. 

Con la ayuda de un inesperado aliado, Banner y Hulk deben evitar que el mundo se sumerja en la oscuridad."

Las primeras páginas nos muestran el despertar de un ser inmortal que ha estado mucho tiempo inactivo, pero que tendrá como principal objetivo al gigante esmeralda. Por su parte, Bruce Banner tiene problemas más acuciantes todavía, pues Hulk está intentando controlarle para siempre (no es que esto sea nuevo, pero es lo que hay), y la balanza podría estar declinándose peligrosamente a favor del ser más poderoso del planeta. También se mostrará el intento de una adolescente de huir de casa, algo que tendrá importancia, pues será la acompañante de Banner/Hulk durante casi todo el resto del tomo una vez que se encuentren. 


A lo largo de los números, Banner/Hulk y su nueva acompañante, se tendrán que enfrentar a una serie de amenazas monstruosas, tales como un peligroso culto religioso que ha sido resucitado en un pueblo abandonado, o algunos fantasmas del pasado. Habrá ocasión para que Hulk se tope con el Hombre Cosa, aquel ser tan conectado con el miedo y el planeta. Con la necesidad de vencer a un nuevo monstruo que podría hacer peligrar el mundo, ambos personajes habrán de hacer equipo para intentar detenerle. Queda tiempo en el tomo para un número anual, en el que unos buscadores de historias se van al lugar donde nació Hulk, aunque descubrirán que no ha sido muy buena idea andar buceando en la historia del gigante. 

El guionista es Phillip Kennedy Johnson, autor en Marvel de la divertidísima y recomendable Hellhunters: Cazadores infernales o de algunas historias de Alien. Es cierto que no aporta mucho nuevo al universo reciente de Hulk, pues el enfoque de terror para narrar las historias del personaje ya lo trató por ejemplo Al Ewing, pero sí que, en los primeros números de esta etapa, me ha gustado lo que el guionista intenta desarrollar. Desde el despertar de ese ser inmortal a la sucesión de monstruos que atacan a Hulk, pasando por esa lenta pero continua relación que va floreciendo entre Baner/Hulk y su nueva acompañante. Lógicamente a Kennedy Johnson se le podrá juzgar mejor a medida que se vea el desarrollo de sus ideas a largo plazo, pero de momento, a mí me ha satisfecho bastante su arranque de etapa. Quizás influye el hecho de que todas las historias que ha creado para estos primeros pasos me hacen sentirme como si estuviera siguiendo a Hellboy en una de sus aventuras paranormales resueltas a tortazos, y eso hace que me divierta y disfrute. Y por qué no decirlo, me encantó el Hellhunters del mismo guionista, y me mola que no ande por una línea muy diferente aquí salvando las distancias entre el universo Hulk y el que se proponía en aquella miniserie. El anual que viene en este primer tomo es muy interesante aunque se salga un poco de la línea de la serie regular, pero me ha sorprendido para bien ahondar en el lugar del nacimiento de Hulk, en cómo quedó la población tiempo después, y en ese concepto tan de moda de los buscadores de historias de cualquier tipo.

En el apartado gráfico tenemos un pequeño baile de dibujantes, ocupándose Nic Klein (leí algunos números suyos en el Capitán América de Remender, aunque es más famoso por su etapa con Masacre) de los primeros tres números, siguiendo luego Travel Foreman (no tenía muy buen recuerdo suyo de El Inmortal Puño de Hierro y no es que haya mejorado demasiado), y Caio Majado en el anual, siendo para mí este último un completo desconocido. El que más me ha sorprendido ha sido Klein, que consigue dotar a la narrativa de una atmósfera oscura y terrorífica en la mayoría de pasajes. Esa lucha interna entre Banner y Hulk se palpa por la forma en que queda retratada visualmente, con esas caras o miradas alarmantes que muestran ambas partes de la ecuación. Además, los monstruos que aparecen tienen un diseño muy bueno (mirad por ejemplo la anterior página de muestra que os puse) y acorde al tono que se quiere impregnar a estos números iniciales, y el diseño de escenarios ayuda y mucho a sentirme más inmerso en la historia que se nos cuenta. Otro aspecto donde Klein sobresale son las transformaciones de Hulk, que son espectaculares y junto a otras que vi en la etapa de Ewing, merecen quedar para el recuerdo. El trabajo de Foreman, dentro de su estilo, es correcto pero palidece un poco entre el de Klein y el de un Majado que me ha sorprendido para bien, y también consigue desde la ambientación hacer que me interese y mucho la historia que se cuenta en el anual, que además luce bien por un monstruo al que Hulk debe enfrentarse. 

Sobre si merece la pena o no enrolarse en esta etapa de Hulk, no tengo ninguna duda de que en mi caso ha sido todo un acierto. Sin ser seguidor habitual de Hulk, que me metan terror, monstruos e historias hellboydianas de fondo me encanta, y además son números que se me han hecho cortos por su buen ritmo narrativo. Habrá que ver luego si esto se desinfla o coge el rebufo y mejora más, pero yo estoy encantado de haber leído esto. ¡Quiero más!

8 de abril de 2026

Reseña de Marvel Essentials. Un formato de Panini para ofrecer historias memorables a un precio más asequible

Un marvelilloso saludo gente. En esta ocasión, y aunque no voy a leerme todo lo que salga en el formato Marvel Essentials (muchos de esos cómics los tenía ya en otros formatos), sí que intentaré analizar algunas de las obras que salgan ahí por si os anima mi valoración a darles una oportunidad. 

Iron Man: La guerra de las armaduras

Estamos ante una de mis historias favoritas de Iron Man, ya que reúne todo lo que desde mi punto de vista hace grande al personaje. Hay tecnología, conciencia, sentimiento de culpa, y se ve a una versión de Tony Stark que poca gente han podido ver, especialmente las personas que apenas hayan seguido sus andanzas o lo hayan hecho en tiempos más modernos. 

Pero abordaré eso más adelante, la pregunta es... ¿de qué va esta historia? La sinopsis es la siguiente:

"Un clásico imprescindible del Vengador Dorado, a cargo de dos de sus más destacados autores, Bob Layton y David Michelinie. Tony Stark descubre que su tecnología está en las manos de algunos de sus peores enemigos. 

El Vengador Dorado se siente responsable de todo el mal que otros pudieran hacer con esas herramientas de alta tecnología. Ha llegado el momento de recuperar el control." 

Al principio de la historia y para que os pongáis en contexto, Tony Stark se da cuenta de que están usando su tecnología en distintas armaduras repartidas por el mundo, y además para causar el mal en algunos casos. Eso hace que Tony se sienta responsable, porque la clave de sus inventos no es hacer del mundo un lugar peor, sino todo lo contrario, y que además alguien pervierta su tecnología con fines maliciosos es algo que debe ser combatido. Por tanto el personaje, a través de su sentimiento de culpa, emprende una cruzada para anular todas las armaduras que encuentre y que usen su tecnología para funcionar. No estará solo, pues le ayudará el fiel James Rhodes, pero sí que se granjeará muchos enemigos. 


A lo largo de todos los números repartidos en este arco argumental, Tony se irá enfrentando a las distintas personas que usan armaduras con tecnología Stark. Eso hará que haya combates con los mandroides de S.H.I.E.L.D por ejemplo, o que haya que colarse en unas instalaciones secretas del gobierno custodiadas, por nada más y nada menos, que el Capitán América. También habrá ocasión para viajar al otro lado del charco y enfrentarse a una vieja amenaza conocida por el vengador enlatado. O quizás sea más apropiado decir... posible ex-vengador, ya que la cruzada de Tony también salpicará a su afiliación heroica. Quedará ocasión en el tomo para ver una nueva armadura que creará Tony por necesidad, pero que me encanta siempre que vuelvo a verla con cada lectura de estos episodios.

Al frente de esta historia está uno de los mejores dúos que ha trabajado con Iron Man, el formado por el guionista David Michelinie, y el entintador Bob Layton (que también participaba en los argumentos). Nos encontramos con una historia muy palomitera y entretenida que crearon en su segunda etapa al frente del vengador dorado. Es cierto que al ser Iron Man uno de mis personajes favoritos de Marvel tiendo a ser muy crítico y hay más de una etapa infumable, pero precisamente todo lo que hicieron Michelinie y Layton con Tony Stark me gusta. Esta historia en concreto muestra lo mejor del personaje, tanto por su capacidad constante de reinvención en las adversidades (con la nueva armadura por ejemplo), como por la forma en que se siente culpable de que la tecnología Stark haya caído en malas manos. Da igual que la cruzada de Tony vaya a convertirle en un enemigo nacional para muchas personas, porque lo correcto está por encima y su necesidad de acabar con las copias robadas de sus creaciones para evitar que se siga haciendo mal uso de ellas es esencial. Aquí no hay historias de romance con tal o cual señorita. No hay lujo ni ostentación en cada página. Lo que hay es un hombre con una meta muy clara y dispuesto a lo que sea por ello. Si ya en su primera etapa los guionistas llevaron a Tony a su primera (y más impactante) crisis alcohólica para sacarle más fuerte de aquello, en esta ocasión se cambian los cócteles y las copas por las armaduras. Me encanta cómo se narraba en esta época, cuando podías contar una historia río que abarcara muchos capítulos, pero en cada episodio pasaban cosas y había acción, y por ello este cómic me deja una sonrisa con cada relectura. ¡Gracias a Michelinie y Layton por tantas cosas buenas que hicieron por Iron Man!

El ilustrador de casi todos los números es Mark D. Bright, ilustrador que en mi opinión tiene menos fama de la que se merece. Teniendo en cuenta el estilo de dibujo de la época, me parece que Bright hace un trabajo sobresaliente la verdad, va en consonancia con el que hiciera en su día John Romita Jr. cuando trabajó con el dúo guionista. Al ser una historia con un corte tipo blockbuster, Bright logra imprimirle dinamismo a los combates de armaduras, y luego consigue otorgarle credibilidad a las reacciones de los personajes (valga de ejemplo la rabieta de Tony en la página de al lado, porque ya se está dando cuenta de que han robado su tecnología). Hay algún que otro hueco de pascua en estas páginas, y la nueva armadura de Iron Man que se ve en el tramo final me encanta. Si le sumamos un más que trabajado nivel de detalle, me parece que si no es el mejor trabajo de Bright, poco le falta. El número final lo ilustra Barry Windsor Smith y aunque es correcto, no me entusiasma tanto. 

¿Merece la pena el cómic? Un buen seguidor de Iron Man encontrará en él muchas virtudes. Lógicamente influye en la valoración si uno disfrutaba de los cómics de los años 80. Ya he dejado constancia de que es de mis historias favoritas del personaje, y la recomiendo siempre que puedo porque lo tiene todo para que la gente entienda por qué Tony Stark es un personaje tan interesante, más allá de la fachada de playboy millonario que muchas veces le ha acompañado para mal. El formato Marvel Essentials ayuda a que sea una apuesta de poco riesgo por su bajo precio, y el tamaño de la edición permite que sea fácil de llevar para leer donde uno quiera. 

Como curiosidad os digo que en España salió años después una falsa secuela con el título de La segunda guerra de las armaduras que no sé si saldrá en este formato (estaría bien porque hace demasiados años de su última edición), y que merece la pena aunque no tenga nada que ver con esta historia ni sea de los mismos autores. ¡No robéis tecnología Stark para no desatar futuras guerras!

5 de abril de 2026

Reseña de El nombre de la rosa. Llega al terreno del cómic la adaptación del clásico literario de Umberto Eco

Un saludo desde el interior de una abadía donde los monjes están cayendo como moscas. Me hallo esperando la llegada de Fray Guillermo de Baskerville para que él y su ayudante Adso de Melk puedan resolver los crímenes que están teniendo lugar a mi alrededor.


¿Quién no ha leído el libro El nombre de la rosa , ha visto la adaptación en película o en miniserie, o conoce el mítico juego de ordenador de La abadía del crimen ? Posiblemente haya todavía gente que no tenga ni idea de que le publicaron este libro a Umberto Eco en 1980, y que un día de hoy sea un clásico esencial de la literatura europea. Las nuevas generaciones de ahora que tienen afición por la lectura, más pendientes del libro del famoso/ao youtuber de turno (que posiblemente ni lo escriban ellos mismos), posiblemente desconozcan de qué famosa creación de Eco estoy hablando. Pero Milo Manara, a quien le encargaron adaptar en viñetas el libro, nos ofrece una nueva visión de esta historia.

Atrás queda esa excelente película dirigida por Jean-Jacques Annaud en 1986 y protagonizada por Sean Connery, la miniserie encabezada por John Turturro en 2019 con dirección de Giacomo Battiato, o esa aventura gráfica de ordenador llamada La abadía del crimen que salió en 1987. No hay que olvidarse de que igualmente se han hecho otros videojuegos adaptando la novela, e incluso existen juegos de mesa. Era cuestión de tiempo que llegara su adaptación en cómic. Y mi objetivo aquí será reseñaros los dos tomos de los que se compondrá la obra, publicados por la editorial Lumen, que trae a España este cómic que vio la luz originariamente en La nave di Teseo, fundada en su día por el propio Eco, y cuyos herederos encargaron a Manara la adaptación.



Vaya por delante que yo habría preferido que la obra se hubiera editado de forma completa, ya que el tomo primero tiene 72 páginas, y no habría sido ningún disparate que en su editorial de origen hubieran optado por esta opción, ya que hay cómics europeos de mucha mayor extensión y es algo normal. En ese sentido, pese a mi descontento inicial, en Lumen se han limitado a traernos la obra de la misma manera en que salió en su país de origen, por lo que, queja aparte, quería ver qué se nos podía contar en esta nueva visión del clásico de Eco. 

La sinopsis, para quien no sabe de qué va la historia, dice lo siguiente:

"En 1327, el fraile franciscano Guillermo de Baskerville llega, acompañado del novicio Adso de Melk, a una abadía de monjes benedictinos para participar en un importante cónclave, que se verá amenazado por una serie de enigmáticas muertes. 

A medida que Guillermo investiga y se acerca a la peligrosa verdad, su joven aprendiz descubrirá los secretos de un mundo oscuro y lleno de sensualidad.

No obstante, las primeras páginas de la obra tiene como protagonista a Umberto Eco, ya que se nos cuenta de qué forma surgió la necesidad para el autor de contarnos esta historia. Una vez pasada esa introducción, enseguida veremos a Guillermo de Baskerville y Adso de Melk mientras recorren hermosos pero fríos parajes naturales, ya que van camino de una abadía en la cual, al poco de llegar, se le comunicará al fraile más veterano un trágico suceso acontecido allí. Será de esta manera como arrancará una espiral de muertes (no todas se ven en este primer tomo, hablo rememorando la novela) en la que el sagaz franciscano, junto a su joyen ayudante, deberá descubrir qué está sucediendo y por qué se producirán dichos sucesos. 


De esta manera, a través de las cosas que ven, escuchen o hablen la pareja protagonista con todas las personas que se cruzan con ellos entre los muros de la abadía, podremos conocer mejor lo que sucede allí, y cómo es la vida entre monjes, especialmente los que trabajan para la biblioteca, lugar de los más valiosos del mundo por los libros que se encuentran en ella. No toda la trama gira en torno al misterio sobre los asesinatos, ya que Adso de Melk es un novicio curioso e inquieto, e irá teniendo sus primeros encuentros con cosas desconocidas para él hasta entonces, como es por ejemplo la relación con una mujer, o visualizar grabados que esconden mucho más de lo que pueda pensarse a primera vista. También hay ocasión para saber que Guillermo de Baskerville fue inquisidor en el pasado, pero lo dejó por una clara cuestión de diferencias con todo lo que se hacía y las razones de ello. Por otra parte, varias páginas abarcarán también la historia de Salvatore, monje extraño y de aspecto por agradable a la vista, pero que es alguien que ha vivido muchas cosas y ha terminado en la abadía. En definitiva, tenemos la trama del misterio, y otra ligada a lo religioso, tal como en la novela. 

Respecto del papel realizado por Manara como guionista, y teniendo en cuenta que está encorsetado a ser fiel a la novela que está adaptando en viñetas, lo único que puedo decir es que hace un trabajo correcto sin más. En la parte buena, se sigue sosteniendo bien la parte de investigación y lo relacionado con la biblioteca, y la presentación de personajes. Ahora bien, el cómic se hace pesado en algunos momentos, pero es cierto que también tuve esos problemas con el libro (ojo, que se me indigesta, especialmente en los pasajes dedicados a hablar de la religión, no quita que me pareciera un libro muy bueno en su parte detectivesca y literaria), por lo que sí se le debe achacar a Manara que no haya sabido imprimirle más ritmo y caiga en los mismos errores. También me parece muy mala la decisión del guionista de cortar la primera parte en el momento en que lo hace, dejando una escena colgada a medias (en un cómic americano de grapa habría funcionado, porque al mes siguiente sale la continuación), y teniendo en cuenta que habrá que esperar al menos un año para ver cómo la continua, aunque quien conozca la historia sepa lo que viene después. Así que, valorando los aciertos y errores, me quedo con un aprobado raspado.

Ahora bien, el Manara ilustrador le gana por goleada al guionista. Aunque no había leído prácticamente nada de su extensísima trayectoria, sí que había visto a menudo ilustraciones suyas o algunas páginas por internet, y sabía que se trataba de un dibujante de gran talento. En esta obra es muy importante recrear bien la abadía y su entorno, así como acertar a la hora de diseñar la imprescindible galería de personajes que desfilan por estas páginas. En ese sentido, páginas como las que habéis podido ver dan buena fe de que los diseños y el trabajo a la hora de confeccionar la abadía, sus interiores y otros escenarios, es sobresaliente. Los lápices de Manara lucen muy bien y hacen que esta obra merezca la pena. Eso sí, tengo tan asociado a Sean Connery con el personaje de Guillermo de Baskerville, que me chirría constantemente verle aquí con el rostro de Marlon Brando. Pero en líneas generales, tenemos un más que notable trabajo en la parcela gráfica, con un destacado dibujo a la antigua usanza, lejos de lo artificioso que suele ser a veces el hecho digitalmente.

El color es aplicado por Simona Manara, hija de Milo. Nos encontramos con una paleta de tonos apagados e incluso gelidos, que, salvo contadas ocasiones en que cambian por necesidades de la narración, confieren a la obra un aspecto un tanto lóbrego y carente de vida, pero hay que tener en cuenta que es el tipo de coloreado que una obra de estas características pide, debido al hecho de transcurrir todo entre los muros de una abadía ante temperaturas de lo más inhóspitas. Así que Manara hace un buen trabajo complementando el traído del ilustrador.

¿Merece la pena el tomo? Es cierto que tiene sus pros y contras, y me esperaba algo más redondo que además, si debía cortarse para que luego llegara una segunda parte, dicha interrupción tendría que haber sido mejor orquestada en mi opinión. Ahora bien, para un seguidor de la novela de Eco como es mi caso, ha merecido la pena adentrarme en este cómic y ver qué aportaba a este mundo su escenificación en viñetas. Para personas que no conozcan la novela o las adaptaciones audiovisuales, puede resultarles de interés darle una oportunidad a una trama que mezcla religión, misterio y muertes. Como contenido extra vienen diseños y bosques de personajes y escenarios de Manara. 



Como en muchas adaptaciones de obras cumbre de la literatura, la versión en cómic de El nombre de la rosa de Umberto Eco era uno de los productos más esperados por muchos fans de la novela o la película de  Jean-Jacques Annaud. Y claro, la llegada de este segundo tomo, tres años después de que en España se trajese el primero, se esperaba con ganas. El servidor tenía expectación por ver cómo remataba Manara su trabajo. Me he vuelto a encontrar luces y sombras como en el volumen anterior, pero sobre ello ahondaré luego. 

La sinopsis de este segundo tomo nos indica esto:

"Mientras la abadía se suma en la confusión y el miedo crece entre sus muros, el fraile Guillermo de Baskerville aviva su enconada búsqueda de la verdad. 

Cada nuevo indicio lo acerca al corazón del misterio ya una biblioteca laberíntica que atesora un conocimiento tan rico como peligroso. 

En el centro de la intriga, el novicio Adso de Melk tendrá que hacer frente a la duda, el deseo y la violencia en un viaje inicial que marcará su destino para siempre.

El primer tomo, donde ya se habían cometido varios asesinatos, terminó con Adso y la joven que tanto revuelo causó en la abadía. Al inicio de este segundo álbum, se produce la tórrida escena sexual que presagiaban las últimas páginas de la primera parte. Ahora bien, al tiempo que el joven Adso comenzará a experimentar los placeres de la carne y las dudas que ello le aporta sobre su condición religiosa, los crímenes no se detendrán en la abadía. Pero ya no queda mucho tiempo para investigarlos, pues una delegación religiosa encabezada por el inquisidor Bernardo Gui llega para, entre otras cosas, ayudar con la resolución de las muertes que han estado atormentando a la congregación local. 


Aunque Fray Guillermo de Baskerville empieza a hacer hallazgos significativos, todavía no logra dar forma en su cabeza a la resolución sobre los crímenes de la abadía. Sí que empieza a sospechar sobre la existencia de un libro que está atrayendo la desgracia sobre quienes lo leen, al igual que presta atención a la idea de que en el gran edificio octogonal del recinto se oculta algo. Para dificultar las cosas, la joven que estuvo con Adso y el deforme Salvatore serán enjuiciados por Bernardo Gui, al ser hallados en medio de lo que el inquisidor supone que es un rito demoníaco. En medio de un clima de disensión por las discusiones idealistas entre órdenes religiosas, con ese juicio inquisitorial, y la necesidad de encontrar al fin a la mente tras las muertes de la abadía... los acontecimientos se precipitarán hacia su final. 

Es curioso que respecto al Manara guionista, me encontró los mismos problemas que en el otro tomo. Aquí se le puede criticar más, pues usa demasiadas páginas para centrado en cosas que podría haber descartado (la escena de discusión entre frailes es un ejemplo, pues aquí apenas se conecta esto con la importancia que sí tenía en la novela), mientras que luego mete el turbo en el tramo final, para ofrecer unas últimas páginas tan forzadas que las viñetas no encajan de forma orgánica. Con un mejor manejo de los tiempos y una mejor elección de tramas secundarias para tener de fondo, se podría haber tenido un tomo redondo que además dispusiera de un final más calmado y menos abrupto. Por lo demás, los personajes importantes tienen sus momentos para seguir con el desarrollo de ellos, si bien es cierto que con los secundarios no sucede lo mismo. Me queda la sensación de que se ha desaprovechado mucho la faceta detectivesca de la obra (en mi obra Pequeños misterios para grandes detectives, el protagonista se disfraza en un episodio de Fray Guillermo, así que imaginad si me gusta el personaje), pero vuelvo a decir que es una opinión personal. Así y con todo, tenemos un cómic correcto que si bien no es lo que esperaba, no es mala adaptación de todas las formas.

En la parcela gráfica para mí no hay nada que achacar y sí mucho que elogiar. Superada mi dificultad para congenir con el Fray Guillermo con rostro de Marlon Brando (qué queréis, Sean Connery es la cara que asociaré siempre al personaje), pudo disfrutar mucho del trazo de Manara. Hay páginas que me han encantado como la de la llegada de Bernardo Gui a la abadía, alguno de los sueños de Adso, y otras escenas donde Manara ha logrado un acabado excepcional. Sí creo que lo abrupto del final de la obra ha impedido que tuviéramos unas mejores y más impactantes escenas del incendio de la biblioteca y la abadía, pero eso ya es más culpa del guion que del dibujo en sí. Por tanto creo que Manara ha culminado la obra de forma excelente y valorando la obra completa, ofrece un trabajo sobresaliente. 

El color de su hija Simona se mantiene como otra constante positiva en la obra. Ya dije en mi análisis anterior que una obra como esta requiere una predominancia de tonos apagados y de aspecto frío a la vista, aunque es cierto que hay varias escenas (el sexo entre Adso y la joven, o el incendio final) donde se rompe esa dinámica visual y son bienvenidas. 

¿Merece la pena la obra y en general la adaptación? Ya habiendo completado la lectura, sí que estoy contento con el producto final, mayormente por el apartado gráfico y el color. Es cierto que mis mayores decepciones han venido con la forma en que se ha presentado narrativamente la historia y el ritmo descoordinado a lo largo de la obra. Reincido en que no estamos ante una mala adaptación, pero es cierto que para mí pierde puntos por el guion, y no es tan como podría haber sido. Es posible que mi valoración no coincida mucho con otros más entusiastas que he leído, pero siempre soy honesto para bien o mal.  

La edición de Lumen trae nuevamente diseños e ilustraciones de Manara en el apartado de extras, aunque creo que en futuras reimpresiones arreglar deben la errata en los lomos de los tomos que he podido apreciar. Esto es todo por mi parte, si queréis ver más reseñas mías podéis hacerlo aquí . ¡Hasta otra y leed mucho!

3 de abril de 2026

Reseña de Soy quien amas en la sombra. La necesidad de encontrar inspiración para pintar... y hallar algo inesperado

¡Un saludo desde el rincón más oscuro que he podido encontrar en casa! Toca hablar de un cómic que forma parte de ese género tan explotado como el de las casas sombrías donde pasan cosas extrañas. Ahora bien, para que descubráis si es un cómic más o se destaca de la mayoría, tendréis que leer mi análisis de "Soy quien amas en la sombra" de Norma Editorial. 


Es inevitable pensar que, a estas alturas, el género (o sub-género si os ponéis quisquillosos) de las casas encantadas está más que trillado. Sin ir más lejos, ya sabréis que servidor tiene publicada la novela La casa familiar (Ediciones Baker Street), que precisamente trata sobre un hogar familiar en cuyo interior pasan cosas que le confieren mucha vida a la vivienda, aunque es cierto que, desde que comencé a escribir aquella obra, mi enfoque iba mucho más allá de un lugar donde han ocurrido tragedias y eso ha repercutido negativamente en todo. Pues bien, rizando el rizo, y hablando un poco de la trama de la obra objeto de reseña, tampoco es nuevo ese tipo de historia en el que un personaje necesita alejarse de todo para encontrar un nuevo hogar donde pueda recibir inspiración a la hora de escribir un libro, pintar un cuadro, ahondar en sus raíces familiares, o simplemente redescubrirse a sí mismo. 


Hace tiempo, en este blog analizaba El espíritu de Lewis de Nuevo Nueve, donde el protagonista se marchaba al hogar familiar para encontrar la inspiración necesaria a la hora de escribir una novela, encontrando allí más cosas que el estallido de su habilidad narrativa, como por ejemplo fue un amor de ultratumba y las consecuencias de aquel vínculo. Y este tipo de tramas, por trilladas que estén, siempre me despiertan la curiosidad para acercarme a ellas. De ahí que me fuera inevitable adentrarme en estas páginas y conocer a Ro, la pintora necesitaba de un nuevo enfoque para su arte. En cierto sentido, hay varias similitudes entre este cómic de Norma y el de Nuevo Nueve, aunque también bastantes y muy marcadas diferencias. Pero la creatividad, y la necesidad de impulsarla, es uno de los principales motores en ambos casos. Como también el amor hacia lo desconocido, hacia esa aparición que, en momentos de soledad, aislamiento y necesidad de afecto y comprensión, hace su entrada en escena. Y suele ser un amor dulce al principio, pero... ¿lo será también al final? Quizás el intuir cómo acabarán las cosas es lo que hace que, como lectores, tengamos esa curiosidad por llegar hasta el final de una obra en la que se van dando pistas de lo que pasará en el acto final. Pero me estoy adelantando, y sobre eso hablaré más tarde. 

¿Qué autores han participado aquí? El guionista, aunque también es dibujante en otras obras, es Skottie Young (conocido por obras como Academia Extraño o I hate Fairyland), siendo Jorge Corona (ha participado en obras como Golpe en la pequeña China: Old man Jack o Teen Titans Go!) el encargado del dibujo, y Jean-François Beaulieu (ha estado en Marvel Zombies o Star Wars: Caza Tie) el colorista. Entre ellos ya han colaborado en otras ocasiones, como por ejemplo en Middlewest. Traduce al castellano Diego de los Santos y se ocupa de la realización técnica Ro Vargas. 

¿Qué historia nos encontraremos aquí? La sinopsis nos avanza lo siguiente: 

"Una pintora llamada Ro se retira de la rutina de la ciudad a una vieja casa en un pueblo pequeño con la esperanza de encontrar paz e inspiración... pero enseguida se dará cuenta de que la musa que ha encontrado quizá no sea lo que esperaba. 

Los lectores de Stephen King y Neil Gaiman disfrutarán con esta hermosa, siniestra e inquietante historia de descubrimiento, amor y miedo."

Ro es una joven pintora que, a pesar de haber vendido bien sus últimas obras, se siente necesitada de un cambio de estilo, de una nueva inspiración para sus futuras pinturas. Es así como termina encontrando una casa en alquiler que le inspira bastante entusiasmo, teniendo en cuenta el aspecto sombrío del edificio, y sabiendo que circulan historias de fantasmas respecto a posibles habitantes de ultratumba entre aquellas paredes. No obstante, eso es justo lo que ella necesita, un lugar diferente para un nuevo comienzo. 

El principal problema con el que se encontrará Ro en los primeros días residiendo allí, será precisamente la falta de inspiración para pintar. Esto irá haciendo mella en la artista, ya que, si eligió aquel lugar, fue precisamente porque pensó que le serviría para canalizar su creatividad y dar un giro a su estilo artístico. No obstante, poco a poco empezará a tener la sensación de que no se encuentra sola en esa enorme casa, y será inevitable que se pregunte si esas historias de fantasmas tienen una base real. 


Aunque al principio Ro se sentirá asustada por esa presencia que hay en la casa, poco a poco irá notando una... inesperada atracción hacia ese ser que comparte techo con ella y que únicamente suele mostrarse en la oscuridad. Y será así como se vaya viendo la evolución de esa relación entre Ro y el ser de las sombras, que impulsará la creatividad de la chica, y al mismo tiempo irá despertando en ella sentimientos muy especiales. ¿Será duradera una relación entre pintora y modelo? ¿Lograrán amoldarse a la convivencia en unas sombras eternas mientras Ro siga habitando en esa casa con ese ser tan peculiar dentro de ella? ¿Qué nuevo estilo de pintura encontrará ella tras su conexión con las sombras y quien las habita? Varias preguntas cuyas respuestas, para quien desee saberlas, se encuentran leyendo esta obra. 

¿Qué valoración merece el trabajo de los autores? Empezando por Young, escribe una historia cuyo desarrollo va sin prisa pero sin pausa, cociéndose a fuego lento el desenlace de la obra. Es cierto que el final se ve venir un rato antes de que ocurra, incluida la última viñeta del cómic, pues, para quien ya haya leído otras obras o visto películas o series con este tema, está todo muy visto ya y rara vez sorprende algo. Ahora bien, dicho final va en consonancia con el avance de la trama desde la mitad de la obra, y aunque previsible está bien contado. No me convence del todo el que prácticamente el 90% de la historia sea dentro de la casa, porque queda coja la posibilidad de explotar otros escenarios y personajes (el único con cierto peso es el agente artístico de Ro), pero entiendo que, para lo que quería contar Young, que es la vivencia de Ro, su transformación y su relación con el ser de sombras (cosa que adecuadamente llevada en la evolución de personajes), tampoco está fuera de lugar. No obstante todo lo anterior, Young hace un buen trabajo, ofreciendo un resultado por encima de la media. 

Vamos con el arte de Corona. Se nota que fue aprendiz de Young, pues su estilo artístico se asemeja bastante al de su mentor, con esa mezcla entre lo cartoon y el trazo que suele encontrarse más en los cómics independientes americanos o incluso europeos. Quitando el hecho de que por su forma de ilustrar, Corona dibuja a veces pies y manos de forma horrorosa vistos desde planos alejados, hay que decir que, crítica al margen, tiene muy buena mano. Las viñetas transmiten dinamismo generalmente, pero también pausa cuando toca. En lo tocante al trabajo con el ser de las sombras, es cierto que durante el primer tramo del cómic no se puede apreciar, pero Corona tendrá ocasión de explayarse en cuanto las sombras vayan eclipsando todo, y se pueda ver por completo lo que hay allí. En líneas generales, me ha gustado bastante el dibujo.

Y sobre el color, me ha gustado mucho, ya que Beaulieu sabe aplicar con mucho acierto ese contraste de tonos cuando hay escenas con o sin luz, o dentro de la oscuridad, ya que ahí también hay diferentes opciones de iluminación, (como podéis ver en la imagen de al lado), pero es algo que se apreciará mejor si se lee el cómic entero. 

¿Merece la pena la obra? No reinventa nada en un género muy explotado, pero SE LEE RÁPIDO Y ESTÁ HECHA CON SOLVENCIA. Ya he comentado en otras ocasiones que no me importa que una historia no sea muy innovadora si está bien contada, porque eso también tiene su dificultad, por eso me ha dejado buen sabor de boca este cómic, y os animo a darle cuanto menos el beneficio de la duda. 

La edición de Norma es de tapa dura, y como extra trae por ejemplo las portadas de los números en grapa que salieron primero a través de Image Comics, y la editorial española ha recopilado en tomo. Esto es todo por mi parte, si queréis ver más reseñas mías podéis hacerlo aquí. ¡Hasta otra y leed mucho!