20 de agosto de 2026

Reseña de Danny Ketch: Motorista Fantasma - Un corazón oscuro. Una aventura en los primeros tiempos del personaje con la presencia de Johnny Blaze

¡Un fantasmal saludo! Dentro de mis géneros narrativos favoritos, se encuentra el sobrenatural, con o sin terror para aderezarlo. Por eso no tuvo mucho misterio el saber en su día si iba a gustarme un personaje como el Motorista Fantasma de Marvel.

Es verdad que no recuerdo si mi primer contacto con el personaje, que fue hace bastantes años, vino con el visionado de la película protagonizada por Nicholas Cage (la primera, que la segunda fue un engendro que me esfuerzo por olvidar) o con algún cómic. Sea como fuere, me despertaba bastante interés este héroe marvelita. De hecho hace un tiempo, y junto a otros compañeros de La Tierra Salvaje, grabamos un programa dedicado a las primeras historias protagonizadas por Johnny Blaze, así que dejo aquí el enlace para quien quiera escucharlo. 

La Tierra Salvaje 5x02 - Las motos también las carga el Diablo

Hace poco cayó en mis manos este cómic objeto de reseña, protagonizado por Danny Ketch, quien fuera, por su aparición editorial en 1990, la tercera encarnación del Espíritu de la Venganza. Y me lo leí con muchas ganas. Aunque la valoración vendrá más abajo. 


¿Qué historia podéis esperar aquí? Dice la sinopsis lo siguiente:

"Vuelve a la época en la que se derramó sangre inocente y nació un Espíritu de Venganza.

Una guerra de bandas está estallando en toda la ciudad de Nueva York, con Danny Ketch atrapado en el medio.

Pero si solo son bandas rivales matándose entre sí, ¿porqué tiene que involucrarse el Motorista Fantasma?

¿Y qué tiene todo esto que ver con Johnny Blaze?"


Antes de hablar de esta trama, hay que poner un poco de contexto. Aunque se puede leer perfectamente sin saber quién es Danny Ketch o sin haber leído sus primeros cómics, estamos ante quien fuera el tercer hombre en llevar en su interior el Espíritu de la Venganza. Al llegar en la década de los 90, que fue una época en la que hubo tendencias visuales muy peculiares y excesivas en los cómics de superhéroes (personajes hipermusculados y que ocupaban casi viñetas enteras por ejemplo), la irrupción de Danny Ketch sí que trajo algo bueno para renovar un personaje como el Motorista Fantasma. Pasamos de tener un diseño más clásico a otro donde la moto era muy diferente, el personaje llevaba pinchos por todas partes, y además se le añadieron algunos poderes nuevos como la Mirada de Penitencia. El guionista Howard Mackie fue el cocreador de esta versión del personaje, y me pareció muy interesante que hace poco tiempo haya querido regresar a los primeros tiempos de Danny Ketch para contarnos una nueva historia.

Dicho lo anterior, habrá algunas viñetas dedicadas a que sepáis cómo se convirtió Danny Ketch en el Motorista Fantasma, qué pérdida sufrió, y qué tipo de problemas debe afrontar en lo que es su nueva vida. Aparecerá un personaje que va confiriendo grandes poderes a algunos villanos o simples matones callejeros, pero que tiene una finalidad concreta, ya que este ser que aparece aquí y allá sirve a otro villano que no tardará en salir en el cómic. Y claro, ante estas nuevas amenazas de corte sobrenatural, será este nuevo Motorista Fantasma quién deba hacerles frente.

Pero no lo hará solo, pues este cómic tiene a Johnny Blaze como otro de sus protagonistas. Ambos personajes, aunque no esperan lo que les vendrá, tendrán que luchar finalmente contra una gran amenaza que además tiene secuestradas a las personas que más les importan en este mundo. Así que Ketch, en su nueva condición de Espíritu de la Venganza, y Blaze, que ya no tiene los poderes pero sigue siendo un tipo que puede dar guerra, tendrán que hacer equipo para lograr salir victoriosos.

El guionista de esta miniserie es Howard Mackie (ha trabajado anteriormente con otros personajes como Spiderman o Veneno), quien conoce de sobra a Danny Ketch por haber sido uno de sus creadores. Me ha parecido interesante que Mackie se retrotraiga a los primeros días de Ketch como Motorista Fantasma, para contarnos una historia que en algún punto creo que mete la pata con la continuidad, pero que en mi caso lo paso por alto porque me he entretenido bastante con esto. 

Este cómic tiene los elementos que usara el guionista con el personaje ya en los 90, esto es, un toque sobrenatural, algo de terror, y un buen trabajo con el trasfondo de Ketch y la forma en que digiere su nueva naturaleza. Es verdad que el cómic en sí no tendrá mayor trascendencia, pero ver a Ketch y Blaze en una nueva aventura juntos me ha resultado muy agradable y he leído con ganas esta obra. Así que sin que sea una joya, sí que Mackie hace una labor muy competente en lo que a mí respecta.

El dibujo corre a cargo de Daniele Picciotto (ha trabajado con personajes como Lobezno o Predator), artista al que no conocía, pero que realiza una labor bastante destacada. Picciotto consigue darle a esta miniserie esa aura de cómic oscuro que tanto caracteriza las historias de las últimas décadas de este personaje. Me gusta el diseño de los villanos, y la presencia que tienen otros antagonistas que sí son más conocidos como el Espantapájaros o Apagón. 

La acción está bien plasmada y hay un buen trabajo de fondo en las viñetas, lo que ayuda a sentir más terroríficos (es un decir, no es que acojonen) algunos de los escenarios por los que se mueven los personajes. Así que en definitiva, me ha gustado conocer el tipo de dibujo de Picciotto.

Por último pero no menos importante, decir que sí me ha gustado bastante este cómic. Sí, no llega a las mejores aventuras que escribió Mackie con el personaje en los 90, pero me ha gustado más que algunas de las historias de la última década que han escrito otros autores. Se trata de una miniserie con regusto nostálgico, entretenida y que ofrece lo que uno puede esperar, y os permitirá conocer a Danny Ketch si no sabéis quién es y queréis cambiar eso, o bien tendréis una aventura completa con dos de los personajes que han sido el Espíritu de la Venganza. ¡Ojito que os aplico la Mirada de Penitencia!


16 de agosto de 2026

Reseña de Marvel Deluxe - El Castigador: El rey de los asesinos. Una historia donde Frank dirige a La Mano, se explora su infancia y vuelve a la vida su difunta esposa

¡Un marvelita saludo! No es ningún misterio para quien me conozca que me gusta el personaje del Castigador. Quizás porque, como pasa en muchas historias del oeste, la mayoría de sus problemas con malas personas los resuelve por la vía rápida y sin que el villano de turno vuelva a corto plazo. 

Y como disfruto leyendo los cómics donde aparece el justiciero de la calavera en el pecho, me animé en su día con la etapa de Jason Aaron en la continuidad actual (ya que el autor también trabajó en la Línea Max con el personaje), y que hace poco más de un año de la fecha en que publico esta reseña, salió editada en formato integral en el Marvel Deluxe, una colección que me gusta por su encuadernación en tapa dura y el acabado. 


¿Qué historia tenemos en este tomo? La sinopsis nos adelanta lo siguiente:

"¿El final de la guerra de El Castigador? Nacido de la tragedia. Dedicado a la guerra. Imparable en su rabia. Como El Castigador, Frank Castle se ha convertido en el asesino más consumado que el mundo haya visto jamás. 

Ahora es el momento de que se enfrente a su verdadero destino. ¿Qué impactante secreto del pasado de Frank lo convencerá de tomar las riendas del clan de asesinos más notorio del Universo Marvel? 

Y una vez que Frank se convierta en el señor de La Mano, ¿significará también el fin de El Castigador? Una exploración épica del pasado, oscuro y violento, y el futuro inevitable de uno de los personajes más icónicos de Marvel."

Recuerdo que en su día, cuando terminé de leer la maxiserie, no sabía cuánto tiempo dejarían en el dique seco al personaje en cuanto a publicaciones a corto plazo. Tranquilos, no es que fallezca, no es un spoiler, pero sí que la historia de Jason Aaron tiene un final concreto, y es de los que deja a uno sin saber cuándo y de qué manera volverá Frank Castle a las calles. En tiempo real, la maxiserie terminó de publicarse en EEUU en 2023, mientras que la miniserie del formato Red Band (la tenéis reseñada aquí por servidor), llegó ya en la segunda mitad del 2025. Tarde o temprano Frank iba a volver, y ahora ya llegará de nuevo una serie regular. 

En cualquier caso, lo que esta historia objeto de reseña explora, es la infancia del personaje por un lado, y su presente como nuevo asesino supremo de La Mano. ¿Cómo es posible que Frank se haya asociado con esta organización criminal? Porque ellos han resucitado a María, su mujer. Aparte de eso, en el seno de La Mano creen que Frank Castle es la encarnación del mal en su más pura esencia, una bestia que estaba predestinada a liderarles. Por si no fuera poco, y mientras Frank va liderando al grupo criminal aquí y allá, Ares, el Dios de la Guerra, también tiene algo que decir y será una de las amenazas a afrontar, aunque no la única. 


Por otra parte, en la infancia del personaje lo que se explora, yendo un paso más allá en cuanto a ahondar en el pasado de Frank Castle (esto ya lo hizo Garth Ennis en la Línea Max, retrotrayéndose a su período en Vietnam, dándose la curiosidad de que Aaron, en la continuidad, va mucho más atrás, al Castigador niño), es el hecho de que el asesino interior ya estaba ahí latente. Es decir, que no necesitó ver cómo fallecían su mujer e hijos en una guerra de bandas para liberar al Castigador. Presentado como un ser incapaz de sentir afecto por nadie realmente y que actúa por pura atracción hacia la violencia, es lo que se explora en los flashbacks del pasado. 

Los guiones de Jason Aaron (en su tiempo en Marvel ha escrito largas etapas de Lobezno o Thor), que exploran varios caminos que uno no esperaría fácilmente antes de leer la etapa, están centrados en los flashbacks de la infancia y en el presente, donde el nuevo líder de La Mano debe seguir con su cruzada criminal aunque ya no lo haga en solitario. La maxiserie en sí es entretenida. No me termina de resultar muy orgánica porque estoy acostumbrado a otro tipo de trato del personaje, y verle en esta especie de rollo místico con La Mano no me cuadraba del todo inicialmente. Pero es innegable que los capítulos se leen del tirón y que la historia es interesante porque trata de abordar un acercamiento menos típico hacia el personaje. Menos me convence que ya desde la infancia sea un psicópata (seamos sinceros, puede gustar el Castigador pero no es un angelito precisamente), pero hay que entender que, en la línea en la que va la maxiserie de querer explorar terrenos más desconocidos, opte por ir con esa idea hasta el final.

Los dibujos del presente recaen sobre Jesús Saiz (ha trabajado en otras series marvelitas como el Capitán América o Doctor Extraño), mientras que los del pasado son obra de Paul Azaceta (se le ha podido ver un poco en AIDP: Integral 5 o en Paria). Para mí gana por goleada el trazo de Saiz, más pulido, limpio e imponente, destacando en escenas de acción o cuando los guiones tratan de potenciar la trama mística de la trama. Es cierto que no me termina de convencer siempre este autor (eso ya me pasó con su labor en otras series), porque tengo una sensación un tanto artificiosa con sus dibujos, como si los personajes fuesen muñecos de cera cuando se le aplica color. Pero es innegable que Saiz es mejor narrador visual que un Azaceta que no me gustaba ya de antes, y que tampoco me parece la elección adecuada para esta serie. Pero esto es una opinión personal.

En conclusión, se trata de un cómic entretenido, que guste más o menos, sí intenta ofrecer un acercamiento distinto al personaje en la continuidad más reciente, y que tiene su relevancia, ya que tras el final, y como decía antes, el Castigador ha estado un tiempo sin publicaciones donde sea cabeza de cartel. Como me gusta el formato Marvel Deluxe actual, y aunque no siempre sacan tomos integrales que recopilen en un solo volumen una etapa de un personaje, os animo a darle una oportunidad a este El Castigador: El rey de los asesinos.  

Y esto es todo por mi parte, si queréis ver más reseñas mías de cómics Marvel podéis hacerlo aquí .

11 de agosto de 2026

Reseña de Marvel Must Have. Uno de mis formatos favoritos por la información de interés que ofrece como complemento

¡Saludos! Uno de los formatos que más me gusta en los últimos tiempos en Panini, es el Must Have. Soy consciente de que a muchas personas les molesta la banda dorada que le ponen en la parte superior de la portada a los cómics de esta línea. A mí es que no me disgusta, por lo que poco me quita el interés eso. 

Para mí el punto fuerte de los cómics lanzados en esta línea, está en el hecho de que al final del todo, viene un apartado de extras que trae información de los autores, de la génesis de la obra, un cronograma con algunas lecturas recomendadas para saber más o expandir la lectura con otras obras relacionadas, así como algo más de información de interés. Conciso, breve y útil. Al menos para mí. No tengo todos los cómics editados en esta línea, pero sí que acudo a ella cuando sale algo que llevo mucho sin leer, o bien no he abordado nunca pero está en listados de obras a tener en cuenta de algún personaje, grupo o evento. 

Por aquí subiré algún análisis que haga de cómics que lea de esta línea en el futuro y me gusten, para que os sea de utilidad saber más sobre la obra. 


La muerte del Doctor Extraño 

La muerte en en el mundo de los superhéroes no suele ser algo permanente. Al menos no con villanos clásicos o con personajes que llevan tantos años activos editorialmente, que enterrarlos para siempre es contraproducente. Ahora bien, hay algo interesante en ver de qué forma la pérdida de un héroe afecta a quienes le conocían, y cómo se produce su caída a los brazos de la muerte. No es tan importante la rapidez con la que vuelve al mundo de los vivos, sino la forma en que lo consigue y si eso tiene algún precio a pagar.

En esta ocasión, el guionista Jed MacKay (entre otras series, ha escrito notables etapas con el Caballero Luna o Gata Negra) nos plantea también la muerte de Hechicero Supremo, y la investigación por él mismo de su fallecimiento. Pero eso os lo aclararé más adelante.

¿Qué historia tenemos aquí? Comparto la sinopsis de Panini:

"El último capítulo en la vida del Doctor Extraño. El Señor de las Artes Místicas defiende a nuestro planeta de los sobrenatural: amenazas interdimensionales que ningún héroe de la Tierra puede manejar. 

¿Qué ocurre si muere repentinamente? ¿Quién protegerá el mundo? ¿Y quién asesinó al Hechicero Supremo?"

Para quien no estuviera siguiendo las últimas etapas del Doctor Extraño en el año 2021, cuando se publicó la miniserie sobre su muerte, conviene precisarle que Stephen Extraño, que había estado entre otros lugares por el espacio, logró recuperar la habilidad en sus manos. Eso le permite por ejemplo que realice una operación al principio de este tomo. Pero claro, seguir vinculado a la medicina no quita el hecho de que debe continuar con su labor de Hechicero Supremo del planeta. Por lo tanto ayudará en muchas situaciones a otros héroes o personas normales. Y tras un intenso día de trabajo, será asesinado y a su cadáver le serán extirpadas las manos. Eso implica que habrá un vacío de poder, pues al no estar muerto del todo, no puede haber otra persona que cumpla su cometido para la nueva gran amenaza mística que vendrá. 


El giro de la historia viene en que será el propio Doctor Extraño, en una versión más joven, quien investigará su asesinato. Es la única forma de poder hacer frente a las tres villanas que vendrán a la Tierra y derrotarán a Los Vengadores en su primera demostración de poder. Tal es el miedo que causan estas tres brujas, que otros Señores Supremos de la hechicería han aprovechado la caída de los portales del planeta para refugiarse aquí. Ayudado por Wong y Clea, y con la inestimable compañía del perro Bats, esta joven versión de Extraño tendrá que descubrir quién acabó con su yo del futuro, y cómo recuperar algunos objetos de poder que le fueron robados. También habrá ocasión para que este Extraño, más arrogante que el actual, se dé cuenta de hasta qué punto le cambiará la vida en el futuro. Y lógicamente... la nueva amenaza para el planeta volverá a atacar. ¿Bastará con esta versión de Extraño para evitar el desastre?

El trabajo de MacKay hay que valorarlo teniendo en cuenta que él se ofreció para escribir al Doctor Extraño, pero cuando le dijeron en Marvel que sí, le impusieron que el personaje debía morir. El hecho de que hubiera una versión joven de Extraño para un caso de emergencia tampoco fue idea del guionista, pero hay que decir que este cómic es muy entretenido, absorbente (leí en su día las grapas en distintos días, pero con este tomo no paré hasta acabarlo en una tarde), y se nota que Clea iba a ser en el futuro un personaje con más protagonismo del que gozó en los últimos tiempos. Es verdad que las villanas que trae MacKay como gran amenaza, no terminan de asentarse mucho como grandes rivales pese a que hay momentos para que se luzcan, pero no llego a sentir en exceso que haya un peligro de muerte para los habitantes de la tierra. En cambio, diría que los grandes aciertos de MacKay son centrar la historia en lo que el joven Extraño va viendo sobre lo que le habría deparado el futuro, así como la trama que, pese a que se podía haber potenciado más, trata en clave detectivesca la resolución de la identidad de quién mató a Extraño. No falta la típica escena de las pelis de misterio donde los personajes son reunidos en un mismo escenario para que se revele quién hizo qué. En líneas generales, este tomo me ha resultado bastante disfrutable pese a las cosas que me chirríen un poco, ya que en dos lecturas en épocas distintas, me he quedado muy contento. 

El dibujo corrió a cargo de Lee Garbett (que tiene en su historial trabajos en Loki: Agente de Asgard o en Spiderman, Hulk y Masacre: Guerra de identidades), al que apenas conocía antes de leer en su día las grapas, y del que eché de menos que no se ocupara luego de la parte gráfica de la serie regular del personaje en la que sí siguió MacKay tras esta muerte. Garbett tiene un trazo dinámico, acorde a lo que es ya un estilo gráfico habitual en los últimos años en Marvel, y en algunas escenas me ha recordado a El juramento, una de mis historias favoritas del Doctor Extraño. El diseño de las brujas me ha gustado mucho, y creo que Garbett realiza buena labor con las emociones que deben mostrar algunos personajes (especialmente Extraño y Clea), cuando hay escenas que buscan profundizar en ellos, lo que permite que uno disfrute un poco más de la intensidad del momento. Como decía, me habría encantado que este ilustrador hubiera seguido vinculado al doctor más allá de esta miniserie, pero únicamente volvería para una aportación puntual y poco más. En cualquier caso, para mí ha sido un placer volver a disfrutar con su trabajo en esta relectura. 

¿Merece la pena el cómic? Para mí sí, es muy recomendable, ya que ofrece una historia intensa y adictiva, donde uno asiste a la muerte (y algunas cosas más) de uno de los personajes más carismáticos del universo marvelita. Es cierto que si tenéis un poco de bagaje con Stephen Extraño vais a disfrutar más esto, pero si es la primera vez que leéis un cómic suyo, no tendréis problema para disfrutarlo. Estos números recopilados aquí serían el pistoletazo de salida a una gran etapa que tuvo el personaje con los guiones de MacKay, por lo que os animo a leerlo y luego buscar los Marvel Premiere de la serie regular posterior. ¡Por las Llamas de los Faltine, no dejéis escapar este cómic!



Como decía en otra de mis reseñas (concretamente la del Marvel Essentials de El Castigador: Círculo de sangre), y en el momento en que os escribo estas líneas (agosto de 2026), se puede afirmar que ha sido un buen año para el Castigador en varios sentidos. En lo visual, no solamente ha tenido un nuevo episodio especial, el primero en solitario desde que Disney se quedó los derechos de Marvel, sino que la versión interpretada por el actor Jon Bernthal ha aparecido en la película de Spider-Man: Brand New Day. 

Pero además de lo anterior, el personaje de cómic ha vuelto a la acción, primero con la miniserie del formato Red Band que he reseñado en el blog, y luego con nueva colección. Y claro, se están reeditando algunas de sus mejores historias. Y francamente, en Panini están eligiendo de forma infalible en lo que a mí respecta el material a publicar nuevamente. Para muestra, este pepino de lectura objeto de análisis.

¿Qué historia tenemos aquí? Comparto la sinopsis de Panini, escueta pero imprescindible:

"Vietnam, octubre de 1971. Una bestia se apodera de un hombre. Frank Castle muere; nace El Castigador..."

¡Bang! No se puede resumir mejor una salvajada de cómic como es éste. Aunque sí que conviene advertir que éste es el nacimiento de la Línea Max del personaje. Para quien no esté familiarizado con este sello, se trata de una exploración adulta, llena de violencia gráfica y narrativa, que además no pertenece a la continuidad tradicional del universo marvelita. Prácticamente no aparecería ningún superhéroe o villano durante toda la serie, siendo una de las pocas caras conocidas la de Nick Furia, o bien Micro, el antiguo socio de Frank Castle. Esto es el equivalente a las películas de varios rombos, o las que no dejarían que viera nadie que no tuviera al menos los 18 años cumplidos. Y con lógica, porque a lo largo de esta colección vendrían historias muy duras. 


Y todo empieza en Vietnam, la guerra que marcó a Frank Castle antes de su regreso a Nueva York. No es ningún secreto para quien conozca al personaje de tiempo atrás. Tanto la formación militar en la guerra, como ver a su familia asesinada en Central Park a manos de unos mafiosos, son factores que darían el pistoletazo de salida a su identidad del Castigador. Pero esta miniserie se apoya sobre algo muy acertado... ¿Y si realmente la bestia interior del Castigador ya estaba viva mucho antes de perder a su familia? A través de una historia ambientada en la base de Vietnam donde hacía su servicio Frank Castle, se asiste entre otras cosas al análisis que se hace de él por uno de los personajes, la forma en que el protagonista es de los pocos que sí se tomaba en serio su trabajo, y se muestra cómo los vietnamitas terminarán asaltando el puesto americano. Y ahí, os puedo asegurar que emergerá la bestia. ¡Y vaya con Frank Castle!

El guionista fue Garth Ennis (entre otras muchas obras cumbre, fue cocreador de The Boys o Predicador), un autor que está enamorado del género bélico, cosa que se nota en la forma de tejer esta historia. Teniendo en cuenta que en sus acercamientos a los superhéroes marvelitas su tendencia era hacia la parodia (incluido su trabajo en Marvel Knights con el Castigador tiempo atrás), aquí cambió radicalmente. Ennis nos ofrece una historia adictiva, violenta, que funciona como un fantástico inicio de etapa en el sello adulto. Se focaliza en mostrarnos que el Castigador ya estaba activo mucho antes de perder a su familia, y que él realmente se siente vivo siendo un soldado con una misión que nunca termina, pero que puede afrontar hasta la siguiente. También hace un tratamiento de cómo el asesino interior de Frank quiere hacerse con el poder pero necesita una confirmación, contando además el coste que tendrá seguir al frente, lo que remata genial las últimas páginas en cuanto al espíritu trágico de la obra. Y es curioso que Jason Aaron, que también escribió en la Línea Max y también en la tradicional, hiciera en esta última una regresión parecida, pero yéndose a la infancia del personaje como desencadenante de su ansia asesina. Con una narración que para mí tiene como momento cumbre el asalto a la base militar americana, tenemos el nacimiento de una auténtica máquina de matar que dedicaría su vida a seguir haciendo eso mismo, pero cambiando la jungla por las ciudades. Un pepino de cómic el de Ennis.

Los dibujos corren a cargo de Darick Robertson (el otro cocreador de The Boys, y de quien tengo un buen recuerdo con su trabajo en una colección del Rondador Nocturno). Me parece el socio ideal para el tipo de historia que quería contar Ennis aquí. Robertson es un ilustrador que retrata con mucha intensidad la violencia, y hay varias escenas que son tremendas. La que más me impactó la primera vez que leí el cómic, fue la que viene justo después de que Frank Castle, que está viendo el ataque que se viene hacia su base, pida más iluminación. Y cuando aparece la caballería al final de la batalla y se encuentran a Frank... tremendo. Como decía, Robertson hace un trabajo brutal que viene a sintentizar todas las cosas que hizo que The Boys fuera lo que es a nivel visual, pero aplicadas a otro tipo de carnicero (era inevitable la referencia) como es Frank Castle. Si debía darse un parto... ¡Qué bueno es que Robertson estuviera ahí en la parcela gráfica!

¿Merece la pena el cómic? Esto sí que es otro de esos casos en que se justifica la presencia en el formato Must Have. No sé si en Panini reeditarán otros arcos de la Línea Max aquí (o en otro formato, más que nada porque algunos tomos están descatalogados ya), pero sin duda ha sido un acierto meter este nacimiento del Castigador y hacerlo en esta época, con el personaje nuevamente al alza. Si queréis leer un cómic violento, crudo y descarnado de Frank Castle, sin el peso de la continuidad de su larga vida editorial, y no sabéis por cuál empezar... tenéis aquí una maravillosa opción. Las habituales páginas de análisis del cómic, las sugerencias de lectura y demás, siguen siendo un buen contenido extra. 

9 de agosto de 2026

Reseña de Marvel Essentials. Un formato de Panini para ofrecer historias memorables a un precio más asequible

Un maravilloso saludo gente. En esta ocasión, y aunque no voy a leerme todo lo que salga en el formato Marvel Essentials (muchos de esos cómics los tenía ya en otros formatos), sí que intentaré analizar algunas de las obras que salgan ahí por si os anima mi valoración a darles una oportunidad. 

Iron Man: La guerra de las armaduras

Estamos ante una de mis historias favoritas de Iron Man, ya que reúne todo lo que desde mi punto de vista hace grande al personaje. Hay tecnología, conciencia, sentimiento de culpa, y se ve una versión de Tony Stark que poca gente ha podido ver, especialmente las personas que apenas han seguido sus andanzas o lo hayan hecho en tiempos más modernos. 

Pero abordaré eso más adelante, la pregunta es... ¿de qué va esta historia? La sinopsis es la siguiente:

"Un clásico imprescindible del Vengador Dorado, a cargo de dos de sus autores más destacados, Bob Layton y David Michelinie. Tony Stark descubre que su tecnología está en las manos de algunos de sus peores enemigos. 

El Vengador Dorado se siente responsable de todo el mal que otros pudieron hacer con esas herramientas de alta tecnología. Ha llegado el momento de recuperar el control." 

Al principio de la historia y para que os pongáis en contexto, Tony Stark se da cuenta de que están usando su tecnología en distintas armaduras repartidas por el mundo, y además para causar el mal en algunos casos. Eso hace que Tony se sienta responsable, porque la clave de sus inventos no es hacer del mundo un lugar peor, sino todo lo contrario, y que además alguien pervierta su tecnología con fines maliciosos es algo que debe ser combatido. Por tanto el personaje, a través de su sentimiento de culpa, emprende una cruzada para anular todas las armaduras que encuentre y que use su tecnología para funcionar. No estará solo, pues ayudará al fiel James Rhodes, pero sí que se granjeará muchos enemigos. 


A lo largo de todos los números repartidos en este arco argumental, Tony se irá enfrentando a las distintas personas que usan armaduras con tecnología Stark. Eso hará que haya combates con los mandroides de SHIELD por ejemplo, o que haya que colarse en unas instalaciones secretas del gobierno custodiadas, por nada más y nada menos, que el Capitán América. También habrá ocasión para viajar al otro lado del charco y enfrentarse a una vieja amenaza conocida por el vengador enlatado. O quizás sea más apropiado decir... posible ex-vengador, ya que la cruzada de Tony también salpicará a su afiliación heroica. Quedará ocasión en el tomo para ver una nueva armadura que creará Tony por necesidad, pero que me encanta siempre que vuelvo a verla con cada lectura de estos episodios.

Al frente de esta historia está uno de los mejores dúos que ha trabajado con Iron Man, el formado por el guionista David Michelinie y el entintador Bob Layton (que también participaba en los argumentos). Nos encontramos con una historia muy palomitera y entretenida que crearon en su segunda etapa al frente del vengador dorado. Es cierto que al ser Iron Man uno de mis personajes favoritos de Marvel tiendo a ser muy crítico y hay más de una etapa infumable, pero precisamente todo lo que hicieron Michelinie y Layton con Tony Stark me gusta. Esta historia en concreto muestra lo mejor del personaje, tanto por su capacidad constante de reinvención en las adversidades (con la nueva armadura por ejemplo), como por la forma en que se siente culpable de que la tecnología Stark haya caído en malas manos. Da igual que la cruzada de Tony vaya a convertirle en un enemigo nacional para muchas personas, porque lo correcto está por encima y su necesidad de acabar con las copias robadas de sus creaciones para evitar que se siga haciendo mal uso de ellas es esencial. Aquí no hay historias de romance con tal o cual señorita. No hay lujo ni ostentación en cada página. Lo que hay es un hombre con una meta muy clara y dispuesto a lo que sea por ello. Si ya en su primera etapa los guionistas llevaron a Tony a su primera (y más impactante) crisis alcohólica para sacar más fuerte de aquello, en esta ocasión se cambian los cócteles y las copas por las armaduras. Me encanta cómo se narraba en esta época, cuando podías contar una historia río que abarcara muchos capítulos, pero en cada episodio pasaban cosas y había acción, y por ello este cómic me deja una sonrisa con cada relectura. ¡Gracias a Michelinie y Layton por tantas cosas buenas que hicieron por Iron Man!

El ilustrador de casi todos los números es Mark D. Bright, ilustrador que en mi opinión tiene menos fama de la que se merece. Teniendo en cuenta el estilo de dibujo de la época, me parece que Bright hace un trabajo sobresaliente la verdad, va en consonancia con el que hizo en su día John Romita Jr. cuando trabajó con el dúo guionista. Al ser una historia con un corte tipo blockbuster, Bright logra imprimirle dinamismo a los combates de armaduras, y luego consigue otorgarle credibilidad a las reacciones de los personajes (valga de ejemplo la rabieta de Tony en la página de al lado, porque ya se está dando cuenta de que han robado su). Hay algún que otro hueco de pascua en estas páginas, y la nueva armadura de Iron Man que se ve en el tramo final me encanta. Si le sumamos un más que trabajado nivel de detalle, me parece que si no es el mejor trabajo de Bright, poco le falta. El número final lo ilustra Barry Windsor Smith y aunque es correcto, no me entusiasma tanto. 

¿Merece la pena el cómic? Un buen seguidor de Iron Man encontrará en él muchas virtudes. Lógicamente influye en la valoración si uno disfrutaba de los cómics de los años 80. Ya he dejado constancia de que es de mis historias favoritas del personaje, y la recomiendo siempre que puedo porque lo tiene todo para que la gente entienda por qué Tony Stark es un personaje tan interesante, más allá de la fachada de playboy millonario que muchas veces le ha acompañado para mal. El formato Marvel Essentials ayuda a que sea una apuesta de poco riesgo por su bajo precio, y el tamaño de la edición permite que sea fácil de llevar para leer donde uno quiera. 

Como curiosidad os digo que en España salió años después una falsa secuela con el título de La segunda guerra de las armaduras que no sé si saldrá en este formato (estaría bien porque hace demasiados años de su última edición), y que merece la pena aunque no tenga nada que ver con esta historia ni sea de los mismos autores. ¡No robéis la tecnología Stark para no desatar futuras guerras!



Por lo general, cuando leo un cómic de Mark Millar, tiendo a pensar que me dará un rato entretenido y posiblemente degustaré una obra más tirante hacia lo palomitero que a lo trascendente. Ojo, me gusta Millar como guionista, pero me he topado con muy pocos cómics suyos que vaya a metro en un listado de las mejores historias que haya leído en mi vida en cuanto al poso que me dejan. Por eso me acerqué a 1985, para ver qué me encontraba aquí.

¿Cuál es la historia que hay aquí? La sinopsis de Panini nos avanza lo siguiente: 

"Antes de "Vengadores Desunidos", antes de Civil War, antes de Miedo Encarnado, el más poderoso grupo de supervillanos del Universo Marvel desató el caos en un lugar en el que nunca habían estado antes: ¡Nuestro propio mundo! 

El destino del planeta descansa en las manos de Toby, un chaval de tres años loco por los cómics de Marvel. Las superestrellas Mark Millar (Civil War, Los 4 Fantásticos) y Tommy Lee Edwards (Bullet Points) desatan la epopeya que nunca esperarías leer y que podrías haber protagonizado tú mismo. 

1985 es un relato nostálgico que apela a los niños que un día descubrieron, a través de los cómics, que el mundo podría llegar a ser un lugar fascinante.

Toby es un niño de tres años muy lector de cómics, cuyos padres están separados. No es que la vida del chico sea perfecta, pero pronto todo irá a peor, especialmente cuando la abandonada casa Wyncham tenga nuevos inquilinos, y comience a suceder algo que pondrá patas arriba el mundo. En un universo donde no existen los superhéroes nada más que en las páginas de un cómic, todo dará un vuelco para Toby cuando comience a ver villanos del mundo Marvel en persona. ¡Eso no puede ser posible!


La cuestión es que, aunque el desembarco de villanos será cada vez mayor e irán causando más estragos, salvo Hulk (aparece al principio pero luego parece que el guionista se olvida de él), no hay ni rastro de los héroes marvelitas. Por otra parte, el gran interrogante de la historia será averiguar quién es la persona que, gracias a su poder mutante, ha traído al mundo a todos estos villanos. El tiempo se termina para Toby, por lo que tendrá que intentar averiguar cómo han entrado los malos en su vida, y si hay posibilidad de hacer que los héroes de los cómics también hagan lo mismo para ayudarle. 

Respecto al trabajo de Mark Millar (entre muchos otros cómics, ha escrito El viejo Logan o Kingsman: El Servicio Secreto), he de admitir que posiblemente es de los cómics más flojos que le he leído de su paso por Marvel. No es que la historia en sí sea mala, sino que es un quiero y no puedo que parece apuntar a una de esas obras memorables y épicas, y no consigue ninguna de esas proezas, al menos no para mí. Apenas se palpa el peligro que ofrece la reunión de villanos en el mundo de Toby, y el papel de los héroes queda tan reducido a unas pocas páginas que parece hasta fuera de lugar. Es cierto que los seis números de esta miniserie se leen con celeridad y en sí son entretenidos, pero son muy pocos los momentos en los que Millar ofrece un producto que esté a la altura de lo que indica inicialmente (repito, para mí). Quizás es que el guionista me tenía acostumbrado a cómics de más enjundia y con más dinamismo y momentos para el recuerdo, y por eso este me ha dejado un poco frío. En cualquier caso, no puedo decir que haya un mal trabajo, pero sí denoto que el autor estaba en piloto automático, y se queda a varios escalones de haber ofrecido un cómic realmente notable y perdurable en la memoria. 

Respecto al dibujo, que corre a cargo de Tommy Lee Edwards (ha trabajado en Grendel, Kentucky, o con Millar en El legado de Júpiter), en el mejor de los casos me parece correcto, pero no me ha entusiasmado para ser mi primera toma de contacto con algo suyo de varios números, ya que hace años sí recuerdo haber leído una grapa de Lobezno con dibujo suyo. No se puede negar que Edwards se trabaja los detalles en los escenarios, y tampoco hace mala labor con la expresividad de los personajes, pero hay algo que no me termina de convencer en el resultado final, y me queda la misma sensación que con Millar; esto es, que posiblemente tiene cómics mejor dibujados que éste, donde tampoco me transmite ninguna sensación memorable a nivel visual. En cualquier caso, con sus más y sus menos, no se puede otra cosa de mi parte salvo que Edwards hace una labor cumplidora y poco más. 

¿Merece la pena el cómic? Digamos que la sinopsis y el planteamiento inicial de la historia me llamaron mucho la atención, pero luego esto se desinfla peligrosamente, y aunque el cómic entretiene y se lee rápido, me temo que igualmente veloz será el tiempo en que me olvide de él. Sobre si es una obra esencial o no como para formar parte de esta colección... es ya una opinión que cada persona deberá decidir a título personal. Lo que es innegable es que este formato de tamaño reducido me vino genial para poder leer el cómic en un par de viajes cortos en autobús. 



En el momento en que os escribo estas líneas (agosto de 2026), se puede afirmar que ha sido un buen año para el Castigador en varios sentidos. En lo visual, no solamente ha tenido un nuevo episodio especial, el primero en solitario desde que Disney se quedó los derechos de Marvel, sino que la versión interpretada por el actor Jon Bernthal ha aparecido en la película de Spider-Man: Brand New Day. 

Pero además de lo anterior, el personaje de cómic ha vuelto a la acción, primero con la miniserie del formato Red Band que he reseñado en el blog, y luego con nueva colección. 

Por lo tanto, no es de extrañar que, aprovechando el tirón en lo audiovisual, se quiera recuperar desde Panini alguna de las mejores historias de cómic del personaje, lo cual nos trae aquí. 

¿Cuál es la historia que hay en Círculo de sangre? La sinopsis de Panini nos avanza lo siguiente: 

"¡La mítica historia que lanzó al estrellato a Frank Castle! 

El Castigador ha escapado de prisión y ha encendido la mecha de una guerra de bandas, pero su peor enemigo planea lanzarle el mayor ataque de su carrera."

La primera miniserie de la que gozó el personaje de Frank Castle comienza con éste en la prisión de la isla de Ryker. Mientras su reputación de exterminador de criminales hace que muchos tengan miedo hasta de respirar el mismo aire que él, Frank acabará encontrándose en prisión con su antiguo enemigo Puzzle, así como con un capo criminal. Más por conveniencia que por auténtico deseo de colaborar, el justiciero y el jefe criminal formarán una alianza para escaparse de la cárcel. El primer capítulo de la miniserie se centra en esa historia (esos míticos tiempos en los que una grapa doble valía para contar toda una historia de las buenas), así como en la propia fuga carcelaria, y en el primer encuentro que Frank tendrá con gente del Trust, una especie de grupo ciudadano conformado por personas que, hartas de la criminalidad, han decidido cortarla de raíz. Para ello, contar con el Castigador será un gran paso.


El resto de números de la miniserie nos muestran a Frank provocando el estallido de una guerra de bandas, cuando haga correr el rumor de que él se ha cargado a Wilson Fisk. Todas las bandas criminales de Nueva York, necesitadas de llenar el vacío dejado por la ausencia de Fisk, provocarán una guerra que no solamente se cobrará víctimas criminales, sino también las vidas de inocentes. Mientras Frank intenta acabar con algo que se le ha ido de las manos, tendrá que hacer frente a un ejército de castigadores que están matando gente, y también descubrirá algunos secretos del Trust. Un gran final repleto de violencia aguarda a un Castigador que va viendo cómo el círculo de sangre que le acompaña habitualmente, se estrecha cada vez más sobre él. 

Aunque el último número de la miniserie corre a cargo de Mary Jo Duffy (aunque el argumento es del guionista principal), quien concibió esta historia fue Steven Grant. Es cierto que con el paso de los años han sido otros los guionistas que han terminado calando más en cuanto a su trabajo con el Castigador (tenemos ejemplos como los de Garth Ennis, Jason Aaron, Chuck Dixon o Carl Potts), pero hay que remarcar el importante trabajo de Grant aquí. Este escritor se ocupó de elaborar una miniserie sobresaliente que se lee rápido, es violenta, y conserva el encanto de ser la primera vez que Frank Castle era el personaje principal de una historia. Me encanta ese primer número doble, con la forma en que Frank mete el miedo con su presencia a los presos y la manera en que luego actúa con la fuga, y me gusta el concepto del Trust. También es un acierto el hecho de mostrarnos lo que luego sería una constante ligada al personaje, el hecho de que, aunque emprenda una guerra contra el crimen, le preocupen las víctimas inocentes que causa su cruzada. La miniserie me parece muy buena narrativamente, y la disfruto mucho en cada relectura, por lo que no puedo decir otra cosa que no sean elogios hacia el trabajo de Grant. 

En la parcela gráfica, y aunque el último número tiene bocetos de Mike Vosburg, quien se merece cualquier elogio posible es Mike Zeck. Me parece que este ilustrador, que tuvo su época de esplendor en la década de los 80, hizo una labor espectacular. Consigue una presencia intimidante con el diseño de Frank Castle, tanto en lo físico como en el rostro que le pone, y luego hay mucha plasticidad visual en las viñetas donde el personaje tiene combates cuerpo a cuerpo. El trazo fino, dinámico y lleno de detalles de Zeck hace que cada vez que lea su trabajo con el Castigador, sea una auténtica gozada. Pero es que no solo se limita el trabajazo con las páginas en sí, sino que podéis apreciar las espectaculares portadas e ilustraciones que hizo de Frank Castle, y que están repartidas en el interior del tomo. En el último número de la miniserie se mantiene la coherencia visual aunque Zeck no estuviera implicado, pero sí hay un pequeño bajón que hace que se note el cambio, a pesar de que Vosburg haga una notable aportación. En cualquier caso, este cómic es maravilloso en lo gráfico. 

¿Merece la pena el cómic? Estamos ante una de mis historias favoritas del Castigador (es verdad que tengo muchas, pero esta estaría entre las primeras), que sirve perfectamente como ejemplo de un cómic ideal para quien quiera estrenarse por primera vez con el personaje en viñetas. Es cierto que el nivel de violencia no llega ni de lejos a lo que se vendría mostrando con el paso de las décadas (y eso que no pienso ahora en la línea Max, que está a años luz de cualquier otra cosa), pero esta miniserie sintetiza muy bien bastantes rasgos de lo que definiría en adelante a Frank Castle. 

Es un cómic que se lee del tirón y engancha, y además es un recordatorio de que se pueden contar muchas cosas con poca cantidad de grapas, que actualmente es algo que no habla muy bien de la forma de narrar cómics. Viene con muchas ilustraciones de Zeck y páginas a lápiz como contenido extra. ¡No lo dudéis y haceos con este cómic!

5 de agosto de 2026

Reseña de Rogers/Wilson: Capitán América. Repaso a la etapa de los dos Capitanes América y las conspiraciones en la sombra

¡Un marvelita saludo gente! Ya he comentado en alguna ocasión anterior que no me interesaban demasiado las aventuras del Capitán América en viñetas hace unos años, pero que poco a poco eso fue cambiando y, sin proponérmelo, he ido leyendo bastantes etapas del personaje. Y eso abarca " Rogers/Wilson ", la colección donde compartieron cabecera los dos Capitanes América durante un tiempo. 


La imagen anterior no la escogió por casualidad, ya que Steve Rogers y Bucky Barnes, que han llevado el uniforme de las barras y las estrellas junto a otros, serán personajes capitales de esta colección. Como también sucederá con Sam Wilson, el otro pilar de esta serie, y que, tras un espectacular número 0, será el Capitán América al mismo tiempo que Steve Rogers, en una decisión tan lógica como necesaria para lo que estaría por venir, y que os analizaré en la medida en que me sea posible leer la recopilación de esta etapa en el formato Marvel Deluxe de Panini Comics. 


Es algo curioso lo que conlleva la relectura de un material como éste. En su día leí en formato grapa la colección entera, y me pareció entretenida sin más y con un buen dibujo para los dos protagonistas. Pero ahora que he vuelto a estas historias y lo he hecho con más bagaje con el personaje, me he dado cuenta de que no solamente tenemos un material divertido, sino que también tiene un buen nivel argumental (al menos para mí comparando con otras etapas anteriores y posteriores) y ofrece un espléndido dibujo en las dos series que recopila.

Porque esa fue la novedad en su momento, que salían conjuntamente las cabeceras de Centinela de la Libertad y Símbolo de la Verdad. La primera protagonizada por Steve Rogers y la otra por Sam Wilson, al principio cada uno en la suya, hasta que luego se unieron las tramas de ambos y coincidieron para lo que estaba por venir. 

Panini avanza esto en la sinopsis:

"¡La nueva era del escudo! Dos Capitanes América compartiendo aventuras en paralelo, con los increíbles equipos creativos compuestos por Collin Kelly y Jackson Lanzing al guión y Carmen Carnero al dibujo, para Steve Rogers, y Tochi Onyebuchi y RB Silva para Sam Wilson. 

Arnim Zola lanza un ataque catastrófico contra Nueva York al que responden los dos Centinelas de la Libertad. Pero un sorprendente secreto sobre el icónico escudo del Supersoldado cambiará la manera en que ambos ven el siglo XXI. Una pista conduce a Steve hasta Alemania, mientras que Sam debe internarse en Wakanda."

El número inicial del tomo nos muestra a Steve Rogers y Sam Wilson enfrentándose a uno de los villanos habituales de estos personajes, Arnim Zola. El científico nazi, en un nuevo intento de hacer el mal, será derrotado por ambos héroes, quienes decidirán después de eso coexistir con la misma identidad de Capitán América. A fin de cuentas... ¿Por qué únicamente ha de serlo uno al mismo tiempo, si de todos modos el que no lleva el nombre y el traje va a seguir haciendo lo mismo? Y a partir de ahí, tenemos dos tramas distintas que vivirá cada personaje, sin que sus destinos se crucen de nuevo (eso sucederá, pero no en este tomo). 


La trama que gira en torno a Steve me parece muy interesante, pues plantea un interrogante sobre la creación del escudo que tantos años ha llevado el personaje. Especialmente relevante es el uso de una estrella de cinco puntas en el mismo, ya que Steve, acompañado a veces de su gran amigo Bucky, descubrirá la existencia de una sociedad secreta de la que nadie sabía nada, pero que lleva dirigiendo el destino de muchas cosas de nuestro planeta desde hace demasiado tiempo. Conocerá por tanto al Círculo Exterior, conformado por cinco personajes en representación de cada punta de una estrella. Y lo que Bucky descubrirá de este grupo le cambiará de manera irremisible. Y todo comenzará para los dos amigos con una celebración del 4 de julio donde alguien disfrazado del Destructor peleará con ellos. Por otra parte, Sam Wilson y el Halcón que encarna Joaquín Torres, se verán involucrados en una historia con tráfico de inmigrantes, experimentos genéticos, una oleada de personas acudiendo a Wakanda, el regreso de Calavera y la irrupción de un villano llamado Lobo Blanco. Casi nada, ¿eh? 

Al frente de Centinela de la Libertad es el dúo formado por Jackson Lanzing y Collin Kelly, que han coincidido estos años en proyectos dedicados a Kang el Conquistador o los Thunderbolts. El dúo ofrece la trama más interesante del tomo, aunque él de decir que tanto esta como la de Sam me han gustado, al margen de que una me satisfaga más que otra. Lanzing y Kelly confeccionan una historia que entra con la fabricación del arma del Capitán América, y me parece muy interesante que eso les sirva para crear el Círculo Externo en relación al símbolo y se conecte con las dudas que generan en Steve sobre su papel como portador del escudo. Es cierto que si nos ponemos quisquillosos y tirando de retrocontinuidad, cuesta pensar que una organización como esta no la conoce nadie y pasase desapercibida, pero es que en tal caso tendríamos que quitarle puntos a muchos cómics de superhéroes. Por eso agradezco que los guionistas partan con algo que es más original, aunque es cierto que no me termina de encajar mucho eso con la historia de Bucky. No obstante, hay giros de guion interesantes, un ritmo muy ameno, y una trama que además de presentar nuevos villanos, incorpora tras mucho tiempo secundarios nuevos para Steve, de los que le permiten desconectar un poco en la vida de civil. 

La cabecera de Símbolo de la Verdad  la escribe Tochi Onyebuchi, del que en España únicamente tenemos editado un cómic de Call of Duty, quedando inédita una miniserie con Pantera Negra. El arco argumental para Sam tiene menos trabajo de fondo y es algo más tópico, pero Lobo Blanco es un villano que aunque parece poco enriquece la trama, y ​​no está mal la conexión con Wakanda a raíz de lo que descubren los protagonistas al principio. Se agradece que la relación de Misty y Sam se siga desarrollando un poco como herencia de etapas anteriores, y se puede ver a Joaquín con más profundidad emocional por el tema de la inmigración y su pasado. Hay bastante acción en esta serie también y se lee con rapidez cada número. En líneas generales, disfrutado del trabajo de todos los escritores.

La cabecera de Steve la ilustra Carmen Carnero (en la editorial ha trabajado con Capitana Marvel o Excepcional Patrulla-X), mientras que de la otra se ocupa RB Silva (en su historial tiene participación con Potencias de X o Ascensión de Potencias de X). La verdad es que me han gustado bastante el dibujo en ambos casos, pero destaco varios peldanos por encima el de Carnero. La ilustradora tiene la costumbre de meter al menos una doble página por número, y en la mayoría de casos merece la pena para disfrutar más de lo que se nos cuenta, dándole un toque más cinematográfico (ese recorrido por la historia del personaje en uno de los primeros capítulos) o intimista (como la escena de Steve corriendo por la ciudad y compartiendo reflexiones). Ella tiende a mostrar un nivel más depurado y con mayor nivel de detalle, pero es cierto que Silva también hace gala de un trazo limpio y enérgico, aunque a veces los diseños anatómicos tengan un toque de dibujos animados. Mención aparte merece Mattia de Iulis con el número 0, porque hace un trabajo impresionante a nivel gráfico y me habría encantado verle en una de las dos series como dibujante regular. En cualquier caso, esta etapa podrá gustar más o menos en lo argumental, pero en lo visual es muy satisfactoria.

Estamos ante un inicio de etapa que en su día ya me gustó, pero que en mi caso ha ganado con una relectura. Quizas influye en que cada vez he ido disfrutando más al personaje del Capitán América, ya que la primera vez que leí esta etapa, todavía no me estaba enganchando a sus aventuras. Pero me parece una buena recomendación para quienes hayan visto las películas del UCM y quieran empezar a familiarizarse con los cómics más recientes de Steve y Sam. La edición de Panini me encanta, pues llevan ya tiempo recopilando cronológicamente varias etapas del personaje, y tarde o temprano debía tocarle el paso por el Marvel Deluxe a la época de los dos capis. 



Por poneros un poco en situación, previamente en la cabecera de Steve Rogers, tanto éste como Bucky se habían enfrentado al Círculo Externo. Eso derivó en que Bucky mató a Revolución, una de las puntas de estrella de la organización, ocupando su lugar. Pero lo más impactante es que para acabar con él, disparo a través del Capitán América, su mejor amigo, con el que luego tuvo una dura pelea que acabaría con Steve cayendo al mar. 

Por otra parte, Sam Wilson siguió una serie de pistas que le llevaron a Wakanda a la hora de descubrir por qué se ha sacado de contrabando vibranium para darle un uso nada bueno. Eso provocaría que Sam se enfrentara en suelo wakandés a Calavera, y también a Pantera Negra. Y la amenaza de Lobo Blanco cada vez es más peligrosa en la sombra.

Lo que toca ahora por lo tanto es seguir los nuevos arcos para ambos Capitanes América, consecuencia de lo anterior. Panini nos adelanta lo siguiente con la sinopsis de este segundo tomo: 

"Poder. Dinero. Máquina. Amor. Revolución. El progreso avanzó más rápido en el siglo XX que nunca, pero no sin ayuda desde las sombras. 

Ha llegado la hora de conocer el origen del más reciente enemigo del Capitán América y descubrir lo que el Círculo Externo significa para el Soldado de Invierno. Además, Steve pide ayuda a Emma Frost, Sharon regresa para ayudar en una nueva misión y Sam Wilson se enfrenta a las consecuencias de su conflicto con el Lobo Blanco.

El tomo se abre con un especial del Soldado de Invierno y el Capitán América, donde se nos explica el origen del Círculo Externo desde su creación. Hacía falta saber más de esta organización y me agrada que se ofrece esta historia más extensa de la grapa habitual para conocer más detalles. Luego en lo preocupante de la serie de Centinela de la Libertad , Steve Rogers, muy dolido todavía por su reciente enfrentamiento con Bucky, no tendrá sin embargo que seguir adelante. Volverá a escena Sharon Carter, el gran amor del Capitán América durante muchos años. Pero algo espera en el horizonte, y mientras Steve intenta reorganizarse y formar una fuerza que le ayude a derrotar al Círculo Externo, un acontecimiento inesperado sucederá. Tras un lapsus de tiempo que muchos personajes no recuerdan, Steve tendrá que liberar Nueva York de una inesperada invasión de IMA (Ideas Mecánicas Avanzadas). ¿Logrará sortear un nuevo obstáculo en su misión de acabar con el Círculo Externo?


En lo que respeta a Sam, su nuevo arco argumental empieza fuerte, pues tendrá que ser el guardaespaldas de la nueva gobernanta del país de Mohannda, y fracasará estrepitosamente cuando la mujer muera a consecuencia de un atentado. Además, en dicho suceso Joaquín Torres será víctima de un atentado contra su salud, y las consecuencias serán terribles para un personaje que ya en su día tuvo una transformación complicada cuando experimentaron genéticamente con él. Sam se sentirá obligado a ir a Mohannda para ajustar cuentas con quien acabó con la política e hirió a su socio, y volverá a reencontrarse para esta misión con Ian Rogers, el hijo adoptivo de Steve, al que daba por muerto. Por delante... una difícil misión en un país en guerra. 

En cuanto al trabajo de los guionistas, hay que advertir que se mantienen los mismos que ya estaban desde el principio. La dupla Lanzing y Kelly continúa con la trama del Círculo Externo, pero además añaden una pausa en la misma (relativa, pues MODOK aparece como otra punta de estrella). Es cierto que la trama con IMA se vuelve un poco tópica, pero me ha gustado ver al grupo de personajes (esos Nuevos Invasores improvisados) que reúne al Capitán América para enfrentarse al grupo terrorista, y los pasajes de Bucky intentando adaptarse al nuevo entorno me han gustado, pese a que sigo pensando que no me encaja del todo que él haya sido un peón del Círculo Externo desde hace mucho tiempo. Respecto a la serie escrita por Onyebuchi, aunque también se vuelve un poco vulgar en su desarrollo (ojo, eso no quita que tenga su buen nivel), sí que me ha parecido bastante amena y entretenida, y es de agradecer el retorno de Ian Rogers, al que tenía la pista perdida desde hacía tiempo. En líneas generales, este tomo baja en lo argumental un par de puntos respecto al primero, pero sigue siendo entretenido de leer y me mantiene interesado en lo que se cuenta y en cómo seguirá después. Y eso ya me parece positivo. 

Por otra parte, lo que se mantiene muy alza es el dibujo de Carmen Carnero. Diría que incluso está mejor que en el tomo anterior, que ya es decir, pero es síntoma de que la malagueña se iba amoldando a la serie a medida que ésta avanzaba. Se mantienen esas espectaculares páginas dobles que hay por cada capítulo (especialmente buenas las que tienen que ver con el control mental de MODOK), y se palpa esa tristeza que siente Steve por lo relativo a Bucky, la alegría por volver a ver a Sharon, y el desconcierto cuando se ve en medio de Kansas sin recordar nada. Respecto a RBSilva, rinde también bien, pero he notado un bajón a lo que ya venía mostrando antes. Esto se nota más porque sí que a veces hay algunos toques más cartoon y noventeros en el diseño anatómico de personajes (o ahora me he dado más cuenta de ese detalle) y se nota cierta prisa en dibujarlos. No obstante sigue siendo en ambos casos un dibujo que permite disfrutar visualmente de ambas series, cada una en su estilo, pero con abundantes escenas de acción para convertir la lectura en un blockbuster. 

Por resumir las sensaciones que me deja este segundo tomo, es cierto que argumentalmente está por debajo del primero en frescura de sus propuestas narrativas, pero esta relectura del material me está permitiendo disfrutar enormemente en lo visual. Estamos ante una etapa entretenida y palomitera de los Capitanes América, y todavía queda un poco de historia por delante. Y aunque recuerdo cómo acababan ambas cabeceras, tengo ganas de volver a disfrutar del tramo final de la colección.