20 de agosto de 2026

Reseña de Danny Ketch: Motorista Fantasma - Un corazón oscuro. Una aventura en los primeros tiempos del personaje con la presencia de Johnny Blaze

¡Un fantasmal saludo! Dentro de mis géneros narrativos favoritos, se encuentra el sobrenatural, con o sin terror para aderezarlo. Por eso no tuvo mucho misterio el saber en su día si iba a gustarme un personaje como el Motorista Fantasma de Marvel.

Es verdad que no recuerdo si mi primer contacto con el personaje, que fue hace bastantes años, vino con el visionado de la película protagonizada por Nicholas Cage (la primera, que la segunda fue un engendro que me esfuerzo por olvidar) o con algún cómic. Sea como fuere, me despertaba bastante interés este héroe marvelita. De hecho hace un tiempo, y junto a otros compañeros de La Tierra Salvaje, grabamos un programa dedicado a las primeras historias protagonizadas por Johnny Blaze, así que dejo aquí el enlace para quien quiera escucharlo. 

La Tierra Salvaje 5x02 - Las motos también las carga el Diablo

Hace poco cayó en mis manos este cómic objeto de reseña, protagonizado por Danny Ketch, quien fuera, por su aparición editorial en 1990, la tercera encarnación del Espíritu de la Venganza. Y me lo leí con muchas ganas. Aunque la valoración vendrá más abajo. 


¿Qué historia podéis esperar aquí? Dice la sinopsis lo siguiente:

"Vuelve a la época en la que se derramó sangre inocente y nació un Espíritu de Venganza.

Una guerra de bandas está estallando en toda la ciudad de Nueva York, con Danny Ketch atrapado en el medio.

Pero si solo son bandas rivales matándose entre sí, ¿porqué tiene que involucrarse el Motorista Fantasma?

¿Y qué tiene todo esto que ver con Johnny Blaze?"


Antes de hablar de esta trama, hay que poner un poco de contexto. Aunque se puede leer perfectamente sin saber quién es Danny Ketch o sin haber leído sus primeros cómics, estamos ante quien fuera el tercer hombre en llevar en su interior el Espíritu de la Venganza. Al llegar en la década de los 90, que fue una época en la que hubo tendencias visuales muy peculiares y excesivas en los cómics de superhéroes (personajes hipermusculados y que ocupaban casi viñetas enteras por ejemplo), la irrupción de Danny Ketch sí que trajo algo bueno para renovar un personaje como el Motorista Fantasma. Pasamos de tener un diseño más clásico a otro donde la moto era muy diferente, el personaje llevaba pinchos por todas partes, y además se le añadieron algunos poderes nuevos como la Mirada de Penitencia. El guionista Howard Mackie fue el cocreador de esta versión del personaje, y me pareció muy interesante que hace poco tiempo haya querido regresar a los primeros tiempos de Danny Ketch para contarnos una nueva historia.

Dicho lo anterior, habrá algunas viñetas dedicadas a que sepáis cómo se convirtió Danny Ketch en el Motorista Fantasma, qué pérdida sufrió, y qué tipo de problemas debe afrontar en lo que es su nueva vida. Aparecerá un personaje que va confiriendo grandes poderes a algunos villanos o simples matones callejeros, pero que tiene una finalidad concreta, ya que este ser que aparece aquí y allá sirve a otro villano que no tardará en salir en el cómic. Y claro, ante estas nuevas amenazas de corte sobrenatural, será este nuevo Motorista Fantasma quién deba hacerles frente.

Pero no lo hará solo, pues este cómic tiene a Johnny Blaze como otro de sus protagonistas. Ambos personajes, aunque no esperan lo que les vendrá, tendrán que luchar finalmente contra una gran amenaza que además tiene secuestradas a las personas que más les importan en este mundo. Así que Ketch, en su nueva condición de Espíritu de la Venganza, y Blaze, que ya no tiene los poderes pero sigue siendo un tipo que puede dar guerra, tendrán que hacer equipo para lograr salir victoriosos.

El guionista de esta miniserie es Howard Mackie (ha trabajado anteriormente con otros personajes como Spiderman o Veneno), quien conoce de sobra a Danny Ketch por haber sido uno de sus creadores. Me ha parecido interesante que Mackie se retrotraiga a los primeros días de Ketch como Motorista Fantasma, para contarnos una historia que en algún punto creo que mete la pata con la continuidad, pero que en mi caso lo paso por alto porque me he entretenido bastante con esto. 

Este cómic tiene los elementos que usara el guionista con el personaje ya en los 90, esto es, un toque sobrenatural, algo de terror, y un buen trabajo con el trasfondo de Ketch y la forma en que digiere su nueva naturaleza. Es verdad que el cómic en sí no tendrá mayor trascendencia, pero ver a Ketch y Blaze en una nueva aventura juntos me ha resultado muy agradable y he leído con ganas esta obra. Así que sin que sea una joya, sí que Mackie hace una labor muy competente en lo que a mí respecta.

El dibujo corre a cargo de Daniele Picciotto (ha trabajado con personajes como Lobezno o Predator), artista al que no conocía, pero que realiza una labor bastante destacada. Picciotto consigue darle a esta miniserie esa aura de cómic oscuro que tanto caracteriza las historias de las últimas décadas de este personaje. Me gusta el diseño de los villanos, y la presencia que tienen otros antagonistas que sí son más conocidos como el Espantapájaros o Apagón. 

La acción está bien plasmada y hay un buen trabajo de fondo en las viñetas, lo que ayuda a sentir más terroríficos (es un decir, no es que acojonen) algunos de los escenarios por los que se mueven los personajes. Así que en definitiva, me ha gustado conocer el tipo de dibujo de Picciotto.

Por último pero no menos importante, decir que sí me ha gustado bastante este cómic. Sí, no llega a las mejores aventuras que escribió Mackie con el personaje en los 90, pero me ha gustado más que algunas de las historias de la última década que han escrito otros autores. Se trata de una miniserie con regusto nostálgico, entretenida y que ofrece lo que uno puede esperar, y os permitirá conocer a Danny Ketch si no sabéis quién es y queréis cambiar eso, o bien tendréis una aventura completa con dos de los personajes que han sido el Espíritu de la Venganza. ¡Ojito que os aplico la Mirada de Penitencia!


16 de agosto de 2026

Reseña de Marvel Deluxe - El Castigador: El rey de los asesinos. Una historia donde Frank dirige a La Mano, se explora su infancia y vuelve a la vida su difunta esposa

¡Un marvelita saludo! No es ningún misterio para quien me conozca que me gusta el personaje del Castigador. Quizás porque, como pasa en muchas historias del oeste, la mayoría de sus problemas con malas personas los resuelve por la vía rápida y sin que el villano de turno vuelva a corto plazo. 

Y como disfruto leyendo los cómics donde aparece el justiciero de la calavera en el pecho, me animé en su día con la etapa de Jason Aaron en la continuidad actual (ya que el autor también trabajó en la Línea Max con el personaje), y que hace poco más de un año de la fecha en que publico esta reseña, salió editada en formato integral en el Marvel Deluxe, una colección que me gusta por su encuadernación en tapa dura y el acabado. 


¿Qué historia tenemos en este tomo? La sinopsis nos adelanta lo siguiente:

"¿El final de la guerra de El Castigador? Nacido de la tragedia. Dedicado a la guerra. Imparable en su rabia. Como El Castigador, Frank Castle se ha convertido en el asesino más consumado que el mundo haya visto jamás. 

Ahora es el momento de que se enfrente a su verdadero destino. ¿Qué impactante secreto del pasado de Frank lo convencerá de tomar las riendas del clan de asesinos más notorio del Universo Marvel? 

Y una vez que Frank se convierta en el señor de La Mano, ¿significará también el fin de El Castigador? Una exploración épica del pasado, oscuro y violento, y el futuro inevitable de uno de los personajes más icónicos de Marvel."

Recuerdo que en su día, cuando terminé de leer la maxiserie, no sabía cuánto tiempo dejarían en el dique seco al personaje en cuanto a publicaciones a corto plazo. Tranquilos, no es que fallezca, no es un spoiler, pero sí que la historia de Jason Aaron tiene un final concreto, y es de los que deja a uno sin saber cuándo y de qué manera volverá Frank Castle a las calles. En tiempo real, la maxiserie terminó de publicarse en EEUU en 2023, mientras que la miniserie del formato Red Band (la tenéis reseñada aquí por servidor), llegó ya en la segunda mitad del 2025. Tarde o temprano Frank iba a volver, y ahora ya llegará de nuevo una serie regular. 

En cualquier caso, lo que esta historia objeto de reseña explora, es la infancia del personaje por un lado, y su presente como nuevo asesino supremo de La Mano. ¿Cómo es posible que Frank se haya asociado con esta organización criminal? Porque ellos han resucitado a María, su mujer. Aparte de eso, en el seno de La Mano creen que Frank Castle es la encarnación del mal en su más pura esencia, una bestia que estaba predestinada a liderarles. Por si no fuera poco, y mientras Frank va liderando al grupo criminal aquí y allá, Ares, el Dios de la Guerra, también tiene algo que decir y será una de las amenazas a afrontar, aunque no la única. 


Por otra parte, en la infancia del personaje lo que se explora, yendo un paso más allá en cuanto a ahondar en el pasado de Frank Castle (esto ya lo hizo Garth Ennis en la Línea Max, retrotrayéndose a su período en Vietnam, dándose la curiosidad de que Aaron, en la continuidad, va mucho más atrás, al Castigador niño), es el hecho de que el asesino interior ya estaba ahí latente. Es decir, que no necesitó ver cómo fallecían su mujer e hijos en una guerra de bandas para liberar al Castigador. Presentado como un ser incapaz de sentir afecto por nadie realmente y que actúa por pura atracción hacia la violencia, es lo que se explora en los flashbacks del pasado. 

Los guiones de Jason Aaron (en su tiempo en Marvel ha escrito largas etapas de Lobezno o Thor), que exploran varios caminos que uno no esperaría fácilmente antes de leer la etapa, están centrados en los flashbacks de la infancia y en el presente, donde el nuevo líder de La Mano debe seguir con su cruzada criminal aunque ya no lo haga en solitario. La maxiserie en sí es entretenida. No me termina de resultar muy orgánica porque estoy acostumbrado a otro tipo de trato del personaje, y verle en esta especie de rollo místico con La Mano no me cuadraba del todo inicialmente. Pero es innegable que los capítulos se leen del tirón y que la historia es interesante porque trata de abordar un acercamiento menos típico hacia el personaje. Menos me convence que ya desde la infancia sea un psicópata (seamos sinceros, puede gustar el Castigador pero no es un angelito precisamente), pero hay que entender que, en la línea en la que va la maxiserie de querer explorar terrenos más desconocidos, opte por ir con esa idea hasta el final.

Los dibujos del presente recaen sobre Jesús Saiz (ha trabajado en otras series marvelitas como el Capitán América o Doctor Extraño), mientras que los del pasado son obra de Paul Azaceta (se le ha podido ver un poco en AIDP: Integral 5 o en Paria). Para mí gana por goleada el trazo de Saiz, más pulido, limpio e imponente, destacando en escenas de acción o cuando los guiones tratan de potenciar la trama mística de la trama. Es cierto que no me termina de convencer siempre este autor (eso ya me pasó con su labor en otras series), porque tengo una sensación un tanto artificiosa con sus dibujos, como si los personajes fuesen muñecos de cera cuando se le aplica color. Pero es innegable que Saiz es mejor narrador visual que un Azaceta que no me gustaba ya de antes, y que tampoco me parece la elección adecuada para esta serie. Pero esto es una opinión personal.

En conclusión, se trata de un cómic entretenido, que guste más o menos, sí intenta ofrecer un acercamiento distinto al personaje en la continuidad más reciente, y que tiene su relevancia, ya que tras el final, y como decía antes, el Castigador ha estado un tiempo sin publicaciones donde sea cabeza de cartel. Como me gusta el formato Marvel Deluxe actual, y aunque no siempre sacan tomos integrales que recopilen en un solo volumen una etapa de un personaje, os animo a darle una oportunidad a este El Castigador: El rey de los asesinos.  

Y esto es todo por mi parte, si queréis ver más reseñas mías de cómics Marvel podéis hacerlo aquí .

11 de agosto de 2026

Reseña de Marvel Must Have. Uno de mis formatos favoritos por la información de interés que ofrece como complemento

¡Saludos! Uno de los formatos que más me gusta en los últimos tiempos en Panini, es el Must Have. Soy consciente de que a muchas personas les molesta la banda dorada que le ponen en la parte superior de la portada a los cómics de esta línea. A mí es que no me disgusta, por lo que poco me quita el interés eso. 

Para mí el punto fuerte de los cómics lanzados en esta línea, está en el hecho de que al final del todo, viene un apartado de extras que trae información de los autores, de la génesis de la obra, un cronograma con algunas lecturas recomendadas para saber más o expandir la lectura con otras obras relacionadas, así como algo más de información de interés. Conciso, breve y útil. Al menos para mí. No tengo todos los cómics editados en esta línea, pero sí que acudo a ella cuando sale algo que llevo mucho sin leer, o bien no he abordado nunca pero está en listados de obras a tener en cuenta de algún personaje, grupo o evento. 

Por aquí subiré algún análisis que haga de cómics que lea de esta línea en el futuro y me gusten, para que os sea de utilidad saber más sobre la obra. 


La muerte del Doctor Extraño 

La muerte en en el mundo de los superhéroes no suele ser algo permanente. Al menos no con villanos clásicos o con personajes que llevan tantos años activos editorialmente, que enterrarlos para siempre es contraproducente. Ahora bien, hay algo interesante en ver de qué forma la pérdida de un héroe afecta a quienes le conocían, y cómo se produce su caída a los brazos de la muerte. No es tan importante la rapidez con la que vuelve al mundo de los vivos, sino la forma en que lo consigue y si eso tiene algún precio a pagar.

En esta ocasión, el guionista Jed MacKay (entre otras series, ha escrito notables etapas con el Caballero Luna o Gata Negra) nos plantea también la muerte de Hechicero Supremo, y la investigación por él mismo de su fallecimiento. Pero eso os lo aclararé más adelante.

¿Qué historia tenemos aquí? Comparto la sinopsis de Panini:

"El último capítulo en la vida del Doctor Extraño. El Señor de las Artes Místicas defiende a nuestro planeta de los sobrenatural: amenazas interdimensionales que ningún héroe de la Tierra puede manejar. 

¿Qué ocurre si muere repentinamente? ¿Quién protegerá el mundo? ¿Y quién asesinó al Hechicero Supremo?"

Para quien no estuviera siguiendo las últimas etapas del Doctor Extraño en el año 2021, cuando se publicó la miniserie sobre su muerte, conviene precisarle que Stephen Extraño, que había estado entre otros lugares por el espacio, logró recuperar la habilidad en sus manos. Eso le permite por ejemplo que realice una operación al principio de este tomo. Pero claro, seguir vinculado a la medicina no quita el hecho de que debe continuar con su labor de Hechicero Supremo del planeta. Por lo tanto ayudará en muchas situaciones a otros héroes o personas normales. Y tras un intenso día de trabajo, será asesinado y a su cadáver le serán extirpadas las manos. Eso implica que habrá un vacío de poder, pues al no estar muerto del todo, no puede haber otra persona que cumpla su cometido para la nueva gran amenaza mística que vendrá. 


El giro de la historia viene en que será el propio Doctor Extraño, en una versión más joven, quien investigará su asesinato. Es la única forma de poder hacer frente a las tres villanas que vendrán a la Tierra y derrotarán a Los Vengadores en su primera demostración de poder. Tal es el miedo que causan estas tres brujas, que otros Señores Supremos de la hechicería han aprovechado la caída de los portales del planeta para refugiarse aquí. Ayudado por Wong y Clea, y con la inestimable compañía del perro Bats, esta joven versión de Extraño tendrá que descubrir quién acabó con su yo del futuro, y cómo recuperar algunos objetos de poder que le fueron robados. También habrá ocasión para que este Extraño, más arrogante que el actual, se dé cuenta de hasta qué punto le cambiará la vida en el futuro. Y lógicamente... la nueva amenaza para el planeta volverá a atacar. ¿Bastará con esta versión de Extraño para evitar el desastre?

El trabajo de MacKay hay que valorarlo teniendo en cuenta que él se ofreció para escribir al Doctor Extraño, pero cuando le dijeron en Marvel que sí, le impusieron que el personaje debía morir. El hecho de que hubiera una versión joven de Extraño para un caso de emergencia tampoco fue idea del guionista, pero hay que decir que este cómic es muy entretenido, absorbente (leí en su día las grapas en distintos días, pero con este tomo no paré hasta acabarlo en una tarde), y se nota que Clea iba a ser en el futuro un personaje con más protagonismo del que gozó en los últimos tiempos. Es verdad que las villanas que trae MacKay como gran amenaza, no terminan de asentarse mucho como grandes rivales pese a que hay momentos para que se luzcan, pero no llego a sentir en exceso que haya un peligro de muerte para los habitantes de la tierra. En cambio, diría que los grandes aciertos de MacKay son centrar la historia en lo que el joven Extraño va viendo sobre lo que le habría deparado el futuro, así como la trama que, pese a que se podía haber potenciado más, trata en clave detectivesca la resolución de la identidad de quién mató a Extraño. No falta la típica escena de las pelis de misterio donde los personajes son reunidos en un mismo escenario para que se revele quién hizo qué. En líneas generales, este tomo me ha resultado bastante disfrutable pese a las cosas que me chirríen un poco, ya que en dos lecturas en épocas distintas, me he quedado muy contento. 

El dibujo corrió a cargo de Lee Garbett (que tiene en su historial trabajos en Loki: Agente de Asgard o en Spiderman, Hulk y Masacre: Guerra de identidades), al que apenas conocía antes de leer en su día las grapas, y del que eché de menos que no se ocupara luego de la parte gráfica de la serie regular del personaje en la que sí siguió MacKay tras esta muerte. Garbett tiene un trazo dinámico, acorde a lo que es ya un estilo gráfico habitual en los últimos años en Marvel, y en algunas escenas me ha recordado a El juramento, una de mis historias favoritas del Doctor Extraño. El diseño de las brujas me ha gustado mucho, y creo que Garbett realiza buena labor con las emociones que deben mostrar algunos personajes (especialmente Extraño y Clea), cuando hay escenas que buscan profundizar en ellos, lo que permite que uno disfrute un poco más de la intensidad del momento. Como decía, me habría encantado que este ilustrador hubiera seguido vinculado al doctor más allá de esta miniserie, pero únicamente volvería para una aportación puntual y poco más. En cualquier caso, para mí ha sido un placer volver a disfrutar con su trabajo en esta relectura. 

¿Merece la pena el cómic? Para mí sí, es muy recomendable, ya que ofrece una historia intensa y adictiva, donde uno asiste a la muerte (y algunas cosas más) de uno de los personajes más carismáticos del universo marvelita. Es cierto que si tenéis un poco de bagaje con Stephen Extraño vais a disfrutar más esto, pero si es la primera vez que leéis un cómic suyo, no tendréis problema para disfrutarlo. Estos números recopilados aquí serían el pistoletazo de salida a una gran etapa que tuvo el personaje con los guiones de MacKay, por lo que os animo a leerlo y luego buscar los Marvel Premiere de la serie regular posterior. ¡Por las Llamas de los Faltine, no dejéis escapar este cómic!



Como decía en otra de mis reseñas (concretamente la del Marvel Essentials de El Castigador: Círculo de sangre), y en el momento en que os escribo estas líneas (agosto de 2026), se puede afirmar que ha sido un buen año para el Castigador en varios sentidos. En lo visual, no solamente ha tenido un nuevo episodio especial, el primero en solitario desde que Disney se quedó los derechos de Marvel, sino que la versión interpretada por el actor Jon Bernthal ha aparecido en la película de Spider-Man: Brand New Day. 

Pero además de lo anterior, el personaje de cómic ha vuelto a la acción, primero con la miniserie del formato Red Band que he reseñado en el blog, y luego con nueva colección. Y claro, se están reeditando algunas de sus mejores historias. Y francamente, en Panini están eligiendo de forma infalible en lo que a mí respecta el material a publicar nuevamente. Para muestra, este pepino de lectura objeto de análisis.

¿Qué historia tenemos aquí? Comparto la sinopsis de Panini, escueta pero imprescindible:

"Vietnam, octubre de 1971. Una bestia se apodera de un hombre. Frank Castle muere; nace El Castigador..."

¡Bang! No se puede resumir mejor una salvajada de cómic como es éste. Aunque sí que conviene advertir que éste es el nacimiento de la Línea Max del personaje. Para quien no esté familiarizado con este sello, se trata de una exploración adulta, llena de violencia gráfica y narrativa, que además no pertenece a la continuidad tradicional del universo marvelita. Prácticamente no aparecería ningún superhéroe o villano durante toda la serie, siendo una de las pocas caras conocidas la de Nick Furia, o bien Micro, el antiguo socio de Frank Castle. Esto es el equivalente a las películas de varios rombos, o las que no dejarían que viera nadie que no tuviera al menos los 18 años cumplidos. Y con lógica, porque a lo largo de esta colección vendrían historias muy duras. 


Y todo empieza en Vietnam, la guerra que marcó a Frank Castle antes de su regreso a Nueva York. No es ningún secreto para quien conozca al personaje de tiempo atrás. Tanto la formación militar en la guerra, como ver a su familia asesinada en Central Park a manos de unos mafiosos, son factores que darían el pistoletazo de salida a su identidad del Castigador. Pero esta miniserie se apoya sobre algo muy acertado... ¿Y si realmente la bestia interior del Castigador ya estaba viva mucho antes de perder a su familia? A través de una historia ambientada en la base de Vietnam donde hacía su servicio Frank Castle, se asiste entre otras cosas al análisis que se hace de él por uno de los personajes, la forma en que el protagonista es de los pocos que sí se tomaba en serio su trabajo, y se muestra cómo los vietnamitas terminarán asaltando el puesto americano. Y ahí, os puedo asegurar que emergerá la bestia. ¡Y vaya con Frank Castle!

El guionista fue Garth Ennis (entre otras muchas obras cumbre, fue cocreador de The Boys o Predicador), un autor que está enamorado del género bélico, cosa que se nota en la forma de tejer esta historia. Teniendo en cuenta que en sus acercamientos a los superhéroes marvelitas su tendencia era hacia la parodia (incluido su trabajo en Marvel Knights con el Castigador tiempo atrás), aquí cambió radicalmente. Ennis nos ofrece una historia adictiva, violenta, que funciona como un fantástico inicio de etapa en el sello adulto. Se focaliza en mostrarnos que el Castigador ya estaba activo mucho antes de perder a su familia, y que él realmente se siente vivo siendo un soldado con una misión que nunca termina, pero que puede afrontar hasta la siguiente. También hace un tratamiento de cómo el asesino interior de Frank quiere hacerse con el poder pero necesita una confirmación, contando además el coste que tendrá seguir al frente, lo que remata genial las últimas páginas en cuanto al espíritu trágico de la obra. Y es curioso que Jason Aaron, que también escribió en la Línea Max y también en la tradicional, hiciera en esta última una regresión parecida, pero yéndose a la infancia del personaje como desencadenante de su ansia asesina. Con una narración que para mí tiene como momento cumbre el asalto a la base militar americana, tenemos el nacimiento de una auténtica máquina de matar que dedicaría su vida a seguir haciendo eso mismo, pero cambiando la jungla por las ciudades. Un pepino de cómic el de Ennis.

Los dibujos corren a cargo de Darick Robertson (el otro cocreador de The Boys, y de quien tengo un buen recuerdo con su trabajo en una colección del Rondador Nocturno). Me parece el socio ideal para el tipo de historia que quería contar Ennis aquí. Robertson es un ilustrador que retrata con mucha intensidad la violencia, y hay varias escenas que son tremendas. La que más me impactó la primera vez que leí el cómic, fue la que viene justo después de que Frank Castle, que está viendo el ataque que se viene hacia su base, pida más iluminación. Y cuando aparece la caballería al final de la batalla y se encuentran a Frank... tremendo. Como decía, Robertson hace un trabajo brutal que viene a sintentizar todas las cosas que hizo que The Boys fuera lo que es a nivel visual, pero aplicadas a otro tipo de carnicero (era inevitable la referencia) como es Frank Castle. Si debía darse un parto... ¡Qué bueno es que Robertson estuviera ahí en la parcela gráfica!

¿Merece la pena el cómic? Esto sí que es otro de esos casos en que se justifica la presencia en el formato Must Have. No sé si en Panini reeditarán otros arcos de la Línea Max aquí (o en otro formato, más que nada porque algunos tomos están descatalogados ya), pero sin duda ha sido un acierto meter este nacimiento del Castigador y hacerlo en esta época, con el personaje nuevamente al alza. Si queréis leer un cómic violento, crudo y descarnado de Frank Castle, sin el peso de la continuidad de su larga vida editorial, y no sabéis por cuál empezar... tenéis aquí una maravillosa opción. Las habituales páginas de análisis del cómic, las sugerencias de lectura y demás, siguen siendo un buen contenido extra.