1 de octubre de 2026

Reseña de Obras Maestras Marvel: Los Cuatro Fantásticos de John Byrne. Un viaje por una de las mejores etapas de la primera gran familia marvelita

¡Un fantástico saludo! Hay algo curioso cuando uno se reengancha a los cómics, como fue mi caso, hace unos cuantos años, y es que ya se habían publicado muchas grandes etapas que si no definieron por completo a un personaje o grupo de ellos, les volvieron a posicionar en el podio de las mejores obras de Marvel. 

Desde hace tiempo algunas personas me decían, cuando empecé a leer cosas de los Cuatro Fantásticos (4F si me permitís abreviar), que tenía que acercarme a la extensa etapa que tuvo John Byrne, como autor completo, con la gran familia marvelita. También era una recomendación en webs de cómic, y como cada vez que me acercaba a un trabajo de Byrne en Marvel lo disfrutaba, pues tarde o temprano iba a llegar a este punto.

Mi intención aquí es ir compartiendo mis sensaciones tras leer esta etapa, para lo cual me he decantado por el formato de Obras Maestras Marvel, que consta de 7 tomos. Este material ha salido en otros formatos como un coleccionable de quiosco o los tochos de Marvel Héroes, por lo que tenéis opciones de sobra para leer este trabajo de Byrne. Así pues... ¡Es la hora de las reseñas!

Tomo 1 de 7

Hay que tener en cuenta que por lo general, cuando un nuevo autor desembarca en una colección, no siempre se consigue ofrecer desde el principio las mejores historias. Esto es un proceso que requiere un poco de margen, aunque también es verdad que John Byrne ya tenía bastante fama en el mundo de los cómics por su enorme talento. 

Por ejemplo había ilustrado las aventuras de Puño de Hierro en su primera serie regular (lo menciono porque me encanta el personaje), pero también había dado el talegazo junto a Chris Claremont en los X-Men. Ya había hecho cosillas con los 4F en otras series antes de ocuparse de la colección del grupo en 1981. Y lo que decía antes no habría que aplicarlo a Byrne, pues desde el inicio, ya iba mostrando un buen trabajo con los personajes, a pesar de que las primeras historias serían para ir cogiendo el pulso a esto. 

La descripción de Panini para este tomo es la siguiente:

"Los 4 Fantásticos vuelven a las esencias, de la mano de John Byrne. Este tomo presenta su debut como autor completo de La Primera Familia, en una de las más celebradas etapas de la historia de Marvel. 

Byrne renovó el núcleo de los personajes, revitalizó viejos enemigos, introdujo nuevos conceptos y dio a Los 4 Fantásticos una vitalidad increíble. La Primera Familia regresa a la grandeza de sus primeros tiempos, en un tomo que celebra el vigésimo aniversario de su nacimiento. 

Incluye también un Annual a cargo de Steve Ditko, el mítico Fantastic Four Roast y un montón de materiales extra. Restaurada a partir de los originales, esta es la edición definitiva de uno de los verdaderos clásicos de Marvel."

Ante esto, lo primero que uno puede pensar es... ¡Arrea, ya siento unas enormes ganas de empezar a leer esta mandanga! Y lo puedo refrendar, porque así me noté yo, entre la descripción y todos los buenos comentarios que me habían hecho de esta etapa en los últimos años. El tomo y la estancia propiamente dicha de Byrne como autor completo empieza con Diablo el alquimista como villano (lo cual es curioso, porque muchos años después, en la famosa etapa de los 4F de Carlos Pacheco, Jesús Merino y Rafael Marín, ese mismo villano sería el que abriría aquella época en un buen guiño al pasado). Ahí los personajes serán atacados individualmente por esbirros de Diablo, y comenzaremos a verles en acción. Luego hay por ejemplo una aventura protagonizada en solitario por Johnny Storm (la Antorcha Humana), quien tendrá que hacer un último favor por un chico que le hacía la vida imposible en el instituto, pero antes de ser ejecutado en prisión le envía una carta. 


También hay espacio para una trama protagonizada por un hombre que parece el típico americano medio, pero que posee un poder extraordinario, aunque muy peligroso al no ser él consciente de ello y querer ver a los 4F en acción en una visita a Nueva York. Entre otras muchas historias, porque tampoco deseo destriparos demasiado, no faltará la aparición del Doctor Muerte, ni de otro clásico de los inicios del grupo como el Amo de las Marionetas. Incluso tienen su presencia en estas páginas Mercurio y los Inhumanos, que necesitan buscar otro lugar para instalarse, y la queridísima Tía Petunia. Sumadle a eso el gran secreto de Frankie Raye, la novia de Johnny en esta época, así como un número especial para celebrar un aniversario de los 4F en clave humorística, y alguna que otra sorpresa... ¡Y tenemos un tomo inicial la mar de adictivo!

Comenzando a valorar la labor de Byrne en la faceta escritora, hay que decir que desde el comienzo ofrece argumentos interesantes, y los números se leen con soltura. Es cierto que Byrne no ofrece una narrativa rompedora en cuanto a la manera de diseñar sus historias, sino que bebe más de los mecanismos clásicos de la época. Puede que eso no termine de encajar con las personas que estén más habituadas a leer cómics actuales o de los últimos años, pero a poco que leáis este primer tomo, ya iréis cogiéndole el manejo. Y os aseguro que será para bien, pues en otras décadas pasadas en una sola grapa podían pasar muchas cosas, aspecto que hoy en día es más complicado, donde se estiran argumentos y lo raro es encontrar historias auto conclusivas. Byrne, en estos primeros números, ofrece un buen trabajo con los personajes, y se nota que quiere darle más importancia a Sue Richards (para los despistados, la Mujer Invisible), pues ella va experimentando un crecimiento en sus habilidades. La dinámica entre Ben Grimm (La Cosa) y Johnny de momento no es tan continua como en otras épocas con continuas riñas entre ellos, pero tampoco está mal abordada. En definitiva tenemos unas historias que sirvieron a Byrne para tomar el pulso a la colección, y que me han dejado muy buena impresión. 

Respecto al apartado gráfico, con la gran cantidad de cómics de Byrne que había leído antes, sabía de sobra lo que podía esperar. Un trazo clásico pero muy limpio y lleno de detalles, un diseño dinámico de personajes, un buen tratamiento de la expresividad, el toque espectacular en cualquier escena de acción, y la tranquilidad de que hasta Byrne en un mal momento (ojo, no he detectado ninguno aquí, es un decir) era mejor que muchos artistas famosos de la época. El hecho de que Byrne haga de autor completo es algo que valoro mucho, y siempre que un artista hace esto, mi forma de valorar es diferente por la dificultad de abordar al mismo tiempo narrativa visual y escrita. Pero Byrne ilustra páginas muy buenas en muchos aspectos diferentes, ya sean de personajes en grupo, o pasajes de acción más elaborados, y me ha gustado ver los retos que se proponía. No encuentro nada de malo que decir, porque como decía al principio, he leído muchos cómics suyos precisamente porque me encanta su forma de ilustrar, y con esto ya me tenía ganado de antemano. No por nada fue durante varias décadas uno de los artistas top del mundo de superhéroes.

Sobre si merece la pena o no el tomo... es una lectura fantástica que animo a todo el mundo a descubrir. No es imprescindible ser fan de los 4F previamente, porque hay argumentos suficientes para que os empecéis a encariñar con ellos a raíz de estas primeras aventuras de Byrne. Además, me encanta este formato de Obras Maestras Marvel por su encuadernación elegante y por su peso ligero, por lo que también os animo a probar con él. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Si has llegado hasta aquí, significa que has dedicado un tiempo a leer estas líneas. Gracias por hacerlo. Adelante, ahora no seas tímid@ y cuéntame tus impresiones al respecto. De igual modo, te animo a compartir este texto con más gente para que llegue lo más lejos posible.