¡Un detectivesco saludo! Es vox populi mi afición por Sherlock Holmes, la célebre creación de Sir Arthur Conan Doyle, y el mejor detective del mundo de la literatura (al menos para mí). Por eso tiendo a leer los cómics que salen con él como protagonista, y me fue inevitable no querer leer el crossover en el que comparte viñetas con Arsène Lupin, la gran invención de Maurice Leblanc. Publica en Francia la editorial Le Lombard, y aquí en España es Norma Editorial.
Con personajes que comparten más semejanzas de las que cabe a primera vista (inteligencia, caracterización en cuanto a disfraces o maquillaje y resolución de misterios), era demasiado goloso el caramelo como para no querer probarlo. Por eso iré compartiendo mis impresiones de las entregas que se publiquen por Le Lombard en Francia, y que nos lleguen luego a España vía Norma Editorial.
Los autores que han creado este crossover son el guionista Denis-Pierre Filippi (en España se han publicado con su autoría cómics como Ethan Ringler - Agente Federal o John Lord), y el ilustrador Roger Vidal (en su historial figuran Fukushima: Crónica de un accidente sin fin o La niña y el cartero). Y sin más preámbulos... vamos al lío.
La sinopsis de la editorial nos dice lo siguiente:
"La insólita alianza entre el mejor detective y el ladrón más hábil del mundo.
El mejor detective del mundo y el ladrón más audaz de todos los tiempos unen sus fuerzas en la búsqueda de un objeto cuyo interior podría albergar el secreto de la inmortalidad.
Juntos se enfrentarán a una adversaria de categoría, la condesa de Cagliostro, cuya edad se cuenta en centurias y cuya astucia los pondrá a ambos contra las cuerdas."
La historia arranca con Sherlock. Él está en una casita de campo cuando recibe la visita de su hermano Mycroft, que viene a pedirle que le oriente sobre una misión secreta del gobierno. Dicha tarea, como se revelará poco después, consiste en la extracción de una persona que estaba en manos del imperio criminal de Moriarty. Aunque el gran rival de Sherlock lleva tiempo muerto, sí que quedan personas que mantienen vivas sus operaciones por el mundo. Al mismo tiempo, Lupin estará robando un objeto, y no mucho después será vencido por quien menos se espera. Será ahí cuando se encuentren Lupin y Sherlock.
Una vez que ambas figuras decidan asociarse para afrontar a un rival común, recorrerán distintas partes de Europa para intentar descubrir algo relacionado con la inmortalidad. Eso hará que ambos personajes deban intentar anticiparse a sus enemigos, aunque la tendencia será llegar cuando es tarde. ¿Lograrán Sherlock y Lupin hallar el secreto de la inmortalidad? ¿Serán capaces de funcionar como un equipo teniendo en cuenta sus profesiones opuestas?
El guion de Filippi no es muy original, ni por planteamiento ni por desarrollo, aunque hay que admitir que el cómic se lee rápido y es bastante entretenido. Hay que partir de la base de que esta versión de Sherlock, si bien guarda similitudes con el creado por Conan Doyle, es un tanto diferente. Al intentar darle un carácter que combine con Lupin, sí se desdibujan algunos de los rasgos característicos y quizás se parecen demasiado las formas de ser de ambos. Pero eso suele ser a veces la tendencia en las historias de colegueo, por lo que no me disgusta en exceso porque soy consumidor de esos contenidos. En general, y aunque no es un cómic con una historia muy profunda y no le veo el calado que requiere una reunión con figuras tan importantes de la literatura europea, cumple su función de entretener y me gustaría leer la siguiente entrega, por lo que Filippi hace una labor correcta aunque no sobresalga.


