¡Un fantasmal saludo! Dentro de mis géneros narrativos favoritos, se encuentra el sobrenatural, con o sin terror para aderezarlo. Por eso no tuvo mucho misterio el saber en su día si iba a gustarme un personaje como el Motorista Fantasma de Marvel.
Es verdad que no recuerdo si mi primer contacto con el personaje, que fue hace bastantes años, vino con el visionado de la película protagonizada por Nicholas Cage (la primera, que la segunda fue un engendro que me esfuerzo por olvidar) o con algún cómic. Sea como fuere, me despertaba bastante interés este héroe marvelita. De hecho hace un tiempo, y junto a otros compañeros de La Tierra Salvaje, grabamos un programa dedicado a las primeras historias protagonizadas por Johnny Blaze, así que dejo aquí el enlace para quien quiera escucharlo.
La Tierra Salvaje 5x02 - Las motos también las carga el Diablo
Hace poco cayó en mis manos este cómic objeto de reseña, protagonizado por Danny Ketch, quien fuera, por su aparición editorial en 1990, la tercera encarnación del Espíritu de la Venganza. Y me lo leí con muchas ganas. Aunque la valoración vendrá más abajo.
¿Qué historia podéis esperar aquí? Dice la sinopsis lo siguiente:
"Vuelve a la época en la que se derramó sangre inocente y nació un Espíritu de Venganza.
Una guerra de bandas está estallando en toda la ciudad de Nueva York, con Danny Ketch atrapado en el medio.
Pero si solo son bandas rivales matándose entre sí, ¿porqué tiene que involucrarse el Motorista Fantasma?
¿Y qué tiene todo esto que ver con Johnny Blaze?"

Antes de hablar de esta trama, hay que poner un poco de contexto. Aunque se puede leer perfectamente sin saber quién es Danny Ketch o sin haber leído sus primeros cómics, estamos ante quien fuera el tercer hombre en llevar en su interior el Espíritu de la Venganza. Al llegar en la década de los 90, que fue una época en la que hubo tendencias visuales muy peculiares y excesivas en los cómics de superhéroes (personajes hipermusculados y que ocupaban casi viñetas enteras por ejemplo), la irrupción de Danny Ketch sí que trajo algo bueno para renovar un personaje como el Motorista Fantasma. Pasamos de tener un diseño más clásico a otro donde la moto era muy diferente, el personaje llevaba pinchos por todas partes, y además se le añadieron algunos poderes nuevos como la Mirada de Penitencia. El guionista Howard Mackie fue el cocreador de esta versión del personaje, y me pareció muy interesante que hace poco tiempo haya querido regresar a los primeros tiempos de Danny Ketch para contarnos una nueva historia.
Dicho lo anterior, habrá algunas viñetas dedicadas a que sepáis cómo se convirtió Danny Ketch en el Motorista Fantasma, qué pérdida sufrió, y qué tipo de problemas debe afrontar en lo que es su nueva vida. Aparecerá un personaje que va confiriendo grandes poderes a algunos villanos o simples matones callejeros, pero que tiene una finalidad concreta, ya que este ser que aparece aquí y allá sirve a otro villano que no tardará en salir en el cómic. Y claro, ante estas nuevas amenazas de corte sobrenatural, será este nuevo Motorista Fantasma quién deba hacerles frente.

Pero no lo hará solo, pues este cómic tiene a Johnny Blaze como otro de sus protagonistas. Ambos personajes, aunque no esperan lo que les vendrá, tendrán que luchar finalmente contra una gran amenaza que además tiene secuestradas a las personas que más les importan en este mundo. Así que Ketch, en su nueva condición de Espíritu de la Venganza, y Blaze, que ya no tiene los poderes pero sigue siendo un tipo que puede dar guerra, tendrán que hacer equipo para lograr salir victoriosos.
El guionista de esta miniserie es Howard Mackie (ha trabajado anteriormente con otros personajes como Spiderman o Veneno), quien conoce de sobra a Danny Ketch por haber sido uno de sus creadores. Me ha parecido interesante que Mackie se retrotraiga a los primeros días de Ketch como Motorista Fantasma, para contarnos una historia que en algún punto creo que mete la pata con la continuidad, pero que en mi caso lo paso por alto porque me he entretenido bastante con esto.
Este cómic tiene los elementos que usara el guionista con el personaje ya en los 90, esto es, un toque sobrenatural, algo de terror, y un buen trabajo con el trasfondo de Ketch y la forma en que digiere su nueva naturaleza. Es verdad que el cómic en sí no tendrá mayor trascendencia, pero ver a Ketch y Blaze en una nueva aventura juntos me ha resultado muy agradable y he leído con ganas esta obra. Así que sin que sea una joya, sí que Mackie hace una labor muy competente en lo que a mí respecta.
El dibujo corre a cargo de Daniele Picciotto (ha trabajado con personajes como Lobezno o Predator), artista al que no conocía, pero que realiza una labor bastante destacada. Picciotto consigue darle a esta miniserie esa aura de cómic oscuro que tanto caracteriza las historias de las últimas décadas de este personaje. Me gusta el diseño de los villanos, y la presencia que tienen otros antagonistas que sí son más conocidos como el Espantapájaros o Apagón.
La acción está bien plasmada y hay un buen trabajo de fondo en las viñetas, lo que ayuda a sentir más terroríficos (es un decir, no es que acojonen) algunos de los escenarios por los que se mueven los personajes. Así que en definitiva, me ha gustado conocer el tipo de dibujo de Picciotto.
Por último pero no menos importante, decir que sí me ha gustado bastante este cómic. Sí, no llega a las mejores aventuras que escribió Mackie con el personaje en los 90, pero me ha gustado más que algunas de las historias de la última década que han escrito otros autores. Se trata de una miniserie con regusto nostálgico, entretenida y que ofrece lo que uno puede esperar, y os permitirá conocer a Danny Ketch si no sabéis quién es y queréis cambiar eso, o bien tendréis una aventura completa con dos de los personajes que han sido el Espíritu de la Venganza. ¡Ojito que os aplico la Mirada de Penitencia!
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