¡Un saludo al estilo inglés! Eso sí, tened cuidado en esta ocasión que la muerte nos acecha en cada esquina, especialmente si uno tiene la mala idea de colarse en una reunión del club británico que da nombre al tomo objeto de reseña. Se trata de "Green Manor" de Nuevo Nueve.
El mundo del cómic no deja de sorprenderme. Aunque la obra que os analizo vio por primera vez la luz en Francia en 2005 y había sido publicada en nuestro país hace unos años por Dibbuks, yo no he reparado en ella hasta este 2026. Y vaya joyita, especialmente para quienes amamos las historias de este corte, donde hay asesinatos, misterios, retos mortales y otras situaciones peliagudas, barnizadas con la mordacidad inglesa aunque el guionista no tenga esa nacionalidad. Si pensabais que el único lugar con una alta tasa de mortalidad en las viñetas es Mega-City Uno, lamento deciros que el Green Manor también se pone las pilas en ese terreno. ¡Lo raro es que queden socios que lo mantengan en pie!
¿Qué autores han participado? El guionista es Fabian Vehlmann (creador de obras como "Dulces tinieblas" o la saga "Solos"), ocupándose del dibujo Denis Bodart (ha trabajado en "Amores frágiles" o "Casacas Azules: Historias cortas"). De la maquetación de ocupó Kiaru Yoru y de la traducción al castellano Lorenzo F. Díaz.
¿Cuál es la historia que se nos cuenta? La sinopsis de Nuevo Nueve es la siguiente:
"A primera vista, el muy selecto club Green Manor se parece a cualquier otro club inglés. Sin embargo, detrás de sus espesas paredes, en sus mullidos sillones, se esconde la mayor pandilla de estafadores, canallas y asesinos que la Reina Victoria ha conocido jamás.
Dieciocho historietas criminales. Es el regalo que os hacemos con Green Manor, en esta nueva versión con dos historietas nuevas. Los caballeros del club se reúnen regularmente para desvelar los secretos que guardan callados y los misterios que han oído en la calle en una especie de competición sórdida y retorcida.
Especialistas en el arte de cometer un crimen con estilo en el macabro Londres del final del siglo XIX sin que te pillen. Los guiones unen el ingenio de Conan Doyle a la tensión misteriosa de Poe."
A través de 18 historias cortas, se nos cuentan diferentes sucesos que arrancan siempre desde el club Green Manor. El denominador común es la muerte de algún personaje como poco, sea socio o no. Hay desde un episodio con dos cazadores decidiendo que la gloria les llegará a aquel de los dos que acabe con la vida del contrincante, a otro donde una postdata es más peligrosa que nunca en un mensaje.
Un modus operandi cambiante en una serie de asesinatos, la autopsia del cuerpo de William Blake, un asesino dimensional, 21 alabardas para acabar con la vida de Sir Arthur Conan Doyle, una trágica historia escondida en una pintura, un asesinato por encargo que sacará de su hábitat a un trabajador del club o una maldición de sangre campan a sus anchas por estas páginas donde la tragedia sobrevuela cada acto.
En definitiva, y aunque sí es cierto que llegado cierto punto se nota falta de variedad en cuanto al tipo de sucesos que acaecen a los miembros del club (no habría estado mal meter tramas de robos, estafas o engaños que era algo muy característico de la interesante serie de cómic de Los Aristócratas, y que en formato televisión me encantaba de la española Los ladrones van a la oficina), estamos ante una historia estimulante, absorbente y trágica, ya que uno lee las páginas pensando en la inminente tragedia que le acontecerá a algunos miembros del club. ¡No se libra ni el mayordomo de formar parte de alguna trama mortal!
¿Qué valoración merece el trabajo de los autores? Me he extasiado con las historias de Vehlmann, acertadamente cortas todas ellas para potenciar sus giros de tuerca y la mordacidad de sus propuestas. Es cierto que hacia el final se echa en falta que no haya algunas con menos muertes y sí otro tipo de delitos (como ya comentaba antes, con el toque inglés habría sido divertido), pero la obra me deja muy buen sabor de boca. No me esperaba la trama relacionada con Sir Arthur Conan Doyle, pese a que sí que hay algún otro episodio relacionado con otra figura histórica, y me ha gustado que tenga que ver con la ejecución de un crimen perfecto y que deje huella. Por lo demás, esto es como todo, en una antología con tantos episodios habrá algunos que os gusten más que otros, pero desde mi punto de vista el nivel global es muy alto, y debe primar en la valoración el hecho de condensar en tan pocas páginas tramas dinámicas y con sus giros argumentales.
El estilo gráfico de Bodart, aunque de primeras me chocaba, me parece el más indicado para esta clase de obra, y termina uno saboreando sus propuestas visuales para cada historia. Aunque su trazo pueda parecer de primeras apresurado y da la sensación de que muchos dibujos son bocetos en los que apenas se ha pulido el trazo de personajes, sí que se esconde un gran nivel de detalle. Por eso influye que uno se termina habituando al estilo de Bodart a lo largo del tomo, porque se le aprecian más virtudes que carencias, y es una muy buena elección para lo gráfico.
El color corre a cargo de Scarlett, el propio Bodart, y Étienne Simon, y en líneas generales cumple bien su cometido, con momentos donde brilla más por la forma en que se produce la simbiosis visual con algunas historias, mientras que en otras ocasiones pasa de forma más discreta. Pero en líneas generales me resulta cumplidor.
¿Merece la pena el cómic? Tenía claro desde el principio que ESTAMOS ANTE UN EXCELENTE CÓMIC para los amantes del misterio y los asesinatos. Más que nada porque en cada episodio fallece alguien prácticamente, y unas veces se comparte al principio el motivo y otras viene con el giro final. En cualquier caso a mí personalmente me ha encantado este cómic, y aunque es cierto que llega un punto donde tanta muerte pierde su efecto y habría estado bien meter algo más de variedad, disfruté y mucho de descubrir los secretos del Green Manor.
La edición de Nuevo Nueve es preciosa, diseñada para dar la sensación de un material de lectura envejecido (al estilo de la publicación que hicieron con Belladona o Los demonios de Alexia), y las páginas son de buen tacto. Como extras vienen bocetos del ilustrador, que eso siempre es interesante. Y esto es todo por mi parte, si queréis ver más reseñas mías podéis hacerlo aquí. ¡Hasta otra!




Hola JC!! Cuánto tiempo sin escribirte!! Espero que estés bien, personal y profesionalmente!! En cuánto a este cómic, me pasó un poco como a ti, que el dibujo a primera vista, no me llamó nada la atención, pero después de leer tu análisis, ya me has hecho entrar dudas!! jejeje. Un saludo y te sigo por aquí!!
ResponderEliminarSaludos Johan, aunque el trabajo y las opos me tienen más limitado de tiempo, todavía sigo por aquí jeje. Espero que estés bien por tu parte. El dibujo tiene a su manera un aire a lo Guy Davis en AIDP, que parecía que dejaba sin retintar muchos bocetos pese a meter infinidad de detalles, pero con el paso de los capítulos se te hace el ojo a él. Al menos así me pasó, por lo que espero que te guste el tomo si lo terminas leyendo. ¡Otro saludo!
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