3 de enero de 2026

Reseña de Golden West. La apasionante historia de Woan, un apache maldito que tuvo que salir adelante en una época de cambios para los indios

¡Saludos y larga vida al salvaje oeste! Cada vez hay más reseñas en este espacio dedicadas a cómics del salvaje oeste protagonizados por indios nativos americanos, y tengo el placer de seguir caminando por ese sendero con "Golden West" publicado por Norma Editorial.


Es curioso que en poco tiempo me he leído un par de cómics donde el famoso indio apache Gerónimo tiene un gran protagonismo. Uno de ellos fue "Remington 1885", donde se nos narraba un viaje que emprendió por el oeste un famoso ilustrador que quería pintar indios, y en cuyo camino se cruzaba la figura del gran líder guerrero. Lógicamente la otra obra con este personaje como uno de los protagonistas, es la que os reseño en esta ocasión, y donde no hay ningún ilustrador de por medio ávido de retratar los últimos días de esplendor del salvaje oeste, sino que los focos de la obra apuntan a otro personaje también indio. 


Lo que es útil añadir antes de abordar el análisis de la obra en sí, es que Christian Rossi, un autor con mucho bagaje en el género, ha actuado como autor completo. En este espacio he reseñado otras obras donde ha participado como "Go west young man" o "Nativos". No se trata por lo tanto de un artista que tiene un primer acercamiento al género o que lo ha hecho en ocasiones concretas, sino que Rossi cuenta con un buen listado de obras en su historial artístico. Es difícil decir si "Golden West" es su mejor obra, pero si no es así, no creo que esté muy lejos del que queráis considerar su mejor cómic. No estamos ante una historia despachada en pocas páginas no, sino que pasa de las 170 páginas, y por la calidad del trabajo final, debió llevarle bastante tiempo al autor su elaboración. 

¿Qué autor ha participado aquí? Como comentaba antes, como guionista, ilustrador y colorista está Christian Rossi. De la rotulación se ha ocupado Martín Garcés, mientras que traduce al castellano Alfred Sala. 

¿Qué historia nos encontraremos aquí? La sinopsis de Norma nos indica esto:

"Expulsado de su pueblo para evitar una maldición, el joven apache Woan debe aprender a sobrevivir. 

Tras enfrentarse solo, en la frontera noroeste de México, a las pruebas de los elementos naturales y las pasiones humanas, Woan se cruza en el camino de un guerrero cuyos hechos de armas y espiritualidad han dejado huella en la historia de los Estados Unidos y en la leyenda dorada del Oeste: ¡Gerónimo!"

La historia comienza ofreciendo una intensa escena en la que unos mexicanos son atacados por una pareja de indios que acaban con su vida. Uno de esos indios es Woan, quien protagonizará la historia, mientras que el otro es Gerónimo, el famoso líder nativo que también tendrá un importante papel en la obra. Tras esa primera escena de violencia, veremos a Gerónimo nuevamente haciendo gala de su instinto asesino en un pueblo mexicano. A partir de ahí, la obra tirará hacia atrás en el tiempo con un Woan niño, para contarnos mejor su vida.

En esos primeros compases, Woan quedará maldito tras un accidente de caza en el que su mejor amigo fallecerá. La tribu de Woan le abandonará, y él tendrá que valerse por sí mismo durante unos cuantos años. En su camino aparecerá Lozen, una guerra india que le hará durante un tiempo de guía, maestra, y por la que Woan desarrollará una intensa atracción. Más adelante, Woan conocerá a Gerónimo, a quien seguirá durante un tiempo, reenganchando ese período con la escena inicial llegado cierto punto, para continuar en adelante desde ahí. 


A partir de ahí, y para no revelaros más detalles de la trama, lo que Rossi nos cuenta tiene que ver con más cosas que le acontecen a Woan. La obra en sí es un muy buen análisis de la figura de este indio y sus peripecias, lidiando siempre con la carga de su "maldición" ante otros semejantes. También se retrata la gran animadversión entre mexicanos e indios, ya que los casacas azules que aparecen en el cómic tienen un papel más secundario, principalmente en la gestión de reservas, que a la postre fue uno de los últimos clavos en el ataúd para la libertad del pueblo indígena americano que aceptó este modo de vida. Me ha sorprendido muy gratamente el final, porque muestra una conexión que no hacía yo en mi cabeza para rematar la obra con algo que me ha dejado descolocado en el mejor de los sentidos.

¿Qué valoración merece el trabajo del autor? He de admitir que la faceta de Rossi como guionista no llega al nivel sobresaliente alto del dibujo. En esta parcela le asignaría un notable, porque la historia, que está muy bien contemporizada en cuanto a la narración en la mayor parte de páginas, sí que tiene varios saltos bruscos en la narración. De hecho, tuve que volver atrás y adelante en algunas páginas para ver si me había saltado algo. Al margen de eso, me ha gustado mucho la confección del personaje de Woan, la forma en que se va sobreponiendo o adaptando a lo que le sucede (me encantó cómo su odio por el hombre blanco empieza a tornar en aprecio cuando hace sus primeras amistades con unos buscadores de oro), y me generó satisfacción ver cómo, pese a todo lo que ha vivido, pudo adaptarse a los tiempos para encontrar una forma de seguir viviendo y ser feliz. Hay muchos pasajes violentos en la obra, y como fan del western los he disfrutado mucho. No falta una acertada interacción de personajes, destacando la dinámica entre Gerónimo y Woan, o entre este último y Lozen. En definitiva se trata de un cómic que Rossi ha realizado con mucho acierto salvo esos giros bruscos en la narración, y que me deja buenas sensaciones.

En lo referente al Rossi ilustrador... está espectacular. Ya avanzaba antes que, sin saber la velocidad a la que termina este autor las páginas, le debió llevar un buen tiempo confeccionar este cómic. Pero merece la pena. Su dibujo de trazo fino y generoso en los detalles es una delicatessen. Los rostros de los personajes dicen mucho en esas viñetas que, como algunas de las que veis en la imagen adjunta, usan esos primeros planos para fomentar una mayor verosimilitud en las reacciones. El diseño de los escenarios, las escenas de guerra, el movimiento de los caballos, todo está perfectamente diseñado en la mayoría de ocasiones, y uno llega a sentir que, más que leer este western como espectador, a poco que se descuidara podría estar viviéndolo desde dentro. A este altísimo nivel de dibujo ayuda el color con acuarelas, lo que le dota a la obra de un agradecido toque de vieja escuela, alejado de tanto cómic digital como hay hoy en día. El uso de Rossi de los colores ayuda mucho en el disfrute de los paisajes, los fenómenos meteorológicos (tormentas de polvo o lluvia), y otras cosas de la obra. 

¿Merece la pena el cómic? Desde que leí las primeras páginas, sabía que ESTAMOS ANTE UNA OBRA SOBRESALIENTE. Este cómic debería gustar tanto a los fans del western, como a quien no lo sea y tenga acercamientos puntuales o se estrene con el género. Aunque en cuanto al desarrollo de la historia Rossi falla en algunos momentos, en líneas generales rinde a muy buen nivel, sobresaliendo en el apartado gráfico. 

La edición de Norma es en tapa dura y a gran tamaño, lo que maximiza el disfrute del dibujo del autor. Y esto es todo por mi parte, si queréis ver más reseñas mías podéis hacerlo aquí . ¡Hasta otra!